La Rioja

img
Etiquetas de los Posts ‘

la rioja

Responsabilidad ante todo….
Rosa Roldán 11-12-2014 | 2:40 | 0

Si te estás planteando ampliar la familia con un gato, no pierdas de vista que, aunque te hayan contado lo independientes y limpios que son los felinos domésticos, el nuevo inquilino te va a cambiar la vida sí o sí..

Te va a costar dinero en comida, complementos y atención veterinaria. Cambian tus rutinas; La casa se debe “vestir” para el gato (comederos, bebederos, areneros, rascadores, juguetes….) y, por mucho que te empeñes, vas a tener que lidiar a diario con los pelos que sueltan (salvo razas muy concretas que implican otros cuidados); Antes de salir hay que invertir cierto tiempo para dejar limpio el arenero y proveer al animalito de comida y agua para la jornada y, al volver a casa, por cansado que llegues, además de volver a repetir la rutina de la mañana, debes dedicarle un rato al gato ya que lleva todo el día esperando y, por mucho que nos cuenten que los gatos se valen por si solos, lo cierto es que necesitan de nuestra compañía y atención por lo que, si no estamos dispuestos, mejor invertir nuestro tiempo en un videojuego de esos de cuidar mascotas porque el compromiso es a largo plazo a unos 10-15 años, es decir, toda la vida del animal.

Tampoco puedes faltar de casa durante muchos días seguidos, salvo que dejes a alguien encargado de su cuidado y supervisión; No tienes un minuto de intimidad porque, si te descuidas, lee contigo, intenta dormir encima del teclado del ordenador mientras trabajas, se intenta meter en la ducha cuando están dentro y por interferir, al menos descuido, te acompaña hasta el aseo….. Como en toda relación, te aporta muchísimo pero te obliga a aceptar al nuevo animal tal y como es, con sus virtudes y sus defectos (al fin y al cabo lo has elegido tú) y a cambiar ciertas rutinas anteriores. Como toda relación, necesita un periodo de ajuste y de adaptación para que funcione.

Llegadas estas fechas, es conveniente plantearse cuidadosamente la incorporación de animal ya que, a la vuelta a la normalidad, ellos siguen necesitando de nuestros cuidados y atención.

Pipe rescatado de la calle, se recupera en una casa de acogida a la espera de un hogar. Macho jovencito de 7-9 meses, es cariñoso y sociable con perros, gatos y personas.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

Ver Post >
Expectativas realistas cuando llega un gato a casa y Chico buscando hogar
Rosa Roldán 03-12-2014 | 9:10 | 0

Cada gato es único y, cuando decidimos incorporar un gato a la familia, debemos tener claro que, detrás de lo que vemos, hay un mundo por descubrir en cuanto a carácter, afinidades, gustos…. Etc.

 

Hay gatos que adoran los brazos; Otros en cambio, prefieren mantener cierto espacio personal aunque, en ocasiones, elijan descansar pegados a nuestro cuerpo. Los hay parlanchines y, en cambio, otros no dicen ni miau.

 

Hay gatos activos y deportistas que pasan el día escalando y, por el contrario, hay gatos tranquilotes y pachones, que prefieren un buen cojín donde pasar el tiempo. Los hay ronroneadores y los hay discretos, los hay grandotes y otros menudos…… Hay gatos para todos los gustos y, conocer a nuestro gato, es la clave para respetar su naturaleza y no crearnos falsas expectativas que, a la larga, minan la relación.

 

Cuando llega un gato a casa

 

Al igual que cualquier ser vivo, el nuevo gato, necesita un lógico periodo de adaptación que será más o menos largo, en función del carácter del animal y de las experiencias previas que haya vivido.

 

Así los cachorros, suelen llegar despistados al faltarle la referencia materna, pero pronto, se acoplan a las rutinas de la casa y se sienten en su salsa. Sin embargo, es importante no perder de vista que los cachorros, irán manifestando su carácter a medida que crezcan y, no debe extrañarnos que el gatito que nos seguía a todos lados, vaya desapegándose en favor de otras actividades (correr, explorar, cazar los juguetes..) sin que ello signifique que no siga siendo un animal cariñoso o de casa. Lo que ocurre es que, al madurar, va asentando carácter y gustos en función de su carga genética y de lo que haya experimentado durante la etapa de cachorro.

