La Rioja
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Autor: Paula Fernández Giménez
¿por qué queremos para ellos lo que no es bueno para nosotros?
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Paula Fernández Giménez | 03-10-2017 | 11:49| 0

Creo que hay algo peor que dar mal ejemplo con la comida a los niños, y es que nos cuidemos los adultos, que cambiemos nuestros hábitos, mientras les damos a ellos porquerías para comer. Es un sinsentido absoluto.

A menudo repetimos frases como “me había preparado una ensalada para cenar, pero finalmente acabé picando lo de los niños”, “es que no puedo cuidarme y cocinar distintos platos en casa” “estaban los niños comiendo chuches y caí en la tentación” “comí galletas porque como están en casa para los niños…”

Si alguna de estas frases te suena y la has pronunciado, no vamos por buen camino…

Los niños son muy vulnerables en este asunto del comer y con el ejemplo aprenden de la mejor manera (como en casi todo en la vida), pero cómo es posible que estemos tratando de mejorar nuestra alimentación y no dejar de ofrecerles dulces, fritos, procesados… ¿por qué queremos para ellos lo que no es bueno para nosotros? Probablemente porque nuestro objetivo al cuidarnos esté relacionado únicamente con el peso o porque no estamos entendiendo las consecuencias de una alimentación insana.

 

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En innumerables ocasiones escuchamos a adultos decir que sus pequeños comen ciertos alimentos porque “se lo pueden permitir”. Por mucho que coman no engordan, pero es que la alimentación influye en la futura salud de tu hijo, independientemente del peso. La diabetes o las enfermedades cardiovasculares no entienden de kilos!

Igual que la educación comienza desde bien pequeños, igual que nos esforzamos porque adquieran ciertas destrezas, igual que les enseñamos a evitar peligros, empecemos a educarles en este tema también, porque acabarán siendo adultos enfermos que no entiendan por qué les dimos productos perjudiciales, si lo que queremos es cuidarles.

Y aunque existe mucha confusión respecto a la alimentación (especialmente infantil) también contamos con herramientas y mucha información veraz, que nos ayuda a conocer qué es lo mejor para ellos.

Gran parte del problema es que aquellos que estamos concienciados, no reunimos la valentía de tratar de cambiar nuestro entorno, es muy difícil no ofrecer dulces en tus celebraciones sin que te juzguen, o hacer rechazar a tu hijo algo que le ofrecen (por educación) o convencer a tu familia o amigos de que nadie coma alimentos insanos ni compre a los pequeños. Pero tiene que haber alguien que comience el cambio, ese primer granito de arena para conseguir la montaña.

Ya mencioné algo similar hace tiempo en este post, en relación con los dulces, porque no me gusta que se los ofrezcan a mi hija.

Aunque ahora y me refiero a todo tipo de snacks, refrescos, chuches y ultra-procesados, infinidad de productos que comen los niños a diario.

Puedes tener dudas al respecto, pero hay algo bien claro, si sabes que algo te perjudica, ¿por qué se lo das a tu hijo?

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San Mateo Gastronómico: 10 consejos y más….
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Paula Fernández Giménez | 14-09-2017 | 4:54| 0

Parece que en nuestra ciudad, la “normalidad” vuelve un poco más tarde que en el resto de localidades, y es que las fiestas de San Mateo provocan que alarguemos un poco más las vacaciones, el comienzo de la rutina y los buenos hábitos.
Ya hemos ganado unos kilos en verano, después de las fiestas nos ponemos las pilas de nuevo con la dieta, beber agua, el gimnasio… pero algo podemos hacer para que esos kilos no se conviertan en unos o dos más tras las fiestas.
Parece una misión difícil, pero si tratamos de hacer un pequeño esfuerzo y cuidarnos en la medida de lo posible, pasaremos la semana sin que nuestro cuerpo se resienta. Esto no significa renunciar a la diversión, salir con los amigos sin poder comer o beber nada, se trata de aplicar ciertas maniobras que no tornen los resultados finales en un desastre.

Por eso te anotamos una serie de consejos fáciles de seguir estos días:

1.Cuidar la hidratación. El agua es esencial en nuestro organismo y una deshidratación (ya sea por consumo de alcohol o por olvidarnos del agua) provoca numerosos síntomas como hinchazón, dolores de cabeza o descontrol del apetito. No cuesta demasiado esfuerzo tratar de beber agua, entre horas y cuando estamos fuera de casa.

