La Rioja

img
Categoría: Consejos
Aprender debe ser divertido

Aprender puede y debe ser un juego para tu perro, pues educarlo significa algo más que tú des órdenes y que él te obedezca. Básicamente porque, de entrada, no van a comprender las palabras; Los perros son más visuales que nosotros y comprenden mejor los gestos, es decir, nuestro lenguaje corporal. A eso, hay que añadir coherencia y buena disposición a la hora de compartir ese tiempo con el animal. A nadie le gusta que le griten cuando le piden las cosas y a los perros menos, pues tienen mejor oído que nosotras las personas.

Las palabras vienen después y, ciertamente, hay perro que llegan a discriminar muchísimas pero es cuestión de tiempo y de trabajo, como todo lo demás.

Al igual que con los niños, empieza por tareas fáciles y ve incrementando el esfuerzo que debe realizar el animal. A nadie se le ocurre que un niño de 3 años sea capaz de estar sentado y atento durante periodos largos de tiempo… Se trata de variar actividades, dando orden y sentido para que se conviertan en rutinas agradables y aceptables.

Nunca des por hecho que tu perro no va a ser capaz de hacer algo (los perros nos sorprenden continuamente) y, sobre todo, nunca pienses que algo  es tarea imposible. Quizá debas pedir ayuda pero no te rindas. Como guía y responsable del animal es tu obligación ser una buena referencia para tu perro y velar para que sepa comportarse correctamente en sociedad frente a otras personas y/o animales.

Gracias a todos los perretes y sus guías que nos han acompañado este fin de semana en las diferentes actividades, desde la Escuela de Cachorros, el Taller de Paseo y Llamada o el final del Curso de Educación Canina que celebramos ayer domingo por todo lo alto con agility, entrega de diplomas y un buen almuerzo para recuperar fuerzas.

Ver Post >
Peluches para gatos activos

Una buena pista para gatos activos y muy juguetones a los que, incluso a sus hermanos gatunos, les resulta difícil seguir el ritmo o para “hijos únicos” que buscan atención constante y persiguen nuestras manos, consiste en proporcionarles un “hermano” artificial de juegos que pueda llevarse de aquí para allá.

Los peluches de un tamaño adecuado al animalito pueden servirnos y, para introducir a nuestro pequeño felino en el juego, nada mejor que simular que es una marioneta y tentarlo con el juguete. Así estaremos evitando exponer las manos como parte del juego y conseguiremos que la atención de nuestro gato se centre en lo que nos interesa.

Ver Post >
Cuando nos parecen demasiado efusivos y Zoe buscando hogar

En demasiadas ocasiones, los aspectos que nos molestan de la conducta de nuestro animal, son consecuencia de un refuerzo inconsciente por nuestra parte y de una pobre estimulación ambiental.

Por ejemplo, cuando nuestro perro salta a recibirnos a la vuelta a casa, el premio inmediato es nuestra atención (incluso cuando nos enfadamos) así que, para darle la vuelta a esta situación, nuestra tarea consiste en invitar a nuestro perro a hacer algo diferente a saltar, para que consiga la recompensa que busca en forma de caricias y atención.

Esta situación se da frecuentemente en los casos de perros que pasan muchas horas en casa y sin compañía. Si el animal pasa solo mucho tiempo sin nada que hacer, es más que probable que se emocione al vernos llegar y todo su interés sea saludarnos e intentar recabar nuestra atención.

Ignorar al animal en esos momentos, no solo es descortés (pues lo mismo que él te ha visto, tú lo has visto a él y es bueno informarle de ello) sino que puede ser contraproducente al generar más ansiedad en el perro.

Por tanto, tenemos que tener claro que, las principales maneras de romper con esta situación consiste en retirar cualquier tipo de refuerzo consciente o inconsciente de aquello que no nos interesa que haga nuestro perro, reforzar las acciones diferentes y más adecuadas que nos ofrezca y, sobre todo, darle alternativas para estar ocupado.

Es decir, si le dedicamos el tiempo suficiente y le damos cosas para hacer en nuestra ausencia, es más probable que el recibimiento sea más tranquilo y pausado que si ha estado solo y aburrido sin nada que hacer.

