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Los gatos también quieren jugar y Merlín buscando un hogar
Rosa Roldán 24-02-2015 | 8:49 | 0

Algo está cambiando en la conducta social de nuestros gatos domésticos

 

A tu gato le gusta jugar y tú lo sabes. Aunque siempre se ha pensado que el gato es un ser independiente y antisocial, que prefiere vivir en soledad, para aquellos que convivimos con uno o varios felinos, no hay nada más alejado de la realidad.

 

Los gatos domésticos que han sido socializados desde pequeños para vivir con humanos, con perros o con otros gatos, son seres que, de forma normal, buscan la compañía de otros miembros de la familia, por los que sienten afinidad. No necesariamente va a mantener la misma relación con todos porque, al igual que las personas, ellos también tienen sus preferencias.

 

Lo que está claro es que a nuestros gatos les encanta jugar entre ellos y con nosotros y, es nuestra responsabilidad proporcionarles el juego y la diversión que necesitan para sentirse queridos.

 

Nunca con las manos

 

El gato es cazador y como tal, uno de sus juegos preferidos es el del acecho y la caza. Debemos conocer la forma de fomentar este juego de una forma agradable para nuestro amiguito, pero segura para nosotros.

 

No me cansaré de repetirlo jamás. No debemos acostumbrar al gatito pequeño a jugar con las manos NUNCA. Puede parecernos gracioso cuando los dientecitos de leche apenas son agujitas pero, cuando nuestro precioso cachorrito crezca y se convierta en un gatazo con la dentición completa y desarrollada, el juego no será tan agradable para nosotros aunque, para él, seguirá siendo un juego. Y no entenderá que nos enfademos por algo que nosotros mismos hemos consentido.

 

Lo mejor es ser coherentes desde el principio y jugar siempre utilizando los juguetes adecuados que mantengan nuestras manos alejadas de las garras y dientes de nuestro gato.

 

Podemos usar los plumeros o las cañas que simulan presas porque, lo que está claro es que nuestro gato adora el movimiento y, en cuanto paramos de jugar con él, la actividad pierde interés y se marcha a hacer cualquier otra cosa.

 

Una forma de evitar el juego de caza y acecho de los gatitos empeñados en “cazarnos” los bajos de los pantalones, las faldas o las zapatillas en movimiento cuando vamos de un lado para otro de la casa, consiste en desviar su atención hacia algo mucho más atractivo. No sería la primera vez que termino con un ratoncito de vivos colores y con plumas atado con una cuerda larga a mi cintura para que sea la presa a caza cuando me mueva por la casa.

 

Los gatos disfrutan enormemente con esta actividad y aprenden a diferenciar lo que es juguete de lo que no lo es. Las mopas también son una estupenda presa para algunos gatos aunque resulta algo incómodo si estás limpiando la casa en ese momento.

 

También puedes colgar una pelota, amarrada con una cuerda, a una altura que invite a tu gato a brincar para moverla y lo mantenga ocupado tratando de bajarla.

 

Juegos y juguetes para todos los gustos

 

A la hora de jugar, aunque cada gato tiene sus propios gustos, en general a la mayoría les gusta aquellos que simulan pequeñas presas y que sean pequeños y ligeros, por ejemplo, ratones o pelotas blanditas que pueden atrapar con la boca y las garras.
También suele gustarles que hagan ruido cuando se los toca aunque hay algunos que rehúyen este tipo de juguetes.

 

Todo gato doméstico necesita un rascador. Es parte de su ser el rascar y afilarse las uñas así como el marcar el territorio mediante pequeños depósitos de olor. Si no le facilitamos uno, el gato buscará un sustituto por su cuenta que normalmente suele ser el sofá puesto que cumple todas las exigencias para ser un excelente rascador.

