La Rioja

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Sábado de estreno
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Belén Martínez-Zaporta | 08-04-2017 | 20:12| 0

Los hombres definitivamente han ganado peso en la moda que se luce en la calle San Antón. Massimo Dutti abrió el mes pasado –sus obras fueron rápidas- un renovado espacio dedicado a ellos. La firma de Inditex unió el local que hasta hace muy poco ocupaba Fosco para darles su merecido lugar a los chicos y es que ellos también les gusta la moda. Bien lo sabe la cadena de Amancio Ortega apuesta por la moda masculina y Bershka, otra de sus tiendas de la capital riojana acaba de amoldarse a esta visión.

Después de las fiestas navideñas vimos con extrañeza como cerraba Pull&Bear en esta calle,  pero supimos poco después que el local no iba a quedarse vacío, sino que formaría parte de la juvenil firma en Logroño, como indicó Javier Campos en uno de sus artículos en Diario LA RIOJA. Este viernes pude ver que iban desmontando los enormes paneles grises que desde hace algo más de un mes ocultaban de las curiosas miradas cómo iba a ser la reforma de todo Bershka para incluir la ropa para ellos en el local. Este sábado Bershka aparecía en San Antón más en forma que nunca, estaba radiante y qué mejor manera de comprobar si los cambios han sido para mejor que entrar como clienta.

Como es lógico ha ganado fachada por lo tanto también escaparate. Dos accesos. El de la derecha te lleva directo al espacio para ellos, el de la izquierda, al nuestro. Las cajas, que hasta ahora se habían situado a la entrada del local, en el lateral de la derecha, han quedado al fondo, lo que me ha resultado más cómodo, ya que a la hora de salir nadie te interrumpe el paso. Además, ahora es más fácil cubrir el espacio en una mirada, menos recovecos, una visión ‘más limpia’.

Sin dudarlo Bershka ha ganado en luminosidad, como si en el fondo del local se hubiera abierto una ventana. Allí, se ha colocado una sección de complementos, más ordenada y más amplia. Collares, pulseras, mochilas… al fondo los probadores. De madera clara, con mucha más luz y con banquetas, alguno de estos vestidores más grande que los demás. Esta imagen me ha hecho olvidar en minutos aquel pasillo que los acogía antes y en el que, perchas en mano, a veces te parecía de noche.

No me ha parecido que las chicas hayamos perdido espacio en favor de los chicos, eso me ha agradado, me parece bien que estén en nuestras tiendas, pero todo con su equilibrio (que no se lo tomen a mal). En la zona para las mujeres, perfectamente indicada y diferenciada, he observado que el suelo del local había cambiado, ahora tiene un tono de madera que lo hace más acogedor. Para nosotras ha llegado allí la primavera: había vestidos largos, cortos, tops de encaje, camisetas, bodys, mucho vaquero (incluso en forma de una bonita falda rosa) y el calzado, combinado con algunos modelos. Por supuesto, la marca no ha olvidado la ropa más deportiva, que también está presente.

Además, la tecnología ha entrado de lleno en el nuevo Bershka aportando movimiento desde las paredes, ¿cómo? con grandes pantallas que muestran algunos vibrantes montajes con las nuevas tendencias. Y para que nos hagamos una idea, se han colocado algunas de un tamaño más similar a una ‘tablet’ sobre determinados conjuntos y que muestran cómo queda ese modelo. Cerca de la caja hay otra zona de complementos en las que llamaban la atención fundas para móviles, parches para cazadoras o coquetos calcetines para llevar con zapatos. Aunque me parece que más de una nos resistimos a esta tendencia (no me veo), seguro que quienes forman las generaciones posteriores acabarán por atreverse con ellos.

¿Y en la parte de los chicos? Estampados de camuflaje, vaqueros, pantalones cortos, muchas gorras, zapatillas… Pero de esto les dejaremos que opinen ellos, aunque creo que estarán a la altura de las chicas Bershka.

 

 

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Disfraces para todos
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Belén Martínez-Zaporta | 10-02-2017 | 22:00| 0

Trasformarse, convertirse en dibujo animado, en princesa, en india, en vaquero en los últimos super héroes, en alguien que no eres tú… Llega la fecha y la pregunta es ¿estás preparado? La invitación es para todos, hay que disfrazarse. El Carnaval es una fiesta histórica, aunque no pensemos en ella de esa manera. Es una tradición que en España estuvo prohibida durante décadas, pero a pesar de estar perseguida se celebró en fiestas privadas, sin hacer mucho ruido, e incluso en algunos municipios se ‘mezcló’ con celebraciones religiosas para apartar la mirada dela censura. Considerada una festividad de permisividad y de crítica social -muy acorde con el humor español- los historiadores sitúan su origen, entre otros, en el Imperio Romano. Lo cierto es que hasta el gran Cervantes se refirió a ella en el Quijote como ‘carnestolendas’ (Carnaval). Está en nuestro pasado, está en nuestro presente, hay mil razones para celebrarla y ninguna excusa para pasarla por alto.

Para mi generación el Carnaval ha estado siempre ahí, con poca fuerza cuando éramos niños y avanzando en su conquista de la calle conforme hemos ido cumpliendo años.

 

En el Logroño de mi adolescencia muchas veces tuvimos que recurrir a las modistas para hacernos con el disfraz  que ese año tocaba –porque estaba de moda o era el que apetecía- pero hubo dos tiendas que en poco tiempo vimos como los estandartes del Carnaval: la desaparecida Mascarada–cuyo local estaba en la calle Chile y de la que nos despedimos por jubilación- y El Carrusel, que sigue vivita y coleando en Pérez Galdós y en la calle Labradores.

