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Entrevista a Piedad Valverde

«Quien ha ganado verdaderamente es el Ateneo Riojano, el fracaso hubiera sido que no hubiera habido ningún candidato»

«Quien ha ganado es el Ateneo, el fracaso sería que no hubiera candidatos»

Piedad Valverde es la nueva presidenta del Ateneo Riojano

Con el 58% de los votos a su favor (85 de los 147 emitidos), Piedad Valverde es la nueva presidenta del Ateneo Riojano. Nacida en la localidad granadina de Baza en 1962, llegó a Logroño en 1988. Aquí se diplomó en Trabajo Social por la Universidad de La Rioja y trabaja como técnico en la Unidad de Infancia-Juventud del Ayuntamiento de Logroño. Además, pertenece al grupo de teatro leído María de la O Lejárraga.

-¿Qué valoración hace de su victoria electoral en las que han sido las primeras elecciones en 22 años del Ateneo Riojano?

-Me desagradan las palabras «victoria» y «electoral». Sí ha habido unas elecciones y un resultado pero, aunque suene muy manido, quien ha ganado verdaderamente es el Ateneo Riojano. El fracaso hubiera sido que no hubiera habido ningún candidato a presidente.

-Casi tan novedoso es que usted sea presidenta como que Antonio Díaz salga de la junta directiva tras veinte años formando parte de la misma. ¿Contarán con él, pese a todo?

-Hemos podido comprobar que en las dos candidaturas había gente con ganas de seguir colaborando ganara quien ganase. Una de ellas es Antonio Díaz, que creo que seguirá participando en temas cinematográficos. Creo que ese es su deseo y nosotros estamos encantados de que así sea.

-¿Cómo analiza el enrarecimiento vivido en las elecciones? Hay quien incluso ha visto un enfrentamiento político entre las candidaturas.

-La política es buena y necesaria y las personas que se dedican a ella cuentan con mi admiración, pero politizarlo todo es negativo. El Ateneo ha contado siempre con personas que se dedican a la política, pero politizar procesos plurales cuando esta institución se define por la independencia, la libertad de expresión, la tolerancia y el respeto es algo incómodo, la verdad. Sin embargo, yo estoy muy tranquila en ese aspecto porque no he hecho nada de lo que tenga que arrepentirme. No he llamado a ninguna puerta, si acaso a algún corazón.

-¿Qué objetivos tiene en cartera para el Ateneo?

-Afortunadamente el Ateneo no está enfermo y no hay que intervenirlo de urgencia. Por tanto, no nos volveremos locos. Intentaremos que no pierda esa buena salud, mantener todo lo bueno que se ha hecho en estos treinta años de su segunda época, sus colaboradores y sus socios. Esos son un objetivo en sí mismo, pero sí que habrá personas nuevas, nuevos objetivos y nuevas actividades, ése es el sentido del cambio. Hay que tener en cuenta que hay tres personas que continúan de la junta directiva anterior, así que no partimos de cero.

-¿Tienen prevista ya alguna actividad en concreto?

-Lo primero, tras los meses de inactividad en verano, será la apertura de curso en octubre, como viene siendo habitual, con una personalidad relevante del mundo de la cultura, pero aún no hay nada cerrado.

Juventud

-¿Ser técnico de dinamización juvenil contribuirá a rejuvenecer el Ateneo?

-He tenido mucho cuidado de no centrarme en juventud a la hora de hablar del Ateneo porque no poseo ninguna cartera con jóvenes, por muchos que conozca por mi trabajo. Yo necesito trabajar, tengo una profesión y pienso que se puede rentabilizar en sentido positivo la experiencia y la gente que conoces por eso. Pero es sólo un aval, nada más.

-El hincapié en el grupo que le acompaña, ¿quiere decir que cualquiera de su junta directiva podría haber sido la cara visible?

-Podría haber sido cualquiera de los miembros de mi junta directiva, sí, pero ellos tienen una función igualmente importante.

-¿Qué le ha empujado entonces a ser usted la presidenta?

-Creo que tengo un perfil humano y técnico que ha hecho que me animen a mí. Cuando le dije a mi hija pequeña que me presentaba me dijo: «Mamá, ¿otra cosa sin cobrar?». Eso me hizo ilusión porque en los tiempos que corren, en que parece que sólo importa el dinero y el poder, es hermoso dar ese ejemplo a los hijos.