 

El juguete rascador podemos comprarlo o fabricarlos nosotros mismos pero debemos tener en cuenta que sea estable y firme. También debe ser tan largo que permita estirarse a nuestro gato completamente. No suelen servir aquellos que se cuelgan de las puertas, puesto que, si se mueve o se desestabiliza durante su uso, jamás volverá a usarlo. Tampoco sirve colocarlo al fondo de la casa puesto que el gato volvería a buscar un lugar sustituto en un sitio más preferente. Ha de estar en la zona caliente del hogar pues es un claro indicador de que en en esa casa viven gatos.

 

Las cajas de cartón suponen un juguete estupendo y muy económico. Si la caja tiene el tamaño adecuado para que el gatito quepa dentro, se convierte en un escondite extraordinario para acechar o en una zona de descanso increíble ya que les proporciona seguridad e intimidad.

 

Una simple caja de cartón cerrada con cinta de embalar y a la que hayamos practicado varios agujeros, puede convertirse en un comedero interactivo ya que precisa del esfuerzo de nuestro gato para atrapar la comida.

 

En casa hay un montón de cosas susceptibles de convertirse en juguetes para nuestro gato. Les encantan las bolas de papel normal o las de papel de aluminio, los paños de cocina colgados, los rollos de cartón de papel de cocina, etc. ¿Qué gato casero no ha jugado con el rollo de papel higiénico recién puesto, tapizando de trocitos el suelo de nuestro cuarto de baño?

 

En el mercado podemos encontrar un montón de juegos que estimulan la inteligencia de nuestro gato: Circuitos, tententiesos, bolas que se pueden rellenar con comida y precisan del movimiento para extraer el pienso…

 

Si además, somos manitas, podemos fabricar juguetes en casa. Un ejemplo de un juguete hecho en casa para tu gato consiste en rellenar un calcetín viejo con bolitas de papel o trozos de tela añadiendo, además, un cascabel para hacerlo más atractivo a sus sentidos. Ten la precaución de envolver el cascabel con otro trozo de tela. No vaya a ocurrir que rompa el calcetín y se trague el cascabel. Verás cómo se divierte.

 

Pero lo más importante es que tú participes en el juego, lanzándole los juguetes, o incitándole con las cañas plumero, por ejemplo. Tener un cesto lleno de juguetes por sí solos no estimulará el juego de tu gato.

 

Observa cómo tu gato disfruta y juega. Se creativo y sorpréndelo. Ofrécele muchas opciones de juego y cámbialas con regularidad para que tu gato no se aburra y desarrolle toda su inteligencia.

 

Los gatos también juegan entre ellos

 

Aunque hay gatos que no se juntan nunca a otros gatos a pesar de vivir en el mismo hogar, hay otros gatos que no saben vivir solos y que buscan a sus compañeros para todas las actividades del día a día, incluido el juego.

 

Estos gatos suelen descansar pegados cuerpo con cuerpo, saludarse o recibirse tocándose la nariz, acicalarse entre ellos y por supuesto jugar y correr juntos.

 

Los puedes ver compartiendo juguete o lanzándoselo entre ellos para perseguirlo, cazarlo y volver a empezar.

 

El descanso del pequeño guerrero

 

El poder de una caricia es más efectivo que el de las palabras y qué duda cabe que nuestros gatos saben mucho de esto. Tras un rato de juego intenso, suele buscar los mimos y las carantoñas de nuestras manos.

 

Cuando tu gato se frota contra ti además del contacto físico, se crea un intercambio de olores entre ambos que además le sirve para tranquilizarse y relajarse. Nosotros no podemos apreciar esta fragancia felina, pero para ellos este ritual es muy importante, puesto que es una forma de acercarse más a nosotros y marcarnos con su olor.

 

Podemos aprovechar este momento para masajear suavemente a nuestro gato. Es algo que nos relajará a los dos. Si observas atentamente el lenguaje corporal de tu minino, verás que pone a tu alcance aquella parte de su cuerpo que desea que sea acariciada.

 

Si le acaricias en este momento, empujará su boca contra tu mano o restregará la parte superior de la cabeza.

