La Rioja

img
Etiquetas de los Posts ‘

perros

Cuánto debe durar el paseo del perro…..
Rosa Roldán 30-01-2015 | 8:29 | 0

Pues, como casi todo en la vida, la respuesta es DEPENDE… del animal, de vuestro horario, del clima, de las ganas que tengáis ese día….

No hay tiempos mínimos y máximos sino que debemos adaptarnos. Hay días que vuestro perro tendrá más ganas de marcha y el paseo se podrá alargar todo lo posible en función de vuestras obligaciones.

Otros, en cambio, sobre todo si hace frío o lluvia, es posible que el animal no sienta la necesidad de pasar mucho tiempo al aire…. En esos casos, tras hacer sus necesidades, se suelen plantar indicando claramente que tiene suficiente y es hora de volver a casa. No todos los días son iguales y, todos tenemos días mejores y peores (los perros también).

También hay algunos perros que disfrutan enormemente de la novedad de la nieve como Coco y Tomas en la foto y ambos en adopción a través de DAN- Defensa Animal del Norte.

Si quieres conocerlos, contacta con ellos en: dan.asociacion@gmail.com

Ver Post >
Año nuevo y petardos
Rosa Roldán 31-12-2014 | 8:44 | 0

Con los petardos y los fuegos artificiales, son muchos los perros y gatos que se estresan, y presentan síntomas de ansiedad extrema. Sienten que su vida peligra, entran en auténtico estado de pánico, no ven aunque lleven los ojos desorbitados y caminan pegados a las paredes y al suelo, tirando de la correa, si están en la calle, en un intento desesperado de volver a casa cuanto antes.

Se vuelve especialmente importante extremar las medidas de precaución si vivimos con un animal miedoso. En estos casos, evita sacarlo de paseo a las horas más comprometidas y, cuando salgas, asegúrate que lleva el collar bien puesto y agarra bien la correa para evitar que el perro salga corriendo y se escape en caso de pánico.

Si eso ocurriera, la única forma de poder recuperar al animal perdido es, si lleva un microchip identificativo implantado.

Generalmente el perro que siente un miedo irracional ante los fuegos artificiales y los petardos, suele reaccionar de dos formas diferentes en función de la situación en la que se encuentre:

- Intenta esconderse para evitar el problema
- Sale huyendo para escapar de la situación que lo aterroriza.

El perro que sale huyendo es el que corre más peligro, puesto que su estado de pánico, provoca que no oiga nada, no vea nada y sufra más riesgo de ser atropellado o de perderse y no saber volver a casa.

En la mayoría de los casos, el propio animal dentro de casa, elige un refugio seguro para pasar el “mal rato” de los petardos o los fuegos.

Él solito se va al fondo de la casa (normalmente un baño o aseo), donde todos los ruidos se amortiguan y se queda allí tranquilo hasta que todo vuelve a la normalidad. En casos extremos, si podemos anticiparlo, el veterinario puede aconsejarnos sobre el uso de difusores o collares de feromonas que ayudan a calmar al perro.

Si el perro, al asustarse, se esconde en otra habitación o debajo de una silla, sofá, etc. no lo fuerces a salir de su refugio. Ese lugar hace que se sienta más tranquilo y lo ayuda a controlar el miedo. Si mantenemos la calma, al cabo de un rato es más que probable que nuestro perro salga de su escondite una vez superada la situación, es decir, cuando se sienta a salvo.

Ahora es momento de prevenir pero, una vez pasadas las fiestas, es más que recomendable ponernos manos a la obra para ayudar a nuestro perro a superar sus propios miedos y afrontarlos de otra forma más tranquila.

Ver Post >
Perrygatos os desea felices fiestas
Rosa Roldán 24-12-2014 | 6:34 | 0

Ver Post >
Una Navidad también para los animales
Rosa Roldán 23-12-2014 | 7:29 | 0

Llegan las fiestas navideñas y muchos hogares se engalanan para las celebraciones familiares que están a punto de llegar. En algunas casas con animales (la mía sin ir más lejos), hace tiempo que renunciamos a los adornos navideños ya que, suponían un excelente parque de atracciones para los gatos, con el consiguiente destrozo de todo lo nuevo y, sobre todo, del peligro. Me rendí y ganaron ellos. Pero no todo está perdido y, con unos sencillos consejos, todos podemos disfrutar de la fiesta.

 

Vistiendo la casa de navidad….

