29 Sep 2008
San Mateo: 'Traca final'.
Aunque pasada la quema de la cuba, el Parrilla Rock ofreció todavía una sesión más ayer. La traca final de los conciertos de San Mateo se vivió el viernes. Missing Soul abrieron el escenario en la Plaza del Parlamento con una propuesta novedosa. Batería, guitarra, bajo y teclado se presentaron en el escenario sin cantante y ofrecieron una actuación de heavy metal instrumental. La actuación fue suave, sin excesos, bien llevada, para amantes del género pero, como sucede siempre cuando eres quien abre el ruedo, cuando uno se asienta ya debe marcharse.
Freak Pannik tenían una papeleta mayor, la de defender su victoria en el Concert Ebro. Los de Rubén ‘Ciano’ desplegaron todo su potencial de rock metal sin parar, sin transiciones entre las canciones, sin respiro. Con un cantante muy activo, tan pronto derivaban al rap metal como al heavy o al funky. Cerraron la noche del penúltimo día del Parrilla Rock Moondomain, grupo en el que el guitarra Baithro (con destacable camisa motera de llamaradas) hizo doblete tras haber actuado el miércoles con Funny Roman Numbers. Caracterizados por la conducción y la voz de Elena, los rockeros ofrecieron todo un repertorio de temas intensos. A medio concierto lanzaron al público, como fressbies, discos promocionales del grupo, y que a punto estuvieron de cortar alguna cabeza, e interpretaron una versión del clásico ‘Born to be wild’.
Trece Forajidos
La vía que conectaba este triple concierto con el de la Playa del Ayuntamiento, la calle Portales, estaba llena de hombres-estatuta que dejaban perplejos a los viandantes. Más o menos igual de estupefacto estaba el público de la Plaza de San Bartolomé escuchando las versiones que de Los Pecos y Simon & Garfunkel hacían, sin contemplaciones, Los Átomos. Memorable la de ‘Sound of silence’, alguno aún no ha dormido desde entonces. Trece Forajidos llenó y desplegó todo su nuevo disco más alguna otra canción de la época de Silencio Absoluto. Con tres guitarras eléctricas sobre el escenario el rock estaba asegurado. Los de Fuenmayor habían asistido a muchos de los conciertos de San Mateo para calentar y con muchas ganas y mucho nervio triunfaron en San Mateo. El concierto terminó con Dani Marco de Despistaos cantando con Txinín ‘Esta es mi historia’, haciendo la voz que en la grabación es de Lichis. Despistaos sólo dejó a los adolescentes en el ayuntamiento. Por una vez los teloneros arrastraron a más público que los cabezas de cartel. El pop de los de Guadalajara sólo contagió a sus fans, que no eran pocos. Las tres guitarras que también llevaron dieron poco rock and roll. Lo mejor, la subida de Txinín al escenario devolviéndole al favor a Dani. Lo peor, las baladas en tono pastel con las que adornaron el concierto.

27 Sep 2008
San Mateo: 'Reinventarse y vivir'.
En la Casa de Andalucía dos intérpretes de canción ligera actuaban sin público. El escenario, con sólo un órgano eléctrico, era algo decadente bajo los fuegos artificiales de La Ribera. Sólo los camareros miraban sin otra cosa que hacer y era incómodo pararse a escuchar, pero la pareja cantaba alegre como si lo hiciera ante un recinto lleno. Sólo dos personas cenaban en ese momento en las mesas y se distraían cotejando la mercancía de un vendedor ambulante. Mientras tanto, el Parrilla Rock empezaba tarde en la Plaza del Parlamento.

Dover, por otra parte, demostró que son uno de los pocos grupos a los que merece la pena ver más de una vez en directo. Llegaron a Logroño presentando su disco 2 de grandes éxitos, en el que han vuelto a interpretar sus viejos singles con su nuevo aire discotequero. Y en una discoteca con neones y plataformas convirtieron el escenario para una Plaza del Ayuntamiento llena a rebosar. Las luces, además, parecían pirotecnia aplicada al conciertazo que dio Dover.