 

En definitiva, tanto el juego como el descaso tras él, es una forma de complicidad y afecto que merece la pena disfrutar con nuestro gato. Y sentirse querido y aceptado por nuestro gato es una sensación muy especial.

 

Colaboración con la Revista Pelo Pico Pata (Febrero 2013)

 

Merlin es un joven gatito (Fecha de Nac May 2014) simpatico y jugueton.

Es muy bueno y sociable con otros gatos. Negativo Fiv-Felv

Contacto: dan.asociación@gmail.com

 

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Una historia de amor y lealtad con un final por escribir
Rosa Roldán 12-01-2015 | 10:25 | 0

Una vida de lealtad dedicada a su humano. Willy, el perro, protegía el cuerpo de su amo fallecido, Dámaso, con ladridos. Panchi el gato, le acompañaba sin separarse de su lado. Así durante días hasta que los vecinos dieron la voz de alarma. Nadie podía separar a Willy de Dámaso. Los miembros del Servicio Gallego de Lecería afirman que el can mostró una lealtad “más allá de la muerte”.

Ahora ambos están en el Centro de Recogida de Animales Abandonados del Consorcio de As Mariñas (La Coruña) pues la familia del fallecido no se puede hacer cargo. Necesitan adopción urgente, si es posible, juntos. Los días corren y su vida ahora pende de esa ansiada nueva oportunidad. Este centro está en Limiñón, en el municipio de Abegondo. Para informase sobre su adopción los interesados pueden acudir a las instalaciones o bien llamar al teléfono 981 67 90 83 de lunes a viernes en horario de 9.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 18.00 horas. Los sábados se atiende al público de 9.00 a 14.00 horas.

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2344040/0/perro-gato-velan/cuerpo-vida-dueno/la-coruna/#xtor=AD-15&xts=467263

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Convivencia entre felinos y Noah buscando hogar
Rosa Roldán 07-01-2015 | 9:19 | 0

Los gatos, a pesar de la creencia popular, no son animales solitarios. Son seres independientes que pueden llegar a adorar la compañía de otros animales por la oportunidad que les supone de relacionarse y jugar, sobre todo si viven en un piso.

Las ventajas de la convivencia entre dos gatos son muchas: interacción, juego, comportamiento, salud, entre otros…., Para lograr estos beneficios, debemos armarnos de buenas dosis de paciencia y conocer a nuestro compañero de cuatro patas. Que dos gatos convivan en la misma casa, no quiere decir necesariamente que se lleven bien aunque tampoco lleguen a pelearse.

Los gatos son animales que necesitan un territorio propio con varias zonas definidas donde moverse, jugar, alimentarse, eliminar y descansar. Conociendo la forma de ser de nuestros gatos, podemos crear espacios diferenciados para cada uno, distribuyendo los comederos, bebederos, areneros, zonas de descanso y rascadores en las zonas propias en las que se mueve cada gato. Además, en el caso de que no se sientan excesivamente cómodos compartiendo recursos, evitaremos conflictos por cuestiones de espacio.

Si tus gatos duermen juntos, se acicalan, se rozan y comparten los mismos espacios.. las posibilidades de conflicto por territorio disminuyen pero aun así, es recomendable respetar los espacios propios, donde cada gato pueda recogerse en caso de necesitarlo.

Esto y más, en nuestro curso más felino…. http://www.perrygatos.es/gatos/tu-gato-y-tú/

Noah este precioso siamés de unos 10 meses, busca hogar. Es muy cariñoso, sociable, se lleva muy bien con perros, gatos y le encanta la compañía humana.

Si quieres darle la oportunidad que tanto se merece y de la que no te arrepentirás, escribe a dan.asociacion@gmail.com

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Cosas de gatos , comida y la carta a los Reyes de Chico.
Rosa Roldán 05-01-2015 | 8:46 | 0

Uno de los errores más frecuentes que se cometen es tratar al gato como si fuera un perro pequeño. El gato posee una serie de particularidades anatómicas, fisiológicas, metabólicas y de comportamiento que lo hacen diferente del perro. El gato conserva el patrón de alimentación de su ancestro, el gato montés africano (Felix líbica),  un depredador solitario, carnívoro estricto. De él conserva la costumbre de consumir presas de tamaño reducido y de alimentarse hasta unas 15‐20 veces por día (sobre todo al anochecer).

