La Rioja

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Pedro Sanz: “Los riojanos tienen motivos para cabrearse, pero si sólo hiciese caso a la calle sería un irresponsable”
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Teri Sáenz | 26-12-2012 | 11:25

Pedro Sanz  (Igea, 1953) concede que está siendo una legislatura «no fácil», pero niega el catastrofismo con que la oposición observa el actual escenario. El presidente regional defiende al ultranza la política aplicada en el quizás más duro año de la crisis, y remite constantemente a la etapa de 1995 para recordar que la comunidad ya vivió (y superó) una coyuntura muy compleja. Mientras charla en su despacho del Palacete de Gobierno, llega desde la calle el runrún de unos manifestantes que compite con otro rumor cada vez más intenso que prepara su marcha tras 17 años en la presidencia.        

–¿Concluirá esta legislatura como presidente?

–Ese es el compromiso que tengo, y de no ser que haya fuerza mayor, así será. No sólo continuar, sino pensar en el futuro.

–Hay quien apunta a una salida similar a la de Esperanza Aguirre para evitar más desgaste.

–Tengo gran admiración hacia ella y, sin querer devaluarla, le digo que Esperanza Aguirre no es Pedro Sanz. Lo que me plantea es algo que se especula mucho, pero tengo la sensación de que hay más interés por parte de algún posible candidato del PSOE para ver si salta él a la arena que ganas por mi parte de marcharme. Me consta que ya hubo comentarios al respecto hace un año cuando se formó el Gobierno, pero yo soy una persona de palabra con los ciudadanos y vuelvo a repetirle: si no hay una causa de fuerza mayor, en principio mi compromiso es con esta tierra. Y en estos momentos, mucho más.

–Unos momentos complicados en que La Rioja está lejos del nivel de empleo y excelencia del que usted ha alardeado estos 17 años.

–Es una legislatura no fácil, con dificultades incluso más duras que las que hubo en el 95. Sin embargo, el trabajo que hemos hecho nos está sirviendo ahora para demostrar que una comunidad como ésta, bien gestionada, es capaz de dar ejemplo de sostenibilidad con indicadores mejores que la media española. Y eso, con muchas características que han cambiado. A la población del 95 hay que sumarle casi 80.000 habitantes más sobre todo por la incorporación de gente venida de fuera. Además, las personas ocupadas entonces no llegaban a 90.000 y hoy superan las 140.000. Trabaja un 50% más que entonces. Hay que sumar asimismo una coyuntura como la actual donde la influencia de la política nacional y comunitaria es mayúscula lógicamente. Pero precisamente por todo eso uno no se puede deprimir sino sacar lo mejor de cada cual con la seguridad de que el camino emprendido es el correcto. Es un momento apasionante. Tanto como el que yo viví en el 95, que en el 99 me sirvió de satisfacción para decir que el esfuerzo realizado había merecido la pena. Aquí pasará lo mismo: en el momento en que se recupere, que espero que será pronto, recogeremos frutos y pondremos en valor el proyecto del PP.

–El estribillo del ‘mejor que la media’ contrasta con la caída de La Rioja en muchos índices donde antes destacaba, mientras otras regiones limítrofes parecen vadear mejor la crisis.

–Le invito a comprobar por ejemplo la reciente estadística de tasa de actividad industrial y ver que La Rioja ha crecido por encima del 8 mientras Navarra y País Vasco están en términos negativos. Efectivamente, hay algún otro dato que en La Rioja, por el altísimo peso de la población inmigrante que tiene, distorsiona de alguna forma el conjunto. Desde luego, si hablamos en términos de déficit público, solvencia o incluso paro estamos en una comunidad sin grandes problemas como sí están teniendo otras. Y además, con algo que podemos sacar pecho:_ni hemos subido impuestos, ni se ha bajado el sueldo a los funcionarios ni hemos aplicado el céntimo sanitario, etcétera.

pedro sanz–Pero la tasa de paro ha llegado a niveles históricos. Con el agravante de que ahora es casi el doble del 9%_al que usted se comprometió en las últimas elecciones.