El de las hermanas Llanos fue el mejor directo de San Mateo, con unos músicos que disfrutaban más aún que quienes les aplaudían a rabiar. Amparo, la cantante, con shorts y tacón rojo a lo Madonna, acabó haciendo flexiones y pidiendo novio entre el respetable, y Cristina, la guitarra, recordó otras visitas a la capital, siempre con fervor de los espectadores. Y eso sin hablar aún de que más del 50% de este grupo es el batería Jesús Antúnez, miembro que, como el pívot en balonmano, hace el trabajo oscuro pero a menudo el más importante. Como el resto de grupos contratados, se ciñeron a la hora justa de actuación, aunque regalaron un breve bis de dos temas interpretados con rabiosa felicidad. Al final, borrachos de alegría, los cuatro de Majadahonda acabaron abrazados sobre el escenario y felicitándose mutuamente.
26 Sep 2008
San Mateo: 'Otra órbita'.
De un lunes y un martes sin apenas conciertos se pasó a un miércoles con más de seis actuaciones en apenas cuatro horas. Y hoy, como ayer, coinciden en hora las actuaciones de la Plaza del Ayuntamiento con el Parrilla Rock, que tienen el mismo público y se divide. La final del concurso Rioja Rock que organiza la academia Musicalia se celebró por fin tras su aplazamiento y lo hizo a lo grande, en el escenario que ya han ocupado Orishas, Rosendo y Dover. En general no lo hicieron nada mal ninguno de los tres finalistas, no les vino grande el escenario y hasta el juego de luces parecía creado para ellos. Merecían estar en la final.
Miedo Azul abrió la noche con su rock sureño, casi country. Lo hacen bien, sobresale la guitarra de un virtuoso como Carlos Onís pero, tal vez, para ganar el certamen les faltó originalidad. Tarangallo se uniformaron medio de clowns medio de drugos para desplegar un ska frenético, divertido y siempre con espíritu crítico. Funny Roman Numbers se hicieron esperar por problemas en la situación de la batería y el cableado de las guitarras, pero mereció la pena, aunque el público fue menguando tanto que dejaba calvas que fueron utilizadas para aparcar bicicletas. Con punteos muy notables, cambios de ritmo y, en definitiva, una calidad muy distante a la mayoría de los grupos riojanos se les hizo el concierto muy breve, tanto que gracias al público consiguieron un bis de una canción. La música de Funny Roman Numbers recuerda por momentos a las melodías de The Killers, a la rapidez de Muse y a la voz desgarra de Julian Casablancas (The Strokes), y hacer eso y hacerlo con dignidad no es fácil. Por eso, a pesar de los problemas para arrancar, se llevaron el premio. Detrás, Miedo Azul y, terceros, Tarangallo.
Lo de Living Colour fue ya otra órbitra, se veía venir desde el monstruoso autobús que les condujo hasta Logroño, aparcado frente a la Sala Concept. La media entrada en el bolo permitió respirar y disfrutar al público, aunque el promotor tendrá otra impresión. El funky-metal de los newyorkinos se vivió intensamente gracias a la buena acústica de la sala. El guitarrista Vernon Reid se erigió como buen heredero de Hendrix y, para quien no lo supiera, se dilucidó de dónde vienen grupos como Rage Against the Machine y maestros como John Frusciante y Tom Morello. De todos modos, el batería Will Calhoun estuvo a su mismo nivel, a pesar de que sólo se le veían los platos; igual que, por su parte, el cantante Corey Glover, que tuvo un recuerdo para The Rolling Stones (puesto que Mick Jagger fue su descubridor), dio buena muestra de una sobresaliente variedad de voces y lanzó algunos mensajes al público que pocos entendieron. El metal daba paso a un reggae dub rock muy digerible y que gustó a todos, incluidos raperos y rockeros que allí se dieron cita. El de Living Colour fue un concierto de grandes dimensiones celebrado en una sala pequeña y con unos cientos de espectadores.
