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Consejos de juegos para gatunos
Rosa Roldán 19-04-2016 | 2:40 | 0

El gato es cazador y como tal, uno de sus juegos preferidos es el del acecho y la caza. Muchos gatos juegan como si estuviese cazando pájaros o ratones, y a algunos gatos les gusta que sus juguetes imiten su presa favorita (que los pueda cazar al aire, acarrear o que se muevan). Aunque cada gato tiene sus propios gustos, en general a la mayoría les gustan aquellos juguetes que simulan pequeñas presas, fácilmente transportables y ligeros, como por ejemplo, ratones o pelotas blanditas que pueden atrapar con la boca y las garras.

 

También suele gustarles que hagan ruido cuando se los toca, aunque hay algunos que rehúyen este tipo de juguetes. Todo es cuestión de probar. Texturas de tela, ratones sintéticos, o trozos de comida que se hacen rodar por el suelo serán algunos de sus preferidos.

 

Debemos conocer la forma de fomentar este juego de una forma agradable para nuestro amiguito, pero segura para nosotros. Nunca con las manos!!!

 

CONSEJO: Los juguetes se deben rotar de manera regular, cada dos o tres días o, como mínimo, una vez a la semana con el fin de ofrecer novedad.

 

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Gatos y buen tiempo. Manual de uso y disfrute
Rosa Roldán 21-03-2016 | 12:35 | 0

Llega el buen tiempo, una época especial donde disfrutar de más horas de luz y buenas temperaturas. También es el momento del cambio de pelo, de los insectos, las picaduras y las ventanas abiertas. Por tanto, es el momento de extremar la precaución y proteger a nuestros pequeños felinos de casa.

 

Para los que viven con gatos, la primavera es el anuncio de la muda de pelo y también época de parásitos, fundamentalmente, pulgas y garrapatas,  unos desagradables bichitos que no solo afectan a los perros y gatos sino también a los seres humanos y, por ello, se hace fundamental prevenir sobre todo si en la familia del propietario hay niños o personas con defensas bajas.

 

Pelos por todos lados

 

Seguramente serán muchos los propietarios preocupados por la pérdida de pelo de su gato y es que, la primavera es anuncio de cambio de manto. Durante la muda, el animalito se deshace del manto que lo ha protegido durante el invierno y se prepara para el buen tiempo con un pelo renovado y fuerte. Los gatos suelen tener dos periodos de muda a lo largo del año coincidiendo con la llegada de la primavera y el otoño pero, ciertamente, es con el buen tiempo cuando la caída del pelo es más abundante.

 

En los gatos que viven dentro de casa, este ritmo natural puede verse alterado por las condiciones “artificiales” de temperatura e iluminación del interior de los hogares así que, en estos casos, lo normal es que la caída del pelo, sea continua a lo largo de todo el año.

 

Aconsejando para minimizar la caída del pelo

 

Los cepillados frecuentes, mejor si son diarios, favorecen la renovación del pelo, evitan la proliferación de pelo muerto por toda la casa y, sobre todo, reducen el riesgo de que el gato ingiera grandes cantidades de pelo, cuya acumulación en el aparato digestivo favorece la formación de bolas de pelo que pueden resultar peligrosas si el animal no es capaz de deshacerse de ellas por sus propios medios. Las bolas de pelo son más frecuente en los gatos de pelo largo pero los de pelo corto no son exentos de este riesgo sobre en épocas de muda.

 

Una alimentación equilibrada y de calidad ayuda a prevenir la pérdida excesiva de pelo a la vez que favorece el crecimiento del nuevo y a favorecer la salida del nuevo pelaje.

 

La administración de malta, con su poder ligeramente laxante, o la hierba gatera favorecen el tránsito intestinal y la eliminación de las bolas de pelo.

 

La muda es un proceso normal pero el propietario cree que su gato está perdiendo demasiado pelo o tiene calvas, debería consultar con su veterinario de referencia para descartar problemas más graves.