-¿Cuentan ya con asesores específicos?

-Aún no me hemos tenido tiempo, pero hay personas como Santiago Vivanco y Fernando Gil Torner que se han ofrecido ellos mismos. También hay otros como Bernardo Sánchez, Miguel Ángel Muro o Jesús Miguel Alonso Chávarri que ya colaboraban con el Ateneo y esperamos que sigan haciéndolo.

Entrevista a Luis García Montero

«No me gustaría dejar de escribir a los 50»

«Hay que reivindicar la poesía como un trabajo noble para la convivencia»

Luis García Montero cierra el curso del Ateneo Riojano presentando su nuevo libro de poesía Vista cansada

Es firma de primera referencia en la poesía nacional actual. Premios como el Adonáis, el Loewe, el Nacional de Poesía o el de la Crítica avalan libros como Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn (1980), El jardín extranjero (1983), Habitaciones separadas (1994) y La intimidad de la serpiente (2003), aunque hoy acude al Ateneo Riojano en su cierre de curso para presentar Vista cansada (Visor, 2008), su última publicación poética, a modo de memorias en verso. Luis García Montero (Granada, 1959) es catedrático de Literatura Española de la Universidad de Granada y militante de Izquierda Unida.

-Su oculista le dijo que realmente tenía la «vista cansada» y usted decidió poner ese título a su libro, pero, ¿por qué?

-Me pareció un título significativo porque, por una parte, toma conciencia el paso del tiempo y, por otra, encierra algo de optimismo. Quien acude al oculista y se pone gafas es porque no quiere quedarse ciego y desea seguir viendo, seguir leyendo.

-Lo que sí parece Vista cansada es unas memorias poéticas. ¿Por qué, en esta ocasión?

-Este año cumplo los 50 años y creo que medio siglo es un buen tiempo para meditar sobre el paso de la historia personal, de la propia biografía. España ha pasado mucho en estos años, ha pasado de una dictadura a una democracia. Meditar sobre mi vida también ha sido meditar sobre la Historia, cuando yo era niño y vivía en la Andalucía franquista no es lo mismo que, ahora, de adulto, en Madrid, con la inmigración y otros problemas.

-Usted ha declarado en alguna otra ocasión de recordar es comparar. ¿Con quién se compara en este libro?

-Recordar siempre es un ejercicio de conciencia y la memoria es elaboración. Uno siempre compara el pasado con el presente, lo que uno fue con lo que es, y siempre hace ajuste de cuentas con uno mismo, analiza lo que ha cambiado y cómo de leal es con lo que creía y pensaba antes. Un libro de inevitable extensión social como Vista cansada no sólo no debe considerar odiosas las comparaciones, es que son necesarias.

-Además, el libro está repleto de dedicatorias. Casi parece una despedida.

-Cuando uno va publicando y encontrando su propio mundo tiene miedo a repetirse. En el ejercicio de la escritura eso se convierte en miedo a no saber qué decir y no saber si tendrá la necesidad de escribir un poema nuevo. En Vista cansada sí he tenido necesidad de recapitular sobre mi mundo poético y espero seguir teniendo cosas que decir en lo sucesivo porque no me gustaría dejar de escribir a los 50. Pero el tono de reencuentro con el pasado sí existe, es el tono de alguien que debe hacer saldo de su existencia.


Logroño

-Su obra se ha clasificado en multitud de corrientes, poesía urbana, «la otra sentimentalidad», política por su vinculación con IU pero..., ¿se siente realmente dentro de una línea poética?

-Creo que la creación poética tiene un calado civil importante. Toda creación tiene un matiz social importante, aunque la política, en general, está muy desprestigiada porque se han salido con la suya quienes han unido política con corrupción. Hay que reivindicar la poesía como un trabajo noble para la convivencia, un poeta puede y debe sentirse vinculado con lo que sucede porque no sólo debe dedicarse a unir palabras de modo que queden bonitas, también tiene que darles sentido. Lo grave, lo peligroso, es escribir panfletos, perder la independencia.

