Buscarini, en el Hospital José Mª Villacián de Valladolid

Los investigadores agregados del Instituto de Estudios Riojanos (IER) Rubén y Diego Marín A. abren este viernes 5 de octubre el ciclo de sesiones científicas del cuerpo técnico del Hospital José Mª Villacián de Valladolid con la conferencia 'Armando Buscarini, el loco nº 1'.

El poeta bohemio riojano estuvo ingresado en el antiguo manicomio pucelano dos años -del 11 de octubre de 1929 al 9 de octubre de 1931- y allí fue atendido por el psiquiatra José Mª Villacián, que hoy da nombre al hospital, y Herminio Redondo, recientemente fallecido.

En la conferencia, los autores de 'Orgullo. Poesía (in)completa' de Armando Buscarini harán un breve repaso de su peripecia vital para desmenuzar la influencia de su enfermedad mental en su vida y en su carrera literaria.

La correspondencia entre los doctores José Mª Villacián y Alberto Escudero Ortuño que se conserva en su expediente médico (el nº 1 del archivo de Valladolid) es la fuente fundamental del capítulo 'Armando Buscarini, el poeta maldito' del libro de memorias 'Por los caminos de Hipócrates' de éste último quien, aunque no le atendió, fue director del Hospital Psiquiátrico de La Beneficiencia, en el que murió Buscarini.


'POR LOS CAMINOS DE HIPÓCRATES'
de Alberto Escudero Ortuño

En 1978 conocí, en una reunión de psiquiatras celebrada en Madrid, a Fernando Leal, discípulo de Villacián y médico del Centro Psiquiátrico de la ciudad del Pisuerga.
Fernando Leal es muy joven y no tenía ni idea de que tal personaje existió. Le pedí que me hiciera el favor de enviarme una referencia de los datos que encontrase en la historia clínica de un enfermo llamado Antonio Armando García Barrios. Lo hizo. Buscarini tenía un don: intrigaba a la gente, incluso a la que ni conoció como nos pasó a mí y a Fernando Leal, según se deduce del contenido de la carta de este último en la que me anunciaba el envío de fotocopias de todos los documentos clínicos que halló en los archivos, y de cuya carta también reproduzco un párrafo elocuente: “Curiosamente se trata de la Historia Clínica nº 1 de nuestros archivos generales. Se trata sin duda de un caso muy interesante. Te deseo una feliz lectura y te agradecería que nos enviaras una fotocopia si escribes algo acerca de él”.

¡El número uno! Lugar privilegiado de una serie de vidas trágicas. Si Buscarini, el poeta loco, no fue el número uno de los poetas cuerdos sí logró ser el número uno de los locos poetas que había encerrados en el manicomio de Valladolid. Dicho centro médico ocupaba el antiguo Monasterio del Prado que fue habilitado como casa de orates en la ciudad del Pisuerga. Me imagino lo que sería aquello y podrán imaginárselo todos los que hayan visitado centros psiquiátricos españoles; poco a poco las cosas han ido evolucionando y, tal vez si Buscarini hubiera vivido en nuestra época habría llevado una existencia hospitalaria más acorde con las necesidades mínimas del ser humano. Pero las ciencias, los conceptos e, incluso, la sociología no han evolucionado al mismo ritmo, porque con toda seguridad expedientes de ingreso habría tenido que sufrir si ahora mismo manifestase sus alteraciones como lo hizo en sus tiempos.

TEXTO COMPLETO DEL CAPÍTULO EN WWW.ARMANDOBUSCARINI.COM


PIE DE FOTO: RUBÉN Y DIEGO MARÍN A. EN EL MUSEO DE LA CIENCIA DE VALLADOLID EN NOVIEMBRE DE 2005.

Escrito por: Diego Marín A. 0 comentarios 29 Sep 2007 URL Permanente

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Armando Buscarini

Armando Buscarini (Ezcaray, 1904-Logroño, 1940) fue uno de los poetas más populares y pintorescos del Madrid de la bohemia de principios del siglo XX, así como «el escritor riojano más importante del siglo XX». En su breve pero intensa trayectoria literaria, además de colaborar en periódicos como 'La Libertad' y 'El Imparcial' y revistas como 'La Esfera' y 'Nuevo Mundo', publicó una treintena de libros en sólo diez años, desde los poéticos 'Rosas negras' (1921) o 'Primavera sin sol' (1924), pasando por novelas como 'El arte de pasar hambre' (1924) y obras teatrales como 'El rufián' (1928). Su obra poética ha sido recogida en libros como 'Antología de poetas españoles contemporáneos' (1946) de César González-Ruano y 'Poesía bohemia española' (1999) de Víctor Fuentes, además de reeditada, en parte, por Juan Manuel de Prada en los títulos 'Cancionero del arroyo' (1994) y 'Mis memorias' (1996). Residente ocasional del Hospital Psiquiátrico de Madrid, fue ingresado en Valladolid en 1929 y trasladado al manicomio de Logroño en 1932, donde murió ocho años después. Los hermanos Rubén y Diego Marín A. han editado el libro 'Orgullo. Poesía (in)completa' (Logroño, 2006), que reúne por primera vez la obra poética de Armando Buscarini, el epistolario inédito 'Cartas vivas' (Logroño, 2006) y 'Epístolas líricas' (Editorial Buscarini, 2007).

Si deseas comprar el libro 'Epístolas Líricas. Correspondencia con Antonio de Lezama' escribe a editorialbuscarini@gmail.com.

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