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Perros saturados…. Acción y reacción.
Rosa Roldán 11-02-2016 | 9:05 | 0

Cuando un perro que conocemos de sobra, muestra un comportamiento inadecuado en un momento determinado, debemos parar a pensar qué parte de responsabilidad es del perro y qué parte nos corresponde a nosotros. Lo que vemos en esa situación, es una “foto”, una instantánea que no aporta más información que lo que tenemos delante. Nos suele pillar por sorpresa y, por ello, nos ponernos nerviosos y tendemos a reaccionar de forma aún más exagerada que nuestro perro.

 

Llegados a ese punto, en vez de gritar al perro, lo mejor es sacarlo de la situación (por su seguridad y la seguridad de los otros) y realizar un trabajo de reducción de estrés para recuperar cierta estabilidad emocional. Los juegos de pensar (deductivos) y de olfateo vienen genial pues los centra en una tarea concreta, que exige de su atención en un objetivo certero y alcanzable. En ciertas ocasiones y, en función del tipo de reacción que haya mostrado, es bueno que pueda retomar, en un plazo breve de tiempo, la relación que se acaba de viciar con el otro perro o persona, de forma tranquila y serena a través de un paseo relajante o una actividad grupal de baja intensidad de forma que vuelva el “buen rollo”.

 

Recuperado nuestro perro, es el momento de hacer examen de conciencia y revisar las razones que han llevado al animal a llegar a ese punto (ladrar de forma nerviosa, gruñir a un perro o persona extraña o, incluso redirigir tensión abalanzándose hacia delante de forma ciega, con la intención de ganar espacio propio cuando lo veía perdido) incidiendo en la parte que nos corresponde como guías y responsables de nuestro perro.

 

Solemos pasar inadvertidos los aciertos de nuestro perro (las buenas conductas y la falta de conductas o estados de calma) en la mayoría de las ocasiones, poniendo el foco, única o casi exclusivamente, en los fallos y equivocaciones, felicitando poco y corrigiendo por exceso. Exigimos de más y reforzamos de menos. Y con refuerzo no solo nos referimos a comida puesto que, la motivación social de un perro por compartir tiempo con el guía, aprender y hacer, es en ocasiones, mucho más poderosa que un simple trozo de salchicha.

 

Quizá si lo pensamos detenidamente, le hemos fallado a nuestro perro: Hemos dedicado menos tiempo de calidad a la relación, hemos reducido tiempo de ocio a cambio de un exceso de obligaciones (o simplemente hemos reducido tiempo con el animal sin darle una alternativa a cambio más allá de aburrirse a solas); Hemos podido llevar al perro, a una situación límite, exigiendo más de lo que era capaz, sobreentrenando y/o sobreestimulando, confundiendo y mezclando tipos de entrenamiento (que nosotros podemos llegar a distinguir pero igual a nuestro perro, le puede costar más adaptarse).

 

En muchos casos, estiramos y estiramos hasta que, además del cuerpo, el cerebro del animal está agotado y reacciona de forma instintiva en modo alerta. Pura supervivencia

 

Por eso, si tu perro, al que conoces de sobra, reacciona de forma excesiva, haz examen de conciencia, busca posibles causas y pon soluciones para recuperar la confianza y la relación con tu amigo de cuatro patas. Disfruta de la relación y haz que cada actividad que compartes con tu perro, cuente para ambos.

 

Imagen: http://goo.gl/n9ZoRC

 

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Hora de entrenar….
Rosa Roldán 26-01-2016 | 4:40 | 0

Los perros, al igual que nos ocurre a las personas, tienen su hora “buena”. Si lo pensamos bien, todos sabemos cuándo rendimos más a la hora de trabajar o estudiar y los hay que prefieren madrugar mientras otros son de los que trasnochan hasta altas horas de la madrugada.

 

Esto no quiere decir que nuestros perros, no sean capaces de aprender o trabajar a otras horas del día. Simplemente que hay momentos a lo largo de la jornada, en los que están mucho más receptivos y dispuestos a implicarse al cien por cien en la actividad que le propongas de forma que, si conoces esos periodos y, puedes aprovecharlos, la sesión cunde mucho más y ambos disfrutáis de un trabajo de buena calidad.

