La Rioja

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Categoría: Para adoptar
¿Qué hay en realidad detrás de la cara de culpabilidad de un perro?

Cuando nuestro prepara alguna trastada, no es infrecuente castigarle o recriminarle y, comentar tras la refriega aquello de “si ya sabe lo que ha hecho mal. Me mira con cara de culpabilidad”. Lo ideal sería prevenir este tipo de comportamientos impidiendo el libre acceso de nuestro perro a toda la casa sin nuestra supervisión, por lo menos, mientras aprende.

En contra de lo que piensa la mayoría, los perros son incapaces de asimilar la culpabilidad, ya que es un sentimiento puramente humano. Lo que nos trasmiten con su mirada en estas situaciones es miedo por nuestra reacción, nuestra postura corporal, nuestro tono de voz… Todo esto se confunde con la “culpa”.

http://perrygatos.es/artículos/notas-de-interés-sobre-perros/culpables-en-la-cocina/

Castigarles no soluciona nada y solo rompe la buena relación. Tu perro no entiende tu enfado e intenta calmarte de la forma que solo sabe hacer. El resultado es un perro confuso que no sabe a qué atenerse. Es mejor evitar las situaciones en las que nuestro perro pueda “equivocarse” y darle alternativas a sus necesidades. Por ejemplo, si le están saliendo los dientes o es un perro muy enérgico, es normal que quiera morder todo pero podemos enseñarle a disfrutar de juguetes especiales para esos momentos.

Estos son los recién llegados desde la perrera y gracias a la ayuda de muchas personas, los nuevos residentes a Lola y Zar. Son jóvenes, simpáticos y de lo más extrovertidos lo cual ha sido una bonita sorpresa pues a todos se les ve muchísimas ganas de aprender y agradar. Os los iré presentando poco a poco, para que podáis conocerlos mientras les buscamos buenos hogares definitivos a través de DAN-Defensa Animales del Norte

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

Tony

Andi

Toño

Gilda y Negri los más jovencitos, ninguno llega al año y de lo más juguetones y divertidos.

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Presentaciones entre gatos y dos buscando su lugar

El sábado pasado estuvimos supervisando las presentaciones entre Odín, Ricky (dos gatos que ya se conocían) con Chico y Félix alojados en la Residencia Lola y Zar.

Esta pauta puede parecer un poco atípica, acostumbrados como estamos a leer que hay que aislar a los gatos durante periodos más o menos prolongados pero, al igual que sucede con el resto de los seres vivos, cada gato es un mundo y no todos llevan igual de bien los encierros largos, siendo incluso contraproducentes en algunos casos.

No obstante, esta tipo de presentación únicamente se puede llevar a cabo cuando conocemos el carácter de todos los protagonistas y podemos anticipar reacciones. Además, no “soltamos” a los nuevos a la ligera, sino que, en estos casos, introducimos los transportines de cara a la pared y tapados durante un rato hasta que los anfitriones pierden la curiosidad inicial y vuelven a sus rutinas, momento en que aprovechamos para abrir a los nuevos y dejarlos investigar a su ritmo sin forzar en ningún momento los encuentros pero supervisando de cerca cada gesto corporal y facial.

Como podéis comprobar, son un rato sociables y además están acostumbrados al contacto con perros, algo que también nos parece importante trabajar en refugios ya que, en muchos casos, van a convivir entre especies y, este trabajo previo, nos puede ayudar de cara a la futura adaptación a su hogar definitivo.

Odín, el atigrado tabby tiene cuatro años y mucha historia a sus espaldas. A pesar de todo, es un gato todoterreno que se adapta a las circunstancias. Necesita su propio espacio y una persona con experiencia en felinos que sepa leerlo para darle lo que precisa.

Contacto: adopcionesesperanzafelina@gmail.com

Ricky e rubiales tiene año y poco, fue rescatado hace meses de la perrera y hubo que amputarle el rabito debido a una infección. No tiene secuelas y hace una vida totalmente normal. Es grandote y de lo más cariñoso.

Contacto: asociacionochovidas@gmail.com

Ambos se entregan con contrato de adopción y seguimiento. Test de Inmuno y Leucemia, vacunas, chip y esterilizados.

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Cambiando la actitud y Félix en adopción

En cualquier trabajo de modificación de conducta la actitud e implicación del propietario es esencial e imprescindible. Los animales, como seres vivos que son, no disponen de botón de encendido y apagado por lo que somos nosotros, los que debemos tomar las riendas ante los problemas de conducta y no dejar pasar el tiempo confiando en que el animalito aprenderá por si solo o que ya se le pasará.

Si somos capaces de convertirnos en buenos guías y referentes, seguir las pautas, invertir tiempo, paciencia y no tirar la toalla ante los contratiempos, estamos más cerca de llegar a un final satisfactorio.

Si no existe ese compromiso, difícilmente se podrá reconducir al animal ya que no cuenta con la pieza esencial de su vida, que es una buena conexión y vínculo con su propietario. En estos casos, la solución pinta mal y, en muchas ocasiones, hay que buscar nuevo hogar al animal.

