La Rioja

img
Etiquetas de los Posts ‘

yayo tasio

Jugar a votar
Teri Sáenz 14-12-2015 | 1:12 | 0

Terminado de comer, el yayo Tasio se dispone a atacar la siesta. Ovillado en el sofá, reclina la cabeza a la espera de esa primera gotita de baba que anuncia el tránsito a una felicidad de diez minutos. El silencio del salón se quiebra abruptamente con una megafonía que atraviesa las paredes. Una furgoneta escupe un puñado de eslóganes tan vacuos que el abuelo es incapaz de distinguir a qué partido corresponden, y mientras el soniquete va alejándose calle abajo, en el duermevela del abuelo se mezclan otras estampas arcaicas. El afilador soplando la ocarina, el tintineo de bombonas de butano, el cobrador de los ‘muertos’ llamando a la puerta para cobrar la cuota del seguro, una sesión doble de Bud Spencer y Terence Hill en el Moderno… Al yayo le han jodido la siesta. Decide ojear el periódico como último recurso para apresar al sopor fugado. En las páginas de Economía, un extracto del último informe de la UE sobre las previsiones españolas y las indicaciones para el nuevo gobierno. «El impulso reformista tiene que ser mantenido para apoyar la corrección de los significativos desequilibrios macroeconómicos», prescribe el recetario mientras los candidatos insisten en bajar impuestos, crear empleo, más derechos. El yayo se siente como ese profano que mira estupefacto un indescifrable cuadro cubista sin atreverse a contradecir al crítico de arte. Tasio abandona el propósito de echarse la siesta, se calza los zapatos y sale de casa. No sabe si ir a jugar al futbolín o echar una partida de ping-pong.

Fotografía: Afd

Ver Post >
Días de caza
Teri Sáenz 26-10-2015 | 1:51 | 0

otoño

Sucedió una mañana de otoño a primerísima hora. El yayo Tasio había salido a pasear para conjugar la obligación de estimular su sistema sanguíneo con el placer de vagar por un hayedo sombrío escuchando el crujir de la hojarasca bajo sus pies. Y allí estaba. Lo vio cuando casi aún no había levantado el sol, al cruzar un puente de madera con los tablones maltrechos y empapelado de musgo que vadea el río. Estaba agazapado entre las raíces de unos tocones, camuflado bajo el manto ocre. El abuelo percibió desde la distancia el levísimo suspiro, un latido frágil que quebraba la calma del bosque. Se acercó entre medroso y fisgón, teniendo la precaución de tantear primero el bulto con la punta de su cachava. Fue tocarlo y remeterse en el agujero vegetal, aunque no lo suficiente para que el yayo lo reconociera al instante:un ejemplar único de centro político. Una de esos especímenes en peligro de extinción acosado por cazadores de todas las siglas y colores cuando se abre la veda electoral. Aún ovillado Tasio lo asió con mimo y le susurró no temas, yo soy un radical. Cuando lo cogió en su regazo sintió el pulso agitado de un centro neutro. Sin ideología, forma, ni púas. Aquella piel gruesa bajo la que guardaba una centralidad tierna capaz de empachar a cuantos más votantes mejor. El abuelo le dio unas miguitas de pan y se lo llevó a casa metido en el zurrón. Volverá a liberarlo el 21 de diciembre, cuando ningún partido trate ya de apresarlo para exhibir su cabeza disecada en un programa electoral.

 

Fotografía: Sonia Tercero

Ver Post >
Jorge Javier Sánchez
Teri Sáenz 05-10-2015 | 11:28 | 0

jorge javier

El yayo Tasio topó la otra noche en pleno centro con una masa sobrexcitada mientras un par de policías se afanaba por controlar la circulación. Por la puerta de atrás del Bretón, un tipo achaparrado y con gafas recorría el camino que separaba el Salón de Columnas de un cochazo con las lunas tintadas aparcado en doble fila. En el breve trayecto, los fans blandían sus smarphones con la mano derecha mientras agitaban la izquierda saludando a su ídolo a escasos centímetros. Jorge, Jorge, Jorge, coreaban. Jorge Javier Vázquez les respondió con la mejor de sus sonrisas, el vehículo partió y aquel público enfebrecido dio saltitos de contento mientras repasaba el botín fotográfico en la galería de sus móviles. Lo que inquietó al abuelo de la estampa no fue el grado de fervor, sino que unos pocos días antes había asistido no lejos de allí a una similar con otro protagonista. El secretario general del PSOE se había dejado caer por las calles de un Logroño en fiestas y el gentío se desvivía por hacerse un selfie nunca negado junto a aquel mocetón con manos de pianista y ojos negros. Pedro, Pedro, Pedro, jaleaban. Y Pedro Sánchez les saludaba, regalaba besos, miraba al objetivo. Tasio desconoce si los que se derretían ante el Sánchez de carne y hueso asistieron también al espectáculo de Vázquez. Si la reforma constitucional que propone Jorge Javier es un guión del ‘Sálvame’ escrito para Pedro. Si la televisión, en fin, sólo construye iconos mediáticos y acaba confundiéndolo todo.