 

Si vives con peludos y eres de los que no renuncian al placer de vestir de fiesta tu hogar, hay una serie de precauciones a tener en cuenta en estas fechas:

  • Los árboles navideños son una invitación a saltar, trepar o jugar con ellos. Elige aquellos con una buena base estable que evite este tipo de accidentes.
  • Evita las bolas de plástico o cristal ya que, si consiguen tirarlas, al romperse se convierten en peligrosos objetos cortantes. Escoge a cambio las de fieltro o cuerda, menos peligrosas.
  • Las cintas y espumillones brillantes de plástico, pueden producirles asfixia u obstrucciones estomacales e intestinales en caso de ingerirlas. Extrema las precauciones o evítalas si ves que tus peludos se sienten irremediablemente atraídos a intentar jugar con ellas..
  • Las figuritas de los belenes han de estar alejadas del alcance de niños pequeños y animales pues hay algunas de tamaño lo suficientemente pequeño como para ser tragadas y que nos puedan dar disgustos.
  • Los cables y guirnaldas de luces pueden producir asfixia si se enreda con ellos.
  • Evita que juegue, roa o muerda las luces encendidas puesto que podría sufrir una descarga eléctrica y/o clavarse los cristales de las pequeñas bombillas.
  • Siempre que salgas de casa, deja al animal en un lugar seguro, alejado de los peligros y desenchufa las luces para evitar que las muerdan en tu ausencia y te encuentres un disgusto a tu vuelta.
  • Las típicas plantas navideñas como el muérdago, el acebo o la flor de Pascua (Poinsettia) son tóxicas para ellos. Colócalas en lugares donde no puedan acceder los animales.

 

Dulces y chocolates…

 

El chocolate contiene un componente que resulta peligroso para los perros, llamado teobromina. Mientras que los humanos la metabolizamos fácilmente, ellos lo hacen mucho más lentamente, lo que permite que se acumule en su organismo hasta alcanzar niveles tóxicos e incluso mortales.

 

Se trata de un alcaloide perteneciente a la misma familia que la cafeína y incoloro e inoloro, con un sabor ligeramente amargo. Se encuentra presente en el árbol del cacao, y sus semillas, y por consiguiente en los productos del cacao y sus derivados.

 

Un perro grande puede ingerir mucho más chocolate que un perro pequeño, sin que presente síntomas de intoxicación aunque bastan poco más de 100 mg de teobromina por kilo de peso vivo, para causar efectos tan graves que llegan a comprometer seriamente la vida del animal.

 

Conviene recordar que los diferentes tipos de chocolate tienen distintos niveles de teobromina. El cacao amargo, el chocolate para cocinar y el chocolate negro contienen los niveles más altos, mientras que el chocolate con leche y el chocolate blanco tienen los más bajos. Para hacernos una idea, el chocolate negro contiene aproximadamente 1,5% de teobromina, unas diez veces más que el chocolate con leche común.

 

Si tu perro consume una pequeña cantidad de chocolate, probablemente solo sufra de molestias estomacales. Puede vomitar o tener diarrea.

 

Sin embargo, cantidades mayores, tendrán efectos más graves. En cualquier caso, ante el menor síntoma de los anteriores, lo mejor es no correr riesgos y trasladar al animal inmediatamente al veterinario ya que se trata de una urgencia y la rapidez es vital en estos casos.

 

Y qué pasa con los petardos y los fuegos artificiales

 

Aunque a nosotros nos gusten las fiestas, nuestros compañeros de cuatro patas pueden no ser tan amigos de esta celebración. Con los petardos y los fuegos artificiales, son muchos los perros y gatos que se estresan, y presentan síntomas de ansiedad extrema.

 

Seguramente más de uno habrá visto perros aterrorizados ante algo que no controlan. Entran en auténtico estado de pánico, no ven aunque lleven los ojos desorbitados y caminan pegados a las paredes y al suelo, tirando de la correa en un intento desesperado de volver a casa cuanto antes.

 

Se vuelve especialmente importante extremar las medidas de precaución si vivimos con un animal miedoso. En estos casos, evita sacarlo de paseo a las horas más comprometidas y, cuando salgas, asegúrate que lleva el collar bien puesto y agarra bien la correa para evitar que el perro salga corriendo y se escape en caso de pánico.

 

Si eso ocurriera, la única forma de poder recuperar al animal perdido es, si lleva un microchip identificativo implantado.

 

Generalmente el perro que siente un miedo irracional ante los fuegos artificiales y los petardos, suele reaccionar de dos formas diferentes en función de la situación en la que se encuentre:

  • Intenta esconderse para evitar el problema
  • Sale huyendo para escapar de la situación que lo aterroriza.

 

El perro que sale huyendo es el que corre más peligro, puesto que su estado de pánico, provoca que no oiga nada, no vea nada y sufra más riesgo de ser atropellado o de perderse y no saber volver a casa.