-Las ciudades son un tema recurrente en su obra y Logroño ha aparecido en ella en alguna ocasión. ¿Qué le ha conducido literariamente hasta aquí?

-Siempre he prestado especial atención a las ciudades porque soy un viajero curioso. Además, la condición del viajero se identifica bien con la del escritor, los ojos que miran desde la extrañeza ven cosas que para los demás pasan de largo. Me atrae convertir en materia literaria la ciudad que descubro, como fue Logroño en 1993, con motivo de un viaje a la ciudad por una intervención literaria, precisamente al Ateneo Riojano, donde estaré hoy de nuevo. Entonces sentí curiosidad por la ciudad y quise proyectarla con una trama literaria que dio lugar a ‘Dedicatoria’.

Las musas de Rorschach

Las musas de Rorschach
Los autores de 'La musas de Rorschach'.

El libro de relatos Las musas de Rorschach supone el segundo número de la colección 'La Imprenta de Armando' de Editorial Buscacini. Las musas de Rorschach será el protagonista de la cita del mes de junio del club de lectura Café con Libros del Espacio Fundación Caja Rioja-Santos Ochoa (viernes 27, 18.00 horas). Las musas de Rorschach reúne tres relatos (‘Dedicatoria’, ‘Querida Luisa’ y ‘Los motivos de Rozman) de tres autores (Luis García Montero, Javier Casis y Luis M. Díez Merino) escritos en tiempo y forma diferentes pero que, a pesar de ello, semejantes.

Luis García Montero abre el libro con ‘Dedicatoria’, un relato ambientado en la ciudad de Logroño y el Ateneo Riojano que narra la historia de un profesor universitario que acude a un tribunal de tesis en la Universidad pero que acaba topándose con su doble y su musa. Javier Casis aporta su cuento ‘Querida Luisa’, una narración fantástica cuyo argumento funciona como antecedente de La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares. El protagonista, al fallecer su esposa, manda construir una máquina capaz de vencer a la muerte. Por último, Luis M. Díez Merino cierra el volumen con ‘Los motivos de Rozman’, un relato en el que al tema del doble y la inspiración del artista se suma Adolfo Bioy Casares como protagonista del texto.

María José Marrodán

«La vida te reta y a mí me gustan los retos»

«La vida te reta y a mí me gustan los retos»

María José Marrodán ha sido presidenta del Ateneo Riojano desde 2002. En la asamblea de socios anual celebrada el pasado 5 de junio hizo pública su marcha de la presidencia a falta de cumplir dos años más de su segunda legislatura al frente de la institución. Pedagoga de profesión, es autora de libros didácticos y de poesía, además de directora el grupo de lectura poética A Tempore. El próximo 20 de junio finaliza el plazo para presentar candidaturas a presidencia del Ateneo y el 8 de julio se procederá a las elecciones. Marrodán avanzó que el próximo socio por mérito propio del Ateneo Riojano será el colaborador de Diario La Rioja Miguel Ángel Muro.

-Ateneo Riojano y María José Marrodán eran ya una simbiosis, ¿quién se queda más sólo?

-Ninguno se queda sólo porque ambos hemos aprendido, crecido, madurado y hecho buenos amigos.

-La dimisión no ha tenido que ser una decisión fácil. ¿Cómo consiguió tomarla?

-Siempre hay un factor desencadenante, pero no es el único. Hay cansancio físico porque el desgaste diario es muy duro teniendo en cuenta que además atiendo a mi familia, a mi trabajo... La decisión me permitirá disfrutar más de mi familia, cuidar mi espalda (que está muy deteriorada y lo necesita) y enfrentarme a nuevos retos profesionales.

-Lloró en la asamblea de socios al comunicar su decisión. ¿Hay lugar para la vuelta a atrás?

-Sí, me emocioné un poco y lloré. ¿Cómo no hacerlo cuando los socios te dicen que no puedes dejarlo, que te quedes y que te agradecen de corazón los esfuerzos realizados? Pero no hay vuelta a atrás, sólo el compromiso con una institución tan importante en mi vida como el Ateneo. También algo de tristeza porque la forma de ayudar a muchas personas no será igual.

-¿Y qué motivos le han conducido a dimitir como presidenta?