Para acabar, ElCuartoVerde volvió a abrir el escenario en el Ayuntamiento con un pop-rock fresco y vitalista. Los de Odón Serón desplegaron un ramillete de temas nuevos, incluida la versión de Rosendo que preparan para el disco de homenaje de los grupos riojanos, e hicieron saltar al público, que se sabía las canciones de su maqueta. De verde pistacho tocaron y dieron cuenta de su evolución, ya que su sonido se va limpiando. Por otro lado, la voz ronca del cantante, si impostada o si víctima ya de las fiestas, quedaba fatal al grupo. Uno de los nuevos temas arrancaba con toda una sentencia a tener en cuenta: «A ver quién es el guapo que alegra este cementerio».
25 Sep 2008
San Mateo: 'Petit comité'.
Definitivamente, ya sea porque se espera menos de ellos y más de los grandes, los conciertos pequeños se están llevando la palma en estas fiestas. El martes la Michele McCain Blues Band ofreció uno de esas actuaciones inolvidables. La batería, el bajo y el piano comenzaron en solitario una sesión instrumental de jazz a la que pronto se unió la que fuera corista de artistas tan dispares como B.B. King y Javier Gurruchaga (en época de Orquesta Mondragón). Parecía un evento privado, 50 personas contadas había en la Concha del Espolón para disfrutar de una auténtica sorpresa: un concierto digno del mejor festival de jazz que se precie.
La danza aérea de Voalá fue muy distinta. Después de los fuegos artificiales muchos curiosos se reunieron en torno a la grúa que mantenía suspendidos en el aire a los bailarines voladores. Los jóvenes propios de los conciertos de Rosendo y Orishas habían desaparecido. El espectáculo de Voalá era innovador, o extraño. Con vestuario clásico unos (los bailarines) y soviético otros (los cantantes) se dio forma a una especie de ópera rock a ritmo de guitarra eléctrica y acordeón en directo. El baile aéreo estaba repleto de referencias a la literatura y el arte en general: el último número fue una clara reproducción de la lluvia de hombres con paraguas del cuadro Golconde de René Magritte. Para quien le gustó, la arriesgada actuación fue breve, de apenas tres cuartos de hora. En general, una miscelánea de teatro, música y danza de difícil catalogación, y ya no digamos interpretación, así, sin prólogo, en unas fiestas como San Mateo.
Pasada con creces la una de la madrugada, en la Plaza 1º de Mayo continuaba a tope como en el primer minuto la Orquesta Cartoon Band. Con un camión-escenario propio de película de moteros, la docena de músicos y cantantes interpretaban uno tras otro popurrís de canciones de toda clase de épocas, géneros y pelajes, temas construidos con retales de otros tantos, destacando sólo los estribillos más famosos. Todo un encaje de bolillos bien entrada la noche y que apenas disfrutaban unas familias. Lo que pensaran los vecinos, seguramente, es otro cantar.
San Mateo: 'Volver a Dire Straits'.

Sólo en la calle Portales había hasta cuatro espectáculos callejeros. En la calle Valvanera un cantautor inglés tocaba la guitarra acompañado de tres perros dormidos, en la Plaza San Agustín actuaba un clown malabarista, en Marqués de Vallejo una familia peruana interpretaba canciones de catequesis con una flauta andina, en Librería Cerezo unos atletas del breakdance daban piruetas imposibles y espantaban al respetable cuando sacaban la gorra y, finalmente, unos metros más allá, en franca competencia, una batucada enterraba las bases de hip hop que salían del loro de los bailarines callejeros. Si se busca, si se paga como se derrocha en los festivales que existen en Logroño, no se consigue tanta variedad. Por otra parte, si permanecías demasiado tiempo entre Pinto y Valdemoro, escuchando dos cosas distintas por cada oreja, del dolor de cabeza no te libraba ni el Ibuprofeno.
En la Plaza del Ayuntamiento, al mismo tiempo, se encontraba el espectáculo La Habana de Noche. Una veintena de músicos, cantantes y danzantes llenaban el escenario tan pronto haciendo humor, que canción, que coreografía. Al ritmo del son cubano, de la rumba habanera, hombres y mujeres saltaban y cantaban como guajiros. En sus melodías había aire caribeño con una base tradicional. Fue un espectáculo con una puesta en escena muy llamativa y completa.
