La Rioja

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Categoría: Para adoptar
Responsabilidad ante todo….

Si te estás planteando ampliar la familia con un gato, no pierdas de vista que, aunque te hayan contado lo independientes y limpios que son los felinos domésticos, el nuevo inquilino te va a cambiar la vida sí o sí..

Te va a costar dinero en comida, complementos y atención veterinaria. Cambian tus rutinas; La casa se debe “vestir” para el gato (comederos, bebederos, areneros, rascadores, juguetes….) y, por mucho que te empeñes, vas a tener que lidiar a diario con los pelos que sueltan (salvo razas muy concretas que implican otros cuidados); Antes de salir hay que invertir cierto tiempo para dejar limpio el arenero y proveer al animalito de comida y agua para la jornada y, al volver a casa, por cansado que llegues, además de volver a repetir la rutina de la mañana, debes dedicarle un rato al gato ya que lleva todo el día esperando y, por mucho que nos cuenten que los gatos se valen por si solos, lo cierto es que necesitan de nuestra compañía y atención por lo que, si no estamos dispuestos, mejor invertir nuestro tiempo en un videojuego de esos de cuidar mascotas porque el compromiso es a largo plazo a unos 10-15 años, es decir, toda la vida del animal.

Tampoco puedes faltar de casa durante muchos días seguidos, salvo que dejes a alguien encargado de su cuidado y supervisión; No tienes un minuto de intimidad porque, si te descuidas, lee contigo, intenta dormir encima del teclado del ordenador mientras trabajas, se intenta meter en la ducha cuando están dentro y por interferir, al menos descuido, te acompaña hasta el aseo….. Como en toda relación, te aporta muchísimo pero te obliga a aceptar al nuevo animal tal y como es, con sus virtudes y sus defectos (al fin y al cabo lo has elegido tú) y a cambiar ciertas rutinas anteriores. Como toda relación, necesita un periodo de ajuste y de adaptación para que funcione.

Llegadas estas fechas, es conveniente plantearse cuidadosamente la incorporación de animal ya que, a la vuelta a la normalidad, ellos siguen necesitando de nuestros cuidados y atención.

Pipe rescatado de la calle, se recupera en una casa de acogida a la espera de un hogar. Macho jovencito de 7-9 meses, es cariñoso y sociable con perros, gatos y personas.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

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La adopción responsable frente a la compra compulsiva

Es bastante común, aunque en ocasiones nada bueno que, en Navidad, los animales se conviertan en un regalo más, para los pequeños de la casa.

Uno de los deseos que se repiten en las cartas a Papá Noel y a los Reyes Magos es el famoso “quiero un perro” ó “quiero un gato” y, aunque menos frecuente, “quiero u hurón, un conejo….” o similar. Ante estas demandas de los niños, no podemos cerrar los ojos y consentir, sino que debemos optar por tomar una decisión razonada, de tal manera que, el animal deseado, no se convierta en una carga en el futuro.Una gran parte de los animales abandonados que existen en la actualidad, provienen de la compra impulsiva. Es preciso reflexionar detenidamente sobre las obligaciones y responsabilidades que conlleva la tenencia de un animal doméstico.

Muchas personas creen que un cachorrito, puede ser un buen regalo navideño para el hijo, nieto o sobrino. Pero, cuando el cachorro crece, el niño carece de la responsabilidad necesaria para hacerse cargo de los cuidados del animal, y los padres, muchas veces, no tienen tiempo para asumir todo lo que supone un cachorro en casa.

Un animal no es un regalo, sino un ser vivo. Los niños no están preparados para la responsabilidad que significa cuidar un animal. Los padres deberán preguntarse antes de satisfacer el deseo de su hijo, si podrán proporcionar al animal toda la atención que necesita, si disponen de tiempo suficiente, si son conscientes de los gastos que acarrea el cuidado de un animal, si han pensado que harán con él durante las vacaciones etc….

  • El animal no es un juguete pasará a ser un integrante más de la familia.
  • Nunca se debería regalar un animal por sorpresa a nadie. Supone una gran responsabilidad para quien lo va a recibir.
  • Nunca se debe regalar un animal, únicamente porque lo piden los niños
  • Nunca elijas fechas como la navidad o un cumpleaños para llevar un animal a casa porque lo conviertes en un regalo e inconscientemente el niño no lo respetará como el ser vivo que es.