-He dedicado muchas horas al Ateneo tanto en bambalinas como en intendencia o de cara al público y también tengo que buscar mis propios huecos para escribir. Por otra parte, los objetivos que me propuse en 2006 ya los he cumplido. Finalmente, mi editorial me propuso realizar materiales educativos más complejos y eso requiere por mi parte una dedicación que no puedo dar si lo compagino con el Ateneo, como hasta ahora. La vida te reta y a mí me gustan los retos.

-Además de lo laboral, siempre se sospecha de los famosos «motivos personales». ¿Ha habido alguno en esta ocasión?

-A nivel personal estoy muy satisfecha, sobre todo de la respuesta de la gente que viene al Ateneo a contarte sus proyectos y donde poder colaborar. Son muchos los «motivos personales» los que me seguirán uniendo al Ateneo.

-¿Puede confesar algo inconfesable de las asambleas o juntas?

-Los secretos de la cocina son eso: secretos; ningún chef te lo confesará nunca. Pero te diré una cosa: el ingrediente mágico del éxito de este Ateneo tan dinámico y multicultural es la ilusión, la creatividad, el esfuerzo, el esfuerzo y el esfuerzo.

Treinta aniversario

-Con usted, el Ateneo ha cumplido los treinta años de su segunda época. Ahora que verá los toros desde la barrera, ¿con qué recuerdo se queda?

-Con varios, como los logros conseguidos: treinta empresas colaborando cuando antes sólo había tres, un 37% más de socios, una sede actualizada, diez convenios de colaboración, la catalogación de la Biblioteca... En total, veinticuatro nuevas iniciativas en seis años.

-¿Qué le sedujo para presentarse como candidata a presidenta del Ateneo Riojano en 2002?

-El Ateneo Riojano era un reto fantástico, sobre todo desde donde las anteriores personas lo tenían situado y las ideas que me sugería y que hemos desarrollado.

-Ponga la mano en el fuego, ¿quién le gustaría que le sucediera en el cargo?

-Desde luego alguien capaz de esforzarse porque el Ateneo siga cada día más vivo, que sea un ateneísta que crea en la idea de que el Ateneo es por encima de cualquier persona que esté, estuvo o estará.

Entrevista a Julia Navarro

«Creo mundos pero también debo ocuparme de que haya leche en la nevera»

Julia Navarro ofreció la conferencia Literatura y creación en el Ateneo Riojano dentro de las jornadas Mujer y literatura

La periodista Julia Navarro (Madrid, 1953) es una de las firmas más exitosas del panorama literario actual. El espaldarazo editorial le vino con la novela La Hermandad de la Sábana Santa (2004), aunque la encumbró La Biblia de barro (2005). Posteriormente, su último libro, La sangre de los inocentes (Plaza & Janés, 2007), también resultó un best-seller y redondeó las mareantes cifras: entre los tres títulos, más de dos millones de ejemplares vendidos y publicados en 27 países.

-Pregunta obligada: como periodista parlamentaria, ¿qué opinión le han merecido los debates entre Zapatero y Rajoy?

-Me parece increíble que sea noticia el que haya un debate, eso es triste. Han sido muy encorsetados, los periodistas no debemos aceptar que los políticos pongan las reglas del juego.

-Entrando en materia, literatura y creación. ¿Sobre qué hablará en su conferencia de esta tarde?

-Sobre cuál ha sido mi proceso para llegar a la literatura, sin olvidarme de la mujer trabajadora y sus dificultades, con una vida paralela a la literatura por la familia y el trabajo. La mujer tiene las dificultades del día a día y muchas, como en mi caso, no tenemos el privilegio de sentarnos a escribir y cerrar la puerta. No puedo ponerme a escribir y decir 'Cuando acabe el libro ya sabréis de mí'; si tienes una familia, creas mundos pero también debes ocuparte de que haya leche en la nevera y de que tu hijo vaya al dentista.

-¿Cree que hubiera cambiado su trayectoria literaria de haber sido hombre?

