La Rioja

img
Categoría: Sin categoría
Aprendiendo a identificar el lenguaje de tu perro desde pequeño

Una buena comunicación entre tu perro y tú es clave en la relación: En este punto es importante conocer el lenguaje de los perros. Comprender las señales verbales y corporales de tu compañero de cuatro patas os ahorrará a ambos muchos malentendidos. Los perros nos hablan fundamentalmente a través de su lenguaje corporal mientras que nosotros, en demasiadas ocasiones, obviamos estas señales y abusamos de las palabras. Para empezar a entender qué quiere decir tu perro, necesitas pararte a observarlo y aprender a “leerlo”. La postura y el movimiento de su cuerpo, cómo nos observa, la posición de orejas, cola, etc…, te dará una idea de cómo se siente tu perro ante diferentes situaciones y cómo puedes ayudarlo en cada una.

 

Los perros utilizan un enorme repertorio de señales para calmar situaciones y expresar un amplio abanico de emociones, ya sea entre ellos o con nosotros. Se trata de las llamadas señales de calma que sirven para vivir pacíficamente, evitar conflictos y mitigar o prevenir que ocurra algo, evitar las amenazas de personas o de otros perros, reducir el miedo o el nerviosismo asociado a acontecimientos indeseados y para tranquilizarse uno a otro.

 

Los perros usan estos signos para calmarse ellos mismo cuando se sienten inseguros, para transmitir calma a otros perros, para hacer amistad o resolver conflictos. También usan este sistema de comunicación con los humanos pero a menudo, estas señales son ignoradas o mal interpretadas por los propietarios. Por ejemplo, el propietario llega a casa, encuentra una micción y cuando riñe al perro y éste adopta una postura de sumisión, el propietario interpreta que el animal se siente “culpable”. Esta interpretación es totalmente errónea. El perro entiende que el propietario está enfadado pero no por qué.

 

Algunas de estas señales son:

 

  • Girar la cabeza o mirar de reojo.
  • Girarse o dar la espalda.
  • Relamerse el hocico.
  • Inmovilizarse.
  • Hacer movimientos lentos.
  • Olisquear (Cuando no hay nada en el suelo).
  • Realizar posiciones de juegos.
  • Interponerse (Ya sea entre perros, personas…).
  • Mover la cola.
  • Cerrar los ojos.
  • Pestañear.
  • etc…

 

Perros y personas hablamos lenguajes distintos, por lo que es necesario encontrar un canal de comunicación con el que podamos entender sus necesidades emocionales y él nuestros requerimientos.

  • Háblale con mimo y dulzura. El tono importa más que las palabras.
  • Acaríciale suave pero intensamente desde la nuca hasta la cola. Identificarás rápidamente las zonas que más le gustan a tu perro.
  • Cógele el morrito con tu mano y frótale los lados. Haz lo mismo con sus orejitas. Enséñale a tolerar determinadas manipulaciones de forma que parezcan un juego.

 

Es sorprendente la naturalidad con la que un perro se comunica con nosotros o con otros perros usando este particular lenguaje.

 

En la ilustración, algunas de las señales básicas de comunicación canina de la mano de la genial ilustradora Lili Chin

http://www.doggiedrawings.net/#!educational/c1ixs

 

322014_300791009971237_185452721505067_853529_426129288_o

Ver Post >
Alonso ya está en casa

Hoy muchos hemos dormido bien. Después de tres días y pico de búsqueda, Alonso apareció esta pasada madrugada en la zona que teníamos acotada y donde ya se había dejado ver. Finalmente logró relajarse y salir a la voz de su familia que, junto con muchos otros voluntarios, ha estado en todo momento desplegada y sin perder la esperanza. Se encuentra bien aunque muy cansado. Gracias a todos los que habéis colaborado recorriendo monte y viñas, los que habéis apoyado difundiendo, compartiendo y estando atentos por la zona.

 

Hoy Alonso ha dormido de nuevo en casa. Hoy es un buen día para decir “Buenos días” y empezar Octubre con fuerza!!!

 

12032724_10206537952620688_2995131158929726008_o

Ver Post >
Expectativas realistas cuando llega un gato a casa y Noah buscando hogar

Cada gato es único y, cuando decidimos incorporar un gato a la familia, debemos tener claro que, detrás de lo que vemos, hay un mundo por descubrir en cuanto a carácter, afinidades, gustos…. Etc.

Hay gatos que adoran los brazos; Otros en cambio, prefieren mantener cierto espacio personal aunque, en ocasiones, elijan descansar pegados a nuestro cuerpo. Los hay parlanchines y, en cambio, otros no dicen ni miau.

Hay gatos activos y deportistas que pasan el día escalando y, por el contrario, hay gatos tranquilotes y pachones, que prefieren un buen cojín donde pasar el tiempo. Los hay ronroneadores y los hay discretos, los hay grandotes y otros menudos…… Hay gatos para todos los gustos y, conocer a nuestro gato, es la clave para respetar su naturaleza y no crearnos falsas expectativas que, a la larga, minan la relación.

