'Muerte entre poetas', de Ángela Vallvey

Un argumento como el del asesinato de un poeta en pleno evento literario y la investigación para descubrir al culpable ya es un elemento de atractivo suficiente para que cualquier escritor se acerque con curiosidad a la novela Muerte entre poetas de Ángela Vallvey. Si para tomar ideas o para precaverse, allá cada cual, pero el ajuste de cuentas literario no es, ni mucho menos, algo nuevo en esto de la vida literaria. El escritor bohemio Alfonso Vidal y Planas ya asesinó al periodista Luis Antón de Olmet en 1923 en el transcurso de la presentación de un libro en el Teatro Eslava de Madrid.

Pero Vallvey, como se puede pensar, no realiza (al menos aparentemente) un ajuste de cuentas. Motivos hay para creerlo, claro, por las referencias reales a escritores y medios de comunicación, pero los protagonistas están velados bajo nombres ficticios aunque son personajes arquetípicos. Así, la novela, más que policíaca, como también se puede pensar por el título (que hace referencia a la sobresaliente película Muerte entre las flores de Joel Coen), es una obra sobre la vanidades y el egocentrismo de los escritores. Se podría decir que son éstas las que matan a Fabio Arjona si no fuera porque el fiambre se presenta en las primeras páginas, sin tiempo para conocerlo, pero sí la anfitriona del evento Agustina Pons.

Muerte entre poetas es, en realidad, una galería de personajes esperpénticos, reflejo de la sociedad cultural actual. Cada uno de los invitados (y sospechosos) al evento pasan por la lectura inquisitiva del lector para darse a conocer como en una rueda de conocimiento. Seguramente haya sido este desfile de vidas y la divertida narrativa que lo contiene lo que han propiciado que a la autora se le otorgara el galardón de finalista del último Premio Planeta porque, aunque no sea ésta la novela de Ágata Christie que anuncia la contraportada, sí es un libro agradable de leer. Se aprende con él, se ríe con él y se hace examen de conciencia con él. o es ácido, no contiene una crítica implacable, pero sí una visión sincera de ciertos autores cortados con patrón que se dan en nuestra literatura. Y, de ahí, el protagonista, el webmaster de una página sobre crímenes Nacho Arán, deberá resolver este galimatías donde todos parecen culpables e inocentes a la vez porque, aunque invitados por el fiambre, a todos parece importarles un pimiento su muerte. Y es esa hiporesía, ese ego, el protagonista de la novela de Vallvey.

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

esther

esther dijo

exelente aporte felicidades por eso muebles éxitos y saludos

sandra

sandra dijo

es una de las obras mas interesantes que eh leido de verdad se las recomiendoa todos tiendas de muebles besos

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Sobre este blog

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Ciudad del Hombre

DIEGO MARÍN A. (Logroño, 1979) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Rioja, trabaja como redactor y es crítico literario del diario La Rioja. Ha publicado el libro 'Inmejorable y otros relatos' (2003) y la novela 'Gente cercana' (Xordica, 2009), y además ha editado otras obras como los libros de poesía 'Las eróticas' (2005) de Esteban M. de Villegas, 'Estación del frío' (2006) de Vicente Muñoz Álvarez y 'Orgullo. Poesía completa' (2006) de Armando Buscarini; los epistolarios 'Cartas vivas' (2006) y 'Epístolas líricas' (2007) de Buscarini; las compilaciones teatrales 'Los dioses se han fatigado' de Antonio Cillero Ulecia (2007) y 'El rufián' (2009) de Buscarini y la antología de poemas sobre perros 'Vida de perros' (2007). Actualmente dirige la revista 'Codal' del Instituto de Estudios Riojanos, coordina el Aula Literaria de Logroño y codirige Editorial Buscarini.

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