-No me puedo poner en otra piel, pero reconozco que en literatura he tenido suerte. No me quejo. La sociedad sigue siendo machista; es verdad que se ha avanzado mucho en derechos, pero no se ha logrado al 100%. Yo no me quejo porque en mi casa sí hay reparto pero aún vivimos en esa sociedad que retrató Carmen Rico Godoy en el libro Cómo ser mujer y no morir en el intento: las mujeres trabajadoras aún seguimos intentándolo.

-Usted es referencia del best-seller en España. ¿Da vértigo?

-El éxito me ha llegado mayor y no sé cómo me hubiera afectado de llegarme a los veinticinco, si me hubiera convertido en idiota. Pero la suerte es que a los lectores les gusten mis libros. No hay vértigo, soy periodista y el hecho de tener una profesión me hace afrontar las novelas con tranquilidad porque no me juego la vida en cada libro.

-¿Puede avanzar algo sobre la adaptación cinematográfica de La Hermandad de la Sábana Santa?

-Filmax compró los derechos y hasta ahí, no sé nada más.

Entrevista a Emiliano Frías

«He dejado la ganadería de un lado y ahora observo el comportamiento de las personas»

«He dejado la ganadería de un lado y ahora observo el comportamiento de las personas»

Emiliano Frías presentó en el Ateneo Riojano su nuevo libro Cartas y relatos a una musa

Las «cartas al director» son una sección histórica e imprescindible en cualquier periódico y éstas también tienen firmas habituales. Emiliano Frías González es una de ellas. Nacido en Dueñas (Palencia) en 1933, se trasladó a Haro muy joven y allí trabajó como pastor de ovejas. Actualmente, ya jubilado, vive en Logroño y, esta misma tarde, con motivo del Día de San Valentín, presentó en el Ateneo Riojano su nuevo libro Cartas y relatos a una musa, en el que recopila relatos, poemas y cartas al director (algunas de ellas publicadas en Diario La Rioja). Anteriormente también ha publicado el libro De las ovejas, todo (1997).

-Mañana presenta su libro, apostando por él con la autoedición y con musas de por medio.

-Veía que era muy difícil contar con un editor así que no quedaba otra solución que publicar por mi cuenta. Admiro a todo escritor que dedica muchas horas a escribir y, luego, autofinanciarse una edición. Siempre he sido un autor extraño, he creído en la inspiración, por eso hablo de las musas.

-No parece época de musas pero usted las recupera.

-Tuve un profesor hace años que se reía cuando me veía leer libros sobre musas pero, bueno, si a mí me sirve eso, ¿por qué desecharlo? Juan Manuel de Prada decía el otro día que le servía mucho la inspiración, y, aunque no dijo cuál, yo sé que es la mujer.

-A Prada también le inspira mucho la fe, ¿y a usted?

-No tanto, la verdad. Más el gremio femenino.

-¿Y quiénes son sus musas?

-Muchas. La primera que tuve fue mi madre, que me sirvió de musa y aún me acuerdo de ella. Mi madre no tuvo la oportunidad de aprender, podría haber sido una gran escritora y lectora, pero tenía que darme las cartas para que se las leyera. Aquello me empujó a aprender a leer y escribir para que nadie tuviera que hacerlo por mí. Ahora me sirve mi mujer y, sobre todo, mi nieta. También me marcaron mucho las adolescentes. En Haro traté mucho con las chavalas de diecitantos, amigas de mis hermanas pequeñas, con sus ingenuidades y sus salidas de tono; esa candidez juvenil es muy literaria.

-Pero también escribe a los directores de los periódicos. ¿Qué le conduce a escribir sus cartas a los periódicos?

-Las cartas al director me atraen porque denuncian y critican lo que está mal de la sociedad. A la gente le gustó lo primero que escribí y eso animó a continuar haciéndolo. Las cartas a los periódicos hay que meditarlas mucho porque las lee mucha gente y, si no es buena, no se publica. No me suelo meter mucho en política, que es un tema muy peliagudo, pero hablo de toros, de literatura, del Logroñés, del maltrato de los niños en el colegio por parte de sus compañeros, de la propia ciudad de Logroño...

-Por tanto, ha abandonado su temática pastoril pero, ¿qué le queda de aquello?

-De las ovejas he aprendido mucho, por su comportamiento. Aquello ha quedado en una etapa anterior de mi vida, aunque no lo he olvidado. He dejado la ganadería de un lado y ahora observo el comportamiento de las personas, de lo que se aprende mucho también.