 

Ras es de los que prefieren la sesión de tarde.. Al fin y al cabo, si lo pensamos un momento, los perros son animales crepusculares, es decir, su ciclo de sueño y de vigilia funciona de tal manera, que las horas en que despliegan mayor actividad, son durante el amanecer y el atardecer. Por lo tanto y unido al ritmo de trabajo de casi todos los propietarios, no es extraño que casi todos los perros, elijan uno u otro momento del día, para dar lo mejor de sí mismos.

 

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Cosas que pasan cuando bañas a tu perro…
Rosa Roldán 25-01-2016 | 3:48 | 1

Acabas de bañar a tu perro, sales a pasear con él y lo primero que hace, en cuanto te descuidas, es buscar un lugar donde revolcarse a conciencia.

 

Aunque no existe una única respuesta válida para esta conducta, lo cierto es que muchos propietarios advierten que su perro disfruta de esta actividad y es una manera estupenda de estirar los músculos.

 

Además, es una buena forma de “quitarse” el olor a champú y/o colonia del baño, o de dejar una marca olfativa para otros perros del parque.

 

Muchos perros buscan lugares especialmente desagradables al criterio humano, como excrementos o suciedad maloliente. Lo cierto es que, para el olfato canino, estos aromas, son especialmente atrayentes y, algunos expertos piensan que se trata de una reminiscencia de cuando sus antepasados se camuflaban de esta manera para no espantar a posibles presas. Aunque nuestro perro no tenga intención de cazar, lo cierto es que puede llegar a casa totalmente “camuflado” olfativamente hablando.

 

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Trabajo de discriminación de señales y Norte buscando hogar
Rosa Roldán 19-01-2016 | 8:59 | 0

Cuando empiezas a trabajar con tu perro, llega una etapa dentro de la educación básica, donde el animal ya conoce varias señales (sienta, tumba, patita…) pero es más que probable que las confunda si no las tiene suficientemente interiorizadas y, ante la promesa de comida o juego, te ofrezca todo el repertorio de habilidades que conoce, independientemente de la que le hayas pedido (el perro sabe que en una de ellas, seguro que acierta).

 

Esto no quiere decir que tu perro sea testarudo o desobediente. Simplemente, necesita practicar más para aprender a discriminar entre lo que ya conoce y para eso, precisa de tu ayuda. Sesiones cortas de entrenamiento, progresivas, ayudándolo al principio e introduciendo, poco a poco, más dificultad, a medida que el perro aprende. No debemos perder de vista que lleva tiempo y, a veces, deberemos rebajar la exigencia, si vemos que, nuestro perro, no termina de pillar lo que queremos….

 

Disfruta del tiempo con tu perro. Aprender es el primer paso para ambos pero no el último. Con la práctica se logra perfeccionar ese aprendizaje inicial y se consolidan aquellas conductas que nos interesa reforzar. Y no olvides que siempre hay cosas nuevas por aprender juntos!!! El límite está en tu imaginación.

 

Norte, el protagonista del post es un cachorro en torno al año de edad increíblemente inteligente que llegó lleno de miedos que se va sacudiendo a medida que pasan las semanas. Se lleva bien con otros perros y también con gatos.  Ahora necesita una familia y un hogar definitivo donde seguir aprendiendo.

 

Si quieres verlo en vivo y en directo haz click aquí.
https://www.youtube.com/playlist?list=PLADDNXsA5LK4QCiv5b59GMVN6sym7FPMH

 

Contacto: dan.asociacion@gmail.com

 

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De perros que piden comida en la mesa… y la encuentran.
Rosa Roldán 22-12-2015 | 8:45 | 0

Cuando tratamos de educar a nuestro perro a no pedir comida en la mesa, muchas veces tenemos el obstáculo de la propia familia y/o amigos que, sin mala intención, boicotean el trabajo de forma sistemática bajo el pretexto de “mira que carita” o “solo esta vez”.

 

Así, nos encontramos que nuestro perro no se arrima a nosotros en la mesa pero, en cambio, mariposea entre el resto de comensales probando suerte ya que acaba de aprender que funciona.

 

También ocurre con los que saltan a saludar y que son reforzados continuamente con mimos o caricias.

 

En estos casos, lo mejor es poner reglas claras para todos y, si ves que los humanos no son capaces de cumplir, dejar al animalito aparte para evitar los malos modales.

 

Imagen: http://goo.gl/T53gj7

 

Comida

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