En el entorno doméstico el gato debería poder respetar la conducta de ingesta que mejor se adapta a su especie comiendo pequeñas raciones. Por ello debería tener acceso libre a la comida (pienso seco), a menos que el veterinario indique lo contrario, debido a alguna patología o tendencia a la obesidad.

El comedero debe estar situado en un lugar tranquilo, limpio y accesible y siempre debe tener comida. Colocar el comedero en un lugar alto, puede ser una buena opción y, sobre todo, es recomendable en las casas donde el gato convive con un perro pues, de esta forma, evitamos que el perro coma la comida del gato y nuestro gato pueda disfrutar de su comida sin preocuparse por la presencia del perro.

Si queremos que nuestro gato haga ejercicio extra, podemos disponer varios comederos pequeños escondidos a diversas alturas y en varias habitaciones. De esta forma, practicará la habilidad de la caza.

Si lo colocamos en el suelo, debemos tener la precaución de alejarlo de la bandeja sanitaria del gato (nadie quiere comer en el mismo lugar donde elimina)

Las preferencias de los gatos de casa por determinados sabores y texturas suelen aparecen en el periodo de socialización: los alimentos con los que el animal se ha familiarizado desde pequeño serán mejor aceptados, mientras que los completamente nuevos podrían ser rehusados.

Algunos gatos se sienten atraídos de forma irremediable ante cualquier alimento nuevo, (Neofilia) y, si acostumbramos al gato a cambiar constantemente de pienso, tenderá a comer más que de costumbre ante la novedad pudiendo llegar a sufrir de obesidad.

En cambio, en gatos que solo han comido un tipo determinado de comida durante toda su vida, encontramos casos que rechazan de plano cualquier otro tipo de pienso (aunque sea de la misma marca).

En estos casos, hablamos de Neofobia alimentaria. Estos gatos son generalmente muy selectivos a la hora de aceptar un alimento nuevo debido a su sensibilidad marcada hacia las características organolépticas de la comida. Esta situación puede verse incrementada en determinas situaciones (llegada de nuevas personas o animales a la casa, mudanzas, cambios…etc.). También debe tenerse en cuenta cuando el gato ha de ser hospitalizado ante cualquier intervención: Una cirugía y el eventual estado de dolor asociado, junto con el ambiente desconocido y nuevo, pueden aumentar el riesgo de rechazo de alimento y predisponer a la ANOREXIA, un problema grave sobre todo en gatos que presenten sobrepeso. Un gato que deja de comer, está poniendo en riesgo su vida por lo que, debe ser derivado al veterinario lo antes posible para que decida las medidas más adecuadas según cada caso.

Chico es un precioso felino muy muy jovencito, tan solo 1,5 años. En su carta a los reyes magos ha pedido un hogar y una familia para siempre. Es bueno, cariñoso y muy sociable tanto con perros como con otros gatos. Todo un bombón con un carácter increíble

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

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Retomando las rutinas
Rosa Roldán 02-01-2015 | 8:36 | 0

Volvemos al trabajo y actividades habituales. Ya no apetece salir tanto y nos quedamos más tiempo en casa, disfrutando de nuestras aficiones, en compañía de nuestro gato, que también retoma, a su manera, cierta rutina.

 

Retomando horarios….

 

En general, los gatos son nocturnos y despliegan el mayor momento de actividad a última hora de la noche y a primera de la mañana. Sencillamente se activan y les entra la locura felina. Corren, se persiguen, saltan, cazan moscas imaginarias, vuelven a correr, trepan por los rascadores…. Resulta increíble la actividad que son capaces de desplegar, en tan solo unos segundos. Una vez pasada la euforia, cada cual vuelve a su sitio y se convierten en gatos apacibles y tranquilos.