-¿Es cierto que Carmen Sevilla le compró personalmente varios ejemplares de De las ovejas, todo?

-¡Sí! Llamó a mi casa y dijo «Soy Carmen Sevilla y quería contactar con Emiliano Frías para adquirir algunos ejemplares de De las ovejas, todo». Mi hijo pensó que era broma, pero era ella y me compró algunos libros para sus empleados, sí. Y luego me llamó muchas veces, ya fallecido su marido, para preguntarme sobre su ganadería. Yo le aconsejé mucho sobre sus ovejas.

El Ateneo Riojano cumple 30 años

Parte de la Historia

El Ateneo Riojano celebra su 30 Aniversario con la publicación de un libro conmemorativo sobre su vida e historia

«Promover la difusión de actividades culturales en cualquiera de sus manifestaciones» como asociación sin ánimo de lucro, así se autodefine el Ateneo Riojano en sus estatutos. Creado en 1923, en plena Guerra Civil (1936) fueron incautados sus bienes y quemados sus libros, pasando su propiedad al gobierno regional para, finalmente, ser cedido en usufructo a sus socios. En 1977 fue reabierto para convertirse, desde entonces, en parte de la Historia local. No obstante, por su sala han pasado infinidad de artistas, ha vivido momentos de auge y desencanto hasta tal punto de que, en los 80, tuvo que solicitarse la asesoría de algunos arquitectos por la masiva afluencia de público y ante el posible derrumbe de la planta. Miguel Ángel Muro, coordinador del Seminario de Creación y Crítica Literaria que aún se celebra allí, recuerda que «entonces, los llenos eran monumentales. Alguien, la presidenta supongo, nos advirtió del riesgo y creo que tuvimos que consultar sobre la resistencia del suelo».

Hoy el Ateneo Riojano, que sigue impertérrito situado en el número 1 de la calle Muro de Cervantes, en pleno centro de la ciudad, está presidido por María José Marrodán, que recoge el testigo de los ex presidentes José Díaz, Teo Sabrás, Jerónimo Jiménez, Michel García y Rosa Herreros. A pesar de la amplia oferta cultural actual de Logroño, hay que percatarse de que hace apenas diez años el Ateneo Riojano era el único foco cultural que existía en la ciudad y, por tanto, hoy es el decano de las programaciones culturales en la ciudad.

Entre sus más de 70 autores, el libro conmemorativo Voces y miradas del Ateneo Riojano (19772007), cabe destacar los prólogos iniciales del presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, que considera a la institución como «un punto de encuentro abierto a todos los riojanos y a todas las ideas»; del consejero de Cultura Luis Alegre, que la destaca como «un lugar en el que poder defender una idea no signifique tener que excluir otra»; del alcalde de Logroño, Tomás Santos, que recuerda, por otra parte, que «por su causa muchos de ellos fueron represaliados, encarcelados o incluso asesinados en la incivil guerra del año 36»; de la actual presidenta, que narra su entrada al mismo y reconoce también a los asistentes de los actos, mientras que el escritor Lorenzo Silva rememora su paso por el propio Ateneo Riojano.

El libro se compone de cinco capítulos que dan voz a sus antiguos presidentes, los miembros de sucesivas juntas directivas, autoridades, escritores y artistas, reconstruyendo la historia viva del Ateneo Riojano, por el cual es difícil, si no imposible, encontrar a alguien en nuestra tierra que, vinculado a la cultura, no haya pasado por él. Pero también escritores de la talla de Francisco Brines, Vicente Gallego, Andrés Neuman, Merardo Fraile o el humorista gráfico Forges, todos ellos colaboradores del volumen, al igual que el director del Instituto de Estudios Riojanos José Miguel Delgado Idarreta, que destaca la estrecha colaboración de ambas (y vecinas) instituciones, al igual que el rector de la Universidad de La Rioja José M.ª Martínez de Pisón, o el directo de Diario La Rioja José Luis Prusén, que señala que periódico y Ateneo son «compañeros de viaje en un itinerario que sólo es transitable por las sendas de la libertad, la pluralidad, la tolerancia y la disposición a compartir lo que se conoce».