 

Hay cosas importantes a trabajar durante la etapa de cachorro como el tema de las mordidas. Los peques juegan mordisqueando y cazando todo lo que se mueve (incluidas manos y pies) por lo que, es importante moldear este tipo de juego, ofreciendo sustitutos adecuados al gatito como plumeros o juguetes para que pueda dar rienda suelta a sus instintos.

 

En el caso de los adultos, la mayoría siguen pensando que las hembras son más cariñosas cuando, en realidad, hay machos peluches de puro mimosos. Es hora de desterrar mitos pues el carácter el animal, dependerá, en gran medida, de su historia anterior y de nuestra disposición para entenderlo y respetarlo. Cuando llega a casa, da igual que sea macho o hembra, es necesario dejarlo en un lugar donde pueda sentirse seguro (por ejemplo, su transportín) y que tenga tiempo para ir estudiando los nuevos olores, las rutinas y los sonidos que van a formar parte de su vida a partir de ese momento.

 

Si nos saltamos este importante paso, el animal puede ponerse a la defensiva y llevarnos mucho más tiempo ganarnos su confianza.

 

Cuando además hay más gatos

 

Nadie que yo conozca ha preguntado a su gato de casa si quería un compañero. Normalmente, introducimos un nuevo animal porque pensamos que el gato se aburre, porque nos sentimos culpables del poco tiempo que dedicamos a nuestro peludo o, en algunos casos, porque ya hay dos gatos en casa que no se llevan bien y decidimos ir a por el tercero a ver si arregla la situación.

En cualquiera de los casos, cargar al nuevo con la responsabilidad de agradar al gato anfitrión, es injusto pues tampoco nadie le ha preguntado si quería venirse a vivir con nosotros.

 

Realmente la responsabilidad de que todo fluya de la mejor manera posible y que los animales logren convivir en una primera etapa de forma tranquila, es únicamente nuestra. Para eso, es necesario conocer a los animales y lo que les gusta y darles espacios separados para que cada uno pueda hacer su vida sin ser molestado.

 

La edad es un factor importante que muchas veces no es tenida en cuenta. Por ejemplo, un gatito pequeño, no siempre será la mejor elección aunque nos enamore la foto o lo adorable que pueda ser. En ocasiones un cachorro puede dar vida a un gato mayor pero, en la mayoría de los casos, el gato adulto termina aburrido por el exceso de energía del joven. Son cosas a valorar antes de elegir un compañero para nuestro minino así que es preciso anticiparnos y, crear esos espacios seguros para dotar de cierta intimidad a cada uno. Ya llegará el momento de compartir o incluso de hacerse grandes amigos pero, por ahora, se trata de asegurar territorios para ambos de forma que se sientan seguros.

 

Por otro lado, tampoco podemos depositar todas las expectativas en el nuevo y pretender que, si nuestro gato, es un tanto desapegado, el recién llegado, tenga que consentir necesariamente las sesiones de brazos y de caricias que tanto deseamos nosotros. Si tienes suerte de dar con un gato deseoso de abrazos, genial. Si no, la premisa es respetar al animal si no queremos que nos lo haga saber de malos modos.

 

Cuando nos molesta

 

Hay veces que el gato es una pegatina andante y te acompaña allá donde vayas o, es un hablador imparable, o le da por jugar de madrugada, con el consiguiente desvelo.

 

Realmente, al gato no le ocurre nada. En los dos primeros casos poco se puede hacer. El gato es así. En el caso de gatos madrugadores, podemos ofrecerles rutinas de juego adecuadas y actividades antes de irnos a dormir de manera que favorezcamos su descanso y, por tanto el nuestro.

 

En resumen…

 

Cuando llega un gato a casa, puede que las expectativas que tenemos, no se vean cumplidas en un primer momento. El animal necesita tiempo para conocernos (igual que nosotros a él) pero, con un poquito de paciencia y cariño, pronto la convivencia puede resultar enriquecedora para ambas partes.