 

En la mayoría de los casos, el propio animal dentro de casa, elige un refugio seguro para pasar el “mal rato” de los petardos o los fuegos. Él solito se va al fondo de la casa (normalmente un baño o aseo), donde todos los ruidos se amortiguan y se queda allí tranquilo hasta que todo vuelve a la normalidad. En casos extremos, si podemos anticiparlo, el veterinario puede aconsejarnos sobre el uso de difusores o collares de feromonas que ayudan a calmarse a nuestro perro.

 

Si el perro, al asustarse, se esconde en otra habitación o debajo de una silla, sofá, etc. no lo fuerces a salir de su refugio. Ese lugar hace que se sienta más tranquilo y lo ayuda a controlar el miedo. Si mantenemos la calma, al cabo de un rato es más que probable que nuestro perro salga de su escondite una vez superada la situación, es decir, cuando se sienta a salvo.

 

Ahora es momento de prevenir pero, una vez pasadas las fiestas, es más que recomendable ponernos manos a la obra para ayudar a nuestro perro a superar sus propios miedos y afrontarlos de otra forma más tranquila.

 

Con unas mínimas precauciones, todos, animales y humanos, disfrutaremos mucho más de las fiestas.

 

Colaboración con la Revista Pelo Pico Pata Nª 99 (Diciembre 2013)

Ver Post >
Ojo con el chocolate estas fiestas
Rosa Roldán 16-12-2014 | 8:32 | 0

Y la recomendación no está pensada en nosotros ni en evitarnos empacho de dulces y kilos de más. Está pensada en nuestros peludos. El chocolate no es bueno para nuestros perros de casa y, si lo dejamos a su alcance (y más estos días que se avecinan de fiesta) nos podemos llevar un disgusto más o menos serio. Lo que nos puede parecer una trastada del perro, se puede convertir en una auténtica tragedia si no conocemos el alcance tóxico que representa el cacao para nuestros perros. El componente del chocolate que resulta tóxico para ellos, es la teobromina. Mientras que los humanos la metabolizamos fácilmente, los perros lo hacen mucho más lentamente, lo que permite que se acumule en su organismo hasta alcanzar niveles tóxicos e incluso mortales.

 

La teobromina es un alcaloide perteneciente a la misma familia que la cafeína. Es una sustancia incolora e inolora, con un sabor ligeramente amargo. Se encuentra presente en el árbol del cacao, y sus semillas, y por consiguiente en los productos del cacao y sus derivados.

 

Y aquí el tamaño sí importa. Un perro grande puede ingerir mucho más chocolate que un perro pequeño, sin que presente síntomas de intoxicación. Bastan poco más de 100 mg de teobromina por kilo de peso vivo, para causar efectos tan graves que llegan a comprometer seriamente la vida del animal.

 

También conviene recordar que los diferentes tipos de chocolate tienen distintos niveles de teobromina. El cacao amargo, el chocolate para cocinar y el chocolate negro contienen los niveles más altos, mientras que el chocolate con leche y el chocolate blanco tienen los más bajos. Para hacernos una idea, el chocolate negro contiene aproximadamente 1,5% de teobromina, unas diez veces más que el chocolate con leche común.

 

Si tu perro consume una pequeña cantidad de chocolate, probablemente solo sufra de molestias estomacales. Puede vomitar o tener diarrea. Sin embargo, cantidades mayores, tendrán efectos más graves. La mayor parte de los signos de toxicidad grave están relacionados con el sistema nervioso central. En cantidades suficientes, la teobromina puede producir temblores musculares, convulsiones, un latido cardíaco irregular, hemorragias internas o un ataque al corazón.

 

En cualquier caso, ante el menor síntoma de los anteriores, lo mejor es no correr riesgos y trasladar al animal inmediatamente al veterinario ya que se trata de una urgencia y la rapidez es vital en estos casos.

 

Seguramente habréis visto que, en las tiendas de complementos para nuestros animales, actualmente hay golosinas sabor chocolate para los perros. Aunque lleven ALGO de chocolate, están formuladas con una cantidad tan baja que no cause reacción pero, en cualquier caso, conviene leer la etiqueta del envase para tener claro cual es la cantidad máxima recomendada en función del peso del animal y no sobrepasarla. Así todos podremos disfrutar del placer del chocolate.

La protagonista de hoy es Kate, una preciosa perrita cruce de Spaniel del 2007. Muy buena y cariñosa, se nota que la vida no se lo ha puesto nada fácil pero, sin embargo ella sigue adelante y agradece cada caricia o gesto amable.

Si te animas a darle un hogar, contacta con dan.asociacion@gmail.

Ver Post >