José Luis García es el padre de este comercio que nació en 1994. Tras su jubilación, son sus hijos José, Rubén e Iván quienes llevan las riendas del negocio y traen a sus estanterías el último grito en disfraces, maquillaje, complementos para Halloween, despedidas de solteros –también de solteras ¿eh?- fiestas temáticas y el rey de estas celebraciones, el Carnaval. No pude resistir el acercarme a conocer cuáles son las tendencias de este año, en este campo también hay tendencias, y quise aclarar algunas dudas sobre la seguridad. Que lo que compramos no suponga un peligro para nuestra salud es lo que diferencia y define un comercio serio y del que no lo es. En el mundo de los disfraces se refiere, además de a la ropa, al maquillaje, los sprays, complementos y pelucas.

No fui la única que esta semana fue a El Carrusel pensando en cuál es el perfecto disfraz. Al entrar por la puerta pude ver a una radiante mujer que ya se miraba al espejo con un aspecto acorde a una fiesta de los ‘años20’ y a un conocido jugador de balonmano del Naturhouse,que  miraba una peluca (estos chicos tienen mucho humor).

Tras el mostrador estaba aquel día Rubén García, que me atendió y me apuntó que la mujer se estaba probando uno de los 500 modelos que hay disponibles en El Carrusel. De cada uno de ellos hay uno de prueba para que el cliente pueda verse con él y sobre esa referencia pedir el modelo. Comprar a ciegas siempre es muy difícil.

Por el escaparate ya pude intuir lo que este año es tendencia: todo lo que tenga relación con Star Wars (buzos, cascos, complementos…), Pikachu, el gran conocido Pokemon también está en esta lista –no hay que olvidar la fiebre del Pokemon Go-, y triunfan los super héroes. El cine, los videojuegos y las redes sociales marcan el camino y la actualidad se mezcla así con la tradición carnavalera. No faltan clásicos en estas perchas: indios, vaqueros, profesiones, animales en general…¡imaginad lo que hay entre quinientos!

El maquillaje era una de mis preocupaciones como consumidora. Rubén me reveló primero una diferencia: “En Carnaval tiene más peso el disfraz que el maquillaje, ocurre al revés en Halloween. En esas fechas hacemos incluso algún taller con Martín, de Sapo Producciones, para que la gente vea cómo se puede maquillar, crear deformaciones con látex líquido…”. En Carnaval las opciones que triunfan son el color, las brillantinas, que este año han estado sobre los labios y las pasarelas ¡Dejémos volar la imaginación!

¿Son seguros para la piel?, le pregunté. Rubén me explicó que trabajan con dos marcas, que son la española Skarel y Grimas. Ambas han pasado todos los controles que se exigen por seguridad para la salud e incluso ahora –puede verse en el escaparate donde Skarel mostraba qué puede llegar a hacerse con sus pinturas- están libres de gluten, parabenos y otras sustancias. Además, son maquillajes “al agua”.

“Muchas veces el problema no es que se produzca una reacción alérgica es que los que no son al agua pueden resultar muy grasos, depende de la piel de cada uno”, aclaró Rubén. Esto era lo que en el pasado podía provocar que apareciera algún grano porque no dejaban respirar la piel. Eso sí, un consejo personal, quienes tienen la piel sensible deben de ser conscientes de que hablemos de maquillajes, cremas u otros productos que se aplican sobre ella, hay que mirar que no vaya a resultar demasiado fuerte para nuestro rostro, como haríamos con cualquier hidratante de las que, por ejemplo, llevan perfume. Para ese tipo de cutis no es lo ideal, esto ya depende de nuestras características.

Por temáticas

Paseé  un poco por el espacioso local. Hoy en día está ordenado por temáticas y sus productos perfectamente clasificados: sobreros de todo tipo (de magos, de vaqueros, cascos…), pelucas de todas clases (ignífugas en los últimos años, sí, para que no ardan) y complementos para destacar el encanto de cualquier disfraz,  incluso medias para ¿enfermera? Sin duda fue una visita divertida.

Faltaban por ver los disfraces de los peques, ellos también forman parte de esta fiesta. Desde hace unos 16 años, El Carrusel tiene otra tienda en la calle Labradores.“Hubo un momento que aquí había demasiadas cosas, hubo que separar las prendas que tenemos allí de las que se pueden encontrar en esta tienda”, explica Rubén.

Hay varias razones que responden a esta decisión. En las tiendas de disfraces también hay hoy en día cambio de temporada. Hay que añadir o retirar género dependiendo de las fiestas o las citas que llegan en el calendario. Los García decidieron dar este paso, tener otro local.

La ‘hermana’ de El Carrusel, con el mismo nombre, es una delicia. La atiende Valvanera Pérez, quien te recibe sonriente rodeada de trajes de sevillana, los trajes regionales, maillots para patinaje, para gimnasia rítmica y, por supuesto, los disfraces para pequeños y adolescentes.

 


Los festivales escolares y la demanda de las academias de baile llevó a que en este local podamos encontrar lo relacionado con el aprendizaje de determinados ritmos como la danza contemporánea. Además, como expone Valvanera, “ahora en muchos municipios, durante sus fiestas, se organiza un día temático y vienen a buscar los trajes aquí” si es, por ejemplo, el Rocío.

Disfrazarse en familia

En los últimos años se han vivido otros cambios. La gente también se disfraza en familia y, por ello, hay tallas de 0 a 6 meses y de niños hasta los 16 años. Aunque, como de explica Valvanera, cada vez son más altos y a los adolescentes hay que aconsejarles a veces que vayan a la otra tienda donde está lo de adulto.