–Lo que usted plantea ahora me lo decían todos los días en el Parlamento en aquella etapa del 95. El anterior presidente de esta comunidad, si se acuerda quién era, lo repetía constantemente y los sindicatos y los empresarios no quisieron firmar en el pacto por el empleo bajar al 9%. Ni siquiera tenían la ambición de ponerlo como meta y, sin embargo, en el 99 nos quedamos en el 8%. Si en la vida se es derrotista difícilmente podrá conseguir nada. Es un tema difícil, pero creo que si la economía empieza a repuntar a finales del 2013 y el año siguiente estamos creciendo, creo que estaremos muy próximos a ese 9%. Voy y a luchar porque así sea y en el menor tiempo posible ya que ése es nuestro objetivo prioritario.

–No llegar sería un fracaso personal, pero sobre todo colectivo.

–Lo que sería un fracaso es que si la economía está creciendo La Rioja no lo haga y pierda el diferencia que mantenemos con el conjunto de España. Trabajo cada día con esa meta, sabiendo que no depende sólo de nosotros sino que, sobre todo el empleo y la economía, están muy condicionados por las decisiones del Gobierno central, la eurozona y el contexto internacional. Si eso no funciona, por mucho que hagamos aquí será difícil alcanzar nuestros objetivos.

–Su optimismo no es el de una parte de la ciudadanía y el de todas las protestas que han jalonado este años. Movilizaciones contra la política del PP que siempre tienen parada frente a este Palacete.

–Usted no sabe el enorme listado de protestas y plataformas que he conocido a lo largo de los años en esta comunidad. Recuerdo algunas de la que tenía que ver con educación y sanidad, unas relacionadas con unas plantas que iban a instalarse en Quel y Zarratón, otras sobre Agoncillo… Los ciudadanos tienen hoy día motivos para protestar y cabrearse. A los que entiendo menos es a los sindicatos y los partidos. A los ciudadanos les entiendo todo porque cuando a uno le hacen daño, grita. Eso es razonable. Pero si la política del presidente de La Rioja estuviera basada en hacer sólo lo que la calle dice sería un irresponsable y sería mejor que no estuviese aquí. Trabajo todos los días para desarrollar un proyecto político y tomar medidas que corrijan la situación  que estamos viviendo. Hay que combinar ambas cosas: escuchar a la calle pero también, en momentos de dificultad, desarrollar la política que crees que va a sacar a esta comunidad de la actual situación. Y eso se valorará al final del trayecto.

–Muchas de esas protestas claman por la subida de impuestos. Su Gobierno hace bandera de no aumentar la presión fiscal y, por otro lado, aplica sin rechistar todo lo que decreta en ese sentido el Ejecutivo central, incluso el alza del IVA que negó hasta la saciedad.

–Estoy seguro de que si hubiera recibido una herencia como la que ha llegado a Mariano Rajoy del PSOE posiblemente me hubiera visto obligado a subir impuesto. Los socialistas han dejado este país como un enfermo sin fluido al que hay que hacerle transfusiones para que circule la sangre. Lo que ha hecho Rajoy es cambiar el rumbo a una situación manifestando además con claridad que corregirá ciertas medidas porque no está en el proyecto del PP subir impuestos…

–…Pero lo ha hecho aunque negó que lo haría.

–No se trata ahora de poner en marcha proyectos ideológicos, sino proyectos de gestión para sanear la situación. Y ahí es donde estamos. Estamos en una situación de emergencia que obliga a tomar medidas extraordinarias en momentos difíciles. En esta comunidad no sólo no hemos subido impuestos, sino que los hemos bajado y por ejemplo el IRPF es el más bajo de España junto al de Madrid. Hoy tenemos la capacidad de administrar adecuadamente porque hemos hecho antes los deberes razonablemente bien. Y hemos sido capaces de endeudarnos más para evitar que lo hagan los ciudadanos. Tengo la absoluta convicción de que los recursos en manos de la ciudadanía generan más actividad económica que en manos del Gobierno.

–De entre las protestas que han jalonado este año, quizás unas de las más sonoras es la relacionada con Educación y los recortes que han menguado ciertos aspectos.