 

Dónde elegir al cachorro

Las perreras municipales y las protectoras están llenas de animales abandonados que buscan un hogar. Llegadas las fechas navideñas, me pasan factura mis orígenes ligados a la protección animal y me vienen a la mente los cientos y cientos de animales que aguardan una oportunidad en este tipo de instalaciones.

Es fácil encontrar animales de todas las edades y tamaños. Tan solo, es preciso invertir un poco de tiempo en encontrar el animal que se adapte a nuestro estilo de vida, a nuestras preferencias personales y a nuestro carácter.

En estos casos, recomiendo conocer al animal antes de tomar una decisión e, incluso valorar la opción de acogerlo de forma temporal, como una forma de conoceros mutuamente y ver si el animalito encaja en la familia.

Por supuesto, también conozco criadores responsables que se ocupan de proporcionar un entorno enriquecido y agradable a sus cachorros de forma que, estén preparados para afrontar su nueva vida en otro entorno familiar.

La edad ideal para incorporar un cachorro de este tipo, a la familia está entre las 6-8 semanas en el caso de los gatos y 8-10 semanas de edad en los perros, cuando está preparado para afrontar cambios en su vida. El período de socialización comienza cuando los órganos de los sentidos y la capacidad motora están lo suficientemente desarrollados como para que, el animalito, pueda interactuar con otros individuos y explorar el entorno. El final de este período, coincide con la aparición de una respuesta de miedo frente a estímulos desconocidos, hacia la semana 8-9 para gatos y 12-16 para perros.

Es por ello, que no conviene separar al cachorro de la madre demasiado pronto, puesto que, lo que aprenda de ella y sus hermanos, será determinante para el resto de su vida. Los criadores responsables suelen tener a las camadas dentro de casa y nunca los entregan antes de haber completado este necesario periodo de socialización.

Lo que nunca podré defender es la exposición y venta de cachorros en vitrinas de cristal, aislados del mundo, pero a la vez expuestos, a todo tipo de miradas indiscretas, en un espacio reducido y, sin posibilidad de intimidad. Carecen de la socialización necesaria y, el espacio reducido, también afecta a la capacidad de aprendizaje de las conductas higiénicas (no hay espacio suficiente). Algunos animales se hacen demasiado grandes, esperando un comprador y, en bastantes ocasiones, tras la compra, surgen los problemas de comportamiento por una deficiente socialización.

La exposición de animales en las tiendas puede empujar a la compra compulsiva, haciendo en muchas ocasiones que estas adquisiciones, se hagan sin la concienciación necesaria de lo que supone tener un animal en casa. Seres vivos que son comprados como objetos, regalos, sin tener en cuenta que necesitarán unos cuidados, atención y gastos económicos a lo largo de toda su vida. En mi opinión, no es la mejor forma de empezar una relación.

 

Cosas importantes a tener en cuenta

Es un buen momento para recordar que los animales no son juguetes, que no deben regalarse, aceptarse, adoptarse o comprarse sin el consentimiento de toda la familia.

Los animales conllevan una responsabilidad muy grande, que en la mayor parte de los casos dura muchos años. En ocasiones, pueden suponer un gasto económico importante, ya que no sólo debemos pensar en su mantenimiento (pienso, veterinario….), sino que también, pueden enfermar o tener un accidente que implique un desembolso adicional importante.

A favor debo decir que compartir nuestra vida con un animal resulta enriquecedor. A los niños pequeños, les beneficia en muchísimos aspectos, convivir con animales. A través de ellos aprenden valores como el respeto, la responsabilidad y la empatía.

Si la elección del animal ha sido adecuada y trabajamos en su educación, toda la familia disfrutará de una relación especial con él, llena de momentos de complicidad y ternura

Pero la responsabilidad final de esta decisión, es de los adultos y es nuestro deber, ejercerla a conciencia.

Así que, estas Navidades dejad a un lado los caprichos infantiles. Meditad bien las ventajas y desventajas en familia tu tomad una decisión consensuada. Y por favor, en caso de perros y gatos, mejor la adopción que la compra.

Colaboración en Revista Pelo Pico Pata – Enero 2013

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Expectativas realistas cuando llega un gato a casa y Chico buscando hogar

Cada gato es único y, cuando decidimos incorporar un gato a la familia, debemos tener claro que, detrás de lo que vemos, hay un mundo por descubrir en cuanto a carácter, afinidades, gustos…. Etc.