Si observamos lo de los peques encontramos animalitos, traje de calabaza, flor, profesiones como la de bombero y clásicos como el de pirata. La moda también llega a ellos, existe su difraz de Star Wars, que verlo en ese tamaño es para echarte a reír. Hay un largo etc de posibilidades. “Intento encontrar todo lo que me piden, como tengo relación continua con las casas tengo opciones para ir buscando”, dice Valvanera. No se rinde fácilmente.

¿Lo último en llegar? Entre los dibujos animados que entusiasman a los niños –como la fiebre por Patrulla Canina- se ha fabricado el modelo de Lady Bug. A los peques también les entusiasma el de swats, agentes especiales, ninjas… y Valvanera me cuenta una curiosidad: “Los chicos muchas veces se fijan más en el complemento que lleve el disfraz, una pistola por ejemplo, aunque intento explicarles que luego pueden añadirle cualquier complemento que quieran”.

Ellas en cambio –y esto lo recuerdo por mi propia experiencia- pasan del disfraz de princesa a odiar el rosa. Llega el momento en que quieren verse como ‘malotas’, dice Valvanera. Quieren ser chica ganster, vampira, pirata….

Observo sus estanterías antes de marcharme. Hay  guantes, zapatos de princesa y varios set de ‘Elsa’ para tener lo indicado para ser una princesa.

Aquí se podrían pasar horas.

 

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A las rebajas con la lección aprendida
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Belén Martínez-Zaporta | 07-01-2017 | 20:08| 0

Primer día de rebajas en Logroño /Fotografía de Díaz Uriel

Todavía quedan ganas de comprar después de Navidad. No había más que ver este sábado 7 de enero las zonas comerciales de Logroño para darte cuenta de este detalle, sin olvidar, que es también en este día se juntan los descuentos de las rebajas con los cambios de algunos regalos de los Reyes Magos por los típicas cuestiones de confusión en las tallas, preferencias de color en el obsequio e, incluso, por la falta de acierto de algunos (aunque yo soy de las que piensa que los regalos a no ser que sea porque uno no puede hacer uso de ellos “nunca hay que cambiarlos”, pero eso es sólo una romántica opinión).

El comercio riojano abrirá las tiendas este domingo, fue uno de los festivos que se decidió en el calendario para este 2017, y seguro que será un buen día para ir de tiendas. Pero no nos volvamos locos, hay que saber aprovechar las rebajas, pero para evitar problemas hay algunos consejos que la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) siempre nos recuerda y que a veces los solemos pasar por alto a pesar de su utilidad.

Hay que repasar el armario, pensar con tiempo lo que de verdad necesitas o te gustaría, despacio, siendo realista. Es un buen momento para hacer fondo de armario. Nos aconsejan hacer una lista. El objetivo es evitar esas compras compulsivas que no llevan a ninguna parte, ni para nosotros, ni para el propio comercio. Si no llegará el momento en que nos preguntaremos ¿para qué compré esto? O no lo usaremos nunca, siendo un gasto absurdo o habrá que volver a la tienda, pedir el cambio. Todo será una pérdida de tiempo.

Aunque parece obvio, los productos que adquiramos deben haber formado parte de la oferta habitual del establecimiento durante al menos, un mes. Solemos saber que han estado en sus perchas, en las estanterías o expuestos los días anteriores, porque les hemos echado un ojo si es un comercio de los que conocemos bien.

La calidad no puede diferenciarse en nada de la que tenían antes de estar rebajados, nos indica la OCU.

Hay que mirar las etiquetas. En ocasiones no nos apetecen este tipo de comprobaciones, pero se tarda un segundo. Nos enamoramos de algo y no nos fijamos ni en cuánto se ha rebajado. Error. Tienen que tener su precio original junto al rebajado o indicar de forma clara el porcentaje de la rebaja.

Además, en algunos comercios se establecen unas condiciones especiales para las compras en periodo de rebajas (sobre la aceptación del pago con tarjeta, las devoluciones, etc) Es una creencia popular que esta decisión no está permitida y sí, pueden hacerlo, pero esto debe indicarse expresamente. Si no lo tenéis claro, lo mejor es preguntar al responsable del establecimiento, como toda la vida. Sin timidez ninguna, así evitaremos un conflicto innecesario para la tienda y para nosotros.

Descartar esa mala costumbre de tirar el tique en la primera papelera que te encuentres. Hay que conservarlo, así como una factura simplificada de la compra. Aunque en el primer momento nos parece que no lo vamos a necesitar para nada, si luego lo queremos cambiar o reclamar algo nos arrepentiremos de haberlo tirado. Un consejo, si me lo permitís, guardarlo con cuidado en una parte de la cartera diferente a la del dinero (eso de meterlo en la bolsa suele tener como resultado que acabe en la basura con la propia bolsa cuando sacamos lo que hemos comprado).

Igual que cualquier día

Hay que quedarse con esta sencilla frase: que estemos en rebajas no cambia nada. El servicio postventa y la garantía son iguales que en un periodo en el que no se aplica ninguna rebaja.

Si tienes algún problema durante este tiempo de descuentos, hay que actuar igual que en cualquier otro momento, nos dice la OCU. Se recortan los precios, pero no los derechos que tenemos como consumidores: intenta llegar a un acuerdo en el propio comercio, con tranquilidad porque las normas están claras, son siempre iguales. Esto es lo que debe aportarnos la tranquilidad.

Si no consigues una solución amistosa tendrás que pedir la hoja reclamaciones. Existen sí, no suele ser un documento que se exija normalmente, pero tienen que tenerlas como en cualquier otro negocio. Es ahí donde debes escribir con claridad el motivo de tu queja.