 

La muda es la etapa final del ciclo natural de crecimiento y muerte del pelo pero, existen factores que pueden afectarla e incrementarla como, por ejemplo, el estado de salud del animal, su alimentación, su forma de vida e incluso su genética individual.

 

Una mala alimentación, el estrés, los baños frecuentes son ejemplos de situaciones que podrían prolongar o intensificar la caída estacional de pelo.

 

Argumentando sobre la importancia de la desparasitación….

 

Las pulgas y garrapatas son parásitos externos que causan malestar a nuestros gatos y pueden llegar a transmitir ciertas enfermedades que, si bien no revisten gravedad en su inmensa mayoría, ciertamente son incómodas. El continúo rascado causa molestias e inquietud e incluso puede dar lugar a calvas y pequeñas alopecias. Las pulgas pueden llegar a causar alergias a su picadura e, incluso, anemia si el animal es joven o está inmunodeprimido. En el caso de las garrapatas, ciertos tipos pueden ser portadores de bacterias responsables de enfermedades graves para los animales y también a las personas como, por ejemplo, la enfermedad de Lyme.

 

No vale pensar que, si el gato no sale de casa, no hay peligro de contagio pues, los humanos hacemos de portadores a través del calzado, de la ropa o de nosotros mismos y, si el animal, no cuenta con las barreras e protección necesarias, tiene todos los números para resultar de lo más apetecible y confortable para los parásitos.

 

Sin embargo, todo esto puede evitarse haciendo un seguimiento de la presencia de parásitos, en el animal y, llegado el caso, utilizando correctamente los productos destinados a esta función. La aplicación continuada de métodos de prevención de pulgas y garrapatas o bien su aplicación en primavera, de cara al buen tiempo, depende del estilo de vida del animal y de las características de su entorno.

 

Tanto si el animal vive en el interior de un apartamento con calefacción en invierno, como si pasa gran parte del día fuera de casa, es conveniente mantener la protección a lo largo de todo el año pero, en especial desde el inicio de la primavera y hasta mediados de otoño.

 

Atención a las pistas

 

En principio, cada gato ofrece pistas inequívocas de que algo anda mal. Debemos aconsejar al propietario sobre la importancia de una detección precoz, fundamentalmente si se rasca más de lo habitual. Es relativamente fácil reconocer la presencia de estos parásitos en las deposiciones que dejan pegadas al pelo del animal o bien ver las pulgas directamente corriendo por encima de la piel del animal.

 

Observaremos las deposiciones como un punteado negro adherido al pelo que, en contacto con una gasa o algodón humedecido con alcohol, desaparecen dejando una mancha marrón o rojiza. En caso que queramos comprobar la presencia de pulgas o garrapatas, es más fácil hacerlo en la parte del vientre, la parte posterior de los muslos o detrás de las orejas, dónde la concentración de pelo suele ser menor.

 

Actualmente, existen muchos métodos aunque a grandes rasgos pueden resumirse en insecticidas o bien repelentes. Ambos grupos de productos pueden encontrarse en forma de spray, pipeta o collar, y su aplicación dependerá de la fórmula magistral y de la presentación utilizada.

 

A la hora de optar por una de estas técnicas, han de valorarse muchos factores, como el entorno del animal, la edad o el peso del mismo, ya que la salud de nuestro gato y la efectividad del método dependen de ello. En todo caso, la mejor opción es dejarse aconsejar por un experto, ya sea el veterinario habitual o bien en el comercio especializado. Y sobre todo, nunca aplicar, sin consultar, antiparasitarios específicos para perros en nuestro gato puesto que pueden ser tóxicos.

 

En caso que estemos hablando de gatitos de corta edad, es importante fijarse bien en la etiqueta, porque no todos los productos son adecuados para ellos. No es buena idea aprovechar el sobrante del collar adquirido para el gato mayor de la casa.

 

En la actualidad, existen productos muy seguros, que pueden utilizarse a partir de los cuatro días de edad. También hay productos específicos para cachorros, normalmente a base de repelentes.