Imagen: Juan Marín y E. Espinosa

Ver Post >
La primera vez
Teri Sáenz 18-08-2015 | 11:53 | 0

chuletillas

Sin previo aviso y con mucho misterio, el yayo Tasio pidió una mañana hace muchos años que me calzara para salir juntos de casa. Asido a su mano arrugada, empezamos a caminar hacia los límites de la ciudad un mocete en pantaloneta y un viejo taciturno. No abrió la boca en todo el trayecto y en su cara llevaba tatuado ese aire de solemnidad que gasta cuando rumia algo trascendente. El destino resultó ser la destartalada huertita que cuidaba a veces al lado del río, donde ahora se levanta una urbanización más, y en la que mataba el tiempo arrancando malas hierbas o mirando colorear los tomates. Frente a un semicírculo de ladrillos ennegrecidos que había improvisado a modo de barbacoa me ordenó colocar una gavilla de sarmientos resecos y prenderle fuego. Colocamos a cuatro manos la parrilla encima de la lumbre y al rato la limpiamos con un manojo de periódicos viejos. El ritual continuó sacando del morral que siempre llevaba al hombro una docena de chuletillas de leche, varias tiras de panceta y media careta. Me enseñó ceremoniosamente como distribuir todo a en la parrilla y volvimos a colocarla sobre las brasas aplanadas. Observamos en silencio como la carne empezaba a gotear y el aire se llenaba de un humo salado que me hizo salivar. Después de otra media vuelta a pulso abrió la parrilla y trasladamos en clucillas la manduca a un plato. Mientras rebañábamos los huesos, me preguntó si había aprendido. A partir de ahora, dijo, te tocará asar a ti.

Ver Post >
Nueva política
Teri Sáenz 14-08-2015 | 5:40 | 0

twitter

El yayo Tasio recuerda aquel tiempo en que los partidos ofrecían líderes de un carisma arrebatador, programas músculos y promesas sin par. La oferta era diversa y el votante se plantaba ante las urnas convencido de que su papeleta era decisiva para hacer realidad una opción concreta. Pero llegó la nueva política y la oferta caducó. Los dirigentes ensalzaron su condición de personas triviales, los ideales exclusivos resultó que en realidad eran complementarios y las promesas, susceptibles de que un pacto las matizara, jibarizara o directamente enterrara. Donde había habitado la diferencia se instaló de súbito el acuerdo, y al que jamás había recibido ni agua de su oponente se le regaló vino bueno a cántaras. Nadie se atrevía a elevar la voz, no fuera que le acusaran de partidista. La austeridad se hizo pasado y la condescencia virtud. Tan agresiva fue la falta de agresividad que los vivos empezaron a estar muertos. Había mil camisas blancas. En los mercadillos florecieron ofertas para vender un stock de corbatas que ya nadie se anudaba al cuello. Todo era diálogo, talante, consenso, honestidad, trasparencia. Se repetían con tal frecuencia las mismas palabras que algunas se deshacían en las manos al cogerlas. Los políticos presumían de estar en la calle. Y en las calles llegó a haber tantos políticos que no cabía la gente. Todo era tan intensamente neutro, crujiente y añil, que el yayo Tasio sufrió un ataque de nostalgia y pidió perdón por ser un viejo radical y no estar en Twitter.

Ver Post >

Últimos Comentarios

herce.david 18-04-2015 | 05:57 en:
UPyD al aparato
herce.david 18-04-2015 | 05:51 en:
UPyD al aparato
replicante 07-12-2014 | 20:14 en:
Otras clases de religión
teri 04-12-2014 | 09:40 en:
Otras clases de religión
pretextato 03-12-2014 | 23:41 en:
Otras clases de religión

Otros Blogs de Autor