En lo posible, procura elegir establecimientos adheridos al sistema arbitral de consumo, que ofrecen más garantías al comprador (en caso de desacuerdo se prestarán a resolver sus diferencias con el cliente de una manera rápida y gratuita), añade la OCU.

Si surgen problemas que no se resuelven en ese momento,la Organización de Consumidores anima a reclamar, pero lo mejor para todos es no tener que llegar a este punto. Es desagradable para el comerciante y el comprador, y si salimos de rebajas es para disfrutar ¿o no? Las rebajas se extienden hasta el 28 de febrero y habrá descuentos al principio del 50 por ciento, aunque en Logroño ya se pueden ver en escaparates del 60 y del 70 por ciento.

Qué las rebajas os resulten útiles, agradables e incluso divertidas.

 

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Tiempo de lana
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Belén Martínez-Zaporta | 14-12-2016 | 14:31| 0

Suave, rizada, elástica, resistente…son algunas de las características que tiene que tener la lana. Se observan para saber si es de calidad, así como se analiza el color para intuir si cuando se tiña tomará el tono deseado. Las temperaturas de los últimos días, esta niebla del Ebro que nos acompaña, la devuelven a nuestros pensamientos y, por supuesto, a nuestros armarios… ¡Ay! Ese jersey, ese gorro, esos guantes, ese cuello que adoramos porque no deja que nuestra piel se enfríe en estos inviernos típicos de La Rioja.

No es raro que con nuestro clima ésta sea una tierra ‘lanera’. De este pasado hemos heredado fiestas como la trashumancia, textos que narran que las sierras de Los Cameros y la Demanda estaban repletas de ovejas merinas, que describen unos años 20 en los que esa industria comenzó a transformarse en urbana.

Después de leer numerosos artículos sobre este asunto no se me hace extraño que en las venas de los riojanos corra esa pasión por las lanas, por utilizar las manos para dar vida a creativos diseños en forma de delicadas chaquetas de bebé, coquetos gorros o amplias bufandas. En los últimos años, hemos perdido en la capital riojana algunas tiendas de ovillos pero por fortuna otras han ocupado su lugar y es que entre las nuevas generaciones el hacer punto se ha convertido en un popular hobby, aprendido muchas veces en su entorno familiar.

Ahora contamos con dos nuevos locales que han abierto sus puertas para que podamos sumergirnos entre sus ovillos, uno en la plaza Primero de Mayo, otro en Vara de Rey, este último unos meses después del cierre de Lana y punto, muy conocido en esta misma calle.

El testigo en Vara de Rey lo cogió María Díaz Emparanza. De Bilbao llegó a Logroño hace ocho años donde decidió aprender más sobre el arte de tejer. “Desde que tenía ocho años hacía ganchillo”, explica, y sus manos adquirieron nuevas habilidades con las agujas en Lana y punto a la que acudió con la idea de que le hicieran una prenda que sustituyera a otra que le encantaba.

“Tenía un poncho que me gustaba mucho, pero necesitaba uno nuevo. En Lana y punto me invitaron a que me lo hiciera yo”, recuerda sobre aquel momento. Al principio pensó que este reto era imposible, pero con las clases lo consiguió y asegura que comprendió “que era capaz no sólo de tejer, sino de crear sus propias prendas”.

Cuando Lana y punto desapareció el pasado mes abril, quienes se reunían allí terminaron el curso en la tienda de Rosana, justo enfrente del que es hoy es el nuevo local de María. La pregunta que le asaltó entonces fue: “¿por qué no poner un negocio de lanas?” Ella misma respondió a su  pregunta:  ”podía elegir un local más pequeño, uno se había quedado libre, así lo podía manejar sola, al fin y al cabo, ya conocía a la gente de la zona”.

 

 

El resultado de su decisión de emprender es Pompón, un espacio colorido, alargado y acogedor, en la que conviven la tienda y la parte en el que se acomodan las clientas a tejer, donde aprenden las especialidades de María, el amigurimi, ese punto pequeño con el que se pueden hacer unos muñecos que les encantan a los pequeños y que dejan sin habla a los mayores, y el ganchillo. “Más que clases se va aconsejando y resolviendo problemas mientras se está haciendo una prenda. Es ‘El Club del Tejedor’”, explica.

 


María detalla que conservó parte del mobiliario del negocio anterior. Lo cierto es que las estanterías eran perfectas para colocar las lanas. En ellas se encuentran marcas como Berger, DMC, Valeria de Roma…

 

Así como lo necesario para el amigurimi (ojos de seguridad, hocicos para osos…) se puede ver en el mostrador, junto a botones “más especiales” con forma de mariposa,corazones, lazos o los adornos como los pequeños cascabeles. Lo último son los que representan a las figuritas del belén. Algunas cosas llamaron mi atención, por ejemplo, los gorritos para niños en los que el pompón es la carita de un perrito, de un gato, una flor…Me imaginé graciosos a los pequeños con este detalle.

 

Mientras la dueña de Pompón apunta sonriente que  hace encargos “en un tiempito”, entra por la puerta una de las grandes de esta tienda, ella es Marisa. Llena de fuerza y simpatía me explica que en el último año ha hecho 27 jerséis para sus nietos y sus hijos.

 

Me señala algunas piezas que hay en el local como los bolsos o una moderna desenfadada falda que ella hizo para una de sus nietas…”Sabe un montón de punto”, añade María a nuestra conversación.

Ella ha estado toda una vida tejiendo por lo que en el club les echa una mano a algunas de sus compañeras. María ya me había hablado de ella antes de que entrara por la puerta, se conocen del tiempo de Lana y punto. Tenía razón es pura energía como la que desprende esta tienda.