 

En el caso de adopciones, es importante dejarse aconsejar por las personas que conocen al animal (su carácter, sus gustos y aquello que no le hace tanta gracia) de manera que tengamos una foto lo más aproximada posible a la realidad del gato. De esta forma, no cargaremos al animal con una responsabilidad que no le corresponde y lo aceptaremos tal y como es.

 

Colaboración con la Revista Digital Esperanza Felina Nº 7 (Abril 2014)

 

Chico es un precioso felino muy muy jovencito de tan solo un añito y medio. Es bueno, cariñoso y muy sociable tanto con perros como con otros gatos.

Es todo un bombón con un carácter increíble! Conquista a toda persona que lo conoce.

SI QUIERES ADOPTAR A CHICO, escribe a dan.asociacion@gmail.com o si eres de Madrid y para adopciones Internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com

Ver Post >
Perros mayores
Rosa Roldán 02-12-2014 | 3:01 | 0

Tu perro se hace mayor. Ya le ves las primeras canas y no es lo que era. Sus paseos son más tranquilos y prefiere largas sesiones al sol y a tu lado, que irse a jugar con los nuevos del parque.

Actualmente, debido a los cuidados que le proporcionamos y a los avances veterinarios, la madurez de nuestro perro de casa, constituye una etapa cada vez más prolongada de su vida que puede disfrutar con buena salud, si lo ayudamos de forma adecuada.

A partir de los siete u ocho años, es cuando se empiezan a producir los primeros cambios aunque, suelen ser tan sutiles que, normalmente, en esta primera fase, pasan desapercibidos puesto que, en muchos casos, no se observan signos externos de envejecimiento. Es a partir de los 10 años, cuando se producen los cambios más importantes.

Conviene recordar, no obstante, que no todos se hacen mayores a la misma edad. El envejecimiento no se manifiesta de repente, ni tampoco a una edad, ni con un tamaño concreto. Es un proceso gradual que está íntimamente relacionado a la genética del perro y a la calidad de vida que haya disfrutado

Mientras que un perro de raza pequeña, hasta los diez kilos en su etapa adulta, puede convertirse en un animal senior a los doce años de edad, por regla general, los animales de mayor tamaño envejecen antes.

Diferentes etapas

En términos generales se debe considerar mayor a cualquier animal que haya iniciado su proceso de envejecimiento, teniendo en cuenta que hay que variará según raza y estilo de vida:

  • Etapa Sénior: desde los 6-7 años hasta los 9-10 años.
  • Etapa Geriátrica: desde los 10-11 años hasta los 14-15 años.
  • Etapa Supergeriátrica: a partir de los 14-15 años.

No hay que olvidar que los perros senior, aun presentando un buen estado de salud general, pueden estar desarrollando enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento. Los controles veterinarios periódicos favorecen su manejo y control, mediante la detección precoz, aportando calidad de vida a nuestro compañero.

 

Nuestro perro se hace mayor

Con el paso de los años, los sentidos del perro (oído, vista y olfato) pueden empezar a deteriorarse pero, cada animal envejece de un modo diferente. Muchos de estos cambios pueden pasar desapercibidos, en un primer momento, ya que el animal se adapta a ellos. (Se mueve menos, evita movimientos bruscos, pasa más tiempo descansando…).

Otros cambios pueden ser más obvios como el mal aliento que provocan las enfermedades dentales que, con el paso de los años, requieren más atención y control veterinario.

A partir de los 10-12 años, los signos se hacen evidentes. Se produce el envejecimiento celular que, conlleva un progresivo deterioro de los órganos y funciones vitales del perro (corazón, riñón, pulmones…etc.), a la par que disminuyen las capacidades cognitivas y sensoriales en la mayor parte de los casos.

Muchos perros senior pierden masa muscular, de modo que pueden parecer más delgados. Otros, en cambio, tienden a la obesidad porque siguen consumiendo las mismas calorías al tiempo que su actividad se ha reducido de forma notable.

El pelaje se vuelve más seco y quebradizo a la par que la piel es menos flexible. Con el paso de los años, necesita más de nuestra ayuda para mantener la piel y el pelo en buenas condiciones.