Del libro Voces y miradas del Ateneo Riojano se han editado 1.500 ejemplares, en colaboración con el Gobierno de La Rioja, Ayuntamiento de Logroño, Mercedes Benz y Caja Laboral, que serán distribuidos gratuitamente en la propia sede de la institución. La celebración del 30 aniversario de la reapertura del Ateneo Riojano viene a completar las distintas acciones que en el último año ha culminado su actual junta directiva, como la remodelación del salón de actos, que actualmente recoge diversas exposiciones, además de actos públicos como el de hoy, la actualización del logotipo, la creación de la web oficial www.ateneoriojano.es o la catalogación, gracias al Plan General de Catalogación del Ministerio de Cultura y la Biblioteca de La Rioja de los más de 3.000 volúmenes de su biblioteca.

Entrevista a María José Marrodán

Nacida en Logroño y licenciada en Pedagogía, María José Marrodán Gironés es orientadora escolar y preside el Ateneo Riojano de Logroño desde 2002. A sus libros sobre Educación Infantil se suman dos libros de poesía (Desde el corazón de la luna y Guantes de extrañeza en las maletas) y la coordinación del volumen Voces y miradas del Ateneo Riojano. 1977–2007.

-¿Cómo valora sus cinco años como presidenta del Ateneo Riojano?

-Muy positivamente porque el Ateneo Riojano se ha abierto más, si cabe, a la población y a las instituciones, manteniendo su espíritu inicial pero aunándolo con nuevos proyectos.

-¿Un momento especial para el recuerdo?

-Muchos..., imposible elegir uno. El día que fui elegida presidenta, claro, que fue un día maravilloso pero a la vez de temor ante la nueva responsabilidad. También el día que concedimos el Premio a la Tolerancia junto a otros 30 ateneos españoles, un acto inigualable que va camino de no volver a repetirse porque en años sucesivos se ha convocado en Badajoz y Albacete y sólo se ha conseguido reunir a seis ateneos. Y, por último, cada una de las cenas de gala, donde se reconoce la labor de los presidentes anteriores y se asienta el trabajo de la actual junta directiva.

-¿Y uno para huir?

-La inquietud que precede a los próximos actos, como el de hoy. Sobre todo en los más relevantes. El nerviosismo de esos eventos en que crees que no saldrás de esta pero luego, felizmente, prosperan.

-¿Cuáles son los proyectos de futuro en el Ateneo?

-Fundamentalmente, seguir expandiéndonos a más ciudadanos para que la participación sea más activa. En breve realizaremos unas jornadas de puertas abiertas para que nos conozcan alumnos de colegios e institutos. El próximo año seguiremos con las publicaciones que ahora iniciamos y editaremos los trabajos del taller de creatividad literaria y los poemas premiados en el concurso de poesía. En definitiva, seguir avanzando.

Juan Antonio González-Iglesias en Logroño

«Me siento absolutamente solo en lo literario»

El poeta Juan Antonio González-Iglesias, XIX Premio Loewe, presentó su libro Eros es más (Visor, 2007) en el Ateneo Riojano


Juan Antonio González-Iglesias es una de las voces más valiosas de la poesía nacional actual. Profesor de la Universidad de Salamanca, ha publicado libros de poesía como La hermosura del héroe (1993; Premio Vicente Núñez), Un ángulo me basta (2002; Premio Generación del 27) y Eros es más (Visor, 2007), con el cual obtuvo el XIX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe. Además, es uno de los colaboradores de la reciente antología de poemas sobre canes Vida de perros. El pasado lunes 12 de noviembre participó en el Seminario Presencias Literarias de la Universidad de La Rioja.

-Su obra fue incluida en la antología Feroces, sobre poéticas radicales, marginales y heterodoxas. ¿Qué le queda de esa denominación?