 

Si se trata de un gato de exterior, es decir que sale a la calle, estará más expuesto a los parásitos externos en las épocas del año estivales (primavera y verano), que el animal que vive en el interior de un apartamento o casa. Hay que tener en cuenta este tipo de detalles y adaptar la protección al estilo de vida de nuestro minino.

 

Teniendo en cuenta que la mayoría de pulgas y garrapatas encuentran el interior de los hogares de lo más cómodo, el aspecto más complejo de la lucha contra los parásitos externos es la prevención en el entorno, bien sea casa o jardín. Existen productos específicos para proteger nuestra vivienda de tan indeseables huéspedes. El veterinario y el comercio especializado pueden orientar sobre este punto.

 

Otro aspecto que puede ayudar a prevenir la aparición de pulgas y garrapatas es la utilización regular de un champú antiparasitario específico para gatos, contribuyendo así a reducir la carga de parásitos sobre el animal. El lavado es una oportunidad para poder ver la piel del animal y detectar más fácilmente si presenta algún tipo de infestación.

 

Cuando a pulgas y garrapatas se refiere, queda claro que la prevención, es fundamental para garantizar el bienestar de nuestros gatos y para hacerlo bien, lo ideal es consultar a un especialista quien nos aconsejará de forma personalizada según las características del animal, su hábitat y sus hábitos.

 

Cuando el enemigo vive oculto: Los parásitos internos

 

Los gusanos intestinales, comúnmente conocidos como lombrices, son parásitos internos, es decir, seres vivos que se alimentan de otros seres vivos.

 

El Toxocara canis es uno de los parásitos intestinales más comunes en perros y gatos. Tienen aspecto alargado y por eso, son comúnmente conocidos como “espaguetis”.  Pueden producir diarreas y en algunos casos vómitos. Este parásito puede contagiarse a las personas y, por ello, se deben seguir medidas de higiene básicas, como lavarse las manos tras jugar con perros o gatos y, sobre todo, después de recoger las heces. Hay que educar a los niños, para que adopten este tipo de medidas de higiene como una rutina más.

 

Para prevenir la aparición tanto de parásitos internos como externos, es fundamental seguir las pautas adecuadas de desparasitación en función del animal, del tipo de vida y actividad que realiza y del producto usado. Normalmente la desparasitación interna se consigue aplicando pipetas externas de amplio espectro (desparasitan interna y externamente) o administrando productos específicos por vía oral.

 

El  síndrome del gato paracaidista

 

Con la llegada del buen tiempo, las ventanas de los domicilios están abiertas muchas horas del día. Los gatos en su afán curioso pueden permanecer horas tendidos en el borde de la ventana y esto puede suponer un riesgo que se puede llegar a traducir en una caída al vacío. Los gatos se caracterizan por sus grandes saltos y la gran flexibilidad en sus patas. Sin embargo, también se diferencian de otras especies por las caídas que éstos pueden sufrir. Ya sea desde la ventana, el segundo piso o del árbol, los felinos son muy ágiles a la hora de saltar; no obstante, por una distracción, un error de cálculo o demasiada confianza, la hazaña puede convertirse en algo lamentable.

 

El término de gatos paracaidistas se aplica a aquellos felinos que, bien por curiosidad, por falta de cálculo o por despiste, acaban con sus huesos sobre el suelo tras una caída de varios metros de altura.

 

Normalmente los gatos tienen bien desarrollado su sentido del equilibrio pero, cualquier estímulo externo, como un simple pájaro puede provocar una caída que debemos evitar en la medida de lo posible, impidiendo que nuestro gato acceda a esa ventana o protegiendo con algún método que evite que nuestro gato se precipite al vacío en un descuido.

 

Las posibles lesiones a las que se enfrenta un gato paracaidista son muy dispares.