Normalmente, a medida que madura, el animal muestra más interés por descansar o que duerma mucho más tiempo. En cualquier caso, son aspectos a vigilar. El desinterés por el mundo que lo rodea puede ser indicativo de que algo no va bien, al igual que un nivel de energía excesivo.

Los cambios de comportamiento en perros mayores son, a menudo, el resultado de problemas de salud por lo que conviene estar atento y pedir asesoramiento veterinario a la menor duda.

Aunque nos parezca que nuestro perro senior está cómo siempre, no debemos perder de vista su edad y debemos anticiparnos en todo lo relacionado con la prevención: Alimentación, revisiones periódicas….

 

Cambios asociados al envejecimiento y sus signos clínicos relacionados

Las patologías relacionadas con el envejecimiento, hacen acto de presencia debido a los cambios físicos, metabólicos o de conducta. El animal se vuelve más sensible.

La prevención, en estos casos, pasa por supervisar, de acuerdo con el veterinario, los cambios que se van produciendo para aportarle aquellos cuidados específicos que precise. En esta etapa, las revisiones veterinarias periódicas son más importantes aún, para anticiparnos y proporcionarle una buena calidad de vida a nuestro animal.

 

Entre los cambios generales que podemos observar, destacan:

  • Metabolismo reducido: Actividad reducida.
  • Capacidad de termorregulación disminuida: “demasiado calor al sol, demasiado frío a la sombra”.
  • Sensibilidad disminuida a la sed: tendencia a la deshidratación.
  • Cambios en los patrones del sueño: “siestas” frecuentes, irritabilidad.
  • Incremento de la relación grasa corporal/músculo: pérdida de masa muscular, debilidad, especialmente en las extremidades.
  • Cambios en la piel: elasticidad reducida.
  • Mayor producción de sebo: tacto grasiento, olor rancio.
  • Disminución de la alerta mental: más “despistado”, interactúa menos.
  • Disminución de la sensibilidad y de los sentidos: puede perder vista, oído y olfato progresivamente.

En esta etapa debemos ser tolerantes con nuestro compañero senior. Los cambios físicos y cognitivos provocan que nuestro perro pueda estar desorientado o irritable ante situaciones que antes eran cotidianas. En algunos casos, puede volver a eliminar de forma inadecuada dentro de casa o ladrar angustiado durante la noche al despertar sobresaltado. Es la hora de adaptarnos a sus necesidades y favorecer que disfrute de la edad dorada que merece.

 

Entre los cambios específicos que debemos controlar de acuerdo con nuestro veterinario, podemos observar:

  • A nivel de cavidad oral hay un aumento de la incidencia de placas dentales y enfermedad periodontal, lo que provoca la pérdida de piezas dentales.
  • Disminuye la función hepática, la absorción intestinal y la motilidad del colon que provocan malas digestiones, flatulencia y estreñimiento.
  • Si el sistema cardiovascular empieza a fallar, podemos observar tos persistente (sobre todo por la noche), menor tolerancia al ejercicio, taquipnea y pérdida de peso. Es imprescindible que el veterinario ponga los controles que considere necesarios para monitorizar la evolución.
  • A nivel del aparato urinario puede aparecer poliuria/polidipsia, incontinencia y nicturia: Es decir, orina más, bebe más agua y se producen durante la noche.
  • A nivel del sistema endocrino pueden desarrollarse enfermedades como diabetes mellitus, con sus síntomas asociados como poliuria, polidipsia, polifagia y/o pérdida de peso.

 

Cuidando higiene y alimentación

Una dieta adecuada a las diferentes etapas vitales de nuestro animal senior, favorecerá el aporte adecuado de los nutrientes necesarios para una mejor calidad de vida. La alimentación específica para perros en estas edades, tiene un menor aporte en calorías y sirve para prevenir la aparición de factores de riesgo asociados a la edad, lo que asegura un retraso en el envejecimiento y una menor incidencia de la aparición de patologías.