En la Concha del Espolón cerró la noche el más simple y a la vez complicado de los conciertos. Simple porque Sultans of Swing es una banda de homenaje a Dire Straits y eso, aunque poco original, es muy arriesgado. Y es que no hace ni diez años que Mark Knofler pasó sin pena ni gloria por Logroño pero el «grupo clónico» –como estaba anunciado– reunió a un digno número de gente. Y digna fue su actuación porque los punteos de Knofler sonaron reales, el saxo y el teclado aportaban de verdad y el público disfrutó con los clásicos de la banda (que si Money for nothing, Walk of life, So far away... y, claro, Sultans of Swing). Como prueba del éxito, por una vez el cantante de un grupo desconocido pidió al público que se acercara y éste se acercó. Y bailó. Y hasta alguna madre hacía botellón con sus amigas. Grandísimos los imitadores del grupo de los hermanos Knofler, lo mejor de San Mateo con ese punto intermedio entre Bob Dylan y Bruce Springsteen. Definitivamente, hay que volver a Dire Straits.
24 Sep 2008
Tarangallo: 'Ciudad del gallo'.
El grupo musical Tarangallo acaba de editar su primer disco Ciudad del gallo

Dentro de la amplia escena musical riojana existen grupos que ofrecen algo distinto en su música, no sólo rock a secas. Una de esas bandas es Tarangallo, formada por el cantante Choche, los guitarristas Toki y Mario y el batería Xisko. Llevan más de un lustro sobre los escenarios, primero interpretando los temas de una primera maqueta (Dale volumen, 2002), que no vio más luz que la de internet, y desde hace algunos meses ofreciendo en directo las canciones que acaban de recoger en su primer disco Ciudad del gallo.
«Grabar un disco cuesta mucho dinero y cuando grabamos la primera maqueta algunos aún estudiábamos. Sólo hicimos unas cuantas copias entre amigos y colgamos el disco en internet. Si fuera por nosotros, el nuevo disco también lo pondríamos gratis, pero al final tienes que intentar librar un poco los gastos», explica Toki. El disco ha sido grabado en los estudios Track 6 de Logroño y contiene seis canciones, dos de ellas (‘Teletoxicómano’ y ‘Ciudad del gallo’) compuestas por el poeta Odón Serón, voz y guitarra del «grupo hermano» de Tarangallo ElCuartoVerde. En los temas de la banda predominan, sobre todo, la crítica social, como el maltrato en ‘Violencia casera’ o el abandono de animales domésticos en ‘La del perro’, y la fiesta, como en la crónica de una juerga ‘Yo quiero dormir’. «Por desgracia, en esta sociedad hay motivos para la crítica social. En el nuevo disco también contamos la historia de un anciano abandonado por su familia en un asilo y, con un toque de humor, ironizamos con todo el tema de la tele-basura en otra», afirma el guitarrista de Tarangallo.
Pero, aunque Ciudad del gallo ve la luz ahora, el grupo ha ido dando buena muestra de sus canciones en los últimos años. Así, una versión local de la archiconocida ‘Aquí no hay playa’ de The Refrescos fue editada en el recopilatorio Música para remover conciencias de Izquierda Unida. También forman parte del doble disco de muestra del trabajo de grupos logroñeses Gota Music II del Ayuntamiento de Logroño y preparan la versión de ‘Díselo tú’ para el homenaje a Rosendo.

Música para divertir
«Hacemos música para divertirnos y para divertir a la gente. ‘Ciudad del gallo’ viene a ser una carta de presentación de Tarangallo, de nuestro estilo», dice Toki. La canción citada dice: «Bienvenido a mi ciudad,/hay sitio para todos./Deja abierto y al entrar/recuerda que no estás solo./Y, si quieres, hay ska/por cualquier calle de bar». En 2007, además, el grupo resultó segundo en el concurso Kiriki Rock de Santo Domingo de la Calzada y tercero en el Rioja Rock de Musicalia. Este año de nuevo son finalistas del Rioja Rock y el 24 de septiembre disputarán el concierto final junto a Miedo Azul y Funny Roman Numbers en plenas fiestas de San Mateo. Antes, el 13 de diciembre actúan en Aldealobos de Ocón junto a Labuela y ElCuartoVerde.