Todo este proceso requiere de una inversión de tiempo y paciencia pues hay que supervisar con celo las conductas que nos presenta nuestro perro (tanto las que no nos gustan como las que sí) para recompensar las que nos interesan, en su caso.

Zoe, esta preciosa podenca ya sabe lo que es la mala vida: cicatrices, orejas con algún corte… Ahora espera un hogar que la llene de cariño y buenos tratos.

Tiene aprox. 6 años, es muy buena y cariñosa y está esperando una casa para llenarla de alegría. Te animas a adoptarla o acogerla.

Contacto: dan.asociación@gmail.com o para adopciones internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com

Ver Post >
Correas sonrientes y Dana buscando hogar

Demasiadas veces escuchamos aquello de “mi perro no deja de tirar” a la vez que vemos al pobre animal limitado por una correa demasiado corta que no le permite alejarse de la rodilla del humano….. No puede olisquear la información que han dejado otros perros en el suelo o en los árboles y tampoco puede alejarse para eliminar (al fin y al cabo todos necesitamos cierta intimidad en determinados momentos)

El paseo se convierte en un auténtico suplicio para ambos. El perro, aún a pesar del dolor, encuentra refuerzo cada vez que tira, puesto que llega antes al lugar que le interesa y la persona que le sigue detrás, termina enfadada y malhumorada. El perro aprende que tirando, consigue el objetivo de llegar antes, así que tira de la correa porque puede y porque nosotros estamos detrás.

Lo ideal es empezar a practicar el paseo desde pequeños y en casa. El collar o el arnés y la correa son elementos extraños los primeros días y no es raro que muchos perros se resistan a dejárselos poner si no han sido bien acostumbrados desde el principio. Elige un collar cómodo o mejor un arnés para dejar libre el cuello del animal y acostumbraos a trabajar con correas largas de unos dos metros que ofrezcan cierta libertad y distancia al perro pero, cuya longitud puedas supervisar por si hiciera falta intervenir en algún momento.

Es importante trabajar el paseo sin tensión de forma tranquila y relajada (tomándoos vuestro tiempo) y en lugares sin demasiadas distracciones al principio (en casa), para irlas introduciendo progresivamente.

Nuestro lenguaje corporal es muy importante. Si vamos tranquilos, con los brazos relajados, la espalda recta y reforzando con una mirada, una palabra o un premio de vez en cuando, los perros responderán bien. Es esencial que los perros estén acostumbrados a mirarnos a los ojos de forma que podamos el refuerzo adecuado a lo que está haciendo. La buena correa durante el paseo, es aquella que describe una sonrisa entre perro y persona, es decir, que va suelta y sin tensión.

Busca ser el “mejor amigo” para tu perro antes que ser simplemente su dueño y empezarás a disfrutar de una nueva dimensión de la relación.

El respeto es la base de la confianza y todo lo que tu perro aprenda a tu lado de una forma amable, quedará grabado para siempre de forma positiva y será más fácil que tu perro responda como esperas y te muestre la conducta adecuada en cada momento, porque hay verdadero vínculo, el perro está a gusto contigo y busca tu refuerzo y el resultado es agradable para ambos.

Dana esta preciosa cruce de boxer de solo 10 meses y 25 kilos de peso busca hogar. Es un amor de perrita y además es preciosa. Es la mejor compañera para los niños y es muy sociable con otros animales.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com o si eres de Madrid y para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com

Ver Post >
Tiempo para el perro y Andy en adopción

Nunca se debe subestimar la dedicación que necesita un perro. No debemos caer en la tentación de prestar menos atención a los perros, una vez que han llegado a la adolescencia con la excusa de que son mayores. Cambia el tipo de requerimientos pero se mantiene la necesidad de invertir tiempo de calidad con el animal.

Un perro adolescente está en fase de transición, y hay un montón de cosas que necesita explorar y probar. Permítele descubrir el mundo de forma controlada pero no dejes nunca de lado la tarea de educar a tu perro a ser un animal social y educado.

