La Venus, entre nubes, de Bastión (I)
LA VENUS, ENTRE NUBES, DE BASTIÓN (I)
A mi dilecta hermana María Pilar, porque hoy, jueves, 11 de octubre de 2007, cumple años (¿que cuántos?, tantos como “taitantos”); ergo, ¡muchas felicidades!, querida.
“El perdón es la venganza de los hombres buenos”.
José Ortega y Gasset
En los tiempos que corren, que parece que vuelan (y, en verdad, suelen surcar los diversos y distintos aires –no sólo los hogareños- adminículos varios –que, por supuesto, no todos ellos merecen y tienen la consideración de trastos-), tal y como ocurrió con los que les precedieron y así (intuyo y sospecho) acaecerá con los que les van a la zaga o seguirán, quienes quieran poner en práctica el Amor o la caridad (“Deus caritas est”, según tituló una de sus obras el Sumo Pontífice, Benedicto XVI) en su vida cotidiana deberán pedir y conceder perdón. A esa misma conclusión también llegó el mayor de los pensadores españoles del siglo XX (de tal guisa lo manifiestan sin ambages retardatarios, sin dudarlo un segundo siquiera, muchas de las personas que son versadas en dicha materia, la Filosofía) en su celebérrima teoría sobre el resentimiento humano, que concentró en la píldora que sirve de exergo a esta urdidura.
El perdón, sí, es la llave que abre los candados que colocamos en las puertas y las ventanas de nuestro templo y que, tras orear convenientemente nuestras ennegrecidas capillas, favorece la metamorfosis de nuestra mente y nuestro corazón, verdaderos campos de Agramante, en espacios especiales de caridad, para que brille en ellos la cooperación, brote la tolerancia y discurra la solidaridad.
Acostumbrarse a meditar y entender las razones aducidas por los otros, habituarse a perdonar, perdonarse (y es que a quien no consigue perdonarse no logra perdonarlo ni Dios) y solicitar perdón no es tarea fácil, pues exige un denuedo importante, que es, precisamente, la condición sine qua non o el requisito necesario para, libre de ataduras, volver a reemprender la marcha o, en el caso contrario, reanudar (o retomar) la relación rota, escogiendo la senda adecuada, la que es alentada por el fresco y frugal alimento de la esperanza.
(Continuará mañana.)
E. S. O., un andoba de Cornago
esounandobadeco@tudela.com
Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@tudela.com
Sobre este blog
Mendalerendadas de E. S. O., un andoba de Cornago
esounandobadecoDetrás o al lado del heterónimo o seudónimo E. S. O., un andoba de Cornago (con el que pretendo hacer un pequeño homenaje a mi señor padre, finado, del que escogí o tomé prestadas las iniciales de su nombre y apellidos reales, Eusebio Sáez Ovejas, y su lugar de nacimiento, Cornago, La Rioja) se encuentra el filólogo y escritor Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), que parece seguir al pie de la letra los tres pasos que diera quien urdiera esta verdad (como una seo no como un aseo- de grande): Tres cosas puedes hacer con una mujer: quererla, sufrir por ella y, finalmente, convertirla en literatura, Lawrence Durrell, si no marro.
Otra manera (coincidente o discrepante, semejante o distinta) de ver las cosas y/o los casos en las casas y en los cosos
Últimos comentarios
- Tus ósculos, rollizos, melíferos, me hacen felicísimo, Tina 24 comentarios asdf zz eee ASDF zz
- Violeta Santander es una desagradecida 3 comentarios emule agradecido Fernando
- Amalia, altruista eterna 2 comentarios wow gold emule
- Quienes aman de verdad 2 comentarios esounandobadeco Anónimo
- A pesar de mis miedos y torpezas, te amo con todo mi ser, Tina 6 comentarios kbjhfn wow gold wow gold simona garfunquel
Categorías
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Escribe tu comentario