«Últimamente en La Rioja están surgiendo muchos grupos y con mucho nivel, y es complicado valorar en un concurso a grupos de distintos estilos. Quizá nuestro estilo sea menos técnico pero cuando actuamos en un concurso nunca pensamos en ganar», añade. Aunque son conocidos como grupo ska, sus directos se acercan al punk-rock, pero ellos no se sienten dentro de ningún género musical en concreto. «Ni somos un grupo de punk ni de ska ni de rock. En Tarangallo intentamos mezclar esos tres estilos, porque nos gusta y la gente se divierte», dice Toki, que también reconoce que «Cuando en una canción metemos unos ritmillos ska... la cosa cambia, no puedes estar parado».
23 Sep 2008
San Mateo: 'Dinosaurio del rock'
Nuestro particular dinosaurio del rock sabe hacer lo que hace y lo hace bien, el problema –si lo es– es que es leyenda viva y en esta sociedad sobran los hérores. Así, en lugar de chicas a hombros de sus novios o aspirantes a serlo en el concierto se veían niños a hombros de sus padres. Los jóvenes de hace veinte años acudieron con su descendencia a recordar buenos tiempos. Y es que Rosendo es como un tren de línea circular, cada cierto tiempo pasa por tu ciudad y siempre le ves igual. Con los temas de su último disco, El endémico embustero y el incauto pertinaz, sólo enganchó a los verdaderos fans. La mayoría del público asistió al concierto también para tener de música de fondo al de Carabanchel en sus conversaciones o en su botellón. No obstante, Rosendo es uno de esos músicos sin apenas enemigos, que más o menos gusta a todo el mundo pero pocos tienen un disco original suyo sino que han aprendido las canciones en los bares. Así, a los 40 minutos de concierto, sin aparecer todavía ninguno de los temas clásicos de Rosendo, algunos espectadores se marcharon por no conocer ninguna de las canciones. En la recta final del concierto aparecieron temas más conocidos por todos, como ‘Agradecido’, y el público se animó más. Rosendo descansó la voz ocasionalmente para ofrecer alardes de guitarra que hacían ver que el «abuelo» –como le ovacionaban cariñosamente– estaba en buena forma. En definitiva, Rosendo también es como una gramola que nunca para de sonar y que guarda un buen puñado de canciones que siempre apetece oír. Aunque tampoco se esperasen ni nadie las reclamase, el concierto no dio sorpresas, fue lineal y, para los que no fueran incondicionales del madrileño, incluso aburrido por momentos. Y es que no hay que engañarse, quien más y quien menos ya había asistido antes a ese concierto.
Rosendo salió al escenario con puntualidad taurina y con olor a la pólvora de los fuegos de artificio en el aire. La Plaza del Ayuntamiento le esperaba a rebosar y entre el público aún se comentaba la embestida del segundo toro que, por la tarde, había dejado con el culo al aire a un banderillero. La puesta en escena fue espartana, porque Rosendo tampoco no necesita más: un batería, un bajista y él mismo. Ni siquiera un juego de luces. Los espectadores tampoco fueron a ver estridencias ni sorpresas y vio lo que esperaba ver.
22 Sep 2008
San Mateo: 'A lo cubano'
Antes del concierto de Orishas y después del empate del C.D. Logroñés en casa frente al Haro Deportivo (sin Makoki ya en la grada), en la Plaza de San Bartolomé actuó el sábado Siroco. Este grupo de flamenco-pop apenas actúa sólo cuando les llaman (últimamente en las fiestas de San Mateo, la Gala de La Rioja y otros eventos) y eso se agradece para evitar el empacho musical con el que a veces se acaba de tanto escuchar a algunos grupos, incluidos los riojanos. Siroco tiene más que un aire a Ketama, quizá sólo como elemento original la percusión cubana, y es, sin duda, la primera banda de este estilo que aparece en esta tierra. Por tanto, originales.
