La Rioja
img
Logroño tiene su Goya
img
Belén Martínez-Zaporta | 01-10-2015 | 11:46

Sus sabores son históricos, están en la memoria de generaciones que han acudido con regularidad a Vitoria para degustar, por ejemplo, sus más que famosas trufas. Me refiero a ‘Confituras Goya’, fundada en 1886 por Manuel Goya en la calle Mateo Moraza, que desde hace un mes ha llegado a Logroño con la intención de quedarse.

En la capital riojana, la pastelería está situada en la calle Benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, número 2. Al mirarla de reojo, ya sientes que una parte de aquella pastelería a la que nos llevaban cuando éramos niñas está aquí. ¡Qué sensación!

Según entrar nos saluda la jarrera Toya Santamaría. Sonriente nos muestra los dulces bocados que la rodean. “Todo el producto es de Goya, tenemos las trufas, los bombones vasquitos y nesquitas, las tartas, muses, turrones, las mermeladas,

las galletitas…“, detalla, y a mi mente vienen las trufas de nata, que siempre han sido mis favoritas. Toya explica que iba desde Haro a comprar a Vitoria, al Goya que se trasladó desde Mateo Moraza a la calle Dato. “Ha formado parte de mi vida siempre, me enteré de que querían expandirse –en la actualidad cuentan con diez tiendas- y es un negocio en el que yo creía ya como clienta. No se quieren masificar y es una casa seria, artesana,

que se ha cuidado de generación en generación”, asegura.

Miro las cajas de lata en sus estanterías. Serían reconocibles en cualquier parte, para muchos formarán parte de los recuerdos de su infancia, de la casa de sus abuelas, porque cuando se acababan los dulces tenían una segunda vida en la que las utilizábamos para guardar otros tesoros. Eran útiles, bonitas y ahora tienen la categoría que les añade un diseño que viene de atrás.

“La bollería se hornea aquí, como el resto de los productos se traen a diario del obrador de Vitoria”, explica. “Estuve allí y me enseñaron cómo hacen las cosas, aprendiendo, me animé y al final me he venido con Goya a Logroño”, recuerda sobre los días en los que tomó esta decisión.

Periodista, logroñesa, las dos cosas de toda la vida. Con este periódico en la sangre, ahora lo revivo en internet. Ah: y me gustan las tiendas.