Lo prometido es deuda

LO PROMETIDO ES DEUDA

 

   Como le prometí ayer, desocupado lector, y me comprometí (y según reza el dicho, que sirve asimismo de título a esta "urdiblanda", "lo prometido es deuda"), y es mi propósito no contraer ninguna tal con usted, le hago llegar por el medio acostumbrado el relato aludido sobre el belén viviente.

 

SE FUE LA LUZ Y SE (DES)ARMÓ EL BELÉN

 

(UN ZURULLO DE TRULLO)

 

   La primera impresión que tuve, nada más girar el pomo y empujar la puerta, fue que la seta era de pega; que se trataba, seguramente, de uno de los muchos objetos que pueden comprarse en cualquier tienda especializada en artículos de broma. Fue el vapor maloliente y el olor nauseabundo que exhalaba lo que delató que la deposición era de veras, más incluso de lo que lo declaraban sus verosímiles dimensión, color y forma cohesionada.

 

   Allí, en la biblioteca pública de cierto municipio catalán, en el cuarto de baño de caballeros, en el inodoro (hay que tener bemoles, guasa y narices; ¡qué digo tener narices!; es necesario carecer de ellas para poder coincidir con el hacha o la lumbrera que ideó e/o inventó el eufemismo y convenció a todo quisque de lo ajustado y conveniente que era usar la palabra de marras para denominar a la taza de un sanitario Roca) de la izquierda, una vez dejada atrás la puerta de los lavabos, que da acceso a los urinarios y los váteres, encima de la tapa de la susodicha taza, obraba el "zurruto". Así, de la guisa expresa(da), con el sobredicho vocablo se conoce y llamamos en la capital y alrededores de la ribera ibera de Navarra a la mierda (con perdón) cuando ésta se muestra o presenta compacta, en una sola pieza, bloque o trozo.

 

   No era la primera vez que me echaba a los ojos un excremento o resto escatológico ajeno, semejante al descrito arriba, sobrenadando en el estómago de la mentada taza, pero sí era la prima que, cual primo, lo veía depositado encima de la tapa cobertera.

 

   La obscenidad, evidentemente, ocurrió entre los seis y/u ocho minutos que duró el apagón. Y, una vez volvió la luz, lo que siguió a lo relatado se lo ahorraré a usted, desocupado lector, porque, sin duda, lo reputaría y calificaría, tal como sería de esperar en una persona con más de dos dedos de frente, con el adjetivo apropiado y pintiparado de kafkiano.

 

   A la semana cabal del suceso, haciendo las veces de intérprete una de las hermanas del confidente, versada en el lenguaje de signos, el chico sordomudo que hacía en el belén viviente de paje de Melchor, me confesó que el causante del hecho (mejor, desecho) escatológico no fue otro que el que interpretaba al caganer, amén de sordomudo, como él, invidente. "Pero nadie cayó en preguntarnos a quienes callábamos", fue la razón que arguyó y esgrimió.

 

   La verdad es que el asunto adquirió tintes y matices y hasta carices indeseados, porque hubo quien dio con sus huesos en el calabozo. Servidor, E. S. O., un andoba de Cornago, se libró de chiripa, porque soy un ileostomizado, como el padre del comisario y no podía pasar, de ninguna de las maneras, por el hacedor de aquel zurullo de trullo.

 

   E. S. O., un andoba de Cornago

   esounandobadeco@tudela.com

  

Escrito por: esounandobadeco 0 comentarios 20 Dic 2006 URL Permanente

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Avatar de esounandobadeco

Mendalerendadas de E. S. O., un andoba de Cornago

Detrás o al lado del heterónimo o seudónimo E. S. O., un andoba de Cornago (con el que pretendo hacer un pequeño homenaje a mi señor padre, finado, del que escogí o tomé prestadas las iniciales de su nombre y apellidos reales, Eusebio Sáez Ovejas, y su lugar de nacimiento, Cornago, La Rioja) se encuentra el filólogo y escritor Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), que parece seguir al pie de la letra los tres pasos que diera quien urdiera esta verdad (como una seo –no como un aseo- de grande): “Tres cosas puedes hacer con una mujer: quererla, sufrir por ella y, finalmente, convertirla en literatura”, Lawrence Durrell, si no marro.

Otra manera (coincidente o discrepante, semejante o distinta) de ver las cosas y/o los casos en las casas y en los cosos

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):