 

Hay gatos que adoran los brazos; Otros en cambio, prefieren mantener cierto espacio personal aunque, en ocasiones, elijan descansar pegados a nuestro cuerpo. Los hay parlanchines y, en cambio, otros no dicen ni miau.

 

Hay gatos activos y deportistas que pasan el día escalando y, por el contrario, hay gatos tranquilotes y pachones, que prefieren un buen cojín donde pasar el tiempo. Los hay ronroneadores y los hay discretos, los hay grandotes y otros menudos…… Hay gatos para todos los gustos y, conocer a nuestro gato, es la clave para respetar su naturaleza y no crearnos falsas expectativas que, a la larga, minan la relación.

 

Cuando llega un gato a casa

 

Al igual que cualquier ser vivo, el nuevo gato, necesita un lógico periodo de adaptación que será más o menos largo, en función del carácter del animal y de las experiencias previas que haya vivido.

 

Así los cachorros, suelen llegar despistados al faltarle la referencia materna, pero pronto, se acoplan a las rutinas de la casa y se sienten en su salsa. Sin embargo, es importante no perder de vista que los cachorros, irán manifestando su carácter a medida que crezcan y, no debe extrañarnos que el gatito que nos seguía a todos lados, vaya desapegándose en favor de otras actividades (correr, explorar, cazar los juguetes..) sin que ello signifique que no siga siendo un animal cariñoso o de casa. Lo que ocurre es que, al madurar, va asentando carácter y gustos en función de su carga genética y de lo que haya experimentado durante la etapa de cachorro.

 

Hay cosas importantes a trabajar durante la etapa de cachorro como el tema de las mordidas. Los peques juegan mordisqueando y cazando todo lo que se mueve (incluidas manos y pies) por lo que, es importante moldear este tipo de juego, ofreciendo sustitutos adecuados al gatito como plumeros o juguetes para que pueda dar rienda suelta a sus instintos.

 

En el caso de los adultos, la mayoría siguen pensando que las hembras son más cariñosas cuando, en realidad, hay machos peluches de puro mimosos. Es hora de desterrar mitos pues el carácter el animal, dependerá, en gran medida, de su historia anterior y de nuestra disposición para entenderlo y respetarlo. Cuando llega a casa, da igual que sea macho o hembra, es necesario dejarlo en un lugar donde pueda sentirse seguro (por ejemplo, su transportín) y que tenga tiempo para ir estudiando los nuevos olores, las rutinas y los sonidos que van a formar parte de su vida a partir de ese momento.

 

Si nos saltamos este importante paso, el animal puede ponerse a la defensiva y llevarnos mucho más tiempo ganarnos su confianza.

 

Cuando además hay más gatos

 

Nadie que yo conozca ha preguntado a su gato de casa si quería un compañero. Normalmente, introducimos un nuevo animal porque pensamos que el gato se aburre, porque nos sentimos culpables del poco tiempo que dedicamos a nuestro peludo o, en algunos casos, porque ya hay dos gatos en casa que no se llevan bien y decidimos ir a por el tercero a ver si arregla la situación.

En cualquiera de los casos, cargar al nuevo con la responsabilidad de agradar al gato anfitrión, es injusto pues tampoco nadie le ha preguntado si quería venirse a vivir con nosotros.

 

Realmente la responsabilidad de que todo fluya de la mejor manera posible y que los animales logren convivir en una primera etapa de forma tranquila, es únicamente nuestra. Para eso, es necesario conocer a los animales y lo que les gusta y darles espacios separados para que cada uno pueda hacer su vida sin ser molestado.

 

La edad es un factor importante que muchas veces no es tenida en cuenta. Por ejemplo, un gatito pequeño, no siempre será la mejor elección aunque nos enamore la foto o lo adorable que pueda ser. En ocasiones un cachorro puede dar vida a un gato mayor pero, en la mayoría de los casos, el gato adulto termina aburrido por el exceso de energía del joven. Son cosas a valorar antes de elegir un compañero para nuestro minino así que es preciso anticiparnos y, crear esos espacios seguros para dotar de cierta intimidad a cada uno. Ya llegará el momento de compartir o incluso de hacerse grandes amigos pero, por ahora, se trata de asegurar territorios para ambos de forma que se sientan seguros.