Nuestro perro agradecerá enormemente que cepillemos periódicamente su pelo para eliminar nudos y mantenerlo limpio. El masaje también es una buena terapia pues alivia zonas doloridas y es una fuente de complicidad y afecto. No debemos olvidar extremar la limpieza de ojos, orejas y boca y revisar periódicamente las uñas ya que, si se mueve menos, también las desgasta menos y será preciso cortarlas de vez en cuando.

Además es preciso también, velar por su comodidad. Una cama mullida con un colchón especialmente adaptado a sus necesidades articulares, es algo básico para todo animal mayor, que en ningún caso, debería dormir en el suelo.

 

Ejercicio adaptado

Los cuidados que nuestro animal ha disfrutado durante la juventud, marcan de forma determinante su salud, durante la vejez. Los paseos diarios deben mantenerse cuando éste se hace mayor, si bien es preciso adaptarlos a su estado y ritmo. El perro senior necesita ejercicio y también juegos para mantenerse en forma y cuidar de su salud, tanto física como mental.

El ejercicio moderado del perro mayor, puede ayudar a prevenir enfermedades degenerativas como la artritis, que ataca a las articulaciones. Tampoco debemos perder de vista que la actividad física, reduce el riesgo de que el perro padezca sobrepeso durante su vejez.

Pero no todo se basa en pasear. Otra buena forma de estimular a nuestro perro a mantenerse en forma, son las actividades de olfateo, busca o rastro. Proporcionan cierto ejercicio pero, sobre todo, ponen en marcha los sentidos del animal y ayudan a frenar el deterioro cognitivo.

 

Seguir aprendiendo

Todos los perros tienen la capacidad de aprender cosas nuevas independientemente de su edad. Sólo hace falta tener claro el objetivo y saber adecuarnos a sus capacidades para lograrlo. Y ellos disfrutan enormemente compartiendo juegos y habilidades con nosotros.

 

Necesidades emocionales

Cualquier actividad que compartáis es tiempo de calidad para ambos. Los mimos, cuidados, palabras de cariño y muestras de afecto hacia nuestro perro son importantes durante todas las etapas de la vida, pero en especial durante su vejez. Aportan seguridad al animal que sabe que nos ocupamos de su bienestar.

Es importante mantener rutinas de aseo, alimentación, ejercicio (físico y mental) ya que aportan seguridad al animal.

No suele ser el momento de grandes cambios (mudanzas, introducción de nuevos perros y otros animales…etc.) El animal nos demanda estabilidad para tener asegurado su entorno y no sentirse desorientado.

En esta etapa, nuestro perro, se puede sentir inseguro ante las novedades por lo que  tampoco se debe quedar solo en lugares desconocidos. Al igual que ocurre cuando era un cachorro, el animal mayor se vuelve más vulnerable y debemos velar por él.

 

En resumen

La vejez es una etapa más en la vida del perro, no una enfermedad. Esta etapa llega en diferentes momentos a distintos perros. Por lo general las razas pequeñas son más longevas que las razas grandes.

Para ayudar y cuidar de forma adecuada a nuestro abuelo canino, no debemos olvidar claves tan necesarias como adecuar el ejercicio físico a su estado de salud, estimular mentalmente mediante juegos, mantener rutinas para aportar seguridad, vigilar su alimentación, darle el cariño que precisa e incrementar los chequeos veterinarios.

Convivir con un perro mayor puede aportar experiencias enriquecedoras y placenteras para ambos y, nuestro perro se ha ganado el derecho de envejecer a nuestro lado.

Colaboración con la Revista Pelo Pico Pata Nº 103 (Mayo 2014)

Eric nació en 2006 y, desde entonces lleva esperando una familia y un hogar. Si quereís conocerlo, puedes escribir a dan.asociacion@gmail.com ó si eres de Madrid y para adopciones Internacionales escribe a dan.asociacion.madrid@gmail.com

Ver Post >
Cuando nos parecen demasiado efusivos y Zoe buscando hogar
Rosa Roldán 19-11-2014 | 9:43 | 0

En demasiadas ocasiones, los aspectos que nos molestan de la conducta de nuestro animal, son consecuencia de un refuerzo inconsciente por nuestra parte y de una pobre estimulación ambiental.

