Los dos párrafos más recientes de Ezequiel

LOS DOS PÁRRAFOS MÁS RECIENTES DE EZEQUIEL

“No está permitida la mentira, si alguien nos pregunta lo que tiene derecho a saber”.

Klemens Wenzel Lothar von Metternich

Anteayer, de madrugada, Ezequiel, mi ángel profético, volvió a gravitar alrededor del edificio en cuya tercera planta se halla el piso donde vivo en la grata compañía de mi señera y señora madre, Iluminada, y a dejarse caer y acceder a mi habitación y ocupar, durante unos minutos al menos, la silla que hay a la vera de la mesa de mi escritorio, donde todas las noches, antes de acostarme, por si al susodicho le da por hacer acto de presencia, suelo dejarle encima de la mencionada un folio en blanco y mi péndola preferida.

Con su reconocida letra menuda, dejó escritos los dos parágrafos que siguen:

“Está claro que determinadas personas, acuciadas, espoleadas o urgidas por diversos motivos, intentamos canalizar nuestra escasa o variopinta capacidad creativa (bueno, acaso convenga –sin acaso, cuadra mejor- adherirle al término susodicho el prefijo re–, “recreativa”) a través de los cauces habidos (los abiertos y habituales) o por haber (pendientes de desbrozar e inaugurar). La razón por la que creé “el blog de Otramotro” (como guiño cómplice a uno de mis autores más dilectos, preferidos, Miguel de Unamuno y Jugo) en Periodista Digital y la bitácora “Mendalerendadas de E. S. O., un andoba de Cornago” (como homenaje a mi piadoso padre, Eusebio Sáez Ovejas, finado, de quien tomé prestadas las iniciales de su nombre y apellidos y el pueblo riojano donde nació) en La Rioja fue la de tener dos lugares en la red de redes donde aparecieran publicadas a diario mis urdiduras (o “urdiblandas”) hodiernas y quedaran guardadas y ordenadas cronológicamente, por si algún día a alguno de mis asiduos o esporádicos lectores le brotaba la gana o nacía la perentoria necesidad de echar una mirada a lo trenzado anteriormente por el menda lerenda, al objeto de tener una idea de conjunto sobre mi quehacer literario.

“Tengo para mí que no todos los días estamos ni cualitativa, ni cuantitativa, ni especial, ni igualmente permeables, receptivos; con la sensibilidad de los muchos quilates, la que cursa a ras de poro; con el humor más apropiado a la situación en torno de la cual vamos a discurrir o del caso sobre el que van a versar los renglones torcidos que hemos tenido a bien pergeñar y agavillar mentalmente; que no todos los días gozamos de las pintiparadas alianzas neuronales; en definitiva, que no todos los días logramos hallar a nuestro enfoque, sea éste del asunto de que se trate, la perspectiva más idónea, la perspicaz. No obstante tiendo a pensar con alguna frecuencia que los escritores somos más amanuenses (que, a ratos, estamos más que la media, a ratos, menos, pero siempre atentos a lo que nos van dictando nuestra/s respectiva/s musa/s, la/s maestra/s de nuestro/s estro/s), quiero decir, copistas, que otra cosa, me parecería pretencioso, presuntuoso, destacar algo de mis blogs en concreto. Esa tarea, en todo caso, corresponde(rá) a los demás”.

E. S. O., un andoba de Cornago

esounandobadeco@tudela.com

Ángel Sáez García

angelsaezgarcia@tudela.com

Escrito por: esounandobadeco 0 comentarios 01 Jun 2008 URL Permanente

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Mendalerendadas de E. S. O., un andoba de Cornago

Detrás o al lado del heterónimo o seudónimo E. S. O., un andoba de Cornago (con el que pretendo hacer un pequeño homenaje a mi señor padre, finado, del que escogí o tomé prestadas las iniciales de su nombre y apellidos reales, Eusebio Sáez Ovejas, y su lugar de nacimiento, Cornago, La Rioja) se encuentra el filólogo y escritor Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), que parece seguir al pie de la letra los tres pasos que diera quien urdiera esta verdad (como una seo –no como un aseo- de grande): “Tres cosas puedes hacer con una mujer: quererla, sufrir por ella y, finalmente, convertirla en literatura”, Lawrence Durrell, si no marro.

Otra manera (coincidente o discrepante, semejante o distinta) de ver las cosas y/o los casos en las casas y en los cosos

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