 

El resultado de las lesiones depende fundamentalmente de:

 

  • La altura y velocidad de caída, que afectan directamente a la capacidad de reacción del animal para poner en marcha su mecanismo fisiológico de amortiguación de la caída,
  • La zona de impacto. No es lo mismo caer sobre un rígido, frío e “impenetrable” suelo de cemento que sobre el “mullido” césped de un parque), y finalmente,
  • La arquitectura y elementos exteriores del edificio, dado que, en la caída el animal puede encontrarse con tendederos o toldos, que ayudan a amortiguar, de alguna manera, el desastre.

 

Entre las lesiones más frecuentes están las fracturas (las más habituales son las de fémur, las de los huesecillos de las extremidades anteriores y las de la mandíbula) y las lesiones internas (roturas de la vejiga de la orina, traumatismos diversos en bazo, lesiones en pulmón…).

 

Aunque nuestro gato no presente ninguna lesión visible tras la caída, la revisión por el veterinario es fundamental; Muchas de las lesiones no dan la cara en los momentos siguientes a la caída y por ello no se debe descartar un problema ante la inexistencia de síntomas.

 

Prevenir las caídas

 

Para evitar estos accidentes, debemos evitar riesgos en las alturas; Existen cerramientos para ventanas y balcones, en forma de mallas o mosquiteras, de todo tipo de materiales, con variados sistemas de fabricación ya sea profesional o casera… Cualquiera de ellos, si evita la caída, es bueno.

 

La otra  forma de evitar la caída es utilizando el sentido común, es decir, manteniendo alejado al de las zonas de riesgo.

 

Por ello es fundamental que nuestros gatos estén identificados…

 

Si el animal cae y sus lesiones no son de gravedad puede quedarse quieto, o cerca de la zona de caída, pero también puede correr despavorido y desorientado, siendo su localización difícil, o casi imposible, sin el adecuado medio de identificación.

 

¿Y si se pierden?

 

Los animales asustadizos son los más propensos a escaparse, pero cualquier animal, por muy confiado y tranquilo que sea, puede asustarse en un momento dado y salir corriendo. El riesgo de atropello, en este momento, es el más importante, ya que en su huida pueden cruzar calles o salir entre los coches sin que los conductores tengan tiempo de reaccionar. Por suerte muchos de ellos se salvan de este destino pero, acaban perdidos lejos de sus casas.

 

De ahí la importancia de llevar a los animales identificados con un microchip. Nuestro gato puede recorrer muchos kilómetros en pocos días, apareciendo una semana después de otro pueblo, provincia o, incluso, comunidad autónoma. Una vez alejado de su barrio nadie podrá reconocerle y su recuperación dependerá únicamente de su chip. Los collares, pañuelos o chapas son útiles pero hay que tener en cuenta que puede perderlo o incuso pueden quitárselo, por lo que el chip, además de OBLIGATORIO, es indispensable.

 

Cuando se pierde un animal, los pasos a seguir son:

 

  • Denunciar la desaparición del hogar,  en la comisaría más cercana, aportando el número de chip
  • Dar aviso al Registro de Identificación de Animales de la Comunidad Autónoma
  • Avisar a las clínicas veterinarias de la zona
  • Avisar a las perreras, protectoras, refugios o albergues de la zona
  • Colocar carteles con su foto, características y número de chip por la zona
  • Difundir en las redes sociales y páginas web de animales la desaparición

 

La implantación del microchip se realiza en clínica veterinaria y es una inversión segura. Este pequeño gasto puede suponer que el propietario recupere a su mascota en caso de pérdida. Pensemos que un animal sin identificar que termine en la perrera tiene un plazo de pocos días antes de ser sacrificado, según la comunidad autónoma donde aparezca. Si en ese tiempo el propietario no ha podido localizarlo, el gato será eutanasiado con el resto de animales abandonados.

 

Es muy importante también actualizar los datos de contacto en dos casos fundamentalmente:

 

  • En caso de cambio de teléfono o domicilio
  • En caso de cambios de propietario

 

Siguiendo estos sencillos consejos, estamos seguros que tanto vuestros clientes como sus gatos, disfrutarán de una forma feliz y segura.