 

Por otro lado, tampoco podemos depositar todas las expectativas en el nuevo y pretender que, si nuestro gato, es un tanto desapegado, el recién llegado, tenga que consentir necesariamente las sesiones de brazos y de caricias que tanto deseamos nosotros. Si tienes suerte de dar con un gato deseoso de abrazos, genial. Si no, la premisa es respetar al animal si no queremos que nos lo haga saber de malos modos.

 

Cuando nos molesta

 

Hay veces que el gato es una pegatina andante y te acompaña allá donde vayas o, es un hablador imparable, o le da por jugar de madrugada, con el consiguiente desvelo.

 

Realmente, al gato no le ocurre nada. En los dos primeros casos poco se puede hacer. El gato es así. En el caso de gatos madrugadores, podemos ofrecerles rutinas de juego adecuadas y actividades antes de irnos a dormir de manera que favorezcamos su descanso y, por tanto el nuestro.

 

En resumen…

 

Cuando llega un gato a casa, puede que las expectativas que tenemos, no se vean cumplidas en un primer momento. El animal necesita tiempo para conocernos (igual que nosotros a él) pero, con un poquito de paciencia y cariño, pronto la convivencia puede resultar enriquecedora para ambas partes.

 

En el caso de adopciones, es importante dejarse aconsejar por las personas que conocen al animal (su carácter, sus gustos y aquello que no le hace tanta gracia) de manera que tengamos una foto lo más aproximada posible a la realidad del gato. De esta forma, no cargaremos al animal con una responsabilidad que no le corresponde y lo aceptaremos tal y como es.

 

Colaboración con la Revista Digital Esperanza Felina Nº 7 (Abril 2014)

 

Chico es un precioso felino muy muy jovencito de tan solo un añito y medio. Es bueno, cariñoso y muy sociable tanto con perros como con otros gatos.

Es todo un bombón con un carácter increíble! Conquista a toda persona que lo conoce.

SI QUIERES ADOPTAR A CHICO, escribe a dan.asociacion@gmail.com o si eres de Madrid y para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com

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Perros mayores

Tu perro se hace mayor. Ya le ves las primeras canas y no es lo que era. Sus paseos son más tranquilos y prefiere largas sesiones al sol y a tu lado, que irse a jugar con los nuevos del parque.

Actualmente, debido a los cuidados que le proporcionamos y a los avances veterinarios, la madurez de nuestro perro de casa, constituye una etapa cada vez más prolongada de su vida que puede disfrutar con buena salud, si lo ayudamos de forma adecuada.

A partir de los siete u ocho años, es cuando se empiezan a producir los primeros cambios aunque, suelen ser tan sutiles que, normalmente, en esta primera fase, pasan desapercibidos puesto que, en muchos casos, no se observan signos externos de envejecimiento. Es a partir de los 10 años, cuando se producen los cambios más importantes.

Conviene recordar, no obstante, que no todos se hacen mayores a la misma edad. El envejecimiento no se manifiesta de repente, ni tampoco a una edad, ni con un tamaño concreto. Es un proceso gradual que está íntimamente relacionado a la genética del perro y a la calidad de vida que haya disfrutado

Mientras que un perro de raza pequeña, hasta los diez kilos en su etapa adulta, puede convertirse en un animal senior a los doce años de edad, por regla general, los animales de mayor tamaño envejecen antes.

Diferentes etapas

En términos generales se debe considerar mayor a cualquier animal que haya iniciado su proceso de envejecimiento, teniendo en cuenta que hay que variará según raza y estilo de vida:

  • Etapa Sénior: desde los 6-7 años hasta los 9-10 años.
  • Etapa Geriátrica: desde los 10-11 años hasta los 14-15 años.
  • Etapa Supergeriátrica: a partir de los 14-15 años.

No hay que olvidar que los perros senior, aun presentando un buen estado de salud general, pueden estar desarrollando enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento. Los controles veterinarios periódicos favorecen su manejo y control, mediante la detección precoz, aportando calidad de vida a nuestro compañero.

 

Nuestro perro se hace mayor

Con el paso de los años, los sentidos del perro (oído, vista y olfato) pueden empezar a deteriorarse pero, cada animal envejece de un modo diferente. Muchos de estos cambios pueden pasar desapercibidos, en un primer momento, ya que el animal se adapta a ellos. (Se mueve menos, evita movimientos bruscos, pasa más tiempo descansando…).

Otros cambios pueden ser más obvios como el mal aliento que provocan las enfermedades dentales que, con el paso de los años, requieren más atención y control veterinario.