 

La oveja tejedora es otra apuesta lanera de estos meses en Logroño. Se encuentra en Pérez Galdós 43, bis, en aquel local en el que cuando yo era niña había una mercería llena de lazos de raso, que entonces nos impresionaban tanto. Juana Lanseros es quien ha puesto en marcha esta tienda. Tiene 52 años y decidió crear su propio empleo, un paso hacia adelante y valiente. “Conozco bien el negocio, me gustaba y me encantan las lanas”, me explica.

El escaparate de La oveja tejedora muestra hoy un alegre vestido en rojo y blanco, esas suaves chaquetas de bebé que son arte en miniatura, pompones, gorros y unos cuellos a la última moda. “Suelo poner muchas de las cosas que han hecho las clientas” -dice- “ella colocará la chaqueta que está haciendo ahora cuando está terminada”, dice señalando a una de las jóvenes que ha entrado a pedir algunas indicaciones para su labor. “Juana te lo pone muy fácil”, añade la chica.

A La oveja tejedora se acercan personas de otros municipios de La Rioja. En el desarrollo de este post entró una amante de las lanas de Nájera, pero otros vienen desde Lumbreras, Villanueva e incluso de otras ciudades como Pamplona. “Nos conocemos hace años y vienen a comprarme las lanas”, indica.

En esta tienda el producto es principalmente italiano y alemán. Se ven marcas como Miss Tricot Filateli, Filatura Di Crosa…algodones, lanas de bebé, lanas para mantas e incluso algo de lencería. ”Los italianos siempre están adelantados a la moda”, describe Juana, que indica que exportan a otros países como Estados unidos. “Y las lanas de Alemania son una maravilla”.

Juana también es una de aquellas niñas a las se les transmitió la pasión por la lana en su familia. “Aprendí siendo muy pequeña. Mira si era obediente que tejía como si fuera zurda, porque mi tía me enseñó y ella lo era”, recuerda.

La imitó en cada gesto para que a ella también le salieran sus labores perfectas. Se ríe al recordarlo. Cosas de familia como el nombre de esta tienda que votaron entre todos para decidir cómo llamarla. La oveja tejedora ganó. “Era más original que las otras opciones”. En esto su hija tuvo bastante que ver

 

 

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En tierra de niños
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Belén Martínez-Zaporta | 19-03-2016 | 01:18| 0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las prendas pequeñas son una delicia. Me refiero a la ropa para niños, de tejidos suaves, elegidas con detalle, de patrones cuidados que conquistan desde el escaparate. Desde principio de este año,  dos ejemplos de la moda infantil se han instalado en la céntrica García Morato, casi uno enfrente de otro, me refiero a Koko Kids y Nanos.

 

 

El primero dejó atrás la calle Bretón de los Herreros y ocupó el local de EBO, marca sobre la que escribí cuando llegó a Logroño y que ha abandonado La Rioja. El segundo ha dejado su mítica esquina en Gran Vía con República Argentina y se encuentra ahora en el espacio de Yomime, que tampoco tiene ya representación en la ciudad. Las dos firmas han elegido tiendas amplias, en la que la luz es destacable y, a la vez, está al servicio de las prendas.

 

La historia de Nanos se remota al año 1963, tiene locales de gestión propia y franquicias, en España y fuera de ella -México, Portugal, Arabia Saudí…-y su central está en La Coruña. Su trayectoria en Logroño es amplia y se trata de una marca ya conocida entre las mamás.

En su nuevo local destaca la iluminación cálida, que surge, de entre otros puntos, de unas ramitas en el centro de la entrada que recuerdan a un árbol. Un detalle, exquisito, que no se puede evitar mirar desde fuera.


Querer y emprender

La historia de Koko Kids en Logroño es la de Teresa Álvarez, que se ha adentrado en este mundo porque no quería “quedarse sin cumplir este sueño”.

Su obsesión “no es la venta por la venta”, le gustan las telas, conocer a sus clientes, en definitiva, encontrar para cada uno de ellos las prendas perfectas. En su trayectoria familiar está presente el mundo de los sombreros y esa pasión por la creación perfecta es parte de lo que ha heredado Teresa, una emprendedora, que cuando ha desarrollado una gran parte de su vida laboral, se ha decidido a poner en marcha una tienda como Koko Kids.

 

 

Su nueva localización en García Morato presenta la moda Koko Kids en un escaparate de cristal, que ocupa la parte frontal de la fachada. Al pasar por delante se ve amplia, luminosa, blanca, de lámparas modernas y decorativas, que destacan modelo y sus detalles. Un espacio diáfano en el que encontramos, por ejemplo, los diseños de Monna Lisa, Villalobos, Creaciones Carmina, con 50 años de historia; y Twin Set, para las chicas.

 

 


Para los chicos, la moda de firmas como  Hugo Boss o Timberland: camisas, chaquetas, pantalones, americanas… El estilo sport, así como el más arreglado está entre sus perchas. Además, combinando con algunos modelos de la tienda, calzado de Pretty Bailarinas, Tinny Shoes, Twin-Set, Hugo Boss o Igor.

 

Teresa Álvarez se mueve por su nueva tienda con cuidado, así me muestra lo que ha ido llegando para primavera y este tiempo de ceremonias.

Insiste en que éste es un proyecto que “le apetecía mucho”. “Lo que me encantaría es en un tiempo poder crear puestos de trabajo. Es un compromiso que tenemos con la sociedad”, explica. Durante mi visita se abre la puerta, entran algunos clientes que vienen a buscar la prenda deseada y que han pedido unos días antes.