Por ejemplo, cuando nuestro perro salta a recibirnos a la vuelta a casa, el premio inmediato es nuestra atención (incluso cuando nos enfadamos) así que, para darle la vuelta a esta situación, nuestra tarea consiste en invitar a nuestro perro a hacer algo diferente a saltar, para que consiga la recompensa que busca en forma de caricias y atención.

Esta situación se da frecuentemente en los casos de perros que pasan muchas horas en casa y sin compañía. Si el animal pasa solo mucho tiempo sin nada que hacer, es más que probable que se emocione al vernos llegar y todo su interés sea saludarnos e intentar recabar nuestra atención.

Ignorar al animal en esos momentos, no solo es descortés (pues lo mismo que él te ha visto, tú lo has visto a él y es bueno informarle de ello) sino que puede ser contraproducente al generar más ansiedad en el perro.

Por tanto, tenemos que tener claro que, las principales maneras de romper con esta situación consiste en retirar cualquier tipo de refuerzo consciente o inconsciente de aquello que no nos interesa que haga nuestro perro, reforzar las acciones diferentes y más adecuadas que nos ofrezca y, sobre todo, darle alternativas para estar ocupado.

Es decir, si le dedicamos el tiempo suficiente y le damos cosas para hacer en nuestra ausencia, es más probable que el recibimiento sea más tranquilo y pausado que si ha estado solo y aburrido sin nada que hacer.

Todo este proceso requiere de una inversión de tiempo y paciencia pues hay que supervisar con celo las conductas que nos presenta nuestro perro (tanto las que no nos gustan como las que sí) para recompensar las que nos interesan, en su caso.

Zoe, esta preciosa podenca ya sabe lo que es la mala vida: cicatrices, orejas con algún corte… Ahora espera un hogar que la llene de cariño y buenos tratos.

Tiene aprox. 6 años, es muy buena y cariñosa y está esperando una casa para llenarla de alegría. Te animas a adoptarla o acogerla.

Contacto: dan.asociación@gmail.com o para adopciones internacionales a dan.asociacion.madrid@gmail.com

Ver Post >
Tiempo para el perro y Andy en adopción
Rosa Roldán 17-11-2014 | 9:01 | 0

Nunca se debe subestimar la dedicación que necesita un perro. No debemos caer en la tentación de prestar menos atención a los perros, una vez que han llegado a la adolescencia con la excusa de que son mayores. Cambia el tipo de requerimientos pero se mantiene la necesidad de invertir tiempo de calidad con el animal.

Un perro adolescente está en fase de transición, y hay un montón de cosas que necesita explorar y probar. Permítele descubrir el mundo de forma controlada pero no dejes nunca de lado la tarea de educar a tu perro a ser un animal social y educado.

La socialización cae muchas veces en picado durante la adolescencia. A medida que los perros se van haciendo mayores, suelen tener menos ocasiones de tratar con personas y perros desconocidos.

Los perros, sobre todo los machos, suelen empezar a adoptar ciertas posturas intimidatorias cuando llegan a la adolescencia. Miradas fijas, gruñidos incluso peleas marcan esta etapa. Es frecuente que los propietarios de perros grandes eviten los encuentros con otros perros para evitar estas conductas ante el temor de que su animal pueda hacer daño, mientras que los propietarios de perros pequeños los evitan, precisamente por el temor que hagan daño a su pequeño gruñón.

Para fomentar una buena socialización que minimice estos comportamientos, no te centres únicamente en pasear por el barrio. Intenta buscar distintos recorridos para los paseos y diferentes zonas, de manera que se encuentre con muchos perros y personas. La socialización es una carrera de fondo. Para evitar conductas indeseables con otros perros o con personas, el truco está en trabajar con tu perro a diario y la única forma de conseguirlo es proporcionarle situaciones diferentes que le permitan encontrarse con gente nueva, casi a diario.

Andy tiene un año largo, mucha energía y ganas de agradar. Sociable y cariñoso, se lleva bien hasta con los gatos y busca un buen amigo que sepa guiarlo.

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

Ver Post >