 

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De vacaciones con tu peludo
Rosa Roldán 18-03-2016 | 8:38 | 0

Si has pensado salir de viaje con tu peludo, hay una serie de consejos que nos ayudan a viajar con seguridad y con todo lo necesario para que tanto tú como el animal, disfrutéis del merecido descanso.

 

En el caso de los gatos, si no han sido acostumbrados a viajar desde pequeños, al ser una especie muy afín a su territorio, lo ideal es dejarlo en el domicilio a cargo de alguien de confianza que pase a visitarlo, limpiar el arenero y proporcionar comida y agua fresca periódicamente durante vuestra ausencia.

 

Hay muchos animales que adoran viajar si han sido correctamente acostumbrados desde pequeños y, conozco a muchos gatos que toleran estupendamente el cambio de domicilio siempre que respetemos unos mínimos.

 

Debemos asegurarnos de que nuestro peludo está correctamente protegido. Revisa el calendario de vacunaciones y desparasitaciones y no dudes en consultar al veterinario en función del destino programado por si conviene administrar alguna protección adicional.

 

Al preparar el equipaje, no podemos olvidar el ajuar de viaje de nuestro animal que, al menos contendrá para todos los peludos:

 

  • Comedero/bebedero para la comida y el agua.
  • No olvides llevar la comida habitual de tu peludo para evitar trastornos gastrointestinales.
  • Transportín o bolsa de viaje en el caso de perros pequeños o de gatos. También le servirá de refugio durante la estancia
  • Sus juguetes preferidos y su manta.
  • Cartilla sanitaria y teléfonos de urgencia

 

En el caso de los perros, además añadiremos:

 

  • Rejilla o red de separación, si viajamos en coche o, en su caso, arnés con fijación para cinturón de seguridad.
  • Toalla, champú y cepillo para después de un día al aire libre.
  • Collar ó arnés y correa. No debemos olvidar el bozal, en caso de que sea un animal considerado como “potencialmente peligroso”.
  • Bolsas para recoger excrementos.

 

Viajar en coche

 

El automóvil es el medio de transporte más utilizado, sencillo y cómodo para viajar con animales. Si no está acostumbrado a ir en coche, es aconsejable hacer recorridos cortos antes de plantearnos realizar un desplazamiento largo.

 

Durante el viaje, si no son muchas horas, evita darle de comer a tu peludo pero haz paradas, al menos cada dos horas, para que pueda beber y estirar las patas. En el caso de los gatos, podemos hacerlo dentro del coche para mayor seguridad.

 

No le ofrezcas nunca agua muy fría o helada cuando tenga sed, puesto que le podría causar un grave daño en el estómago.

 

Recuerda que es más cómodo llevar comida seca o pienso. Si usas comida enlatada, tendrías que tirar la sobrante si no dispones de nevera.

 

En España, la Dirección General de Tráfico no exige que los animales vayan atados, pero sí deben ir colocados adecuadamente de forma que no dificulten la libertad de movimientos, el campo de visión ni la atención del conductor.

 

Si el animal va a viajar dentro de un transportín, asegúrate de escoger uno de suficiente tamaño como para que pueda moverse cómodamente dentro. Además es recomendable colocarlo en el asiento trasero o bien en el maletero si el vehículo es de tipo familiar, de forma que el aire pueda circular en todo momento.

 

Y sobre todo, no dejes al animal dentro del coche al sol. Las temperaturas aún no son excesivamente calurosas pero, en función del destino, el golpe de calor es un riesgo a tener en cuenta y, no podemos perder de vista que, dentro del habitáculo, la temperatura aumenta más rápidamente que en el exterior del vehículo.

 

Si tienes previsto viajar en otro medio de transporte como barco, avión o tren, es preciso contactar con la compañía responsable para conocer las normas que exigen en función del tipo y tamaño del animal.

 

Disfruta de unas vacaciones sin riesgos y en compañía de tu peludo.