 

“Para mí es muy importante la atención personalizada”, puntualiza Teresa. “El servicio post venta es bueno y necesito saber que no haya problema con la distribución de prendas”, detalla. Añade que, tal como se ha ido desarrollando el negocio, ha ampliando el abanico de tallas.

Un ejemplo es la firma Carmina, con la que ahora abarca desde 0 a los 12 años. “Vamos escalando según lo demanda el público y es que además los niños vienen muy altos”, comenta, y es que es cierto. Su gusto por la moda está presente en lo que elige para sus público.

 

 

“Abordamos el diseño nacional e internacional, tengo mucho interés por los nuevos diseñadores”. Ellos son futuro, lo mismo que busca Teresa para su Koko Kids.

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El universo Okeysi está en el Berceo
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Belén Martínez-Zaporta | 01-03-2016 | 16:10| 0

Aroma a madera. Tras su cristalera, esta tienda recuerda a un loft de aquellos que se soñaron y se hicieron realidad en Nueva York. Un local urbano, industrial, en el que levantar la mirada hacia el techo es ver los tubos al aire, hormigón y, a la vez, tener la sensación de estar en un espacio cómodo, cuidado y acogedor, a pesar de que éste último adjetivo parezca un imposible teniendo en cuenta que hablamos de 600 metros de planta.

Entre tanto espacio, estuve más de una hora entre sus maniquís, paseando, observando los detalles que acompañan a su ropa: cajas entre los jerseys, alguna maceta e incluso una antigua máquina de escribir Olivetti que, como no podía ser de otra manera, me conquistó tan sólo al intuirla de reojo. Así vi Okeysi.

Poco sabemos de esta firma en Logroño. Está en plena expansión en el mercado español, es una marca madrileña, que tiene al mando al empresario chino Xiaohua Chen. Su central está en la calle Bravo Murillo, una vía repleta de comercios a la que siempre se ha podido acudir para encontrar cualquier cosa, de todo, así lo comprobé en mi vida de estudiante en Madrid. Okeysi tiene unos 22 puntos de venta por todo el país (Madrid, Galicia, Andalucía, Comunidad Valenciana y Castilla y León). En sus planes también han entrado ahora Oviedo y la cercana Zaragoza.

Volviendo a Logroño, aquí ha sido la última en llegar al  Centro Comercial Berceo, donde desembarcó el 12 de febrero. Unos días después, decidí  ir a conocer qué es lo que podemos encontrar en Okeysi. Me moví entre sus mostradores, descolgué perchas, leí etiquetas, composiciones, tallas…recorrí desde la entrada de la tienda -que esta casa llama pasarela- hasta el final. Observé sus ‘burros’ en forma de grifería y ya con el entorno hecho mío hablé con Tamara Jurado y Ana Fuentes. Ellas son las encargadas de esta tienda en Logroño, las dos riojanas, junto a cuatro compañeras más, también de la región.

Me explicaron que, a diferencia de otras cadenas, en ésta no se vende la decoración, que el interiorismo de este local es producto del trabajo de un equipo creativo que idea el aspecto de cada uno de los puntos de venta, que siempre son diferentes. Esto último me agradó, cada uno con su personalidad, una sorpresa para cada ciudad.

El estilo industrial para Logroño es nuevo y exclusivo. “Todas las tiendas de la marca tienen una imagen característica y, además, se les puede dar la vuelta completamente en cualquier momento por cómo están montadas”, me indican señalando como ejemplo un sistema de paneles y haciendo referencia a la llegada de nuevas colecciones.

El etiquetado y las tallas

Tan importante es el continente como el contenido. Este grupo se dirige a mujeres entre 18 y 35 años, con tallas de la 36 a la 42 o las XS a XL, y en calzado (botines, manoletinas…), del 35 al 41, “en algunos modelos”, me puntualizaron.

En su etiquetado se indica si la prenda ha sido diseñada en España y fabricada aquí, o incluso diseñada en el país y confeccionada fuera. España, Italia y China son sus fabricantes.

En sus estanterías quedan prendas rebajadas: chaquetas, jerséis, camisas, faldas, pantalones, leggins, algún abrigo de manchas, lisos… y, por supuesto, la primavera ya viste sus maniquís. Colores suaves, rosas, azules…grises, blancos, estampados, flores, tribales, geométricos, telas ligeras, monos largos, con caída, bolsos de fiesta, brillantes, mochilas, también cinturones…múltiples son las posibilidades y reciben prendas nuevas todas las semanas, sus ‘mini colecciones’.

Las composiciones de sus tejidos también me interesaron y encontré acrílicos, algodón, viscosa, elastán e incluso alguna chaqueta de mohair. Entre sus básicos: camisetas de licra, jerseys, pantalones, entre los que también había leggins, y esperaban la llegada de la colección para una zona del local dedicado al denim. Como me indicaron las caras visibles de Okeysi en el Berceo se trata de prendas fáciles de lavar y con un deseo común, poder disfrutar de las tendencias, en ropa más desenfadada o prendas de noche.

Mucho donde elegir y el principio de seguir siempre la moda.

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Uvesco abrirá su primer supermercado en Logroño en República Argentina
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Belén Martínez-Zaporta | 03-02-2016 | 00:06| 1

Detrás de un negocio siempre hay una historia, en esta ocasión, la acompañan adjetivos como el de familiar y el de tradicional, también una clara intención: el ánimo por mejorar. A partir de ahí nació el Grupo Uvesco, en 1993, el que conocemos hoy, entre otras cosas, por tener un supermercado en Alfaro y cuya próxima apertura en La Rioja será en Logroño. Surgió como grupo de la unión de dos empresas de larga tradición, la guipuzcoana Unialco SL y la cántabra Ves SL. Pero fue mucho antes cuando su presente empezó a fraguarse, quizá bajo la idea de que solo no se puede sobrevivir o de esa frase “de la unión hace la fuerza”.

