La Rioja
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Fecha: octubre, 2015
Cuando el juego deja de ser solo juego….
Rosa Roldán 29-10-2015 | 9:49 | 0

El juego mal canalizado, puede ser origen de conflictos que puedes prevenir y evitar.  Como casi todo, la prevención pasa por permitir a los perros desarrollarse como lo que son e interactuar entre ellos y con el entorno con la mayor libertad posible, pero bajo nuestra supervisión.

 

Hay algunos perros muy activos que se pasan la vida escaneando la zona de paseo en busca de otros perros con los que intentar jugar y son capaces de cruzar el parque a todo gas para ir a por ellos pero, que una vez que llegan a su altura, suelen demostrar pobres habilidades sociales pues se comportan de forma brusca e inadecuada. Suelen mostrarse muy impulsivos y brutos con los otros perros (sean amigos o no) y, no todos se lo van a tolerar de igual forma, sobre todo si son perros que no se conocen y hay diferencias evidentes de tamaño. Aunque su intención suele ser simplemente la de pasar un buen rato, por lo general resulta tan invasivo que acaba incomodando o asustando al otro animal, provocando situaciones tensas o incluso alguna refriega.

 

Suelen ser ejemplares jóvenes que no han tenido suficiente contacto con otros perros, o cuyas experiencias no han sido positivas e intentan llevar la iniciativa ates de que otro se la arrebate. En estos casos, puede costarle un poco aprender la forma apropiada de interaccionar con los demás.

 

En estos casos, el juego debe ser tranquilo y pausado y conviene hacer paradas y contar con un asistente canino adulto, más o menos del mismo tamaño que el joven alocado al que debemos enseñar y, sobre todo, de carácter muy equilibrado para que sirva de ejemplo al joven aprendiz.

 

En el vídeo, un ejemplo de acoso a un cachorro de bulldog por parte de otros dos perros y de la intervención de los propietarios para parar el juego inadecuado.

 

https://www.youtube.com/watch?v=I3OVr0CA2Us

 

Y un ejemplo de buen juego

 

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El cachorro si es muy pequeño, mejor con la madre
Rosa Roldán 27-10-2015 | 10:44 | 0

Alejar a un animal demasiado pronto de la madre y los hermanos con la idea de que se acostumbrará antes a nosotros, además de errónea es, en muchos casos, contraproducente para el desarrollo emocional del animal.

 

La edad ideal para incorporar un cachorro a la familia está entre las 6-8 semanas en el caso de los gatos y 8-10 semanas de edad en los perros, cuando está preparado para afrontar cambios en su vida. El período de socialización comienza cuando los órganos de los sentidos y la capacidad motora están lo suficientemente desarrollados como para que, el animalito, pueda interactuar con otros individuos y explorar el entorno. El final de este período, coincide con la aparición de una respuesta de miedo frente a estímulos desconocidos, hacia la semana 8-9 para gatos y 12-16 para perros.

 

Es por ello, que no conviene separar al cachorro de la madre demasiado pronto, puesto que, lo que aprenda de ella y sus hermanos, será determinante para el resto de su vida. La madre es la responsable de enseñarle a identificarse como especie y los juegos con la camada le ayudan, de forma natural, a controlar la fuerza de la mordida además de iniciar al pequeño en el ejercicio de autocontrol y tolerancia a la frustración, determinantes en su futuro como adulto.

 

Buz, nuestro prota de hoy es un cruce de beagle jovencito y muy especial. Es  jugueton, bueno, sociable y obediente. Se lleva bien con todos, humanos y perrunos y tambien con gatos. Acostumbrado a vivir en ciudad en un piso, necesita una acogida o mejor adopción urgente. Y aquí puedes verlo en vivo y en directo.

https://www.youtube.com/playlist?list=PLADDNXsA5LK45ZCGRbC1ckxxwSx_0nkw8

 

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

 

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Quién elige a quién
Rosa Roldán 22-10-2015 | 9:49 | 0

Si tienes pensado adoptar un gato, tómate tu tiempo e intenta conocer al animal en su hábitat. Solo a través de una foto será difícil averiguar si estáis hechos el uno para el otro.

 

Aunque hay ciertas ventajas en adoptar un gatito joven, un gato adulto cuyo carácter podamos valorar en el contexto en el que va a vivir puede ser una estupenda opción a tener en cuenta. Hay muchos animales buscando un segundo hogar y son buenos candidatos si reúnen los factores necesarios en función de la familia de destino ya que, por ejemplo, un cachorro necesitará más atención y estimulación además de tener mucha más energía que, por ejemplo un adulto. Además, estos últimos tienen el carácter formado y no suele haber sorpresas puesto que lo que vemos sobre el terreno es lo que hay.

