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Mi gato se ha vuelto loco
Rosa Roldán 27-11-2014 | 9:27 | 0

No es raro encontrar gatos que reposan apaciblemente en el regazo de sus propietarios y, de repente, sin causa aparente, atacan sin previo aviso, la mano que los acariciaba hasta ese momento. O gatos que se conocen desde siempre y, un día empiezan a pelearse. Este tipo de conducta puede responder a muchas y diferentes causas pero, lo cierto es que no hay una sola respuesta válida para todas y deberemos tomarnos nuestro tiempo para encontrar la respuesta más adecuada a cada situación.

Cuando un gato muerde, puede ser por muchos motivos pero no debemos perder de vista que, por naturaleza, es un animal cazador y como tal, uno de sus juegos preferidos es el del acecho y la caza. Debemos aprender la forma de fomentar este juego, desde la llegada del animal a casa, de una forma agradable para nuestro amiguito, pero segura para nosotros.

Cuando muerden jugando….

En realidad, cuando nuestro gato nos muerde en medio de una secuencia de juego, es hora de preguntarnos qué parte de responsabilidad tenemos nosotros en esta conducta pues es frecuente acostumbrar al gatito cuando aún es pequeño a jugar con las manos. Puede parecernos gracioso cuando los dientecitos de leche apenas son agujitas pero, cuando nuestro cachorrito crece y se convierte en un gatazo con la dentición completa y desarrollada, el juego no resulta tan agradable para nosotros aunque, para él, sigue siendo un juego y, además, no entiende que nos enfademos por algo que nosotros mismos hemos consentido.

Es preferible jugar siempre utilizando los juguetes adecuados que mantengan nuestras manos alejadas de las garras y dientes de nuestro gato. Podemos usar los (plumeros o las cañas), que simulan presas y activarlos durante los momentos de diversión, puesto que nuestro gato adora el movimiento y, en cuanto paramos de jugar con él, la actividad pierde interés y se marcha a hacer cualquier otra cosa.

Otra forma de evitar el juego de caza y acecho de los gatitos empeñados en “cazarnos” los bajos de los pantalones, las faldas o las zapatillas en movimiento cuando vamos de un lado para otro de la casa, consiste en desviar su atención hacia algo mucho más atractivo, como por ejemplo (pelotas) o (ratoncitos de vivos colores y con plumas), atado con una cuerda larga a la cintura o al pomo de la puerta para que sea la presa a cazar.

Los gatos aprenden a diferenciar lo que es juguete de lo que no mientras disfrutan enormemente con la práctica de su instinto cazador.

 

Cuando muerden por sobreestimulación 

Como dice el dicho, lo poco gusta y lo mucho cansa. Seguro que te suena la situación en la que estás acariciando a tu gato mientras lees o ves la televisión y, de repente, sin venir a cuento se cuelga de la mano con uñas y dientes. En estos casos, lo mejor es quedarse inmóvil puesto que, al menor movimiento, se desencadenaría un ataque de verdad. En ocasiones lanzar algo lejos de nosotros, redirige la atención del gato pero, normalmente, al quedarnos quietos, en poco tiempo, el gato pierde interés y se aleja.

En realidad no hemos estado atentos a nuestro gato y nos hemos perdido todas las señales que nos ha lanzado a través de su lenguaje corporal, antes del intento de agresión (A todos nos pueden gustar las caricias pero el exceso, cansa). La próxima vez que tengas a tu gato encima, aprovecha para familiarizarte con su forma de comunicarse: La clave suele estar en la cola puesto que, si empieza a moverla de un lado a otro, es el momento ideal de parar la sesión de caricias. Cada animal tiene su propio nivel de tolerancia y, es nuestra responsabilidad conocerlo y respetarlo para evitar disgustos.

Otra zona hipersensible de los gatos es su vientre. Es raro que un gato soporte durante largo rato las caricias en esa zona, probablemente porque es la región más vulnerable del cuerpo felino. No debemos olvidar que un gato que se tumba sobre el costado, tiene todo el arsenal felino (boca y garras delanteras y traseras) dispuesto para defenderse en caso de que lo considere necesario. En gatos que no conocemos, nunca debemos rascarle la barriga aunque nos la ofrezca.

Si se trata de tu gato y compruebas que, mientras lo acaricias, se relaja y estira las patas mientras ronronea, puedes seguir un poco más, pero sin pasarte en la presión sobre los laterales y el vientre.

Si, de repente, deja de ronronear, se encorva, dilata las pupilas o agacha las orejas, es mejor que dejes la sesión de caricias para otra ocasión pues, si no paras inmediatamente, seguramente tu gato te lo hará saber de una forma desagradable.

 

Rompiendo con todo. La agresion por distanciamiento

Cuando un gato siente miedo, por ejemplo, cuando llega por primera vez a casa, se acurruca en un esfuerzo por hacerse más pequeño y pasar inadvertido (es como si buscara que no lo vieran). Cuanto más nos aproximamos a un animal en este estado, más se encogerá y podremos observar las orejas plegadas hacia detrás y las pupilas totalmente dilatadas. Si seguimos avanzando, puede llegar a emitir gruñidos que buscan hacernos retroceder ya que nos considera un “agresor”.