Orishas llenó la Plaza del Ayuntamiento, no obstante, el baile y el ritmo estaban asegurados. Muchos han respetado y seguido a este grupo de hip hop habanero, al menos, hasta que Rosy de Palma ha interpretado a una femme fatale en su último videoclip ‘Bruja’. Ruzzo, Roldán y Yotuel, que se hicieron esperar lo justo, se acompañaron de DJ, trompeta y percusión cubana (como Siroco) y arrancaron su actuación con su último single, ‘Cosita buena’, que da título a su nuevo disco. Los nuevos y desconocidos temas se intercalaron con los éxitos del grupo e hicieron irregular la primera parte del concierto, con altibajos en el clamor del público.
Ya en la recta final, espoleados por una bandera cubana que ondeaba entre el público (y a pesar de que los MCs viven en París, Milán y Madrid), la intensidad del directo aumentó. Sobre todo porque, para alegría de las fans agolpadas en primera fila, Orishas bajaron a cantar a pie de suelo. Concretamente, adviertieron: «¡Vamos a hacer el mejor rap para Logroño!». Y terminaron por el principio, con un tema que es la verdadera bandera del grupo como ‘A lo cubano’, con una fiesta freestyle, flow y son cubano con ritmo y letras de rap caribeño pero europeizado, ya que en algunos momentos rapearon en francés.
Tras una hora exacta de duración finalizaron el primer round, aunque volvieron al escenario a hacer un largo bis que, por otra parte, no fue muy solicitado. De regalo, una versión de ‘Guantanamera’, y, en total, mucho baile sobre el escenario. Un buen concierto para empezar las fiestas.
21 Sep 2008
San Mateo: 'Tanto y tan bueno'.
No recuerdo unas fiestas de San Mateo ni con tantos ni con tan buenos conciertos como los de este año 2008. En ediciones anteriores la esperanza de cualquiera con algún tipo de criterio musical era que, al menos, cayera en gracia un concierto que invitara a acercarse a la Plaza del Ayuntamiento. Como muchos, dos; esa era ya mucho pedir. A veces hasta las actuaciones de las orquestas en los barrios han resultado más interesantes o los grupos riojanos del Parrilla Rock han convocado a más público que los contratados como cartel estelar de las fiestas.
Algunos padres, eso sí, recordarán como memorables los conciertos de algunos grupos como Danza Invisible, actuales cuando eran niños. Otras, más chillonas, se conformaban con que al menos hubiera programado alguno de los cantantes de la última edición de Operación Triunfo. Pero a los jóvenes, en general, se les había provocado un desinterés total por los conciertos de San Mateo, fruto de la continua contratación de bandas pasadas de moda y personajes televisivos sin talento. La desidia llegó hasta tal punto que ni los músicos riojanos iban a ver a sus compañeros de escenario en las sesiones del Parrilla Rock. Sin embargo, en estas fiestas de San Mateo todo parece que vaya a cambiar. Porque otra cosa no pero por fiestas este Ayuntamiento no va a quedar. Y eso que las de San Mateo, dedicadas en origen a festejar el fin de la vendimia, este año se van a celebrar sin que prácticamente haya empezado aún la recogida de la uva.
Dejando atrás radiofórmulas, revivals y grupos de medio pelo, los conciertos de San Mateo de este año son más dignos que nunca. Y, sobre todo, están dedicados y dirigidos a los jóvenes. Quizá sólo haya que poner una pega a la programación, y es que todos ellos (Rosendo, Dover, Orishas y Despistaos) ya han tocado anteriormente en Logroño, la mayoría dentro del festival Actual. Aunque la música comenzó ayer con el recital de El Barrio en el Palacio de los Deportes, los conciertos al aire libre arrancan hoy con Orishas. Venidos a menos desde hace un par de discos, con que toquen un ramillete de sus primeras canciones bastará para que el son cubano impregne de ritmo y baile a todo aquel que lo escuche. Orishas es un grupo que transmite alegría, que contagia la gracia habanera y que invita a seguir escuchando.