 Cuando llega un gato a casa

Al igual que cualquier ser vivo, el nuevo gato, necesita un lógico periodo de adaptación que será más o menos largo, en función del carácter del animal y de las experiencias previas que haya vivido.

Así los cachorros, suelen llegar despistados al faltarle la referencia materna, pero pronto, se acoplan a las rutinas de la casa y se sienten en su salsa. Sin embargo, es importante no perder de vista que los cachorros, irán manifestando su carácter a medida que crezcan y, no debe extrañarnos que el gatito que nos seguía a todos lados, vaya desapegándose en favor de otras actividades (correr, explorar, cazar los juguetes..) sin que ello signifique que no siga siendo un animal cariñoso o de casa. Lo que ocurre es que, al madurar, va asentando carácter y gustos en función de su carga genética y de lo que haya experimentado durante la etapa de cachorro.

Hay cosas importantes a trabajar durante la etapa de cachorro como el tema de las mordidas. Los peques juegan mordisqueando y cazando todo lo que se mueve (incluidas manos y pies) por lo que, es importante moldear este tipo de juego, ofreciendo sustitutos adecuados al gatito como plumeros o juguetes para que pueda dar rienda suelta a sus instintos.

En el caso de los adultos, la mayoría siguen pensando que las hembras son más cariñosas cuando, en realidad, hay machos peluches de puro mimosos. Es hora de desterrar mitos pues el carácter el animal, dependerá, en gran medida, de su historia anterior y de nuestra disposición para entenderlo y respetarlo. Cuando llega a casa, da igual que sea macho o hembra, es necesario dejarlo en un lugar donde pueda sentirse seguro (por ejemplo, su transportín) y que tenga tiempo para ir estudiando los nuevos olores, las rutinas y los sonidos que van a formar parte de su vida a partir de ese momento.

Si nos saltamos este importante paso, el animal puede ponerse a la defensiva y llevarnos mucho más tiempo ganarnos su confianza.

Cuando además hay más gatos

Nadie que yo conozca ha preguntado a su gato de casa si quería un compañero. Normalmente, introducimos un nuevo animal porque pensamos que el gato se aburre, porque nos sentimos culpables del poco tiempo que dedicamos a nuestro peludo o, en algunos casos, porque ya hay dos gatos en casa que no se llevan bien y decidimos ir a por el tercero a ver si arregla la situación.

En cualquiera de los casos, cargar al nuevo con la responsabilidad de agradar al gato anfitrión, es injusto pues tampoco nadie le ha preguntado si quería venirse a vivir con nosotros.

Realmente la responsabilidad de que todo fluya de la mejor manera posible y que los animales logren convivir en una primera etapa de forma tranquila, es únicamente nuestra. Para eso, es necesario conocer a los animales y lo que les gusta y darles espacios separados para que cada uno pueda hacer su vida sin ser molestado.

La edad es un factor importante que muchas veces no es tenida en cuenta. Por ejemplo, un gatito pequeño, no siempre será la mejor elección aunque nos enamore la foto o lo adorable que pueda ser. En ocasiones un cachorro puede dar vida a un gato mayor pero, en la mayoría de los casos, el gato adulto termina aburrido por el exceso de energía del joven. Son cosas a valorar antes de elegir un compañero para nuestro minino así que es preciso anticiparnos y, crear esos espacios seguros para dotar de cierta intimidad a cada uno. Ya llegará el momento de compartir o incluso de hacerse grandes amigos pero, por ahora, se trata de asegurar territorios para ambos de forma que se sientan seguros.

Por otro lado, tampoco podemos depositar todas las expectativas en el nuevo y pretender que, si nuestro gato, es un tanto desapegado, el recién llegado, tenga que consentir necesariamente las sesiones de brazos y de caricias que tanto deseamos nosotros. Si tienes suerte de dar con un gato deseoso de abrazos, genial. Si no, la premisa es respetar al animal si no queremos que nos lo haga saber de malos modos.

Cuando nos molesta

Hay veces que el gato es una pegatina andante y te acompaña allá donde vayas o, es un hablador imparable, o le da por jugar de madrugada, con el consiguiente desvelo.

Realmente, al gato no le ocurre nada. En los dos primeros casos poco se puede hacer. El gato es así. En el caso de gatos madrugadores, podemos ofrecerles rutinas de juego adecuadas y actividades antes de irnos a dormir de manera que favorezcamos su descanso y, por tanto el nuestro.

En resumen…

Cuando llega un gato a casa, puede que las expectativas que tenemos, no se vean cumplidas en un primer momento. El animal necesita tiempo para conocernos (igual que nosotros a él) pero, con un poquito de paciencia y cariño, pronto la convivencia puede resultar enriquecedora para ambas partes.