Si hacemos caso omiso de estas advertencias, no le dejamos más opciones y puede llegar a agredir, de forma defensiva, ya que su objetivo es mantener una distancia segura entre él y nosotros. Esta reacción es relativamente frecuente en gatos que llegan a lugares nuevos y desconocidos donde no tienen referencias olfativas ni de otro tipo.

Lo mejor es darle espacio para que se sienta seguro de nuestra presencia y poco a poco irnos ganando su confianza.

Esta conducta se aprecia también en gatos que sienten dolor a la manipulación. En estos casos, es preferible dejar el (transportín) abierto en la estancia. Si el gato está acostumbrado a él, rápidamente lo asociará a lugar seguro, y será más fácil trasladarlo al veterinario en caso necesario.

 

Cuando la agresión se produce entre los gatos de casa

No es frecuente cuando se conocen pero, se puede llegar a dar en presentaciones entre nuevos individuos o cuando uno de ellos vuelve a casa tras una estancia más o menos corta en el veterinario (los olores son diferentes y pueden provocar rechazo).

En caso de que se produzca una pelea, no intentar separar a los gatos con las manos, ya que podría provocar una reacción de agresividad “redirigida”* hacia nosotros, sino utilizar estímulos indirectos, como sonidos fuertes, para interrumpirla.

En estos casos, es conveniente crear zonas separadas y seguras para cada gato y seguir unas pautas de presentación (como si se trataran de dos desconocidos) con  ayuda externa, en caso necesario.

 

Resumen 

Normalmente, las agresiones dentro del hogar, suelen estar motivadas por falta de comunicación entre el gato y la persona. Cuando no interpretamos o no hacemos caso del lenguaje de nuestro gato, podemos provocar situaciones estresantes para él y desagradables para nosotros.

No obstante, no debemos olvidar que los problemas físicos y neurológicos están directamente relacionados con las conductas agresivas sin causa aparente. Las dolencias que cursan con dolor, las patologías dentales, incluso los déficits sensoriales que sufren los animales geriátricos, pueden estar detrás de alguna de estas conductas. Siempre es preciso realizar una revisión veterinaria para asegurarnos y, en su caso, consultar con un profesional que nos guíe de la manera más adecuada en cada caso.

Colaboración con la revista Pelo Pico Pata Nº 104 (Julio 2014)

Felix de Defensa Animal del Norte, sigue a la espera de un hogar. Grandote y peluche, es un gato juguetón y activo pero también tiene sus momentos de tranquilidad y sosiego.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

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Cuando nos anticipamos y creamos los malos hábitos
Rosa Roldán 10-10-2014 | 7:11 | 0

Si eres de los que se despiertan y aún, medio dormido, lo primero que haces es poner comida a tu gato, estás fomentando su necesidad de comer. Estás anticipando las expectativas y tu gato “aprende” que logrando despertar al humano, los comederos se llenan antes.

Puedes cambiar la percepción de tu gato, realizando cualquier cosa diferente antes de poner comida a tu gato de forma que no asocie el inicio de la jornada con la necesidad de comer.

Repartir la comida en varios puntos de la casa puede ayudar pues fomenta la conducta exploratoria felina. Si tu gato es de los que te buscan para disfrutar del agua fresca del grifo, quizá sea el momento de regalarle una fuente.

Prevenir la formación de malos hábitos, es más fácil que corregirlos.

En la foto, un peque recogido por una de nuestras seguidoras en Zaragoza y al que estamos buscando un hogar. Ronda los tres meses y medio y, aunque aún está asustado, se va acostumbrando a la nueva rutina.

Contacto:  Ana (656622169)

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Gatos y agua y un precioso persa buscando hogar
Rosa Roldán 07-10-2014 | 8:52 | 0

Seguro que la imagen de un gato vigilando tras la cortina de la ducha os suena a aquellos que vivís con uno o varios gatos y es que, la mayoría de los pequeños felinos de casa, se sienten irremediablemente atraídos por las fuentes de agua corriente.

Por su origen desértico, los gatos son capaces de sobrevivir con poca cantidad de agua al día.  Aunque les dejemos agua fresca durante todo el día, en el momento que escuchan abrir cualquier grifo, son muchos los que se acercan corriendo para beber y mojarse las patitas. Muchos, incluso reclaman este momento. Los más no hacen ascos de asomarse a la taza del W.C. por lo que es más que recomendable, en estos casos, dejar bajada la tapa para evitar disgustos.

Para estos gatos, el líquido en movimiento supone agua fresquita y un juego de lo más divertido para su curiosidad natural.

