La Rioja
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Fecha: marzo, 2016
En tierra de niños
Belén Martínez-Zaporta 19-03-2016 | 2:18 | 0

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las prendas pequeñas son una delicia. Me refiero a la ropa para niños, de tejidos suaves, elegidas con detalle, de patrones cuidados que conquistan desde el escaparate. Desde principio de este año,  dos ejemplos de la moda infantil se han instalado en la céntrica García Morato, casi uno enfrente de otro, me refiero a Koko Kids y Nanos.

 

 

El primero dejó atrás la calle Bretón de los Herreros y ocupó el local de EBO, marca sobre la que escribí cuando llegó a Logroño y que ha abandonado La Rioja. El segundo ha dejado su mítica esquina en Gran Vía con República Argentina y se encuentra ahora en el espacio de Yomime, que tampoco tiene ya representación en la ciudad. Las dos firmas han elegido tiendas amplias, en la que la luz es destacable y, a la vez, está al servicio de las prendas.

 

La historia de Nanos se remota al año 1963, tiene locales de gestión propia y franquicias, en España y fuera de ella -México, Portugal, Arabia Saudí…-y su central está en La Coruña. Su trayectoria en Logroño es amplia y se trata de una marca ya conocida entre las mamás.

En su nuevo local destaca la iluminación cálida, que surge, de entre otros puntos, de unas ramitas en el centro de la entrada que recuerdan a un árbol. Un detalle, exquisito, que no se puede evitar mirar desde fuera.


Querer y emprender

La historia de Koko Kids en Logroño es la de Teresa Álvarez, que se ha adentrado en este mundo porque no quería “quedarse sin cumplir este sueño”.

Su obsesión “no es la venta por la venta”, le gustan las telas, conocer a sus clientes, en definitiva, encontrar para cada uno de ellos las prendas perfectas. En su trayectoria familiar está presente el mundo de los sombreros y esa pasión por la creación perfecta es parte de lo que ha heredado Teresa, una emprendedora, que cuando ha desarrollado una gran parte de su vida laboral, se ha decidido a poner en marcha una tienda como Koko Kids.

 

 

Su nueva localización en García Morato presenta la moda Koko Kids en un escaparate de cristal, que ocupa la parte frontal de la fachada. Al pasar por delante se ve amplia, luminosa, blanca, de lámparas modernas y decorativas, que destacan modelo y sus detalles. Un espacio diáfano en el que encontramos, por ejemplo, los diseños de Monna Lisa, Villalobos, Creaciones Carmina, con 50 años de historia; y Twin Set, para las chicas.

 

 


Para los chicos, la moda de firmas como  Hugo Boss o Timberland: camisas, chaquetas, pantalones, americanas… El estilo sport, así como el más arreglado está entre sus perchas. Además, combinando con algunos modelos de la tienda, calzado de Pretty Bailarinas, Tinny Shoes, Twin-Set, Hugo Boss o Igor.

 

Teresa Álvarez se mueve por su nueva tienda con cuidado, así me muestra lo que ha ido llegando para primavera y este tiempo de ceremonias.

Insiste en que éste es un proyecto que “le apetecía mucho”. “Lo que me encantaría es en un tiempo poder crear puestos de trabajo. Es un compromiso que tenemos con la sociedad”, explica. Durante mi visita se abre la puerta, entran algunos clientes que vienen a buscar la prenda deseada y que han pedido unos días antes.

 

“Para mí es muy importante la atención personalizada”, puntualiza Teresa. “El servicio post venta es bueno y necesito saber que no haya problema con la distribución de prendas”, detalla. Añade que, tal como se ha ido desarrollando el negocio, ha ampliando el abanico de tallas.

Un ejemplo es la firma Carmina, con la que ahora abarca desde 0 a los 12 años. “Vamos escalando según lo demanda el público y es que además los niños vienen muy altos”, comenta, y es que es cierto. Su gusto por la moda está presente en lo que elige para sus público.

 

 

“Abordamos el diseño nacional e internacional, tengo mucho interés por los nuevos diseñadores”. Ellos son futuro, lo mismo que busca Teresa para su Koko Kids.