En Guipúzcoa, un grupo de comerciantes -dueños de diferentes ‘coloniales’-, decidieron en los 70 formar Unialco SL. “En ese proyecto se implicaron muchas familias”, explica Miguel Ángel Zamorano, director de Marketing y Comunicación de Grupo Uvesco. Para entonces ya existía Ves S.L., cuyo nombre significa Viuda de Eulogio Sánchez. Esta empresa es centenaria en el sector de la distribución. A finales de los 80, conociéndose ambas empresas de la central de compras IFA, se fusionaron.

Tenían las mismas ideas, coincidían es su forma de trabajar, el conocimiento en el negocio y la larga trayectoria les unía. Su objetivo común en ese momento era extenderse por la cornisa cantábrica. “El desarrollo se produjo como ‘la mancha de aceite’”, explica Zamorano. “En el sector llamamos a este sistema así porque primero se implantó en Vizcaya, después llegó a Navarra  y en Álava se paró la gota y la extensión. Cuando se quiso crecer de nuevo surgió la oportunidad en Alfaro y la experiencia está siendo fantástica, enriquecedora. Le hemos dado la vuelta a aquel local que querían cerrar y ahora queremos estar en Logroño”, detalla.

De 15 a 20 empleados

El lugar ya está elegido. Será en la calle República Argentina, en el número 3, en el local de lo que era Caprabo, estará  el nuevo supermercado BM, de unos 900 metros cuadrados. En este proyecto se va a invertir  1,5 millones de euros, será una realidad en octubre y el Grupo Uvesco prevé que contratará de entre 15 a 20 personas. “Preferimos, si es posible, que los empleados en nuestros supermercados sean de la región”, indica Zamorano, que lo justifica con la relación con uno de los pilares del negocio, el trato directo con el cliente. Consideran clave la experiencia de compra: “Es que es diferente comprar para cubrir necesidades, que disfrutar haciendo la compra, que sea agradable”.

El número de empleados responde también a su forma de organización. Zamorano explica que “cuando en el sector se inclinaron por ofrecer el producto cortado, en badejas…eso llevó a suprimir carniceros, pescateros… y un buen producto necesita de buenos profesionales que lo sirvan”.

Sus productos, lo regional y lo local

En el futuro recorrido por este local, los clientes podrán encontrar producto fresco, “en nuestros locales las secciones de producto fresco tienen mucho peso”, asegura. “Por supuesto, el pescado es del Cantábrico, nunca de importación. El vacuno siempre nacional o local y en el caso de la fruta y la verdura nuestros proveedores son locales, el trato es directo con los agricultores”, detalla.

El objetivo del Grupo Uvesco es “cubrir un nicho de mercado, dar más”. “Ofrecemos muchas marcas, muchos productos y locales y regionales”. “En el producto envasado trabajamos con más de 10.000 referencias, marcas de todo tipo, también de la zona y de distintos precios”, esas son sus normas.

Sus aspiraciones no se quedan en un solo local en Logroño. En los planes del Grupo Uvesco está el contar con 2 o 3 tiendas más en la capital. Ahora están “en pleno lanzamiento de sus tiendas on line, una manera de ofrecer un servicio complementario a los clientes”.

 

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Descubrir ‘Algo Bonito’
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Belén Martínez-Zaporta | 15-12-2015 | 11:34| 0

El invierno nos ha alcanzado. Cambio definitivo de tiempo, niebla, bajada de temperaturas… ha llegado el frío para instalarse en nuestro armario en forma de nueva temporada. Pero no hay excusa para no disfrutar del comercio a pie de calle, todo lo contrario. Quizá ahora veamos que tenemos que renovar alguno de nuestros jerséis, o de nuestros bolsos, o una falda…

El frío no significa renunciar al estilo, todo lo contrario, podemos darle la bienvenida a otros complementos que echábamos de menos (aunque dentro de unos meses ‘los echemos de más’ pensando en el buen tiempo ¡A quién no le encanta cambiar de tercio!

Guiada por la curiosidad de descubrir una de las nuevas tiendas de la capital riojana, entré en Algo Bonito (nº 18 de la calle Doctores Castroviejo, Paseo de las Cien Tiendas). Una maniquí parecía darme la bienvenida. Me hizo sonreír encontrármela de frente, como esperando coqueta y sin darse importancia, aunque esté allí para que la observen.

Ante mí,  un local revestido en madera, muy envolvente y en el que pueden verse sombreros, bolsos, bufandas, pañuelos, collares…en sus estanterías. Me giré para curiosear entre sus perchas. Presentí dos líneas distintas. Me lo explicó después Ana de la Iglesia, la encargada de la tienda en Logroño, que distinguió entre ‘casual’ y ‘women’, ésta última sería la que, de manera coloquial, llamaríamos ‘más de vestir’.

Ana viene de Zaragoza, trabajaba en esta misma empresa que se define en su web como “una compañía especializada en moda femenina”, a la que añaden el adjetivo de  ”asequible”. Observé que había diferentes tejidos, y según éstos, los precios subían o bajaban si se mezclaba por ejemplo el punto con piel o seda. Trabajan mucho el algodón, Ana asegura que es 100 por 100, porque les gusta que puedan encontrarlo ” quienes tienen la piel delicada”. Explica que las prendas vienen de Italia, Francia  y China. El 20% de la colección es propia y se quiere potenciar.

