La Rioja
img
Fecha: febrero, 2018
Turismo inmortal
Teri Sáenz 26-02-2018 | 12:11 | 0

cementerio

No es extraño que al yayo Tasio le asalte de vez en cuando algún turista despistado para preguntarle, mapa en mano, por dónde se va algún lugar señalado. Como el abuelo acostumbra a invertir sus horas muertas deambulando por Logroño para certificar que cada baldosa sigue en su sitio, los visitantes deben verle como una presa amable para satisfacer su curiosidad. Tasio se traga entonces la mala leche que gasta con los conocidos y regala a los desconocidos su mejor sonrisa de anfitrión, dándose el pisto de cicerone avezado. Si intuye que el foráneo es además de esos que ansía ir más allá de tomar unos vinos en la calle Laurel o fotografiarse junto a los rosales de El Espolón y le interroga sobre algún rincón fuera de la ruta convencional, el abuelo se viene arriba y apunta con el dedo al otro lado del río. Directamente al cementerio. Algunos se espantan, como si fuera la invitación macabra de un viejo transtornado. Otros, sobre todo extranjeros habituados a ver los composantos como una parte natural del paisaje urbano, toman la palabra al abuelo y hacen el delicioso paseo que atraviesa el Ebro por cualquiera de sus puentes. Allí descubren un espacio tan arrumbado por la historia como fascinante arquitectónicamente y, por supuesto, cargado de paz. Una postal de simetrías con olor a ciprés y mármol, donde la colosal tumba de Fernando Gallego compite con las de Zubía, Blanco Lac, Segundo Arce, el general Zurbano o el Marqués de Romeral esperando a que las guías reconozcan que están vivas para el turismo.

Fotografía: Juan Marín

Ver Post >
Ganar a las encuestas
Teri Sáenz 20-02-2018 | 10:55 | 0

encuesta

Mientras está leyendo estas líneas puede que esté brotando una nueva encuesta que solapará a la que se publicó hace cinco minutos y que quedará caduca dentro de diez, cuando una nueva confirme (o desmienta) la anterior. Si no llega a sus oídos el resultado, los partidos se encargarán de hacerlo porque todos encontrarán en ella un dato que les avalará. Aunque retrocedan en la escala, a pesar de que su líder pierda puestos sobre el oponente, sin importar que el tamaño de las siglas mengüe. Y cuando ya no puedan retorcerlo más, en ese momento en que estrujando las cifras sean incapaces de destilar ningún aspecto favorable, se encargarán de minusvalorarlas. Incluso despreciarán sin disimulo el sondeo hasta el siguiente que aúpe sus aspiraciones, aunque provenga de la misma fuente y siga un método idéntico. Entonces, lo que para unos será sólo la radiografía de un instante fijo con una validez coyuntural, para otros resultará la evidencia de una tendencia incontestable. Es comprensible la fascinación que provoca la demoscopia. Nadie puede sustraerse a esa borrachera de colores, el vaivén de porcentajes y barras fluctuantes. Golosas tartas que medran y se encogen, con sobredosis de cocina y digestión inmediata que cuando se eructan saben a sueños de poder. Así se gobierna (o se aspira a gobernar), a golpe de encuestas. Entre la euforia contenida y el canguelo disimulado. Con la esperanza de que si no se vence en las urnas, al menos sea posible ganar a las encuestas.

Ver Post >
A nice place
Teri Sáenz 13-02-2018 | 7:46 | 0

HORNILLOS CROS_1705.jpg

La polémica más enconada que ha sacudido la previsible actualidad regional en las últimas semanas no la ha provocado un partido de la oposición, algún líder sindical, ni la prensa. Ha sido un cocinero quien, con sus quejas a la interpretación por parte del Gobierno regional del retroceso de turistas extranjeros durante el año pasado, ha desencadenado una catarata de reacciones inusitada en un hábitat dominado por el conformismo, cuando no directamente por el silencio. Y no sólo en el entorno más directo de Francis Paniego y la Consejería del ramo, sino entre buena parte de la opinión pública ajena hasta ahora al turismo pero que se ha visto interpelada a posicionarse respecto a su gestión. Sólo por esa capacidad de agitar el árbol, de estimular el intercambio de pareceres sobre un sector vital para La Rioja en su conjunto merecería la pena cribar la acritud de la polémica y destilar sólo lo positivo. Para eso resulta imprescindible desterrar que la crítica es siempre de antemano una agresión intencionada y digerirla como acicate. Eludir arrinconar el debate a una cuestión de veracidad de las diferentes encuestas, exhibir otros logros que nadie niega o deslizar dudas veladas sobre la representatividad o presuntos intereses espurios de quienes reclaman avances. Mejor que una estadística o algunos euros extra de inversión, la unidad de acción en la que todos coinciden podría empezar con una fotografía: la de ambas partes reunidas y, si es posible, hablando en inglés para atraer más visitantes foráneos.

Fotografía: Justo Rodríguez

Ver Post >
Clase media
Teri Sáenz 05-02-2018 | 12:08 | 0

peluche

La clase media acostumbra a celebrar una efemérides tan emblemática como supone cumplir 50 años por todo lo alto, organizando una fiesta sorpresa o regalándose un viaje de lujo que les permita disfrutar como un rey. El Rey, por el contrario, ha conmemorado su medio siglo de vida anhelando rebajarse a ser clase media. Para subrayarlo, Zarzuela ha distribuido un vídeo donde condensa  un día cualquiera de Felipe VI engarzando un puñado de escenas presuntamente cotidianas. No se sabe si de forma intencionada para reforzar el mensaje o solo por la impericia del realizador, las imágenes destilan una soberana zafiedad. La iluminación es lúgubre y el sonido deficiente, el zoom se vuelve loco, las transiciones están ensambladas a la brava y como en aquellas míticas películas de Jess Franco de bajo presupuesto e ínfulas vanguardistas, la cámara queda congela de pronto unos segundos en algún elemento ajeno a la trama. Las bombillas de la lámpara del techo, un peluche disfrazado con un chubasquero a la entrada del palacio… Y todo, mientras no dejan de escucharse de fondo, hasta en los planos íntimos, los flashes de los fotógrafos que pululan alrededor. Los actores siguen el mismo patrón. Mantienen conversaciones banales aparentando que nadie les mira –«¿te acuerdas a qué hora tienes el examen de Natu»?– y a fuerza de simular naturalidad no pueden resultar más acartonados. El guionista ha olvidado informarles de que, por más que traten de impostarlo, habitan en una burbuja distante que está obligada a pagar la clase media.

Ver Post >

Últimos Comentarios

teri 21-11-2017 | 10:05 en:
Seis mujeres
toniar66_5556 20-11-2017 | 19:32 en:
Seis mujeres
teri 13-10-2017 | 08:36 en:
Empresa imposible
pretextato 11-10-2017 | 19:04 en:
Empresa imposible
ecotris 31-08-2017 | 22:26 en:
Siempre libro