 

Nuestros horarios laborales marcan los ritmos de actividad de los gatos de casa, que se levantan con nosotros (o incluso antes), se desconectan cuando no estamos en casa, y retoman la actividad en cuanto regresamos. No es raro que estén esperando nuestra llegada para reclamar mimos, atención o chuches.

 

Con la llegada del frío, recuperan los lugares más cálidos de la casa que suelen estar cerca de nosotros, nuestras piernas o regazo y, en algunos casos, encima del radiador encendido, donde, son capaces de pasar horas y horas tan a gusto, aunque a nosotros nos parezca increíble que no se abrasen.

 

Por la noche, por lo menos en mi caso, los momentos de locura felina, suelen ser muy breves puesto que, suelen estar más interesados en pillar su sitio favorito en el sofá o en los rascadores.

 

Cada gato tiene sus preferencias dentro de casa y es bueno conocerlas como una forma de conocer mejor a nuestro pequeño felino. Hay gatos que comparten espacio pero otros buscan cierta “intimidad”.

 

Aunque pueda parecer que nuestro gato está loco, cuando despliega semejante actividad, es algo totalmente necesario para él puesto que le ayuda mantener activos mente y su cuerpo.

 

Compartiendo momentos

 

Los gatos se comunican con nosotros y con otros animales por medio de sonidos, lenguaje corporal, tacto y olor, y nuestro gato nos indica cuando se siente a gusto, incómodo, asustado, infeliz, o enormemente contento. Cuando bosteza, por ejemplo, nos está indicando claramente que se siente a gusto y seguro a nuestro lado. No es raro verlos bostezar, cuando están a nuestro lado remoloneando.

 

Cuando un gato se frota contra ti, con su cuerpo o los lados de su cara, está marcando su territorio. Suele hacerlo cuando volvemos a casa desde la calle, impregnados de olores extraños y es una forma de devolvernos el olor familiar que, según nuestro gato, debemos tener, que es el aroma conocido y seguro. Sin embargo, cuando tu gato se frota con su frente o su nariz, es una verdadera señal de afecto y te está demostrando de forma visible, el cariño que siente por ti.

 

Es agradable disfrutar de la compañía de nuestro gato mientras leemos o vemos la tele (a veces tarea imposible si deciden no dejarnos). Normalmente, suelen elegir colocarse encima de las piernas o a nuestro lado. Son momentos de complicidad y muy agradables para ambos pero, no nos pasemos con las caricias repetitivas. Pueden resultar molestas para el animalito que termina demostrando su disgusto, bien alejándose o bien, volviendo la cabeza hacia nosotros, para hacernos entender que no debemos continuar. Si obviamos estas señales, el gato puede decidir “poner las cosas claras” llegando a ser ciertamente desagradable así que evitemos llegar a poner al animal al límite.

 

El simple hecho de compartir tiempo junto a ti, es más que suficiente para tu gato. Disfruta de cada momento a su lado.

 

Observando y entendiendo a nuestro gato

 

A muchos gatos les encanta cotillear por la ventana y no es raro escuchar un castañeteo de dientes cuando algo les inquieta o excita. Es el sonido típico que emiten cuando descubren algún insecto o pajarillo pero no pueden llegar a él. Las ventanas protegidas o cerradas, ahora que llega el fresco, propician muchos momentos de estos a nuestro pequeño felino que acecha posibles presas, como cazador que es.

 

En algunos casos, este sonido, puede acompañarse de maullidos cortos. Es normal y no debe preocuparnos. Es parte de la naturaleza del gato.