El de Logroño es el séptimo Algo Bonito que se abre en España, pero no se trata de una franquicia. Junto a Ana, trabajan otras dos jóvenes, en este caso riojanas. La compañía, que se ha extendido desde Madrid, es una empresa familiar, fundada por Marcos Fernández. Él es un emprendedor que dejó atrás su empleo como distribuidor de una marca de camisería italiana y decidió dar el salto. Reconvirtió su experiencia en sector textil en su primer local Algo Bonito. Desde entonces han pasado tres años y siete tiendas. La última la tenemos aquí.

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La casa del oso se renueva
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Belén Martínez-Zaporta | 19-10-2015 | 19:49| 1

La sensación en el primer paso al atravesar la puerta es agradable. La amplitud, la luz y un tono rosado en el ambiente se entremezclan en el aire. Así te sientes en la tienda de Tous de Logroño después de renovar su imagen.

 

Durante una semana los ciudadanos vimos sólo los enormes carteles de la firma que tapaban la esquina del hermoso edificio que alberga el local. El día que desaparecieron, mis pasos me condujeron hasta la entrada. La puerta estaba abierta. Allí me atendió con delicadeza Almudena Martínez Orio, la directora de la tienda. Ilusionada con este cambio -una adaptación a la imagen actual de Tous- también se acercó Lourdes Melguizo, una de las socias de Tous en la capital riojana, junto a Victoria Español.

 

Contemplé que el espacio era diáfano y en él había varios mostradores entre los que se podía pasear con libertad y disfrutar de los bolsos, de las colecciones de joyería, de los accesorios

 

 

Almudena me enseñó cómo se podían ver las piezas que guardan cajones acristalados, que se deslizan y que permiten que los diseños de Tous sean mucho más accesibles al cliente (alguno ya los observaba cómodamente y al detalle ese día)

 

Me paré detrás de parte de los escaparates y entonces Almudena y Lourdes destacaron que se habían abierto hacia la calle. Aquellos paneles que interrumpían antes las miradas curiosas desde la calle ya no estaban.

 

Esta decisión de Tous es un acierto al que otras marcas han sucumbido en los últimos tiempos, porque hacen más visible lo que ocurre en el interior a quienes pasean por delante de sus tiendas.

 

Me invitaron a acompañarlas al exterior. Antes de entrar me había parecido que algo estaba diferente, pero el cambio es suave, embellece y no se siente como un elemento extraño. Ahora el oso -icono de esta empresa familiar que tiene su origen en el taller de reparación de relojes de Salvador Tous Blavi y Teresa Ponsa Mas- está bajo cada uno de los arcos que enmarcan los escaparates, como si cuidara desde lo alto las piezas que están tras los cristales.

 

 

Este oso surgió de la creatividad de  la mujer de Salvador Tous Ponsa, Rosa Oriol, tras fijarse en un viaje en un osito de peluche. Ha explicado, en más de una ocasión, que le hizo pensar en “los recuerdos entrañables de la infancia” y nació -como casi todo lo que acaba siendo importante- de una pregunta. El interrogante fue sencillo: “¿Por qué no hacerlo en oro?” Y se hizo. Logroño tiene unos cuantos decorando una de las esquinas más bonitas de la ciudad, la de Vara de Rey 10 con Gran Vía.

 

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Logroño tiene su Goya
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Belén Martínez-Zaporta | 01-10-2015 | 11:46| 0

Sus sabores son históricos, están en la memoria de generaciones que han acudido con regularidad a Vitoria para degustar, por ejemplo, sus más que famosas trufas. Me refiero a ‘Confituras Goya’, fundada en 1886 por Manuel Goya en la calle Mateo Moraza, que desde hace un mes ha llegado a Logroño con la intención de quedarse.

En la capital riojana, la pastelería está situada en la calle Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, número 2. Al mirarla de reojo, ya sientes que una parte de aquella pastelería a la que nos llevaban cuando éramos niñas está aquí. ¡Qué sensación!

Según entrar nos saluda la jarrera Toya Santamaría. Sonriente nos muestra los dulces bocados que la rodean. “Todo el producto es de Goya, tenemos las trufas, los bombones vasquitos y nesquitas, las tartas, muses, turrones, las mermeladas,

las galletitas…“, detalla, y a mi mente vienen las trufas de nata, que siempre han sido mis favoritas. Toya explica que iba desde Haro a comprar a Vitoria, al Goya que se trasladó desde Mateo Moraza a la calle Dato. “Ha formado parte de mi vida siempre, me enteré de que querían expandirse –en la actualidad cuentan con diez tiendas- y es un negocio en el que yo creía ya como clienta. No se quieren masificar y es una casa seria, artesana,

que se ha cuidado de generación en generación”, asegura.

Miro las cajas de lata en sus estanterías. Serían reconocibles en cualquier parte, para muchos formarán parte de los recuerdos de su infancia, de la casa de sus abuelas, porque cuando se acababan los dulces tenían una segunda vida en la que las utilizábamos para guardar otros tesoros. Eran útiles, bonitas y ahora tienen la categoría que les añade un diseño que viene de atrás.

“La bollería se hornea aquí, como el resto de los productos se traen a diario del obrador de Vitoria”, explica. “Estuve allí y me enseñaron cómo hacen las cosas, aprendiendo, me animé y al final me he venido con Goya a Logroño”, recuerda sobre los días en los que tomó esta decisión.

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Periodista, logroñesa, las dos cosas de toda la vida. Con este periódico en la sangre, ahora lo revivo en internet. Ah: y me gustan las tiendas.