¿Acatar para atacar?

¿ACATAR PARA ATACAR?

A mi dilecto hermano Eusebio, porque hoy, martes, 6 de noviembre de 2007, cumple años; ergo, junto con un abrazo y un par de besos, rebosantes de cariño fraterno, recibe, querido “Sebi”, mis ¡muchas felicidades!

La única lección que nos enseña la Historia es que nunca aprendemos de ella”.

Patrick Joseph Buchanan

Pues sí; aquí, en esta piel de toro puesta a secar al sol, que hoy vuelve a calentar lo suyo, eso es lo que parece colegirse, que forman y conforman legiones y más legiones los políticos que dicen acatar la resolución judicial, pero con la boca pequeña, es decir, con la inconcusa intención y la incontrovertible vocación de lograr, en el tótum revolútum propiciado por los “hunos” y los “hotros”, su anagrama, o sea, atacar a los adversarios.

Aquí (quiero decir, España, las ciudades o plazas norteafricanas de Ceuta y Melilla incluidas) no hay ni buenos completos, íntegros, ni malos sin fisuras.

Aquí (sigo queriendo dar a entender que me refiero a España) todos, absolutamente todos, sin excepción, tenemos algo que purgar. Y no sólo uno, sino varios pensamientos, diversas acciones e inacciones y hasta un lato muestrario de pareceres.

En España, la sentencia, que se hizo pública la semana pasada, en torno al proceso que se ha seguido en la Audiencia Nacional y ha juzgado a las personas encausadas por el múltiple atentado terrorista llevado a cabo el 11 de marzo de 2004 en diversos trenes de cercanías matritenses, que se saldó con la indeleble cifra de 191 inocentes muertos, ha venido a afilar ciertos colmillos y determinadas dagas; pues lo que más ha llamado la atención de la sobredicha sentencia a buena parte de la opinión pública y publicada de este país ha sido cómo la han usado las dos grandes formaciones políticas estatales (a modo de garrote), para atacarse mutuamente (los “hunos” a los “hotros” y viceversa).

Cuánta razón tenía Bertrand Arthur William Russell, matemático, filósofo y premio Nobel de Literatura 1950, cuando vino a sentenciar que “mientras que los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible, los políticos pugnan por hacer imposible lo posible”. Pero, asimismo, dejó escrito esto otro, que “gran parte de las dificultades que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas”.

E. S. O., un andoba de Cornago

esounandobadeco@tudela.com

Ángel Sáez García

angelsaezgarcia@tudela.com

Escrito por: esounandobadeco 0 comentarios 06 Nov 2007 URL Permanente

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Mendalerendadas de E. S. O., un andoba de Cornago

Detrás o al lado del heterónimo o seudónimo E. S. O., un andoba de Cornago (con el que pretendo hacer un pequeño homenaje a mi señor padre, finado, del que escogí o tomé prestadas las iniciales de su nombre y apellidos reales, Eusebio Sáez Ovejas, y su lugar de nacimiento, Cornago, La Rioja) se encuentra el filólogo y escritor Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), que parece seguir al pie de la letra los tres pasos que diera quien urdiera esta verdad (como una seo –no como un aseo- de grande): “Tres cosas puedes hacer con una mujer: quererla, sufrir por ella y, finalmente, convertirla en literatura”, Lawrence Durrell, si no marro.

Otra manera (coincidente o discrepante, semejante o distinta) de ver las cosas y/o los casos en las casas y en los cosos

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