Mañana será Rosendo el protagonista, sin duda el más esperado de los conciertos. Con una legión de seguidores allí donde va, su directo en Logroño será especial por el disco de homenaje que los grupos riojanos están preparando con versiones de sus temas más conocidos. Después de un paréntesis en el que el escenario será ocupado por la danza aérea de los argentinos Voalá y los grupos locales, a buen seguro Dover llenarán el jueves. No obstante, es un grupo muy querido en Logroño, al que ya se le vio con éxito cuando apenas despuntaba su primer éxito ‘Devil came to me’ y, más tarde (siempre en el Adarraga) presentando Late at night. El cuarteto madrileño es uno de las pocas bandas que, tras una época de empacho mediático, entrada en barrena creativa y media docena de discos insulsos, supo recrearse con Follow the city lights.
Finalmente serán Despistaos quienes cierren la serie el viernes. Y aunque nunca me hicieron demasiada gracia, por eso de ser un grupo al que le hubiera encantado entrar en televisión, he de subrayar este concierto por los teloneros. Trece Forajidos, de Fuenmayor, con el disco aún caliente Que ladren los perros y callen las balas serán, después de Tierra Santa y su precuela Silencio Absoluto, el tercer grupo riojano que alcanza el nivel para merecer actuar en San Mateo. Y esto está muy bien porque con sólo trabajo, ensayos y música Txinín, Javato y Joselito Apaleao (ahora con Txarra, Estetxa y Sierra) han conseguido abrirse por méritos propios un pequeño hueco en el panorama musical nacional. Parece poco, pero es mucho.
Luego también están los conciertos que no son propios del Ayuntamiento y los que lo son pero lo que son es menos grandiosos. Aprovechando las fiestas mateas las promotoras musicales siempre programan algún concierto gordo. Otras veces han sido La Oreja de Van Gogh, incluso Extremoduro y Albert Plá (aquel año en Las Norias cuando el concierto se convirtió en una batalla campal), y ahora se nos ha ofrecido El Barrio. Para mí, un padre más elegante y que se cree más poeta que el ya de por sí pelma El Arrebato (uno de esos magos de la canción que, como Melendi, con la misma melodía y casi la misma letra hacen diez temas distintos en cada disco), para otros, más poeta que Lorca. Ante lo que sí hay que rendirse es Living Colour. Estarán la semana que viene en la Sala Concept y será uno de los pocos directos que dará la banda en España. Si alguien no los conoce, pero le gusta el rock, el funky y alguna vez botó con las canciones de Rage Against the Machine o Red Hot Chili Peppers, no debe perderse ese concierto. Sobre todo por la guitarra de Vernod Reid, un auténtico guitar hero. Estas fiestas de San Mateo también pueden ser señaladas no sólo como las que más y mejores conciertos va a ofrecer, también por ser la que más grupos riojanos va a tolerar. Además de Trece Forajidos, que cerrarán la Plaza del Ayuntamiento, también tocarán los flamencos Siroco, que se dejan ver menos de lo que merecen, divertidos pasacalles como los de Disieño Jazz Band y Dixiemulando y todo el tropel de grupos del Parrilla Rock. Un total de catorce bandas locales actuarán para dar cuenta de la música que se hace en la ciudad actualmente. Aunque a mí siempre me atrajeron más aquellos músicos de punks que con un generador se plantaban por sorpresa en plena Calle Mayor a improvisar su música hasta que venía la Policía y se producía la desbandada, nunca mejor dicho. Por otro lado, el Parrilla Rock no comenzará hasta bien entradas las fiestas, el miércoles 24, y por la puerta grande, en la Plaza del Ayuntamiento. Los ganadores de las últimas ediciones de la Beca Con Proyección que concede el propio consistorio, Labuela y ElCuartoVerde, tocarán con un abanico de profesionales como Kutxi Romero (Marea), Mamen Rodríguez (ex Las Vulpes) y Rober (ex Silencio Absoluto). La pena, que este evento coincide con uno mejor: Living Colour. También tendrá lugar ese mismo día la final aplazada del concurso Rioja Rock de la academia Musicalia, con tres pesos pesados de la música logroñesa como con Tarangallo, Miedo Azul y Funny Roman Numbers. Demasiada pólvora para un solo día. ¿Seis conciertos en una noche? Esto no es, en ninguno de los sentidos, Benicássim, ni siquiera Actual. El listado de grupos locales lo completan Atypical, Duros de Oído y Octopussy el jueves 25, Missing Soul, Freak Pannik y Moondomain el viernes 26 y Lake Town, The Lost Noize y La Puerta Número Dos el sábado 27, si es que alguno guarda fuerzas para entonces. Pero hablar de música local en San Mateo y no hablar de Makoki el Can y su Grupo Vela es como ir a pescar y volver con la cesta vacía. Las charangas están bien para su lugar: los chamizos; divierte una noche, tal vez dos, quizá, si uno es joven, tres; pero, demonios, uno empieza a querer tanto a este buen hombre como a las comparsas de las peñas que le despiertan a uno por la mañana. Sólo ocurre que no se dosifican las dosis, tanto ‘Maricón el que no bote’ cansa y, claro, aunque uno no quiera, por si las moscas, tiene que dejar de votar.
