-IU defiende que la mejor forma de gestionar el centro de acogida desde el respeto a los animales y el cumplimiento de sus objetivos sociales es convertirlo en un Servicio Público municipal-
Desde Izquierda Unida de Logroño denunciamos en su momento la privatización de un servicio municipal como la gestión del centro de acogida de animales, por parte del equipo de gobierno PSOE-PR y que continúa siendo objeto de críticas constantes por parte de los ciudadanos y asociaciones en defensa de los animales con el actual Gobierno del PP, que no ha variado nada con respecto a la gestión de este centro, ya que no tiene ninguna intención de valorar y defender unos servicios públicos municipales frente a las privatizaciones y los recortes que imponen los mercados y el neoliberalismo.
Esta privatización está suponiendo un inadecuado trato a los animales desde el principio, empezando por un posible y cruel sacrificio de docenas de perros y gatos que se encontraban en la antigua perrera municipal y que no se trasladaron al nuevo centro privado.
La operación de privatizar el centro de acogida no puede ser más negativa tanto para los ciudadanos de Logroño como para el cuidado de los animales. El precio de adopción de un perro prácticamente se ha doblado, a pesar de las normas municipales, lo cual perjudica a los bolsillos de los logroñeses que quieran adoptar un perro y está impidiendo que muchos lo hagan.
El número de posibles animales en el nuevo centro, además, es inferior a la capacidad que tenía la antigua perrera municipal y los accesos al nuevo centro privado situado en el camino viejo de Fuenmayor son totalmente deficientes. Los nuevos servicios que se ofrecen en el centro con ánimo de lucro para la empresa que lo gestiona no pueden esconder la nefasta gestión que esta privatización está suponiendo.
IU apuesta por la defensa de lo público y una gestión directa de los servicios municipales para satisfacer las necesidades ciudadanas sin criterios basados en el beneficio privado, y además un tratamiento y cuidado respetuoso con los animales, que el Ayuntamiento de Logroño no está racticando.