A partir de los 10-12 años, los signos se hacen evidentes. Se produce el envejecimiento celular que, conlleva un progresivo deterioro de los órganos y funciones vitales del perro (corazón, riñón, pulmones…etc.), a la par que disminuyen las capacidades cognitivas y sensoriales en la mayor parte de los casos.

Muchos perros senior pierden masa muscular, de modo que pueden parecer más delgados. Otros, en cambio, tienden a la obesidad porque siguen consumiendo las mismas calorías al tiempo que su actividad se ha reducido de forma notable.

El pelaje se vuelve más seco y quebradizo a la par que la piel es menos flexible. Con el paso de los años, necesita más de nuestra ayuda para mantener la piel y el pelo en buenas condiciones.

Normalmente, a medida que madura, el animal muestra más interés por descansar o que duerma mucho más tiempo. En cualquier caso, son aspectos a vigilar. El desinterés por el mundo que lo rodea puede ser indicativo de que algo no va bien, al igual que un nivel de energía excesivo.

Los cambios de comportamiento en perros mayores son, a menudo, el resultado de problemas de salud por lo que conviene estar atento y pedir asesoramiento veterinario a la menor duda.

Aunque nos parezca que nuestro perro senior está cómo siempre, no debemos perder de vista su edad y debemos anticiparnos en todo lo relacionado con la prevención: Alimentación, revisiones periódicas….

 

Cambios asociados al envejecimiento y sus signos clínicos relacionados

Las patologías relacionadas con el envejecimiento, hacen acto de presencia debido a los cambios físicos, metabólicos o de conducta. El animal se vuelve más sensible.

La prevención, en estos casos, pasa por supervisar, de acuerdo con el veterinario, los cambios que se van produciendo para aportarle aquellos cuidados específicos que precise. En esta etapa, las revisiones veterinarias periódicas son más importantes aún, para anticiparnos y proporcionarle una buena calidad de vida a nuestro animal.

 

Entre los cambios generales que podemos observar, destacan:

  • Metabolismo reducido: Actividad reducida.
  • Capacidad de termorregulación disminuida: “demasiado calor al sol, demasiado frío a la sombra”.
  • Sensibilidad disminuida a la sed: tendencia a la deshidratación.
  • Cambios en los patrones del sueño: “siestas” frecuentes, irritabilidad.
  • Incremento de la relación grasa corporal/músculo: pérdida de masa muscular, debilidad, especialmente en las extremidades.
  • Cambios en la piel: elasticidad reducida.
  • Mayor producción de sebo: tacto grasiento, olor rancio.
  • Disminución de la alerta mental: más “despistado”, interactúa menos.
  • Disminución de la sensibilidad y de los sentidos: puede perder vista, oído y olfato progresivamente.

En esta etapa debemos ser tolerantes con nuestro compañero senior. Los cambios físicos y cognitivos provocan que nuestro perro pueda estar desorientado o irritable ante situaciones que antes eran cotidianas. En algunos casos, puede volver a eliminar de forma inadecuada dentro de casa o ladrar angustiado durante la noche al despertar sobresaltado. Es la hora de adaptarnos a sus necesidades y favorecer que disfrute de la edad dorada que merece.

 

Entre los cambios específicos que debemos controlar de acuerdo con nuestro veterinario, podemos observar:

  • A nivel de cavidad oral hay un aumento de la incidencia de placas dentales y enfermedad periodontal, lo que provoca la pérdida de piezas dentales.
  • Disminuye la función hepática, la absorción intestinal y la motilidad del colon que provocan malas digestiones, flatulencia y estreñimiento.
  • Si el sistema cardiovascular empieza a fallar, podemos observar tos persistente (sobre todo por la noche), menor tolerancia al ejercicio, taquipnea y pérdida de peso. Es imprescindible que el veterinario ponga los controles que considere necesarios para monitorizar la evolución.
  • A nivel del aparato urinario puede aparecer poliuria/polidipsia, incontinencia y nicturia: Es decir, orina más, bebe más agua y se producen durante la noche.
  • A nivel del sistema endocrino pueden desarrollarse enfermedades como diabetes mellitus, con sus síntomas asociados como poliuria, polidipsia, polifagia y/o pérdida de peso.

