La Rioja
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Consejos para una Navidad saludable
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Paula Fernández Giménez | 19-12-2016 | 09:56

Si algo tememos llegadas estas fechas es llegar al 7 de enero y comprobar como la báscula se dispara.

Podemos intentar minimizar el efecto de los excesos en “nuestras carnes” sin necesidad de sufrir o privarnos de disfrutar de los platos navideños, mediante unos rituales dietéticos, de manera que las consecuencias tras las fiestas no sean lamentables respecto a nuestro peso corporal.

Los días de celebración, festivos, de cenas… son muchos, pero no tantos. Si sumamos todos esos compromisos, seguro que no llegan a 6-8 en total. Aproximadamente tenemos unos 15 días lectivos o más, durante las 3 semanas de la Navidad, así que el primer consejo es hacer nuestra rutina diaria durante estos días, cuidándonos un poco más, para compensar, y haciendo ejercicio físico.

Recordemos estos consejos:

Disfruta de los platos tradicionales de tu hogar, es el mejor momento y los días adecuados

para hacerlo.

Planificar bien y con tiempo el menú, tanto de las comidas especiales como del resto de días

Comprar la cantidad necesaria; siempre sobra mucha comida que acaba en la basura, o comiendo días después de la Navidad, incluso hay productos que continúan en casa meses después!!

Los comercios seguirán abiertos por si se acaba algo en casa y debemos evitar el despilfarro de comida, por un consumo más sostenible y responsable.

Prepara unos entrantes ligeros antes de servir los platos fuertes a base de ensaladas, marisco hervido y carnes magras como el jamón.

No colocar los dulces navideños  a la vista en casa, únicamente sacarlos a la mesa los días especiales; si no, estaremos picando a cualquier hora del día.

-Durante estos días, saltarse comidas o hacer ayunos prolongados no es la solución. Nunca debemos compensar comidas copiosas con ayuno. Siempre será mejor, realizar ejercicio físico.

-Antes de las grandes celebraciones, tomar una pieza de fruta o un yogur desnatado, nos ayudará a controlar el apetito al sentarnos a la mesa. Además, este tipo de comidas y cenas se atrasan mucho en horario y rompen nuestra rutina diaria.

Controla las cantidades, elige lo que más te guste y saborea cada bocado, no te dejes llevar por la gula. En estas ocasiones comemos más de lo habitual sin darnos cuenta.

No te olvides de beber agua! Nuestro organismo necesita al menos 1,5 litros al día, pero las necesidades aumentan al ingerir alcohol y alimentos ricos en sal, y con las calefacciones

Retirar los dulces para seguir charlando en las sobremesas. Se alargan mucho y tendemos a picar sin darnos cuenta. Colocar una fuente con fruta troceada nos ayudará a combatir la ansiedad por comer, mantenernos hidratados y elegir una opción más saludable.

Consumir dulces navideños sin azúcar o para diabéticos no aporta muchos beneficios, no creas que no te aportan calorías, sí lo hacen.

Si te cepillas los dientes justo tras la comida, disminuyen las ganas de seguir comiendo dulce.

Evita el picoteo entre horas

Come despacio, con tranquilidad y masticando bien los alimentos.

Recuerda que hay que abrigarse bien y procurar que también lo hagan los más mayores de la familia, ya que el frío puede producir cortes de digestión cuando se ha comido demasiado.

Frutas como la piña, naranja, mandarina  o la papaya ayudan a mejorar las digestiones y además tienen potente efecto antioxidante, que contrarresta el efecto nocivo de alcohol y grasas. Alimentos como la escarola, endibias, alcachofa, cardo, espárragos, apio, manzana y pera, ayudan a mejorar el metabolismo a nivel renal y hepático. Podemos poner una ensalada con estos ingredientes como entrante.

Tras las comidas copiosas, podemos realizar cenas ligeras, a base de caldos vegetales y frutas. El  ejercicio físico es fundamental para mantener el peso en días de excesos. Puedes dar un paseo de 30 minutos después de comer con la familia.

Si tienes algún familiar diabético, hipertenso, con alguna enfermedad coronaria, ácido úrico… debe ser vigilado por toda la familia. En Navidad se producen muchos ingresos debido a los excesos y en pocos días se pueden producir muchos problemas de salud. 

Soy Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Navarra y en la actualidad tengo mi propio centro de nutrición y dietética Nutrium. Afortunadamente, mi pasión coincide con mi trabajo. Como Dietista-Nutricionista mi profesión abarca todos los campos de la nutrición y alimentación, aunque en este momento me encuentro más ligada a la nutrición infantil, dietoterapia (prevención y tratamiento de enfermedades) y nutrición deportiva. El objetivo de este blog es dar a conocer aspectos relacionados con la alimentación y la salud, de una manera cercana y comprensible, tratando diversos temas, como gastronomía (mi pequeña gran debilidad), mitos alimentarios, dietas milagro, lectura de los etiquetados… en resumen, todo aquello que me preguntan mis amigos y familiares en la mesa.