–Han sido totalmente injustos. Mire: estuve a punto de decirle al consejero en un momento dado ‘vamos a ir a los máximos’ porque si yendo a los ajustes mínimos te están planteando una dureza así… Todos los ajustes aplicados en La Rioja en Educación han sido marcados por el Gobierno de España en el real decreto, y nosotros los hemos implementado en la mínima expresión. Sólo se ha aumentado una hora más para los profesores de Secundaria y la ratio se ha ido a un 10%, que es la menor en España. Pero es que además mantenemos escuelas con cinco alumnos en el medio rural, en la concertada está muy por encima el número de alumnos que en la pública…. Me parece que alguien está contribuyendo por intereses sindicales o personales a dar una mala imagen de la enseñanza pública que sigue siendo excelente en La Rioja. Yo provengo de la formación pública, pero alguien la está destrozando.

–¿Por qué le molesta tanto la ‘marea verde’ y detalles como la exhibición de camisetas contra los ajustes en Educación?

–Es que no tienen razón. Basta con ver a alguna diputada socialista que está a veces en la mesa del Parlamento con esa camiseta supuestamente defendiendo la escuela pública y lleva a sus hijos a la universidad privada. Eso no tiene nada de ético ni de respeto a los demás y define a la personas. Es, simplemente, impresentable. Me molesta que quieran destruir a la escuela pública cuando este Gobierno está teniendo una inversión de 80 para la pública y 20 para la privada, cuando el 65 de los alumnos están en la pública y el 35 en la privada.

–No parece que ese equilibrio se guarde, por ejemplo, en el reparto de inmigrantes en las aulas.

–Ahí queda la absoluta libertad de los padres para elegir. Es lógico que haya más en la pública porque absorbe más alumnos, pero son muchos los casos de centros concertados que acogen una elevadísima cifra de inmigrantes sin problemas.

–La partida en Educación ha bajado para el próximo ejercicio.

–Estamos habiendo un esfuerzo importantísimo. Prueba de ellos es que hemos sido capaces de sacar ahora 80 plazas de profesores para Primaria y he pedido al consejero que proponga a los sindicatos convocar también en Secundaria.

–¿Cuántas plazas?

–Espero que un mínimo de 20, pero confío en que el consejero pueda sacar incluso alguna más.

–¿Y lo hace porque hay una necesidad real, aunque Capellán anunció que probablemente no se convocarían más, o por quitar argumentos a los sindicatos?

–El problema es que cuando se encuentran con un Gobierno que apuesta por la Educación por encima de todo, determinados sindicatos que sólo buscan su propio interés chocan. Este Ejecutivo ha planteado desde principio la solidez en el empleo. Cuando llegamos había en conjunto más del 30% de interinos. Hoy día, en la administración hay en general un 6%, y la única área donde se ha incrementado la inestabilidad es Educación donde estamos en el 22%. Aunque la Ley nacional nos ha condicionado las reposiciones, hemos hecho un esfuerzo para buscar esa estabilidad, que es lo lógico. No tiene sentido un sistema en el que unos tengan las oposiciones aprobados y otros no pero quieran tener los mismos derechos. Algo no cuadra ahí.

–Donde apenas hay contestación es en la UR, a pesar del aumento de tasas y la fuerte reacción vivida en otras universidades.

–¿Y por qué iba a haber protestas si también aquí hemos aplicado la horquilla mínima? No hay razones. La UR ha adquirido con su incorporación al Campus Iberus mayor fortaleza y dimensión de futuro. Y además está saneada, que es algo que no todas las universidades pueden decir. Las cosas, por lo tanto, están razonablemente bien aunque me da la sensación de que hay a quien le molesta que la UR no se mueve. Si a alguien le gustaría que hubiera más alboroto es su problema.

–La Sanidad riojana que usted encumbra como referencia nacional también vive un momento delicado. Copago farmacéutico, plantas cerradas en el San Pedro, protestas periódicas…

–Le propongo retrotraerse a la foto  de la sanidad riojana en 1995 con un Hospital San Millán con todas las camas cruzadas, centros de salud y consultorios anticuados y una cartera de servicios muy limitada y la compare con la de hoy en día:_un Hospital San Pedro con habitaciones individuales, un gran incremento de la cartera de servicios  que permite que miles de riojanos ya no tengan que salir fuera ni para algo tan básico como era la bañera del riñón… Es que estamos haciendo hasta transplantes de riñón y hemos mejorado todas las instalaciones. Incluso disponemos de Centro de Investigación Biomédica que esta región jamás se podía haber imaginado. La imagen y el cambio que ha experimentado la Sanidad riojana es espectacular, y la valoración de la ciudadanía magnífica.