 

Cuidando higiene y alimentación

Una dieta adecuada a las diferentes etapas vitales de nuestro animal senior, favorecerá el aporte adecuado de los nutrientes necesarios para una mejor calidad de vida. La alimentación específica para perros en estas edades, tiene un menor aporte en calorías y sirve para prevenir la aparición de factores de riesgo asociados a la edad, lo que asegura un retraso en el envejecimiento y una menor incidencia de la aparición de patologías.

Nuestro perro agradecerá enormemente que cepillemos periódicamente su pelo para eliminar nudos y mantenerlo limpio. El masaje también es una buena terapia pues alivia zonas doloridas y es una fuente de complicidad y afecto. No debemos olvidar extremar la limpieza de ojos, orejas y boca y revisar periódicamente las uñas ya que, si se mueve menos, también las desgasta menos y será preciso cortarlas de vez en cuando.

Además es preciso también, velar por su comodidad. Una cama mullida con un colchón especialmente adaptado a sus necesidades articulares, es algo básico para todo animal mayor, que en ningún caso, debería dormir en el suelo.

 

Ejercicio adaptado

Los cuidados que nuestro animal ha disfrutado durante la juventud, marcan de forma determinante su salud, durante la vejez. Los paseos diarios deben mantenerse cuando éste se hace mayor, si bien es preciso adaptarlos a su estado y ritmo. El perro senior necesita ejercicio y también juegos para mantenerse en forma y cuidar de su salud, tanto física como mental.

El ejercicio moderado del perro mayor, puede ayudar a prevenir enfermedades degenerativas como la artritis, que ataca a las articulaciones. Tampoco debemos perder de vista que la actividad física, reduce el riesgo de que el perro padezca sobrepeso durante su vejez.

Pero no todo se basa en pasear. Otra buena forma de estimular a nuestro perro a mantenerse en forma, son las actividades de olfateo, busca o rastro. Proporcionan cierto ejercicio pero, sobre todo, ponen en marcha los sentidos del animal y ayudan a frenar el deterioro cognitivo.

 

Seguir aprendiendo

Todos los perros tienen la capacidad de aprender cosas nuevas independientemente de su edad. Sólo hace falta tener claro el objetivo y saber adecuarnos a sus capacidades para lograrlo. Y ellos disfrutan enormemente compartiendo juegos y habilidades con nosotros.

 

Necesidades emocionales

Cualquier actividad que compartáis es tiempo de calidad para ambos. Los mimos, cuidados, palabras de cariño y muestras de afecto hacia nuestro perro son importantes durante todas las etapas de la vida, pero en especial durante su vejez. Aportan seguridad al animal que sabe que nos ocupamos de su bienestar.

Es importante mantener rutinas de aseo, alimentación, ejercicio (físico y mental) ya que aportan seguridad al animal.

No suele ser el momento de grandes cambios (mudanzas, introducción de nuevos perros y otros animales…etc.) El animal nos demanda estabilidad para tener asegurado su entorno y no sentirse desorientado.

En esta etapa, nuestro perro, se puede sentir inseguro ante las novedades por lo que  tampoco se debe quedar solo en lugares desconocidos. Al igual que ocurre cuando era un cachorro, el animal mayor se vuelve más vulnerable y debemos velar por él.

 

En resumen

La vejez es una etapa más en la vida del perro, no una enfermedad. Esta etapa llega en diferentes momentos a distintos perros. Por lo general las razas pequeñas son más longevas que las razas grandes.

Para ayudar y cuidar de forma adecuada a nuestro abuelo canino, no debemos olvidar claves tan necesarias como adecuar el ejercicio físico a su estado de salud, estimular mentalmente mediante juegos, mantener rutinas para aportar seguridad, vigilar su alimentación, darle el cariño que precisa e incrementar los chequeos veterinarios.

Convivir con un perro mayor puede aportar experiencias enriquecedoras y placenteras para ambos y, nuestro perro se ha ganado el derecho de envejecer a nuestro lado.

Colaboración con la Revista Pelo Pico Pata Nº 103 (Mayo 2014)

Eric nació en 2006 y, desde entonces lleva esperando una familia y un hogar. Si quereís conocerlo, puedes escribir a dan.asociacion@gmail.com ó si eres de Madrid y para adopciones Internacionales escribe a dan.asociacion.madrid@gmail.com

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Mi gato se ha vuelto loco

No es raro encontrar gatos que reposan apaciblemente en el regazo de sus propietarios y, de repente, sin causa aparente, atacan sin previo aviso, la mano que los acariciaba hasta ese momento. O gatos que se conocen desde siempre y, un día empiezan a pelearse. Este tipo de conducta puede responder a muchas y diferentes causas pero, lo cierto es que no hay una sola respuesta válida para todas y deberemos tomarnos nuestro tiempo para encontrar la respuesta más adecuada a cada situación.