 

Si puedes visitarlo, observa cómo se mueve en su territorio. Lo ideal es salga a conocerte al poco tiempo y que curiosee de forma tranquila sin esconderse ni rehuir. Es una buena prueba de que le gustas.

 

También vale la pena valorar la socialización y dentro de ella, la tolerancia a los desconocidos. Deja que se acerque. Lo ideal es que se aproxime a olernos a los pocos segundos de vernos, que se deje acariciar y que busque el contacto.

 

Si lo piensas estás invitando a un gato a formar parte de tu familia así que, tómate tiempo y deja que el gato también te elija a tí.

 

Baileys es un gato genial. Jovencito, divertido, sociable y muy cariñoso acaba de estrenar acogida mientras  espera su adopción definitiva.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

 

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Peligros domésticos para tu gatito
Rosa Roldán 21-10-2015 | 8:56 | 0

Los gatitos necesitan jugar como forma de estimular la actividad física y mental y aprender a interactuar con el ambiente. Sin embargo, elementos como la placa de la cocina, las estufas, las ventanas la lavadora…etc., pueden ser muy peligrosos para la integridad de nuestro gato. Como es imposible vigilar al animal 24 horas, la prevención es la mejor medida a tomar bloqueando el acceso del animal a cualquier elemento doméstico que pueda entrañar peligro y protegiendo las ventanas para evitar caídas.

 

A partir de la pubertad (Entre 6 y 9 meses de edad más o menos), los gatos, sobre todo machos, con acceso al exterior comienzan a realizar frecuentes excursiones para pasear, explorar territorio o buscar pareja. Cuando esto ocurre, corren el riesgo de perderse o sufrir accidentes, intoxicaciones, además del peligro de meterse en peleas, resultar heridos y contraer enfermedades infecciosas o parasitarias. El mejor consejo es impedir que el animal salga fuera de casa, pero también es recomendable valorar con el veterinario la esterilización para evitar la necesidad de vagabundear.

 

Kendall es un gatita menuda, preciosa y jovencita, de apenas 6 meses. Es muy buena, le encanta estar con otros gatos y es apta para vivir con perros.

 

Con los humanos se muestra algo más timidita al principio, pero solo hasta que coge confianza.

FIV and FELV negativa.

 

Si quieres adoptar o acoger a KENDALL no lo dudes y escribe a dan.asociacion@gmail.com

 

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Nuevo cachorro en casa con perro adulto
Rosa Roldán 19-10-2015 | 1:23 | 1

Cuando llega un cachorro a casa, hay que tener en cuenta algunas consideraciones en el caso de tener otro perro adulto en el hogar.

 

Las presentaciones deberán hacerse sin prisa, con premeditación y con total tranquilidad, bajo vigilancia constante y en terreno neutral (nunca en las zonas de descanso habitual del animal que ya está en casa), ya que el “perro veterano” puede sentirse invadido y reaccionar de primeras de forma exagerada si el cachorrito se adentra en un espacio que reconozca como suyo (por ej. su cama o mantita). Intervén lo justo y deja que puedan estudiarse a su ritmo. En muchos casos, el recién llegado no tendrá reparos en ir a saludar al adulto que se puede mostrar desconfiado y reacio. En estas situaciones, la premisa es proteger al “veterano”, retirando al cachorro si se pone demasiado juguetón o insistente.

 

Ojo también si existe una gran diferencia de tamaño entre ambos. De primeras, un perro adulto nunca hará daño a un cachorro de forma intencionada pero, es imprescindible supervisar los encuentros para intervenir en caso necesario. Por ejemplo, si se ponen a jugar y el adulto es mucho más grande y pesado además de un poco brutote, puede lastimar al pequeño con patas y/o boca sin querer.

 

Algunos consejos para los primeros días:

 

  • Premia con una caricia o una golosina cada vez que se porte bien cuando estén juntos y tranquilos.
  • Nunca dejes solo al cachorro con el otro animal hasta que estemos seguros de las reacciones de ambos, de que se conocen suficientemente, se han hecho “amigos” y, sobre todo, que el mayor sepa medir la fuerza en el juego con el cachorro.
  • No desatiendas a los veteranos de la casa y dedícales el mismo tiempo y el mismo cariño que al nuevo (lo que implica repartirte entre todos ellos de forma que todos puedan disfrutar de un rato de interacción contigo).
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