2.Si se tiene costumbre de beber alcohol, quizá no sea momento de sermones, pero todos sabemos los efectos negativos que tienen las bebidas alcohólicas en nuestra salud (por no hablar de los problemas de accidentes, peleas… que provoca). Procura no pasarte, combina las cervezas con cervezas sin alcohol o un botellín de agua, controla el consumo de combinados y si los tomas, intenta que el refresco sea sin azúcar.

3.Come algo antes de salir de casa; si has quedado con los amigos y no llegas con hambre, probablemente tengas menos tentaciones con alimentos insanos y regules mejor las cantidades.

4.La fruta entre horas es una gran aliada, ya que proporciona vitaminas, minerales, fibra y contribuye a mantener una correcta hidratación, además, es cómoda de transportar y fácil de tomar en cualquier momento. Si no juzgamos a quien va por la calle comiendo un helado o unas patatas fritas, tampoco lo haremos si come una nectarina o unas uvas, que ¡están de moda!

5.Los frutos secos al natural son alimentos muy saciantes, podemos llevar una pequeña bolsa y picar entre horas, seguro que si ofreces a los demás también acceden a este sano tentempié.

6.A la hora de sentarnos en una terraza, puedes hacer elecciones más saludables que rebozados o patatas fritas, como una tapa de pulpo, unas gambas a la plancha, encurtidos… Si quieres evitar tomar snacks, dile al camarero que no te saque; le tentación es demasiado fuerte si la tenemos encima de la mesa.

7.¡En la calle Laurel se puede comer sano! Pinchos de carnes o pescados a la plancha o a la brasa, pulpo, sepia, setas, champiñones, una tabla de quesos, brochetas de verduras, de langostinos, gazpachos, cremas de verduras… no es excusa que nos demos un paseo por calles como Laurel o San Juan.

8.Si haces alguna de las comidas principales en casa, procura priorizar los alimentos vegetales y frescos, como ensaladas, verduras de temporada y frutas.

9.Evita que pase demasiado tiempo entre las comidas, si pasas muchas horas sin ingerir alimentos, se produce un descontrol metabólico que interfiere en nuestro apetito, esto puede provocar ansiedad en las comidas posteriores.

10.Tenemos tiempo de sobra para un montón de actividades, invierte un poco de ese tiempo en hacer algo de ejercicio, un paseo por el parque del Ebro o coger la bici un rato, y llévate a los niños, que también lo necesitan!!

 

 

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¿Y si vas a la feria?

Nuestra primera recomendación es que lo hagas caminando.

Todos sabemos que los churros huelen desde mucho antes de divisarlos, por eso es importante haber comido algo saludable previamente o llevar los frutos secos comentados anteriormente. Al menos esto ayudará a resistir la tentación.

Debes tener en cuenta que los dulces, refrescos y alcohol pueden perjudicar mucho nuestra salud a largo plazo, además de influir en nuestro peso corporal, negativa y rápidamente.

Hoy en día tenemos ofertas en la feria que pueden solventar nuestro propósito, como encurtidos (pepinillos, cebolletas…), coco natural, o incluso la patata asada.

Si a pesar de todos los consejos, acabas sucumbiendo a los dulces, consume con cabeza, una cantidad moderada y saboreando para apreciar si estás tomando un producto de calidad o la próxima vez no te merece la pena ganar grasa corporal.

 

Las degustaciones pueden formar parte de nuestra dieta…

Aunque en ocasiones limitamos el consumo de hidratos de carbono como arroz, pasta, pan… y siempre los recomendamos integrales, lo hacemos por no desplazar la toma de verduras y hortalizas, pero en momentos como éstos, podemos considerar una paella o patatas con chorizo, platos susceptibles de incluir en nuestro menú; si cenamos en casa, trataremos de tomar abundante verdura y fruta.

Hemos encontrado en el programa abundantes degustaciones y nuestra conclusión es que quizá se abuse un poco del pan, aunque entendemos que es la forma más cómoda y posiblemente sabrosa de ofrecer tantas raciones de quesos, pescado, pimientos, lomo… Puedes tratar de evitar ese trozo de pan, suprimirlo en el resto de tus comidas de la semana o decantarte por esas degustaciones en las que te ofrecen la posibilidad de no comerlo, como el solomillo con pimientos, pinchos morunos, sardinas, chuletas al sarmiento, revuelto, pulpo, vaca asada, brocheta de langostinos…

¡Nosotros no vamos a renunciar a probarlos!