Cuando un gato muerde, puede ser por muchos motivos pero no debemos perder de vista que, por naturaleza, es un animal cazador y como tal, uno de sus juegos preferidos es el del acecho y la caza. Debemos aprender la forma de fomentar este juego, desde la llegada del animal a casa, de una forma agradable para nuestro amiguito, pero segura para nosotros.

Cuando muerden jugando….

En realidad, cuando nuestro gato nos muerde en medio de una secuencia de juego, es hora de preguntarnos qué parte de responsabilidad tenemos nosotros en esta conducta pues es frecuente acostumbrar al gatito cuando aún es pequeño a jugar con las manos. Puede parecernos gracioso cuando los dientecitos de leche apenas son agujitas pero, cuando nuestro cachorrito crece y se convierte en un gatazo con la dentición completa y desarrollada, el juego no resulta tan agradable para nosotros aunque, para él, sigue siendo un juego y, además, no entiende que nos enfademos por algo que nosotros mismos hemos consentido.

Es preferible jugar siempre utilizando los juguetes adecuados que mantengan nuestras manos alejadas de las garras y dientes de nuestro gato. Podemos usar los (plumeros o las cañas), que simulan presas y activarlos durante los momentos de diversión, puesto que nuestro gato adora el movimiento y, en cuanto paramos de jugar con él, la actividad pierde interés y se marcha a hacer cualquier otra cosa.

Otra forma de evitar el juego de caza y acecho de los gatitos empeñados en “cazarnos” los bajos de los pantalones, las faldas o las zapatillas en movimiento cuando vamos de un lado para otro de la casa, consiste en desviar su atención hacia algo mucho más atractivo, como por ejemplo (pelotas) o (ratoncitos de vivos colores y con plumas), atado con una cuerda larga a la cintura o al pomo de la puerta para que sea la presa a cazar.

Los gatos aprenden a diferenciar lo que es juguete de lo que no mientras disfrutan enormemente con la práctica de su instinto cazador.

 

Cuando muerden por sobreestimulación 

Como dice el dicho, lo poco gusta y lo mucho cansa. Seguro que te suena la situación en la que estás acariciando a tu gato mientras lees o ves la televisión y, de repente, sin venir a cuento se cuelga de la mano con uñas y dientes. En estos casos, lo mejor es quedarse inmóvil puesto que, al menor movimiento, se desencadenaría un ataque de verdad. En ocasiones lanzar algo lejos de nosotros, redirige la atención del gato pero, normalmente, al quedarnos quietos, en poco tiempo, el gato pierde interés y se aleja.

En realidad no hemos estado atentos a nuestro gato y nos hemos perdido todas las señales que nos ha lanzado a través de su lenguaje corporal, antes del intento de agresión (A todos nos pueden gustar las caricias pero el exceso, cansa). La próxima vez que tengas a tu gato encima, aprovecha para familiarizarte con su forma de comunicarse: La clave suele estar en la cola puesto que, si empieza a moverla de un lado a otro, es el momento ideal de parar la sesión de caricias. Cada animal tiene su propio nivel de tolerancia y, es nuestra responsabilidad conocerlo y respetarlo para evitar disgustos.

Otra zona hipersensible de los gatos es su vientre. Es raro que un gato soporte durante largo rato las caricias en esa zona, probablemente porque es la región más vulnerable del cuerpo felino. No debemos olvidar que un gato que se tumba sobre el costado, tiene todo el arsenal felino (boca y garras delanteras y traseras) dispuesto para defenderse en caso de que lo considere necesario. En gatos que no conocemos, nunca debemos rascarle la barriga aunque nos la ofrezca.

Si se trata de tu gato y compruebas que, mientras lo acaricias, se relaja y estira las patas mientras ronronea, puedes seguir un poco más, pero sin pasarte en la presión sobre los laterales y el vientre.

Si, de repente, deja de ronronear, se encorva, dilata las pupilas o agacha las orejas, es mejor que dejes la sesión de caricias para otra ocasión pues, si no paras inmediatamente, seguramente tu gato te lo hará saber de una forma desagradable.