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El universo Okeysi está en el Berceo
Belén Martínez-Zaporta 01-03-2016 | 5:10 | 0

Aroma a madera. Tras su cristalera, esta tienda recuerda a un loft de aquellos que se soñaron y se hicieron realidad en Nueva York. Un local urbano, industrial, en el que levantar la mirada hacia el techo es ver los tubos al aire, hormigón y, a la vez, tener la sensación de estar en un espacio cómodo, cuidado y acogedor, a pesar de que éste último adjetivo parezca un imposible teniendo en cuenta que hablamos de 600 metros de planta.

Entre tanto espacio, estuve más de una hora entre sus maniquís, paseando, observando los detalles que acompañan a su ropa: cajas entre los jerseys, alguna maceta e incluso una antigua máquina de escribir Olivetti que, como no podía ser de otra manera, me conquistó tan sólo al intuirla de reojo. Así vi Okeysi.

Poco sabemos de esta firma en Logroño. Está en plena expansión en el mercado español, es una marca madrileña, que tiene al mando al empresario chino Xiaohua Chen. Su central está en la calle Bravo Murillo, una vía repleta de comercios a la que siempre se ha podido acudir para encontrar cualquier cosa, de todo, así lo comprobé en mi vida de estudiante en Madrid. Okeysi tiene unos 22 puntos de venta por todo el país (Madrid, Galicia, Andalucía, Comunidad Valenciana y Castilla y León). En sus planes también han entrado ahora Oviedo y la cercana Zaragoza.

Volviendo a Logroño, aquí ha sido la última en llegar al  Centro Comercial Berceo, donde desembarcó el 12 de febrero. Unos días después, decidí  ir a conocer qué es lo que podemos encontrar en Okeysi. Me moví entre sus mostradores, descolgué perchas, leí etiquetas, composiciones, tallas…recorrí desde la entrada de la tienda -que esta casa llama pasarela- hasta el final. Observé sus ‘burros’ en forma de grifería y ya con el entorno hecho mío hablé con Tamara Jurado y Ana Fuentes. Ellas son las encargadas de esta tienda en Logroño, las dos riojanas, junto a cuatro compañeras más, también de la región.

Me explicaron que, a diferencia de otras cadenas, en ésta no se vende la decoración, que el interiorismo de este local es producto del trabajo de un equipo creativo que idea el aspecto de cada uno de los puntos de venta, que siempre son diferentes. Esto último me agradó, cada uno con su personalidad, una sorpresa para cada ciudad.

El estilo industrial para Logroño es nuevo y exclusivo. “Todas las tiendas de la marca tienen una imagen característica y, además, se les puede dar la vuelta completamente en cualquier momento por cómo están montadas”, me indican señalando como ejemplo un sistema de paneles y haciendo referencia a la llegada de nuevas colecciones.

El etiquetado y las tallas

Tan importante es el continente como el contenido. Este grupo se dirige a mujeres entre 18 y 35 años, con tallas de la 36 a la 42 o las XS a XL, y en calzado (botines, manoletinas…), del 35 al 41, “en algunos modelos”, me puntualizaron.

En su etiquetado se indica si la prenda ha sido diseñada en España y fabricada aquí, o incluso diseñada en el país y confeccionada fuera. España, Italia y China son sus fabricantes.

En sus estanterías quedan prendas rebajadas: chaquetas, jerséis, camisas, faldas, pantalones, leggins, algún abrigo de manchas, lisos… y, por supuesto, la primavera ya viste sus maniquís. Colores suaves, rosas, azules…grises, blancos, estampados, flores, tribales, geométricos, telas ligeras, monos largos, con caída, bolsos de fiesta, brillantes, mochilas, también cinturones…múltiples son las posibilidades y reciben prendas nuevas todas las semanas, sus ‘mini colecciones’.

Las composiciones de sus tejidos también me interesaron y encontré acrílicos, algodón, viscosa, elastán e incluso alguna chaqueta de mohair. Entre sus básicos: camisetas de licra, jerseys, pantalones, entre los que también había leggins, y esperaban la llegada de la colección para una zona del local dedicado al denim. Como me indicaron las caras visibles de Okeysi en el Berceo se trata de prendas fáciles de lavar y con un deseo común, poder disfrutar de las tendencias, en ropa más desenfadada o prendas de noche.

Mucho donde elegir y el principio de seguir siempre la moda.

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Periodista, logroñesa, las dos cosas de toda la vida. Con este periódico en la sangre, ahora lo revivo en internet. Ah: y me gustan las tiendas.