Y esto vale tanto para perros como para gatos.

Félix lleva mucho tiempo esperando. Tiene dos años largos y casi toda su vida la ha pasado en la residencia anhelando su oportunidad. Es un gato grandote, cariñoso y que busca agradar. Si quieres adoptar o acoger a Félix, escribe a dan.asociacion@gmail.com

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Lo que de verdad importa y tres peludos en adopción

En Educación Canina tan importante es decidir qué esperamos de nuestro perro como poner los medios para facilitarle la tarea y minimizar errores.

Por ejemplo, en el caso de no permitir subir al animal a la cama o al sofá (y pensamos que mientras el animal no tenga problemas de conducta, el hecho de subir a la cama, no es ni bueno ni malo, puesto que cada casa es libre de establecer sus propias normas de convivencia), tan importante como limitar la acción cuando estamos delante, es procurar que el medio le impida al animal llevar a cabo su deseo de subir, poniendo obstáculos o impedimentos como cajas de cartón o una funda de plástico que resulte desagradable al  contacto.

En caso contrario, el animal aprenderá a no subir en nuestra presencia pero aprovechará para explayarse cuando nadie observe, como ocurre en el vídeo.

https://www.youtube.com/watch?v=uGDsvPjxCIE

Los tres protagonistas de hoy llevan tiempo esperando un hogar y una oportunidad. No son ni más guapos ni más feos que otros cientos de perros y solo necesitan un buen guía que sepa entender sus características, virtudes y necesidades para que salga a la luz, lo mejor de cada uno de ellos.

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Gatos nuevos en casa y un peque buscando hogar

Los gatos no han sido sometidos tan ampliamente como los perros a selección artificial, por lo que su conducta, es bastante parecida a la que tenían sus ancestros salvajes. Tener esto presente, ayuda a comprender muchas de las conductas que observamos actualmente en nuestros felinos de casa.

Por ejemplo, debido a su doble condición de predador y de presa, el gato está obligado a ser capaz de reaccionar velozmente ante diversas situaciones, es decir, a pasar “de 0 a 100″ en un instante.

Y esto se aplica tanto al hecho de capturar algo que se mueve en su cercanía, como a defenderse de una amenaza. Puede parecer que tu gato se ha vuelto loco, pero lo cierto es que se está dejando llevar por su naturaleza salvaje pues sus antepasados, en la mayoría de las circunstancias, no disponían de mucho tiempo para pensar.

Por eso, para presentarse a un gato, es conveniente darle espacio, un sitio seguro (por ejemplo el transportín) desde donde estudiar el nuevo ambiente y, sobre todo, tiempo para que avance a su ritmo sin forzar encuentros ni caricias si no queremos que se asuste o intente defenderse considerándonos una amenaza.

Tres meses acaba de cumplir el precioso Bobby, un cachorrito blanco de ojos azules y con una colita muy graciosa, rubia y blanca.

Bobby ya puede irse adoptado, solo falta que alguien quiera tenerlo a su lado.

634 45 23 03

676 94 84 47

Más fotos en: http://www.esperanzafelina.com/archives/11219

adopcionesesperanzafelina@gmail.com

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¿Por qué me muerde mi gato?

Es una de las preguntas más repetidas pero, lo cierto es que no hay una sola respuesta y deberemos tomarnos nuestro tiempo para encontrar la más adecuada a cada situación. Cuando un gato muerde, puede ser por muchos motivos pero no debemos perder de vista que por naturaleza es un animal cazador y como tal, uno de sus juegos preferidos es el del acecho y la caza. Debemos conocer la forma de fomentar este juego, desde la llegada del animal a casa, de una forma agradable para nuestro amiguito, pero segura para nosotros.

Agresión por juego

No debemos acostumbrar al gatito pequeño a jugar con las manos. Puede parecernos gracioso cuando los dientecitos de leche apenas son agujitas pero, cuando nuestro cachorrito crece y se convierte en un gatazo con la dentición completa y desarrollada, el juego no resulta tan agradable para nosotros aunque, para él, sigue siendo un juego y, además, no entiende que nos enfademos por algo que nosotros mismos hemos consentido.

Es preferible jugar siempre utilizando los juguetes adecuados que mantengan nuestras manos alejadas de las garras y dientes de nuestro gato. Podemos usar los (plumeros o las cañas), que simulan presas y activarlos durante los momentos de diversión, puesto que nuestro gato adora el movimiento y, en cuanto paramos de jugar con él, la actividad pierde interés y se marcha a hacer cualquier otra cosa.

Otra forma de evitar el juego de caza y acecho de los gatitos empeñados en “cazarnos” los bajos de los pantalones, las faldas o las zapatillas en movimiento cuando vamos de un lado para otro de la casa, consiste en desviar su atención hacia algo mucho más atractivo, como por ejemplo (pelotas) o (ratoncitos de vivos colores y con plumas), atado con una cuerda larga a la cintura para que sea la presa a cazar.