–Insisto: muchas condiciones han cambiado drásticamente y los ajustes están siendo patentes.

–Es cierto que ha habido algunas condiciones de trabajo que han cambiado, pero es que en 1995 se trabajaban 37,5 horas. El Gobierno riojano fue el primero de toda España que puso las 35 horas para toda la Administración. Ahora las circunstancias nos han llevado a pedir un esfuerzo y poner 37,5 horas que el Ejecutivo central lo ha puesto para todo el país. Y los ajustes se han estado haciendo con mucha racionalidad. Lo máximo que puede decir el ciudadano es que con el copago farmacéutico se ha encarecido un poco más la adquisición de medicinas, pero los servicios siguen siendo igual e incluso mejores.

–A lo mejor sería oportuno centralizar algunos de esos servicios y optimizar los recursos disponibles para garantizar la calidad.

–Lo que podríamos hacer es algo mucho más sencillo: hacer las habitaciones dobles y cerrar medio San Pedro. ¿Qué le parece? Yo, desde luego, no soy partidario en absoluto. La Rioja dio con la construcción del Hospital un gran salto cualitativo, y todas las encuestas dicen que lo que más valoran los enfermos y sus familias es que disfruten de la intimidad de habitaciones individuales y evitar traslados a centros de otras comunidades. El objetivo en este sentido es seguir mejorando y dotarnos de más servicios siempre que haya una masa crítica suficiente para que sea eficiente aunque, por nuestra dimensión, siempre será necesario en alguna medida depender de fuera.

–La otra pata del sistema hospitalario que es la Fundación de Calahorra afronta un cambio del modelo gestión cuando, según usted, su servicio era ejemplar.

–No estamos ante un hospital aislado, sino un complejo sociosanitario donde hay además una residencia de ancianos y un centro de paliativos a muy pocos metros unos de otros. A cualquier gestor que no trabajase por buscar sinergias entre las tres instalaciones para evitar duplicidades y buscar eficiencia le saldrían los colores.

–¿No se esconde algún interés en privatizar los servicios?.

–La gente no se ha dado cuenta todavía que va a seguir siendo absolutamente público. Ahora hay una fundación que nombra a sus directivos, entre los que se determina un gerente o se decide escoger a una empresa que gestione siempre según el criterio de la fundación. Todo lo demás sigue exactamente igual.  No es como Madrid donde se plantea una concesión en su conjunto donde a la empresa le dan el hospital y tiene que contratar el personal y todos los medios. Veremos cómo se desarrolla el trámite administrativo, pero está claro que el complejo tiene que gestionarse de otra manera aprovechando las sinergias para que sea más barato.

–Alguna razón habrá para que el cambio levante tanto resquemor.

–Pues porque la plantilla son 308 personas y ahora hay unos 423 temporales. Es algo que se ha ido disparando por sustituciones y más sustituciones que hay que arreglar y hacer a la vez un plan más ambicioso para gestionar los tres centros que nos ahorraría 6 millones al año.

–Las voces de que se intenta desmantelar la Educación y la Sanidad riojanas siguen teniendo eco.

–Le doy sólo un dato que lo desmiente: este Gobierno dedica todos los días 1.120.000 euros dedicado a pagar al personal del sector público. Y de ellos, el 82% van a Educación y Sanidad.

pedro sanz

–Se le acusa de la fallida fusión de Caja Rioja en Bankia. La oposición insiste en que usted hacía y deshacía en la entidad y se guió por el interés del PP.

–El presidente de esta comunidad, y reto a cualquiera a que lo niegue, no ha intervenido para nada en Caja Rioja. Ni para que a alguien se le diese un crédito ni para quitárselo. Entre otras cosas, porque si hubiera tenido esa oportunidad al PR no le hubieran dado nada. Lo único que hice es decir al director y al presidente Caja Rioja en su día mi posición en relación a no dar créditos a ningún partido en esta comunidad autonómica. Ni siquiera al PP. No he hecho absolutamente nada más.