16 Sep 2008
Harto de Estopa
Recuerdo perfectamente que la primera vez que escuché a Estopa fue en el coche de un compañero de Filología. Óscar Robres los llevaba en el radiocasete de su Corsa y Eduardo, en los asientos traseros, había comenzado a cantar el estribillo «de la falda». Por aquella época yo me había dejado asombrar por el indie-rock y me alejaba de las radiofórmulas, así que desconocía por completo el grupo. Debía de ser el segundo curso de Universidad, creo que 1999, hace ya casi diez años. Y he de aceptar que el éxito de dos chavales (dos hermanos), cansados de fichar en la fábrica de SEAT de Cornellá de Llobregat, me parecía bien. Que triunfaran en la música dos peones era como cuando le toca la lotería a un pobre: da menos envidia que si le toca a un millonario. En alguna fiesta, quizá en algún otro coche, también llegué a oír una maqueta que alguien afirmó que era original de los Muñoz pero de letras con contenido más explícito sexualmente y que «la discográfica había obligado a cambiar para la edición del primer disco de Estopa». Aquellas canciones, claro, podían haber sido originales del vecino del quinto porque apenas se reconocía alguna palabra entre una estruendosa guitarra. Luego fui yo el que acabó harto de Estopa, de su salvajemente cutre video-clip de ‘La raja de tu falda’, de singles como ‘Me falta el aliento’, ‘Vino tinto’, ‘Partiendo la pana’, ‘Fuente de energía’, ‘Pastillas de freno’..., canciones que me amargan cualquier celebración. Aunque, por otra parte, también he de reconocer que me sigue haciendo cierta gracia (y hasta pena) ‘El de en medio de Los Chichos’. Será porque uno ha viajado más de niño que de adulto y recuerda aquellas canciones que inundaban el vehículo familiar pero no sabía muy bien de dónde salían. Estopa es uno de esos grupos que pueden caer simpáticos a cualquiera pero que a uno le persiguen en la radio, en la televisión, en el hilo musical de una tienda, y acaba ahíto de oírles –nunca mejor dicho– siempre la misma canción. Uno se siente un poco inútil diciendo todo esto cuando luego Estopa llena sus conciertos con cinco mil personas y, aunque jure que jamás se comprará un Skoda Fabia, seguro que hay alguno que, encima, se lo compra por ellos. Bien pensado, Estopa debería anunciar que robar y mentir está mal, que mejor estudiar o trabajar. Seguro que –entonces sí– a alguno le deja de gustar Estopa.
Sobre este blog
Ciudad del Hombre
Diego Marín A.DIEGO MARÍN A. (Logroño, 1979) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Rioja, trabaja como redactor y es crítico literario de Diario La Rioja y Punto Radio La Rioja. Ha publicado el libro 'Inmejorable y otros relatos' (2003) y editado títulos como las obras poéticas 'Las eróticas' (2005) de Esteban M. de Villegas, 'Estación del frío' (2006) de Vicente Muñoz Álvarez y 'Orgullo. Poesía completa' (2006) de Armando Buscarini; los epistolarios 'Cartas vivas' (2006) y 'Epístolas líricas' (2007) de Buscarini y la obra teatral 'Los dioses se han fatigado' de Antonio Cillero Ulecia (2007), así como la antología de poemas sobre perros 'Vida de perros' (2007). Actualmente coordina el Aula Literaria de Logroño y codirige Editorial Buscarini.
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