 

Rompiendo con todo. La agresion por distanciamiento

Cuando un gato siente miedo, por ejemplo, cuando llega por primera vez a casa, se acurruca en un esfuerzo por hacerse más pequeño y pasar inadvertido (es como si buscara que no lo vieran). Cuanto más nos aproximamos a un animal en este estado, más se encogerá y podremos observar las orejas plegadas hacia detrás y las pupilas totalmente dilatadas. Si seguimos avanzando, puede llegar a emitir gruñidos que buscan hacernos retroceder ya que nos considera un “agresor”.

Si hacemos caso omiso de estas advertencias, no le dejamos más opciones y puede llegar a agredir, de forma defensiva, ya que su objetivo es mantener una distancia segura entre él y nosotros. Esta reacción es relativamente frecuente en gatos que llegan a lugares nuevos y desconocidos donde no tienen referencias olfativas ni de otro tipo.

Lo mejor es darle espacio para que se sienta seguro de nuestra presencia y poco a poco irnos ganando su confianza.

Esta conducta se aprecia también en gatos que sienten dolor a la manipulación. En estos casos, es preferible dejar el (transportín) abierto en la estancia. Si el gato está acostumbrado a él, rápidamente lo asociará a lugar seguro, y será más fácil trasladarlo al veterinario en caso necesario.

 

Cuando la agresión se produce entre los gatos de casa

No es frecuente cuando se conocen pero, se puede llegar a dar en presentaciones entre nuevos individuos o cuando uno de ellos vuelve a casa tras una estancia más o menos corta en el veterinario (los olores son diferentes y pueden provocar rechazo).

En caso de que se produzca una pelea, no intentar separar a los gatos con las manos, ya que podría provocar una reacción de agresividad “redirigida”* hacia nosotros, sino utilizar estímulos indirectos, como sonidos fuertes, para interrumpirla.

En estos casos, es conveniente crear zonas separadas y seguras para cada gato y seguir unas pautas de presentación (como si se trataran de dos desconocidos) con  ayuda externa, en caso necesario.

 

Resumen 

Normalmente, las agresiones dentro del hogar, suelen estar motivadas por falta de comunicación entre el gato y la persona. Cuando no interpretamos o no hacemos caso del lenguaje de nuestro gato, podemos provocar situaciones estresantes para él y desagradables para nosotros.

No obstante, no debemos olvidar que los problemas físicos y neurológicos están directamente relacionados con las conductas agresivas sin causa aparente. Las dolencias que cursan con dolor, las patologías dentales, incluso los déficits sensoriales que sufren los animales geriátricos, pueden estar detrás de alguna de estas conductas. Siempre es preciso realizar una revisión veterinaria para asegurarnos y, en su caso, consultar con un profesional que nos guíe de la manera más adecuada en cada caso.

Colaboración con la revista Pelo Pico Pata Nº 104 (Julio 2014)

Felix de Defensa Animal del Norte, sigue a la espera de un hogar. Grandote y peluche, es un gato juguetón y activo pero también tiene sus momentos de tranquilidad y sosiego.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

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Malos ciudadanos y un Eric buscando hogar

Aburrida estoy de seguir encontrando (y a veces por despiste pisando) alguna de las minas que, humanos poco cívicos, se empeñan en regalarnos al resto de ciudadanos.

Si a mí, que comparto mi vida con un perro, me molesta y me repugna, no quiero imaginar lo que sentirán aquellos que los rechazan de plano y que, en estas acciones, encuentran argumentos de peso para seguir odiándolos.

Se un buen humano para tu perro y vela por él.No a todo el mundo le gustan los perros pero, si nuestro perro camina a nuestro lado sin molestar al resto de personas ni perros, sin abalanzarse tras bicicletas o corredores y hace sus necesidades en los lugares señalados (encargándonos de recoger posteriormente las deposiciones para mantener limpias las zonas comunes), estaremos dando ejemplo.

 

Eric nació en 2006 y, a pesar de ser un perro genial, bueno y cariñoso con personas y otros perros, nadie se ha fijado en él. Si te animas a adoptar a este precioso grifón, puedes contactar con dan.asociacion@gmail.com ó si eres de Madrid o para adopciones Internacionales escribe a dan.asociacion.madrid@gmail.com

Ayer se nos puso en plan punky en la residencia donde espera su oportunidad.

 

http://www.youtube.com/watch?v=dq28a-Izpe4&list=PLADDNXsA5LK5XHPCv0pdIr1vRJnJ90hRU

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