 

En la foto Greta y Tina de Defensa Animal del Norte viajando a sus nuevos hogares. Gracias a sus familias y las personas que lo han hecho posible.

 

Si quieres conocer otros peludos buscando hogar: dan.asociacion@gmail.com

 

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Caminando en terreno conocido….
Rosa Roldán 14-03-2016 | 4:22 | 0

Os habréis fijado que, normalmente, nuestro gato, “marca” sus zonas favoritas restregando la cabeza o el lateral del cuerpo contra paredes, muebles o, incluso, nosotros mismos. Es su forma especial de asegurarse que, su terreno, huele como debe ser. Las feromonas son las encargadas de este tipo de marcaje invisible.

 

Los gatos necesitan asegurar, de este modo, su terreno para sentirse cómodos y a salvo. Para nosotros, las marcas olorosas que usan los felinos son invisibles e inodoras (salvo las realizadas con orina en el caso de gatos enteros, un motivo más para pensar en esterilizarlo, minimizando el riesgo de este tipo de marcas)

 

Cada gato reacciona de forma diferente y, mientras algunos apenas acusan los cambios, otros sin embargo, lo pasan realmente mal. Reconocer las señales de alarma de nuestro gato, puede ayudarnos a entender la situación y lo que le ocurre al animal.

 

http://perrygatos.es/art%C3%ADculos/notas-de-inter%C3%A9s-sobre-gatos/marcando-terreno/

 

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Comida, juguetes y gatos en forma
Rosa Roldán 08-03-2016 | 3:48 | 0

Nuestro gato doméstico realiza varias pequeñas comidas repartidas a lo largo del día (entre 18 y 20 tomas diarias, es decir, el equivalente a unas 15 presas pequeñas). En la naturaleza, debe “emplearse” a fondo en cazar la comida pero en casa, lo tienen mucho más fácil.

 

No obstante, la vida sedentaria provoca que muchos gatos de casa sufran de sobrepeso por lo que, una buena forma de ayudar a nuestro gato a mantener la línea, es convertir la hora de la comida en un juego, emulando la actividad de caza que se daría en la naturaleza. Para ello, os dejamos unas cuantas recomendaciones:

 

- Deja alimento seco a libre disposición en varias ubicaciones para favorecer que se mueva. Es sencillo pero, precisa de cierta malicia para cambiar los lugares frecuentemente y evitar que el animal “aprenda” donde dirigirse.

 

- El uso de juguetes interactivos dispensadores de comida permite al animal comer más lentamente al mismo tiempo que ejerce cierta actividad física. En este punto hay que ser constantes y usar únicamente el juguete como si fuera el comedero. Si tiene más puntos de alimentación fáciles, es muy posible que pase del juguete y vaya a lo seguro. En el mercado podemos encontrar un montón de juegos que estimulan la inteligencia y el movimiento de nuestro gato: Circuitos, tententiesos, bolas que se pueden rellenar con comida y precisan del movimiento para extraer el pienso… Una simple caja de cartón con agujeros puede servir…. De esta manera, estimulamos la conducta de caza y exploración del animalito mientras se gana la comida.

 

Si es preciso poner al gato a régimen, consulta con el veterinario sobre el alimento más conveniente. Más que restringir, se trata de buscar la opción que menos le engorde pero que no le cree ansiedad. No hay peor cosa para un gato que la ansiedad por la falta de alimento.

 

Si tu gato come sin control hasta el punto de ponerse enfermo, consulta con tu veterinario para descartar patologías como diabetes o hipertiroidismo que pueden ser tratadas y ayudan a mejorar la calidad de vida del animal.

 

Chico es un gato gordito que está poniendo todo de su parte para lograr ponerse en forma, siempre bajo control y supervisión. Está en acogida donde se porta estupendamente mientras espera una familia definitiva. Guapo, ronrón y de lo más cariñoso, está acostumbrado a la compañía humana y peluda.

 

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

 

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