Bella silueta esbozada, de testigo mi pared,
La luna desobediente te presenta,
Y seduciendo mi penumbra te encuentro
Para saciar tú sed
Te alejas de la calma
Y en la oscuridad tu piel roza la ternura,
La noche intuye pasión,
Y en el silencio tu respiración me llama,
Tan solo con mirarte desenmascaro a la razón
Más huye la quietud y la noche me hace beber,
Brebaje amargo de normas escritas del ayer,
Tú, conciencia, que nadas en ácidas reglas por romper.
Pero dulce es el sentir que se inmiscuye
Fuerte en el ocaso,
De celosas agujas en constante transcurrir,
Y con tu aroma adormecido en mi cama,
Envuelto en tu sombra me quedo
por tu ausencia, oscuro devenir.

