Se lo comenté hace unos días a mis amigos. Qué casualidad que el primer partido de España en el Mundial coincidiera con la reforma laboral y que cuando España se jugaba pasar a cuartos de final con Portugal saliera ¡por fin! la sentencia del Estatut. Algunos me dicen que soy muy malpensado pero mi amigo Pablo, que está metido en estas lides judíricas diariamente, ha encontrado el sentido entre la sentencia del Estatut y el Mundial, así se explica:

“Lo del Estatut es como el fútbol. Mientras se juega el partido y no hay Sentencia, todo el mundo intenta influir en el árbitro, para ver si puede sacar algo de tajada. Cuando durante el partido, el resultado ya va mal, algunos ya empiezan a buscar en los antecedentes del árbitro para decir por qué va a acabar favoreciendo al contrario. Y cuando acaba el partido y sale la Sentencia, todos dicen haber realizado un buen partido, pero que la “mala suerte” ha influido en el resultado. Los que “dicen haber ganado” manifiestan que el “árbitro” no ha tenido nada que ver en el resultado, mientras que los que “dicen haber perdido” se quejan amargamente de su actuación, realizando “quejas”, “manifestaciones” o si hubiera lugar “impugnaciones”. La realidad es que entre los contendientes nadie suele hacer autocrítica de lo mal que “han planteado el partido” o se han “comportado en el terreno de juego”, sino que es mejor exculparse en un tercero, y si resulta que éste, con determinadas actuaciones, “dilatorias”, colabora, pues ya tenemos una excusa muy golosa. Así que, previendo el “arbitro” que una vez determine que acaba el partido, haya decidido mejor o peor, le van a atizar por bastantes lados, prefiere “pitar el final” cuando el “balón esta por el aire”, no vaya ser que si está en el pie “del que pierde”, le pegue un pelotazo”.
Gracias Pablo por ilustrarnos ante tan confuso panorama.
¿Quién no se ha pasado un poco bebiendo alcohol y ha sufrido los efectos del día siguiente?. En Francia ha comenzado a comercializarse
La catástrofe ecológica en el Golfo de México que está sufriendo EE.UU. ha provocado que mi memoria retroceda unos años atrás para buscar similitudes y diferencias entre el caso de BP con el del Prestige del año 2003.


Otra cosa totalmente diferente es lo que está ocurriendo en el cruce de Poeta Prudencio con Vara de Rey porque parece que siempre es hora punta en ese semáforo. El Ayuntamiento debe hacer las gestiones oportunas y con celeridad para que desde la calle Lope de Vega se pueda acceder a la rotonda de Avenida de Madrid porque es a todas luces necesario.
Esta mañana me he dado una vuelta por el barrio de camino a la redacción y aquí os dejo unas imágenes de los primeros problemas. Ayer se comentó en la reunión que el semáforo de Poeta Prudencio con Vara del Rey permanecería 15 segundos más abierto para los vecinos que quieran salir de Cascajos. Me he tomado la molestia de esperar, reloj en mano, y he llegado hasta 25 segundos. Si ya están sumados los 15 que dijeron ayer el resultado es que para ese semáforo es hora punta siempre.