–El PP tenía una amplía mayoría en los órganos de la caja

–No era del PP ya que precisamente se despolitizó. La mayoría residía en los impositores, y ahí estaban el PP y el PSOE. De la caja sabe más que yo el señor Urquía, que era quien estaba ahí dentro, en el consejo de administración. Sólo puedo decir que la gestión de la entidad ha sido de chapeau en estos años y estaba en una situación de fortaleza.

–Pero se plantearon inicialmente otras opciones y al final se decantó por entidades cuya gestión se ha demostrado nefasta como Caja Madrid y Bancaja.

–Este Gobierno no firmó ninguna autorización porque ni siquiera teníamos capacidad para ello. Lo que se nos comentó es que desde el Banco de España y el Gobierno central se pedía una fusión. Se empezó con CAI y otras y, a partir de ahí, las presiones que venían de la UE decían que había que reformar el sector y agruparse. Al final creyeron conveniente hacerlas con la que se configuró Bankia.

–Hay cajas pequeñas que siguen adelante de forma autónoma.

–Yo no soy técnico ni tengo ni idea de eso. Todo el mundo planteaba que solos no teníamos futuro. Entramos en esa posición con el acuerdo del Gobierno de España, que llama aquí al PSOE y apoya la situación y que a su vez nos llaman a nosotros para que apoyemos también el tema. Los dos partidos lo apoyamos. ¿Las decisiones que han ido tomándose? No me pregunte por los intríngulis de lo que ha pasado ahí, porque no tengo ni idea.

–¿No le entristece que se haya perdido una referencia para la comunidad autónoma?

–Son cosas que pasan en todos los órdenes de la vida. Si yo hubiera sabido todo esto, hubiera influido para decir ‘no vayáis por este camino’. Pero no tomo esas decisiones. Ni siquiera los responsables de Caja Rioja entonces lo hicieron al 100% porque todo estuvo influido fundamentalmente por el Banco de España y el Gobierno central. La globalización dimensiona todo de otra forma, y la marca Caja Rioja va seguir ahí presente.

–¿Cómo observa un contexto nacional marcado por la crisis económica y afanes soberanistas?

–Es básico seguir apostando por un plan de estabilidad y control en el déficit público y, por otro lado, recuperar los grandes pactos ente PP y PSOE para evitar lo que pasa en Cataluña. Es algo vital para superar la coyuntura financiera e institucional, y eso requiere también que el PSOE se fortalezca y recobre su visión de Estado también en el caso de las reformas de los Estatutos.

–¿Lo ve factible, al menos, a escala regional en La Rioja?

-Con todos los respetos y al margen de todas sus cuitas internas, me da la impresión de que el PSOE está viviendo sólo de rentas y espera que la crisis derrote al gobierno para ver si puede tocar poder. Sin embargo, carece de ideas y ni siquiera tiene un líder. Al de ahora no se le ve ganas para afrontar un proyecto para La Rioja. Está tardando de venir al Parlamento si va a ser el candidato. Y no lo digo con chulería, sino porque creo que si quiere ser la alternativa sería bueno que viniese a la comunidad y buscase la cohesión interna de su partido.

–¿Será posible en ese contexto reformar por fin el Estatuto? 

–He pedido a mi grupo acelerar el  proceso de la ponencia para aprobarla esta legislatura. La Rioja ha alcanzado su techo competencial, y ahora sólo quedan algunos ajustes como la dimensión del Parlamento que me parece razonable hacer antes de las elecciones, más aún cuando los ciudadanos quieren cada día menos políticos y sindicalistas.

–Muchos sondeos reflejan una desafección hacia ambos partidos. ¿Teme que se refleje en las urnas?

–Es una osadía que puede confundir interpretar lo que dicen ahora los ciudadanos, que se mueven de forma primaria en función de lo que viven pero hacen un análisis más reflexivo al dar su voto. Confío en que renovarán la confianza en el PP porque es el único partido valiente, que afrontar la cris y tiene un discurso de estado a nivel nacional.

 

Fotografías: Justo Rodríguez

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