 

Os proponemos que os cuidéis para no lamentar consecuencias en la báscula tras las fiestas, ni problemas digestivos, mareos por deshidratación o problemas asociados al consumo de alcohol.

Se puede disfrutar de la comida y de los amigos de una forma responsable.

 

¡Felices fiestas!

 

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¿Sándwich o bocadillo? ¿Cuál es la mejor opción?
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Paula Fernández Giménez | 13-09-2017 | 11:49| 0

Estamos en época de cuidarnos, sabemos que acudir a un cumpleaños es un asunto crítico para nuestra dieta pero una vez allí, no podemos evitar el picar algo.

En numerosas ocasiones tenemos un miedo infundado a los bocadillos de jamón y optamos por el sándwich, a ser posible vegetal, ya que parece la mejor elección.

 

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Basta con que analicemos los ingredientes (como con cualquier producto) para salir de dudas.

Empecemos por aclarar que la forma de denominar a este tipo de merienda es un despropósito, porque un alimento vegetal es un alimento que proviene de una planta y los ingredientes no son todos precisamente salidos de una huerta.

 

  • Pan: normalmente pan de molde refinado. El pan de molde, a pesar de lo que muchos piensan, no es más sano que la barra tradicional, tiene muchos más ingredientes añadidos y es un producto mucho más procesado.

 

Ingredientes habituales del pan de barra Ingredientes habituales del pan de molde
Harina

Agua

Sal

Levadura

 

Harina

Agua

Sal

Levadura

Azúcar

Aceite

Conservantes

Emulgentes

Estabilizantes

 

Aunque sólo sea por una cuestión de “naturalidad”, el pan de barra tradicional es un producto menos manipulado y con menos aditivos.

 

Fijándonos sólo en el envoltorio, está más o menos claro que debemos inclinarnos por la barra, y lo ideal es que sea integral, pero la sociedad aún no parece preparada para esto en los cumples.

 

  • Mayonesa, probablemente de bote. Sabemos que es un alimento graso, algunas de poca calidad y muy a menudo con azúcar añadido.
  • Atún: si es un atún en aceite de oliva o al natural no lo consideraremos un alimento insano, pero está claro que el atún, al igual que la mayonesa, no es un alimento vegetal, por tanto, el sándwich que lo incluya tampoco lo será…
  • Huevo: perfecto, un producto que podemos incluir en nuestra dieta y tomar sin remordimientos, pero de nuevo recordemos que no es de origen vegetal.
  • Lechuga, tomate…. Genial! Estos ingredientes sí son lo que buscamos.

 

En algunas ocasiones encontramos variantes con pollo, salsa de tomate frito… tratemos de analizar cuidadosamente todo lo que nos llevamos a la boca, simplemente por adquirir conciencia de lo que realmente es.

 

El bocadillo de jamón, como decíamos antes, no será elaborado con pan integral, con suerte puede que lleve algo de tomate natural o pimiento y el jamón puede ser de dudosa calidad, pero en definitiva, si elegimos la opción del bocadillo estamos consumiendo menos ingredientes, menos procesados y podríamos decir que en comparativa, menos grasas que con el sándwich clásico vegetal, al que por cierto, deberíamos cambiarle ya el nombre para dejar de confundirnos.

 

Más adelante trataremos otros ingredientes típicos de estas celebraciones y cómo podemos salir airosos de tales compromisos sin saltarnos la dieta, además de abrir la mente a numerosos productos diferentes, que nos ayudarán a que nuestros invitados no se queden en casa por no caer en las tentaciones insanas de los cumpleaños.

 

De momento, quédate con la idea de que bocadillo mejor que sándwich “vegetal”.

 

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Quiero cuidarme, ¿qué desayuno?
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Paula Fernández Giménez | 04-05-2017 | 6:53| 0

No debes comer galletas industriales, ni cereales de desayuno, ni bollería industrial…

 

Y entonces… ¿qué desayuno? Esta pregunta se la hacen numerosas personas cuando quieren mejorar sus hábitos alimentarios.

 

Existen tantas opciones como alimentos existen, ya que cualquier opción considerable durante el resto del día, lo va a ser también en el desayuno.

