HOY CRITICO YO

He dudado antes de escribir este apunte. Es un tema ajeno a las inquietudes de la inmensa mayoría de los consumidores y de la mayoría de los aficionados al vino, es decir, de interés minoritario. Me tengo que referir a la película Mondovino, que no es pura actualidad y que aquí ha tenido una difusión que calificaría de confidencial, aumentando por tanto la dificultad de hablar de lo que pocos han visto. Y además temo que mis comentarios sobre la visión que del Sr. Rolland da este film, obra cuya esencia es el paradigma de lo políticamente correcto aplicado al mundo del vino, me pueden granjear fama de ardiente partidario de la industrialización vitivinícola global, pese a que la creo profundamente indeseable, y por fortuna altamente improbable por no decir imposible.

M. Rolland es uno de los mejores enólogos del mundo, rotundamente y sin ninguna duda. Tuve la fortuna de compartir con él muchas catas y reuniones profesionales entre 1987y 1998. Es un excepcional catador, sus enfoques técnicos rezuman eficacia y sentido común, y tiene, como hijo de bodegueros y bodeguero, un profundo sello de la vinculación del vino a la tierra.

Cuando Jean Gervais –propietario que fue de Bodegas Palacio, y responsable de su exitoso aggiornamento- llamó al Sr. Rolland, en 1987, fue su segundo cliente fuera de Francia, tras la californiana Simi Winery. Su misión era modernizar el estilo de los vinos, conservando la personalidad del Tempranillo. Ni por un cuarto de segundo se le encomendó, ni quería, hacer Burdeos en la Rioja. Colaboró su criterio en la vendimia de uvas tintas maduras, sin añadido de uvas blancas, la extensión de las maceraciones y la sustitución del roble americano por el francés. Incluso en pequeñas cosas -¿hay algo pequeño en este universo de detalles que es el vino?- como la eliminación de la arpillera en las barricas –mecha de la volátil- el lavado con agua fría de las barricas –evitando pérdida de las buenas materias extraÍbles de la madera- y la cancelación de fatigantes clarificaciones o tratamientos de estabilización que entonces eran considerados normales…lo que ahora parece evidente y cotidiano no lo era entonces.

Ni intentó hacer Cabernet con Tempranillo, ni fue un apóstol de la sobremaduración, ni recomendaba el tostado plus plus plus de las barricas. Esas nociones forman parte de la caricatura. Es hombre de vinos con cuerpo, pero elegantes, que no macizos ni masticables. Y no recuerdo haber debatido nunca sobre la micro-oxigenación.

No mantengo amistad con él. Tuvimos una larga relación estrictamente profesional. Más que suficiente para afirmar que no hace vinos iguales doquiera que va, que es como degustador y técnico uno de los mejores entre un puñado, y que vive y respeta la tierra. Tiene además un fino sentido del humor hecho de ironía y experiencia. Eso sí, es amigo de Robert Parker…y nunca lo ha negado ni hasta la fecha esa circunstancia se considera agravante de nada…¿o sí?

Supongo que no es un furibundo partidario de la revolución universal y la nacionalización de los viñedos; pero desde luego en modo alguno es el patrón con chófer y mercedes, que hace risas permanentes y vinos permanentemente iguales en exclusiva para clientes ricos y cretinos.

Creanme: sabe lo que hace, sabe de lo que habla, ama el vino, y no es un explotador capitalista de puro y chistera. Su contribución aquí fue excelente.

Se lo debía. A él y a Jean Gervais.

Escrito por: luisvalentin 2 comentarios 31 Ene 2008 URL Permanente

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

plcm dijo

Amigo Luis, que agradable recordar a D. Jean Gervais, gracias a las ocasiones que con el converse, puedo decir que es de esos hombres que dejan poso en los demás por su amabilidad y conocimientos.
Sentí ciertamente que empujado por la familia o la añoranza de su tierra natal, nos dejase para volver a los pagos donde nació.
Bajo su buen tino, aquellos años creasteis un equipo de primera y pusisteis en practica ideas pioneras, con imaginación y trabajo en mayor medida que medios disponíais, lo que pone en mayor valor todo aquello.