Los gatos disfrutan enormemente con esta actividad y aprenden a diferenciar lo que es juguete de lo que no lo es.

También puedes colgar una (pelota, amarrada con una cuerda), a una altura que invite a tu gato a brincar para moverla (por ejemplo, al pomo de la puerta) y lo mantenga ocupado tratando de bajarla.

Cuando muerden por sobreestimulación

Seguro que te suena la situación en la que estás acariciando a tu gato mientras lees o ves la televisión y, de repente se cuelga de la mano con uñas y dientes. En estos casos, lo mejor es quedarse inmóvil puesto que, al menor movimiento, desencadenarías un ataque de verdad. En ocasiones lanzar algo lejos de nosotros, redirige la atención del gato pero, normalmente, al quedarnos quietos, en poco tiempo, el gato pierde interés y se aleja.

Lo que nos hemos perdido antes del intento de agresión, son todas las señales que el gato nos ha lanzado a través de su lenguaje corporal (A todos nos pueden gustar las caricias pero el exceso, cansa). La próxima vez, fíjate: La clave suele estar en la cola puesto que si empieza a moverla de un lado a otro, es el momento ideal de parar la sesión de caricias. Cada animal tiene su propio nivel de tolerancia y, es nuestra responsabilidad como propietarios, conocerlo y respetarlo.

El vientre de los gatos es una zona hipersensible. Es raro que un gato soporte durante largo rato las caricias en esa zona, probablemente porque es la región más vulnerable del cuerpo felino. No debemos olvidar que un gato que se tumba sobre el costado, tiene todo el arsenal felino (boca y garras) dispuesto para defenderse en caso de que lo considere necesario. En gatos que no conocemos, nunca debemos rascarle la barriga aunque nos la ofrezca.

Si se trata de tu gato y compruebas que, mientras lo acaricias, se relaja y estira las patas mientras ronronea, puedes seguir un poco más pero sin pasarte en la presión sobre los laterales y el vientre.

Si, de repente, deja de ronronear, se encorva, dilata las pupilas o agacha las orejas, es mejor que dejes la sesión de caricias para otra ocasión pues, si no paras inmediatamente, seguramente tu gato te lo hará saber de una forma desagradable.

 Agresion por distanciamiento

Cuando un gato siente miedo, por ejemplo, cuando llega por primera vez a casa, se acurruca en un esfuerzo por hacerse más pequeño y pasar inadvertido (es como si buscara que no lo vieran). Cuanto más nos aproximamos a un animal en este estado, más se retraerá y podremos observar las orejas plegadas hacia detrás y las pupilas totalmente dilatadas. Si seguimos avanzando, puede llegar a emitir gruñidos que buscan hacernos retroceder ya que nos considera un “agresor”.

Si hacemos caso omiso de estas advertencias, no le dejamos más opciones y puede llegar a agredir, de forma defensiva, ya que su objetivo es mantener una distancia segura entre él y nosotros. Esta reacción es relativamente frecuente en gatos que llegan a lugares nuevos y desconocidos donde no tienen referencias olfativas ni de otro tipo.

Lo mejor es darle espacio para que se sienta seguro de nuestra presencia y poco a poco irnos ganando su confianza.

Esta conducta se aprecia también en gatos que sienten dolor a la manipulación. En estos casos, es preferible dejar el (transportín) abierto en la estancia. Si el gato está acostumbrado a él, rápidamente lo asociará a lugar seguro, y será más fácil trasladarlo al veterinario en caso necesario.

Agresión entre gatos de casa

No es frecuente si se conocen pero, se puede llegar a dar en presentaciones entre nuevos individuos. En caso de que se produzca una pelea, no intentar separar a los gatos con las manos, ya que podría provocar una reacción de agresividad “redirigida”* hacia nosotros, sino utilizar estímulos indirectos, como sonidos fuertes, para interrumpirla.

Resumen

Normalmente, las agresiones dentro del hogar, suelen estar motivadas por falta de comunicación entre el gato y la persona. Cuando no interpretamos o no hacemos caso del lenguaje de nuestro gato, podemos provocar situaciones estresantes para él y desagradables para nosotros.

No obstante, no debemos olvidar que los problemas físicos y neurológicos están directamente relacionados con las conductas agresivas sin causa aparente. Los problemas musculoesqueléticos, las patologías dentales, incluso los déficits sensoriales que sufren los animales geriátricos, pueden estar detrás de este tipo de conductas. Siempre es preciso realizar una revisión veterinaria para asegurarnos y, en su caso, consultar con un profesional que nos guíe de la manera más adecuada en cada caso.

Este precioso gato blanco con preciosos ojos amarillos es Rober, un gato bueno, pero tiene que aprender a no jugar con las manos a cazar. Necesita tiempo y tranquilidad. Ha pasado por muchos cambios y miedos en 3 semanas.
Rober vive en Vitoria (España)

634 45 23 03
676 94 84 47
adopcionesesperanzafelina@gmail.com

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