En el caso de adopciones, es importante dejarse aconsejar por las personas que conocen al animal (su carácter, sus gustos y aquello que no le hace tanta gracia) de manera que tengamos una foto lo más aproximada posible a la realidad del gato. De esta forma, no cargaremos al animal con una responsabilidad que no le corresponde y lo aceptaremos tal y como es.

Noah tiene 10 meses y es un gato genial que ha crecido en la guardería donde está en acogida. Necesita el calor de una familia y un hogar para demostrar todo lo buen gato que es. Sociable con personas, perros y gatos, se adapta enseguida a nuevas situaciones.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com y dan.asociacion.madrid@gmail.com

Ver Post >
Perrygatos os desea felices fiestas

Ver Post >
Querido ayuntamiento…..

Ayer, tras uno de nuestros paseos perrunos, nos fuimos a visitar una de las nuevas zonas caninas logroñesas que tanto están dando que hablar y, sinceramente, mi perro y yo quedamos algo sorprendidos.

Probablemente, sobre la mesa esté la intención de irlas mejorando porque la idea y la iniciativa son fantásticas. Es de agradecer y aplaudir el uso de solares de propiedad municipal con fines recreativos pero, y no quiero nadie se lo tome a mal, quizá resulte poco apropiado anunciar a bombo y platillo (medios de comunicación incluidos) la inauguración de 6 nuevas zonas caninas para que, luego los posibles usuarios, encuentren áridos guetos sin acondicionar, demasiado cerca de viviendas a cuyos vecinos les puede molestar esta actividad y donde puede llegar a resultar peligroso dejar que los perros se explayen y corran, porque, por faltar, en algunas de estas áreas falta hasta la puerta…. Y eso no es seguro ni para los de dentro ni para los de fuera (A modo de anotación, señalar que en este tipo de instalaciones, es más que recomendable un mínimo de dos, es decir, entrada-salida)

Y es que las prisas son malas consejeras y como pasa en muchas otras cosas, da la sensación de que en esta ciudad, las cosas de perros parece que las decidieran aquellos que disfrutan poco de su compañía, o que poco o nada entienden sobre ellos.

Todo es mejorable con buena disposición. Por eso, creo firmemente en la convivencia respetuosa, en la necesaria educación (de personas y perros) y en el dicho que aboga que mi libertad acaba donde empieza la del vecino. Entiendo que no a todo el mundo le gusten los perros y es algo más que respetable pero, lo mismo se puede decir de muchas otras cosas y, casi en todo, se puede llegar al acercamiento y entendimiento desde el diálogo, la cordialidad y el respeto.

No es cuestión de pedir el paraíso (que no están las cosas para lujos) pero sí, al menos, un punto de encuentro agradable para propietarios y familias (que algunos, además de perros tienen niños) y no tristes eriales sin el mínimo encanto, secarrales sin una mínima zona verde, sin una fuente de agua cercana, sin una zona de descanso para las personas…, La idea es buena pero hay que sacarle partido pues, de momento, he visto pocos perros y, algunos, deseando largarse a la zona verde más cercana, que siempre resulta más interesante para ellos.

Como me consta que muchos vecinos propietarios de perros ya han expresado su opinión sobre el asunto y han aportado ideas y sugerencias a través de los medios adecuados, quiero confiar en que nuestro consistorio ha tomado buena nota de todas ellas y que poco a poco, veremos cambios a mejor para todos.

Atentamente,

 

 

Ver Post >
Sueños felinos

¿Sabíais que los gatos pueden dormir más de 18 horas diarias?

En el sueño existen dos fases distintas: El sueño SWS (Slow Wave Sleep o de ondas lentas) que es muy tranquilo y el sueño “activo” también conocido como REM (Rapid Eyes movement o movimiento ocular rápido)

Durante la fase de SWS que dura entre 9 y 12 horas del total de las horas de sueño, la mente descansa, la actividad cerebral se ralentiza y el gato se relaja. Es la que sucede cuando adopta la postura de esfinge con la cabeza levantada y las patas delanteras hacia delante o recogidas bajo el cuerpo. En este tipo de sueño resulta fácil despertar al animal.

La fase REM que ocupa el resto del tiempo, los ojos se mueven por debajo de los párpados mientras el cuepro descansa. Es la llamada fase de sueño paradójico puesto que la mente sigue activa pero el gato duerme profundamente.

Si observas cómo duerme tu gato, aprenderás además más sobre su forma de ser y sus hábitos. Un animal que se encuentra a gusto y confía en nosotros, dormirá a la vista (en el suelo o en el sofá); Sin embargo, un gato que no se siente seguro, buscará lugares elevados y estratégicos para tener todo controlado y sentirse protegido ante posibles amenazas.

Esta circunstancia no es inamovible pues, un gato confiado, puede sentirse presionado a buscar lugares seguros ante la entrada de otro animal nuevo en casa, al menos, hasta que vayan cogiendo confianza.

Odín en pleno despertar.

Ver Post >