La Rioja
img
Fecha: julio, 2017
Caramelos gratis
Teri Sáenz 13-07-2017 | 9:25 | 0

caramelos-nuevos

El yayo Tasio confirmó que la crisis había llegado a su fin cuando el otro día acudió a la consulta del dentista y encontró a rebosar la bandejita de caramelos que endulzan la espera de la clientela. Hace años, cuando el Gobierno y la prima de riesgo sentenciaron que el abuelo llevaba años perpetrando presuntamente el delito de vivir por encima de sus posibilidades, aquel platillo se vació. Y no fue el único síntoma de que la cosa se había torcido. Los bares ya no daban agua del grifo, en las empresas se escribía por la parte de atrás de los folios usados, el Rioja de honor desapareció de los actos oficiales. Se racionaron las gracias y los buenos días y hasta dejaron de aparecer las pinzas caídas de los tendederos que el yayo recogía del suelo y guardaba para colgar luego su propia ropa. Aunque a Tasio le costaba reconocerlo, él no sufrió la crisis más allá de lamentar que a los suyos les estrujaran. Como siempre ha sido un ahorrador compulsivo y jamás ha caído en la tentación de gastar lo que no tenía, vadeó los recortes sin excesivos espasmos. Ahora que se ha decretado que todo va menos mal aunque él no lo percibe, se pregunta si no será más que un bucle perverso que se activa pulsando un botón ignoto. Un estado de sugestión colectiva por el cual, de repente, las estadísticas engordan y el vino vuelve a correr entre invitados que llenan su copa sin preguntarse nada más. Pero el yayo no se fía. Por si acaso mañana vuelven a ordenar que hay crisis, no prueba ni una gota y se llena los bolsillos de caramelos gratis.

Ver Post >
El zulo de la memoria
Teri Sáenz 10-07-2017 | 9:21 | 0

lara

Los aniversarios son esas fechas egoístas que menosprecian al resto del calendario. Celebrar un éxito (o una tragedia) coincidiendo con el día que se produjo supone ignorar la tragedia (o el éxito) el resto del tiempo y a malas penas la pirotecnia de imágenes en sepia y testimonios desempolvados que se concentran en esa cifra redonda compensa el desequilibrio que sufre el recuerdo. La conmemoración ahora de los 20 años de la liberación de José Antonio Ortega Lara tras uno de los secuestros más crueles perpetrados por ETA presenta esa doble cara. Por un lado revive por si alguien los había traspapelado los detalles que certifican que existe la muerte en vida. Y por otro, hace preguntarse por qué aquellos lazos azules que invocaban al funcionario de prisiones durante su cautiverio se arrumbaron en algún cajón en cuanto volvió a ver el sol. En la hemeroteca permanecen su mirada desorientada ante miles de personas aclamándole, sus rasgos famélicos envueltos en una barba rala, el primer abrazo tembloroso a una familia arrebatada. Y las descripciones del agujero donde estuvo recluido, que trasmiten tanta angustia como humedad y obligan a releerlas encorvado. Ortega Lara no celebró ningún aniversario durante su secuestro. O tal vez lo hizo íntimamente 532 veces:una por cada día que despertaba y la trampilla que se abría para darle comida le informaba que seguía vivo. Por eso, no hay que esperar otros 20 años (ó 25, ó 30, ó 31) para que la memoria corra el riesgo de quedar confinada en un zulo.

Fotografia: Efe

Ver Post >

Últimos Comentarios

teri 17-05-2016 | 10:06 en:
El papel de la memoria
konrad 16-05-2016 | 09:29 en:
El papel de la memoria
herce.david 18-04-2015 | 05:57 en:
UPyD al aparato
herce.david 18-04-2015 | 05:51 en:
UPyD al aparato
replicante 07-12-2014 | 20:14 en:
Otras clases de religión

Otros Blogs de Autor