La socialización cae muchas veces en picado durante la adolescencia. A medida que los perros se van haciendo mayores, suelen tener menos ocasiones de tratar con personas y perros desconocidos.

Los perros, sobre todo los machos, suelen empezar a adoptar ciertas posturas intimidatorias cuando llegan a la adolescencia. Miradas fijas, gruñidos incluso peleas marcan esta etapa. Es frecuente que los propietarios de perros grandes eviten los encuentros con otros perros para evitar estas conductas ante el temor de que su animal pueda hacer daño, mientras que los propietarios de perros pequeños los evitan, precisamente por el temor que hagan daño a su pequeño gruñón.

Para fomentar una buena socialización que minimice estos comportamientos, no te centres únicamente en pasear por el barrio. Intenta buscar distintos recorridos para los paseos y diferentes zonas, de manera que se encuentre con muchos perros y personas. La socialización es una carrera de fondo. Para evitar conductas indeseables con otros perros o con personas, el truco está en trabajar con tu perro a diario y la única forma de conseguirlo es proporcionarle situaciones diferentes que le permitan encontrarse con gente nueva, casi a diario.

Andy tiene un año largo, mucha energía y ganas de agradar. Sociable y cariñoso, se lleva bien hasta con los gatos y busca un buen amigo que sepa guiarlo.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

Ver Post >
Cahorro en casa y dos buscando hogar

En nada empezamos las clases de cachorros como una forma de entender mejor a nuestro nuevo amigo y poder convertirnos en buenos referentes para él. Huelga decir que, los que asisten a estas clases muestran un gran interés en hacer las cosas bien desde el principio y es de agradecer que, cada vez, haya más propietarios preocupados por la buena educación de sus perros. En esta etapa vital del cachorro, más que educar, se trata de ayudarlo a comportarse como el ser social que es (acudir a la llamada, no subirse a nuestras piernas, no mordisquear manos…) Aún es pronto para hablar de obediencia y es mejor introducirlo gradualmente en normas simples de convivencia.

Las sesiones han de ser muy cortas, de segundos. Trabajar con un cachorrito de unos dos meses de edad, es como hacerlo con un niño de unos tres años, es decir, debemos adaptarnos a él, ya que su capacidad de concentración es muy baja y las exigencias, por tanto, han de ser igualmente bajas. Usamos el juego como forma de educar de forma que el pequeño, aprende lo que nos interesa, de forma lúdica y sin enterarse.

Un dato a tener en cuenta es que, la naturaleza canina, difiere de la nuestra. La boca es la herramienta principal de los perros para conocer el mundo tal y como nosotros usamos las manos y la vista, ellos recaban información agarrando todo, mordisqueando, zarandeando, tirando de juguetes y cualquier cosa que se ponga a su alcance… Todo lo anterior son conductas totalmente normales en el perro pero pueden convertirse en una pesadilla para los propietarios, sobre todo cuando juega a mordisquearnos a nosotros o a los niños como si fueran hermanos de camada. Es recomendable enseñarle al cachorro desde pequeño qué está permitido (sus juguetes) y qué no y, para ello, lo mejor cuando iniciamos la educación del animal, es mantener a buen recaudo las cosas de valor y no jugar con las manos.

Ante cualquier intento de mordisquear nuestras manos o cualquier otra cosa de valor que, por despiste, hayamos dejado a su alcance, lo mejor es redirigir la conducta hacia otras permitidas construyendo un comportamiento alternativo al que nos desagrada.

http://www.perrygatos.es/perros/escuela-de-cachorros/

En muchas ocasiones, las personas somos mucho más salvajes que cualquier animal. Los peques que protagonizan hoy el post fueron recogidos hace un par de noches de un contenedor de basura en la ciudad de Logroño (La Rioja), donde les aguardaba un triste final. Ahora, a salvo, en su casa de acogida, esperan una familia y un hogar. Aún hoy en día, hay demasiados individuos que prefieren deshacerse de los cachorros, con el consiguiente riesgo para la salud de la madre, que esterilizarla para evitar camadas indeseadas pero, de eso, ya hemos hablado demasiadas veces.

Contacto para los cachorros: 616 589 397 (Adela)

Ver Post >