La Rioja
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Autor: Rosamrol
Sobre perros, comunicación y Swing en adopción
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Rosa Roldán | 16-11-2015 | 3:57| 0

Todos los perros ladran. Es comunicación, parte de su naturaleza y lo aprenden y perfeccionan de otros perros.

 

Hay muchos tipos de ladridos en función del animal y de la situación: De excitación (por ejemplo, cuando ve a un conocido en el parque); De aviso; De miedo; Aprendido (cuando pide comida o atención)

 

El gruñido también forma parte de la comunicación canina junto con otros sonidos como el aullido característico de ciertas razas o los gemidos de los cachorros. Cada vocalización debe ser interpretada en su contexto concreto, evitando generalizaciones.

 

Por ejemplo, los gruñidos se han relacionado tradicionalmente con agresividad y no necesariamente es cierto. Hay veces que gruñen jugando como parte de la secuencia de acecho y persecución.

 

En otras ocasiones, se trata de una solicitud de espacio personal (por ejemplo cuando un desconocido u otro perro se aceran demasiado). Es un aviso de que algo no gusta al perro y nos pide ayuda.

 

Swing no es un perro precisamente ladrador pero si ha tenido mala suerte en la vida que puede cambiar en cualquier momento. Fue abandonado en la calle y recogido por la perrera de Etxauri. Lleva un año en una casa de acogida y parece invisible para todo el mundo. Pedimos por favor máxima difusión para encontrar su hogar.

 

Es un macho de tamaño pequeño de 9 kilos, cruce de Bretón y tiene 2 años. Es alegre, divertido, mimoso y juguetón. Aunque es un perro pequeño tiene espíritu de perro grande y busca un compañero que le dé marcha como buen Bretón que es! En casa es muy tranquilo.

 

Está vacunado, castrado y muy bien de salud.

 

Contacto:  info.paulamuela@gmail.com

 

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Relación y comunicación
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Rosa Roldán | 11-11-2015 | 10:16| 0

Uno de nuestros mayores fallos en la relación con nuestros perros es que nos convertimos en sargentos diciéndole a cada paso qué debe y que no debe hacer. “Ven aquí”, “siéntate”, “estate quieto”, “cállate”…..mientras el pobre bicho nos mira con cara de circunstancias y seguro que piensa eso de “A ver si se decide…”

 

Hoy te propongo un sencillo reto: Experimenta nuevos ejercicios con tu perro (incluso puedes practicar con alguno conocido) guiándole solo mediante tu lenguaje corporal y tus gestos. No vale “colocar” al perro en la posición deseada empujando el lomo para que se siente, o estirando de las patas para que se tumbe… se trata de experimentar la comunicación con él, de convencerlo para hacer lo que le pides y de fijar esa conducta. En definitiva, abusa del lenguaje de los “mimos” y no el de las palabras y verás resultados diferentes.

 

Jack es un guapísimo y joven braco, (Aprox. Enero de 2014) atlético y cariñoso. Es sociable y juguetón, también con gatos.

 

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

 

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El mundo según ellos…
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Rosa Roldán | 10-11-2015 | 9:37| 0

Los perros (y los gatos) ven el mundo de forma diferente y, seguramente, más sencilla, que nosotros. Nosotros vamos con prisas, horarios, llenos de preocupaciones. Ellos simplifican su mundo en necesidades fisiológicas como dormir, comer, beber…y necesidades sociales y afectivas como pertenecer a un grupo o familia, seguir las rutinas y saberse seguros y a salvo de contratiempos y peligros.

 

Adoptar a un cachorro de perro o de gato, requiere de reflexión a la hora de tomar la decisión, tiempo e información de qué animal se adapta a nuestro ritmo de vida. No vale solo con encapricharse de uno u otro por ser pequeños, muy monos o simpáticos. Es preciso no dejarse llevar por el capricho momentáneo ya que estamos hablando de un ser vivo que va a compartir con nosotros muchos años. Debemos tener claros los requisitos de cada especie y de cada raza. Si somos personas poco activas, no es recomendable adoptar un animal enérgico o que necesite muchas salidas y ejercicio físico. Esta relación suele estar avocada al fracaso.

 

Para que el proceso sea un éxito, hay varias claves fundamentales que debemos tener en cuenta:

 

El futuro propietario debe ser consciente de las necesidades del animal, informarse de todas ellas y ser paciente durante el lógico periodo de adaptación del pequeño al nuevo hogar. Los primeros días suelen ser difíciles, ya que se puede sentir despistado y desubicado pero, podemos ayudarlo de mil formas diferentes, con un poco de imaginación.

 

Es preciso empezar a educar desde el primer día al nuevo miembro de la familia, de manera adecuada, amable y sin castigos. De esa manera, le estamos ayudando a ser un animalito sociable y seguro de sí mismo. También es imprescindible en esta primera fase enseñarle a hacer sus necesidades en el lugar y momento correctos. En el caso de los gatos, suele ser más fácil ya que, por instinto buscan el lugar adecuado (arenero) para este fin.

 

No obstante, con unas pautas claras y un poco de tiempo, los perritos aprenden rápidamente lo que esperamos de ellos aunque, debemos recordar que no controlan totalmente sus procesos biológicos hasta los siete meses así que no tiene sentido enfadarnos con él si sufre de algún “accidente”.

 

Aprender más sobre la naturaleza del animal con el que compartes tu vida, su forma de comunicarse contigo y con el resto del mundo, sus necesidades de descubrir, olfatear, investigar, explorar….y, en definitiva, invertir tiempo y esfuerzo en su educación, supone la mejor manera de sentar las bases de una buena relación y por tanto de una feliz convivencia.