 

No es necesario hacer siempre el mismo desayuno ni tiene por qué ser dulce; lo importante es reducir los azúcares al mínimo en esta toma y evitar alimentos procesados y azucarados.

 

Si nos decantamos por un desayuno salado tenemos infinitas opciones como utilizar huevos, jamón o una carne magra, pescado en conserva (o fresco, al gusto!). No sólo la fruta ocupa lugar en esta toma del día, también la verdura, por qué no, ¿quién manda que una ensalada no puede ser un desayuno saludable?

 

El principal problema radica en que durante muchos años se nos ha convencido desde la industria de tomar un desayuno dulce y con cantidades ingentes de azúcar, incluso se han elaborado productos específicos para este momento del día. Un ejemplo claro son los cereales de desayuno, que ya tienen este apellido, como si un alimento fuera idóneo o no, únicamente en una toma del día.

 

Además de aceptar un cambio a aplicar cada día al levantarnos, la falta de tiempo suele ser un obstáculo, ya que levantarse un poco antes para elaborar un plato más cuidado es un esfuerzo extra que también tendremos que mantener en el tiempo. Sin embargo, se trata de una cuestión de prioridades; si no tienes tiempo puedes limitarte a desayunos más sencillos como fruta, yogur, un poco de queso o jamón, huevo cocido o frutos secos. Una tortilla, unas tostadas de pan integral requiere muy poco tiempo de inversión y elaboraciones como un bizcocho saludable, gachas de avena o muesli casero se pueden dejar preparados con anterioridad.

 

Hace unos meses, nuestra compañera de profesión, Lidia Folgar, nos dejó una inmensa lista de ideas que se pueden consultar aquí, con recetas incluidas.

Basándonos en este artículo y aportando nuestras ideas, también tenemos un listado de ideas dulces y saladas, para que comiences el día, no sólo con energía, sino también con salud.

 

Propuesta de desayunos de Lidia:

https://www.lidiafolgar.es/sesenta-desayunos-sanos-para-compartir-en-familia/

 

Nuestra propuesta:

Dulces…

  • Yogur natural con crema de manzana y nueces + café con leche
  • Queso batido con muesli casero (frutos secos, frutas deshidratadas y copos de avena o espelta) + 2 onzas de chocolate al 80%
  • Macedonia de frutas con coco rallado y pasas + 1 vaso de leche con caco puro
  • Gachas de avena con frutos rojos y almendras + zumo de naranja
  • 1 vaso de leche + galletas integrales con canela y pepitas integrales
  • Tortitas con crema de cacahuete o avellanas + 2 kiwis
  • Tostadas con mantequilla y mermelada casera + 1 café con leche
  • 1 infusión de frutas + crepes de plátano, nueces y chocolate puro
  • Bizcocho casero de naranja y coco rallado, sin azúcares añadidos + 1 vaso de leche
  • Queso fresco con crema de frambuesas y nueces + tortitas de espelta hinchada

 

Salados….

  • Tostada con aguacate (o guacamole) + pistachos + infusión.
  • Tortilla o huevo frito o revuelto con queso fresco
  • Infusión + sándwich de pan integral con jamón y queso
  • Pincho de tortilla + batido de frutas o verduras
  • Salmón ahumado con huevo cocido y crema de queso + semillas de sésamo
  • Crackers con hummus de garbanzos + 1 vaso de leche vegetal
  • Bocaditos de queso con mermelada de tomate
  • Tostada de jamón con tomate y aceite de oliva
  • Pan de coliflor con huevo escalfado + zumo de naranja
  • Queso mozzarella con nueces y tomates cherry
  • Tortitas de arroz con paté de berenjena y semillas de chía + almendras
  • Bocatita de atún con lechuga + 1 café con leche

 

 

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Consejos para una Navidad saludable
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Paula Fernández Giménez | 19-12-2016 | 10:56| 0

Si algo tememos llegadas estas fechas es llegar al 7 de enero y comprobar como la báscula se dispara.

Podemos intentar minimizar el efecto de los excesos en “nuestras carnes” sin necesidad de sufrir o privarnos de disfrutar de los platos navideños, mediante unos rituales dietéticos, de manera que las consecuencias tras las fiestas no sean lamentables respecto a nuestro peso corporal.