 

Aunque nuestro gato disfruta enormemente de nuestra compañía, cuidados y afecto, hay ocasiones, en las que prefiere estar solo y lo indica claramente, dándose la vuelta y alejándose, con la cola hacia arriba, sacudiendo una de las patas traseras. Es una forma clara de indicarte que no quiere saber nada de ti en un buen rato. Suele ocurrir cuando administramos medicaciones que no le gustan o le sometemos a alguna manipulación que no le resulta cómoda (por ejemplo, si no está acostumbrado al cepillado o al corte de uñas).

 

Momentos de juego

 

Los gatos necesitan jugar como forma de estimular la actividad física y mental.

En un artículo anterior ya hablamos de las necesidades de juego del gato, sin embargo, hoy me pararé en el juego de puntero láser. A muchos gatos les encanta perseguir el punto de luz, pero no hay que perder de vista que, en el momento en el que empieza a perseguirlo, en realidad está cazando y poniendo en práctica sus instintos naturales.

 

Aparte de tener la precaución de no apuntar directamente a los ojos con la luz (estos dispositivos están diseñados con potencias bajas y bastante seguras, pero es mejor prevenir que lamentar), hay que tener en cuenta que nuestro gato está “cazando”. Si tras una larga sesión de persecución, no consigue su objetivo…puede decidir buscar una presa alternativa como una planta o tus pies, o no querer volver a jugar.

 

Para evitar esa sensación negativa, lo óptimo es no alargar demasiado las sesiones de juego con láser, y combinarlas con otro tipo de juegos. Además, es recomendable finalizar de forma atractiva para el gato, apuntando contra algún objeto que sí pueda cazar (una galleta, una golosina, un juguete, etc). Lo importante es que gane el juego y tenga ganas de volver a jugar la próxima vez.

 

El ejercicio aeróbico diario, todo aquel que implica movimiento, es más que recomendable para favorecer la actividad física y mental, además de prevenir la obesidad. Lo ideal es compartir entre 10 y 15 minutos repartidos en dos o tres veces al día para jugar con el gato. Si estos periodos de juego se mantienen de forma continuada y en un horario regular, se genera de forma natural, una rutina que el gato esperará y agradecerá pues significa tiempo de calidad contigo. Además, en la mayoría de los casos, favorecerá el descanso del animalito por la noche, que también te dejará dormir un poco más a ti.

 

Cuando llegan visitas a casa

 

Apetece preparar cenas en casa con amigos y, no siempre a todos les gustan los gatos. Si te fijas bien, cuando llega alguien nuevo a casa, nuestro gato, sobre todo si es curioso, saldrá y se frotará contra él, rodeando las piernas con su cola. Con este gesto, nuestro pequeño felino, está tratando de “adivinar” el temperamento de esa persona, y de saber si es amistosa o no (si se aparta, si le acaricia o le habla…). Es una forma de saludo.

 

Cuanto más te empeñas en que tu gato sea sociable con las visitas, menos ganas le pondrá el animalito en ser amable. Normalmente, los gatos se acercan a las personas que menos interés muestran en ellos, puesto que evitan mirarlos directamente a los ojos (una mirada fija puede ser interpretada por los gatos como una amenaza, si no tienen suficiente confianza con esa persona), así que procura relajarte, dejar que tu gato se acostumbre a la situación y dejar que la cosa vaya fluyendo por si sola…

 

Si lo llamas, seguro que saldrá en dirección contraria, si lo coges en brazos, se intentará zafar, si pasas de él, se atreverá a investigar antes o después cuando haya asegurado el terreno, olfateado todo lo nuevo que hay en casa y la curiosidad venza al temor.

 

Llega el fresquito y el momento de disfrutar más y mejor de la compañía agradable de nuestro gato. Él también está deseando.

 

Félix es un gato genial que lleva demasiado tiempo buscando un hogar.

Es un grandullón adorable que sólo quiere mimos y compañía. Es sociable con otros gatos, perros y personas.

Le encanta la compañía humana, los mimos y ronronear a toda máquina mientras duerme a tu lado.

 

Si quieres darle la oportunidad que tanto se merece, escribe a dan.asociacion@gmail.com

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