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Kendall y Vozka buscan hogar. A pesar de tener la misma edad, son totalmente diferentes pero se llevan estupendamente y se complementan hasta el punto de pasarse el día pegada la una a la otra.

 

Contacto para adoptar: dan.asociacion@gmail.com

 

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Aprendiendo a identificar el lenguaje de tu perro desde pequeño
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Rosa Roldán | 02-11-2015 | 8:19| 0

Una buena comunicación entre tu perro y tú es clave en la relación: En este punto es importante conocer el lenguaje de los perros. Comprender las señales verbales y corporales de tu compañero de cuatro patas os ahorrará a ambos muchos malentendidos. Los perros nos hablan fundamentalmente a través de su lenguaje corporal mientras que nosotros, en demasiadas ocasiones, obviamos estas señales y abusamos de las palabras. Para empezar a entender qué quiere decir tu perro, necesitas pararte a observarlo y aprender a “leerlo”. La postura y el movimiento de su cuerpo, cómo nos observa, la posición de orejas, cola, etc…, te dará una idea de cómo se siente tu perro ante diferentes situaciones y cómo puedes ayudarlo en cada una.

 

Los perros utilizan un enorme repertorio de señales para calmar situaciones y expresar un amplio abanico de emociones, ya sea entre ellos o con nosotros. Se trata de las llamadas señales de calma que sirven para vivir pacíficamente, evitar conflictos y mitigar o prevenir que ocurra algo, evitar las amenazas de personas o de otros perros, reducir el miedo o el nerviosismo asociado a acontecimientos indeseados y para tranquilizarse uno a otro.

 

Los perros usan estos signos para calmarse ellos mismo cuando se sienten inseguros, para transmitir calma a otros perros, para hacer amistad o resolver conflictos. También usan este sistema de comunicación con los humanos pero a menudo, estas señales son ignoradas o mal interpretadas por los propietarios. Por ejemplo, el propietario llega a casa, encuentra una micción y cuando riñe al perro y éste adopta una postura de sumisión, el propietario interpreta que el animal se siente “culpable”. Esta interpretación es totalmente errónea. El perro entiende que el propietario está enfadado pero no por qué.

 

Algunas de estas señales son:

 

  • Girar la cabeza o mirar de reojo.
  • Girarse o dar la espalda.
  • Relamerse el hocico.
  • Inmovilizarse.
  • Hacer movimientos lentos.
  • Olisquear (Cuando no hay nada en el suelo).
  • Realizar posiciones de juegos.
  • Interponerse (Ya sea entre perros, personas…).
  • Mover la cola.
  • Cerrar los ojos.
  • Pestañear.
  • etc…

 

Perros y personas hablamos lenguajes distintos, por lo que es necesario encontrar un canal de comunicación con el que podamos entender sus necesidades emocionales y él nuestros requerimientos.

  • Háblale con mimo y dulzura. El tono importa más que las palabras.
  • Acaríciale suave pero intensamente desde la nuca hasta la cola. Identificarás rápidamente las zonas que más le gustan a tu perro.
  • Cógele el morrito con tu mano y frótale los lados. Haz lo mismo con sus orejitas. Enséñale a tolerar determinadas manipulaciones de forma que parezcan un juego.

 

Es sorprendente la naturalidad con la que un perro se comunica con nosotros o con otros perros usando este particular lenguaje.

 

En la ilustración, algunas de las señales básicas de comunicación canina de la mano de la genial ilustradora Lili Chin

http://www.doggiedrawings.net/#!educational/c1ixs

 

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Cuando el juego deja de ser solo juego….
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Rosa Roldán | 29-10-2015 | 9:49| 0

El juego mal canalizado, puede ser origen de conflictos que puedes prevenir y evitar.  Como casi todo, la prevención pasa por permitir a los perros desarrollarse como lo que son e interactuar entre ellos y con el entorno con la mayor libertad posible, pero bajo nuestra supervisión.

 

Hay algunos perros muy activos que se pasan la vida escaneando la zona de paseo en busca de otros perros con los que intentar jugar y son capaces de cruzar el parque a todo gas para ir a por ellos pero, que una vez que llegan a su altura, suelen demostrar pobres habilidades sociales pues se comportan de forma brusca e inadecuada. Suelen mostrarse muy impulsivos y brutos con los otros perros (sean amigos o no) y, no todos se lo van a tolerar de igual forma, sobre todo si son perros que no se conocen y hay diferencias evidentes de tamaño. Aunque su intención suele ser simplemente la de pasar un buen rato, por lo general resulta tan invasivo que acaba incomodando o asustando al otro animal, provocando situaciones tensas o incluso alguna refriega.

 

Suelen ser ejemplares jóvenes que no han tenido suficiente contacto con otros perros, o cuyas experiencias no han sido positivas e intentan llevar la iniciativa ates de que otro se la arrebate. En estos casos, puede costarle un poco aprender la forma apropiada de interaccionar con los demás.

 

En estos casos, el juego debe ser tranquilo y pausado y conviene hacer paradas y contar con un asistente canino adulto, más o menos del mismo tamaño que el joven alocado al que debemos enseñar y, sobre todo, de carácter muy equilibrado para que sirva de ejemplo al joven aprendiz.

 

En el vídeo, un ejemplo de acoso a un cachorro de bulldog por parte de otros dos perros y de la intervención de los propietarios para parar el juego inadecuado.

 

https://www.youtube.com/watch?v=I3OVr0CA2Us

 

Y un ejemplo de buen juego

 

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