Los días de celebración, festivos, de cenas… son muchos, pero no tantos. Si sumamos todos esos compromisos, seguro que no llegan a 6-8 en total. Aproximadamente tenemos unos 15 días lectivos o más, durante las 3 semanas de la Navidad, así que el primer consejo es hacer nuestra rutina diaria durante estos días, cuidándonos un poco más, para compensar, y haciendo ejercicio físico.

Recordemos estos consejos:

Disfruta de los platos tradicionales de tu hogar, es el mejor momento y los días adecuados

para hacerlo.

Planificar bien y con tiempo el menú, tanto de las comidas especiales como del resto de días

Comprar la cantidad necesaria; siempre sobra mucha comida que acaba en la basura, o comiendo días después de la Navidad, incluso hay productos que continúan en casa meses después!!

Los comercios seguirán abiertos por si se acaba algo en casa y debemos evitar el despilfarro de comida, por un consumo más sostenible y responsable.

Prepara unos entrantes ligeros antes de servir los platos fuertes a base de ensaladas, marisco hervido y carnes magras como el jamón.

No colocar los dulces navideños  a la vista en casa, únicamente sacarlos a la mesa los días especiales; si no, estaremos picando a cualquier hora del día.

-Durante estos días, saltarse comidas o hacer ayunos prolongados no es la solución. Nunca debemos compensar comidas copiosas con ayuno. Siempre será mejor, realizar ejercicio físico.

-Antes de las grandes celebraciones, tomar una pieza de fruta o un yogur desnatado, nos ayudará a controlar el apetito al sentarnos a la mesa. Además, este tipo de comidas y cenas se atrasan mucho en horario y rompen nuestra rutina diaria.

Controla las cantidades, elige lo que más te guste y saborea cada bocado, no te dejes llevar por la gula. En estas ocasiones comemos más de lo habitual sin darnos cuenta.

No te olvides de beber agua! Nuestro organismo necesita al menos 1,5 litros al día, pero las necesidades aumentan al ingerir alcohol y alimentos ricos en sal, y con las calefacciones

Retirar los dulces para seguir charlando en las sobremesas. Se alargan mucho y tendemos a picar sin darnos cuenta. Colocar una fuente con fruta troceada nos ayudará a combatir la ansiedad por comer, mantenernos hidratados y elegir una opción más saludable.

Consumir dulces navideños sin azúcar o para diabéticos no aporta muchos beneficios, no creas que no te aportan calorías, sí lo hacen.

Si te cepillas los dientes justo tras la comida, disminuyen las ganas de seguir comiendo dulce.

Evita el picoteo entre horas

Come despacio, con tranquilidad y masticando bien los alimentos.

Recuerda que hay que abrigarse bien y procurar que también lo hagan los más mayores de la familia, ya que el frío puede producir cortes de digestión cuando se ha comido demasiado.

Frutas como la piña, naranja, mandarina  o la papaya ayudan a mejorar las digestiones y además tienen potente efecto antioxidante, que contrarresta el efecto nocivo de alcohol y grasas. Alimentos como la escarola, endibias, alcachofa, cardo, espárragos, apio, manzana y pera, ayudan a mejorar el metabolismo a nivel renal y hepático. Podemos poner una ensalada con estos ingredientes como entrante.

Tras las comidas copiosas, podemos realizar cenas ligeras, a base de caldos vegetales y frutas. El  ejercicio físico es fundamental para mantener el peso en días de excesos. Puedes dar un paseo de 30 minutos después de comer con la familia.

Si tienes algún familiar diabético, hipertenso, con alguna enfermedad coronaria, ácido úrico… debe ser vigilado por toda la familia. En Navidad se producen muchos ingresos debido a los excesos y en pocos días se pueden producir muchos problemas de salud. 

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Soy Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Navarra y en la actualidad tengo mi propio centro de nutrición y dietética Nutrium. Afortunadamente, mi pasión coincide con mi trabajo. Como Dietista-Nutricionista mi profesión abarca todos los campos de la nutrición y alimentación, aunque en este momento me encuentro más ligada a la nutrición infantil, dietoterapia (prevención y tratamiento de enfermedades) y nutrición deportiva. El objetivo de este blog es dar a conocer aspectos relacionados con la alimentación y la salud, de una manera cercana y comprensible, tratando diversos temas, como gastronomía (mi pequeña gran debilidad), mitos alimentarios, dietas milagro, lectura de los etiquetados… en resumen, todo aquello que me preguntan mis amigos y familiares en la mesa.