-Me queda lo poético: el deseo de seguir estando a la altura del retrato, tan bello y tan generoso, que Isla Correyero escribió sobre mí. Así es como me gustaría ser. Verme en ese espejo ideal. No me queda lo literario: si por Feroces entendemos un grupo, ya entonces me desmarqué de eso. Si ese grupo fuera coherente, antisistema en lo político, ajustado a los estereotipos de la ultraizquierda, entonces no me queda nada. Compruebo con cierta melancolía (también con optimismo) que casi todo lo que se decía sobre cumplir cuarenta años es verdad. Por otra parte, con diecisiete años empecé a estudiar el
pasado clásico. La heterodoxia adopta muchas formas, igual que el margen o la radicalidad. Allí mismo me parece que avisé sobre esto. A menudo me siento absolutamente solo en lo literario y en lo político.

-La belleza es una constante en su creación poética, ¿por qué?

-Por humano. Concretamente por griego. Pero precisamente por eso la belleza mejora con las imperfecciones.

-En su obra poética hay tradición clásica, supongo que por ser lector y profesor de esta literatura.

-Ya no sé qué fue primero. Desde el bachillerato he tenido la educación de un ciudadano de Atenas o de Roma. (Me gustaría reivindicar para la enseñanza pública varios años de lenguas clásicas y un bachillerato de al menos cuatro años: es un lujo que la democracia inexplicablemente ha suprimido). Lo cierto es que ahora llamamos tradición clásica al mantenimiento de la tradición occidental. Me gusta la naturalidad de los griegos, su plenitud corporal, su ideal de excelencia, la floración prodigiosa de todas las ramas de la cultura, la fuerza de un logos (poético o filosófico) que puede decir el cosmos o el eros sin zonas de sombra. Roma es muy distinta. Representa para mí la continuidad física con Grecia. El puente romano que veo desde mi casa resume el contacto directo con el mundo antiguo.

-Pero, por el contrario, no duda en dedicarle un poema a la capoeira, la gimnasia rítmica, el snowboard o internet. ¿Por qué?

-Porque no hay conflicto entre todo lo anterior y el ser un hombre de mi tiempo. Estamos muy acostumbrados a pensar que los contrarios se excluyen. En realidad, se necesitan. Hay que recordar la moneda, con sus dos caras. La poesía es el lenguaje que hace compatible lo que parecía incompatible. Además, todo lo que me ha mencionado estaba contenido como semilla en el mundo griego: deporte, danza, comunicación matemática.

-Su poesía, por tanto, más que joven, es actual.

-No sé si puede calificar a la poesía de joven. La mía desde luego nunca lo fue porque publiqué mi primer libro con 30 años. Vivo tan inmerso en la actualidad que hago todo lo posible por apartarme de ella. La poesía nos recuerda que nacimos en una época y en un país, pero podríamos haber nacido en cualesquiera otros. Nos recuerda que somos humanos.

-En uno de sus poemas de Eros es más afirma que la vendimia es como un ejercicio zen. No sé si estarán muy de acuerdo los vendimiadores riojanos. Cuéntenos algo sobre este poema.

-El poema describe muy detalladamente el trabajo físico de la vendimia, el dolor que espera al final de la jornada. Yo lo conozco de segunda mano, por un alumno mío que faltó a principio de curso. Él era de La Mancha, pero también estamos ante algo universal, que describe, estoy seguro, la realidad de La Rioja. Suya es la frase de que se parecía a un ejercicio zen. A mí también me sorprendió esa afirmación y acabé guardando esa sorpresa en el poema. Me gustaría contar que dediqué ese poema a mi madre porque ella lo leyó en un programa de radio que conduce.

Sobre este blog

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Ciudad del Hombre

DIEGO MARÍN A. (Logroño, 1979) es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Rioja, trabaja como redactor y es crítico literario de Diario La Rioja y Punto Radio La Rioja. Ha publicado el libro 'Inmejorable y otros relatos' (2003) y editado títulos como las obras poéticas 'Las eróticas' (2005) de Esteban M. de Villegas, 'Estación del frío' (2006) de Vicente Muñoz Álvarez y 'Orgullo. Poesía completa' (2006) de Armando Buscarini; los epistolarios 'Cartas vivas' (2006) y 'Epístolas líricas' (2007) de Buscarini y la obra teatral 'Los dioses se han fatigado' de Antonio Cillero Ulecia (2007), así como la antología de poemas sobre perros 'Vida de perros' (2007). Actualmente coordina el Aula Literaria de Logroño y codirige Editorial Buscarini.

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