Fuisteis la primeras bodega abierta a las visitas sin necesidad de "enchufe" para poder acceder a ellas, cosa necesaria en aquellos años de bodegas cerradas al publico. Donde con un audiovisual de muy buena factura previo al posterior recorrido por la bodega perfectamente explicado hasta que llegando a la sala de catas, tras un Pórtico, un Glorioso o un Cosme, el visitante podía apreciar las peculiaridades de la crianza del roble Americano y Francés, siendo el galo por entonces en la Rioja novedad que se utilizara en tal medida y con barricas tan nuevas como vosotros, como del mismo modod era el que prescindierais de los entonces generalizados tratamientos de frío en los vinos de guarda.
Con vuestra tutela y paciencia di mis primeros pasos entre aromas y gustos, con los que discernir lo excelente de lo bueno, hoy si camino solo en ello a vosotros os lo debo.

Cuando un vino con cuerpo, buen color, de nariz excelente y elegante en boca quiero que me recuerde aquel tiempo mejorándolo, que fácil me lo tienes puesto Luis, tan solo necesito descorchar una botella de Valenciso.
Un abrazo para ti y todo el equipo de entonces y de ahora.
Pedro Crespo

manuel-camblor dijo

Quizás es que soy un novato sin recorrido suficiente, o que sencillamente carezco de las destrezas sensoriales como para distinquir las finísimas diferencias entre los vinos elaborados bajo la tutela de M. Rolland. No importa cuantos pruebo y de cuantos países distintos provienen, me parecen demasiado parecidos unos a otros y víctimas precisamente de un moldismo enológico. Además, en mi cortísima y enteramente despreciable experiencia puede que haya errado penosamente yo al pensar que propiedades en Burdeos que iban muy bien en cuanto a la calidad y longevidad de sus vinos (ejemplos de siempre, Ch. Pape-Clément y Ch. Léoville-Poyferré) sin Michel Rolland bajo él están dando vinos "modernizados" que comienzan a secarse extrañamente antes de la década.

En cuanto a eso de "uno de los mejores enólogos del mundo", pues quizás es mi abyecta ignorancia de lo que constituye la "mejor enología", pero en mi propio blog, un poquito más arriba en la columna de blogs de este portal he reseñado un par de rollandianas creaciones que me resultaron totalmente impotables. Recuerdo con escalofríos aquel horrendo "Cuvelier de los Andes". No sé, repito, va y soy yo.

Pero francamente creo que Mondovino es ya agua pasada. Ahora Jonathan Nossiter tiene un libro (bastante entretenido e informativo, por cierto, desde mi punto de vista) titulado Le goût et le pouvoir que es un motivo de controversia más relevante al aquí y ahora.

No sé, pero creo que atribuir toda la culpa al creador de Mondovino por lo que en esa película se ve de Rolland es un poco injusto. El coche de Rolland es, en efecto, un Mercedes. Claro, no es de los grandes y más lujosos. Pero tiene chofer. Y Rolland se la pasa habalndo por el móvil que, por cierto, contesta el chofer, que es a la vez telefonista.

Pero la verdad, Luis, es que me entran dudas ante este retrato tan dorado de Michel Rolland. Puede que hasta comience a coger cursillos para convertirme...

M.

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Apuntes bodegueros

Luis Valentín es licenciado en Económicas por Deusto y estudios de postgrado en la Facultad de Enología Burdeos. Luis Valentín está a punto de culminar su sueño con la inminente conclusión de la nueva bodega Valenciso. Después de casi quince años en Bodegas Palacio dio el salto, con Carmen Enciso como socia, para construir su propia bodeg en Ollauri. Gran catador y, sobre todo, gran divulgador de la cultura del vino con innumerables catas a sus espaldas, Valentín aporta una visión sensata, equilibrada y elegante, como su Valenciso, sobre la viticultura y la enología.

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