No son pocos los que, si no pueden acceder al grifo de agua corriente, juegan con el agua del cuenco, sacándola con las patas o, incluso introducen algún juguete dentro del recipiente, para poderlo “cazar” después (es una forma estupenda de poner movimiento al agua). Lo positivo es que,, mientras se divierte, bebe, algo muy necesario para prevenir enfermedades renales.

Ahí van unos cuantos consejos para que tu gato de casa se sienta más atraído por sus cuencos que por los grifos:

  • El bebedero ha de estar alejado de los comederos. En la naturaleza, el alimento que se queda cercano al agua, termina por pudrirse y los gatos, por instinto, lo saben.
  • Si vives en zonas templadas o el agua del bebedero puede calentarse pronto (sobre todo en invierno si está puesta la calefacción), podemos añadir unos cubitos de hielo para mantener la frescura.
  • Los bebederos más recomendables son los metálicos, cerámicos o de cristal. Los de plástico son más difíciles de limpiar a fondo (debido a su porosidad) y pueden conservar olores o sabores que provoquen el rechazo del animal. Prueba con varios tipos hasta dar con el adecuado. No son pocos los gatos que rechazan el bebedero de acero inoxidable al ver un gato en el fondo del agua (es decir su propia imagen reflejada)
  • Si tu gato es de los que juegan con el agua del cuenco, prueba a instalar uno antivuelcos (pensados más para perros) o de base muy ancha y refuerzo de goma, para que sea difícil darle la vuelta incluso al gato más cabezota.
  • Las fuentes pueden ser una buena opción para gatos amantes del agua corriente. La limpieza en estos casos es fundamental pues, el agua, circula constantemente en un circuito cerrado aunque hay dispositivos que se activan cuando el gato se acerca. Al necesitar electricidad, han de estar colocadas cerca de un enchufe y se recomienda supervisar que el funcionamiento es correcto y que dispone de agua en el circuito para evitar accidentes.

El protagonista de hoy es un guapo gato macho cruce de persa, de 2,5 años. Recogido como gato vagabundo, al no estar identificado, todo hace pensar en un abandono o extravío. Actualmente está en el Centro de Acogida de Animales de Logroño pero, al tratarse de un animal extremadamente sociable lo está pasando mal y necesita una acogida urgente o, mejor una familia definitiva que no lo vuelva a abandonar.

Contacto: asociacionochovidas@gmail.com

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Cansando al gato antes de ir a dormir
Rosa Roldán 30-09-2014 | 7:39 | 0

Si tu gato de casa pasa mucho tiempo solo durante el día, es muy probable que aproveche para dormir y estar preparado y con las pilas cargadas para tu regreso poniéndotelo difícil a la hora de descansar. Más aún si es gato único.

En estos casos, es importante buscar nuevas formas de estimularlo durante la jornada y, sobre todo, cuando tú no estás. como instalar un rascador cerca de una ventana para ver el exterior, juguetes interactivos para hacer más atractiva la comida, de forma que lo mantengamos activo a lo largo de la jornada.

No olvidemos que nuestro gato busca nuestra compañía cuando llegamos a casa por lo que, interactuar con nosotros. es muy importante y necesario para él.

Antes de acostarte, dedícale unos minutos para crear una rutina que le ayude a conciliar el sueño. Puedes entretenerlo con plumero mientras ves la televisión. Cuanta más energía gaste antes de ir a dormir, menos probable es que te despierte en la noche.

El protagonista del post es Félix, un gato adulto grandote, cariñoso y sociable con personas, perros y gatos que lleva demasiado tiempo esperando su oportunidad.

dan.asociacion@gmail.com

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Gatos y abrazos
Rosa Roldán 25-09-2014 | 8:21 | 0

Hay gatos que soportan mejor que otros las caricias y los brazos. ¿Tiene que ver solo con el carácter o también podemos intervenir? La respuesta no es única pues, la tolerancia al contacto de un gatito, viene definida en gran medida por las condiciones de socialización en las que se ha desarrollado durante sus dos primeros meses de vida. La genética también juega su papel pero, lo cierto, es que un gatito que no haya tenido relación con seres humanos durante este periodo crítico, suele ser más receloso a las caricias y la manipulación.

Si este periodo se desarrolla adecuadamente y el gatito disfruta de los cuidados maternos adecuados y de una correcta relación con otros seres y el entorno, hay muchas más garantías de que se convierta en un adulto equilibrado, cariñoso, limpio, con ganas de jugar correctamente, controlando sus dientes y sus uñas.

No olvidemos que cariñoso no implica, necesariamente, que le guste estar en brazos. Hay gatos que adoran las caricias pero rechazan de plano ser transportados en el regazo pues se sienten vulnerables.

El protagonista de hoy es un guapo siamés de un en torno a un añito que ha sido abandonado recientemente y lo está pasando mal pues no entiende qué ha podido ocurrir. Como casi todos los animales víctimas del abandono, está despistado y asustado pero es sociable y se le nota casero. Está en Logroño (La Rioja)

Contacto para adoptar: 654 48 75 62 (Marian)

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