Móviles, celulares, lo que tú quieras.
Creo que ha llegado la hora de jubilar mi móvil, ya casi no responde. Me lo dio mi abuela porque ella no lo usaba, lo tenía en un cajón, hasta qué punto me darán igual las características del móvil...

Recuerdo cuando era un poco más pequeña. Estábamos como locas mis amigas y yo mandando mensajitos y tirando el dinero con esas chorradas. Ahora ya me da igual, pero me da pena.
Me da pena porque veo a los niños de ahora, todos están enganchados a los aparatos electrónicos. Ahora con diez años ya están con el móvil en la mano, con el mando de la consola, con el de la tele...
Todo el día nos inundan con publicidad del tipo: el tono, el politono, el supertono, los fondos de pantalla que pone tu nombre, bájate el video del chikilicuatre, el de una vaca cantando, y otras chorradas de ese tipo. Y yo digo, pero quién se bajará estas cosas...porque claro, si hay anuncios, será que mucha gente hace uso de su servicio.
Pero yo creo que aquí los más afectados son los más jóvenes, y la cartera de los padres. Aquí me gustaría criticar anuncios del tipo 'club zed' en los que se insta a los niños a apuntarse porque es todo más barato (según lo pintan) más o menos lo que vienen a decir es que por 20 céntimos tendrás en tu móvil el supertono de rebelde el fondo de pantalla del chico que te mola y el video de la vaca cantando. El problema llega cuando los padres ven la factura y comprueban que el club zed no para de enviar mensajes a 20 o 30 céntimos cada uno sin el consentimiento del propietario (aunque supuestamente el consentimiento lo das al apuntarte), y que, aunque darse de alta sea FACILÍSIMO, darse de baja es otra historia...ay ay ay...en fin, un timo, que me ha tocado verlo en mi círculo familiar más de una vez.
Todo esto me hace recordar momentos de mi infancia (no tan lejana), y darme cuenta de lo afortunada que soy al ser de las últimas generaciones un tanto apartadas de la 'sociedad de la comunicación'. Recuerdo en el pueblo coger mi bici blanca, no moto, e ir con mis amigos a hacer kilómetros por ahí perdidos hasta que acabábamos muertos y nos tirábamos por algún campo de cereal a descansar, o hacíamos excursiones a fuentes recónditas entre las viñas, o nos ibamos a pueblos cercanos, todo el día corriendo, andando, haciendo ejercicio. Recuerdo los helados de los domingos de los que habló Jesús, recuerdo las chozas que hacíamos con maderas que quitábamos de las obras, recuerdo jugar a polis y cacos por las noches, corriendo por todo el pueblo, recuerdo los baños en el río buscando renacuajos, recuerdo caerme mil veces por las cuestas con los patines, los morros hinchados, las rodillas con postilla sobre postilla, y mi madre no se echaba las manos a la cabeza, porque ella había vivido todo eso y en el pueblo era el pan de cada día que llegara alguno a casa magullado. En mis memorias no recuerdo una sola videoconsola, dvd, móvil, ordenador... recuerdo juegos pintados en el suelo con tiza, recuerdo que desbordábamos imaginación con tal de no aburrirnos.
Me da pena mi hermano y todos sus contemporáneos, y ya no digo los que vienen, porque no va a tener recuerdos tan bonitos ni experiencias como las que yo he vivido y que te curten en la vida.

Sobre este blog
Desde La Estepa
RaquelMe llamo Raquel, tengo 18 años recién salidos del horno y demasiadas inquietudes para 24 horas que tiene el día.
Estudio Filología Hispánica en la UR, y me apasiona lo que estudio. Soy de esas pocas personas que se meten a las 'carreras sin salidas'. Lucharé por encontrar un trabajo en lo que me gusta (radio-periódico-escritura) y no vivir pensando en cifras, sólo en estados.
Si hay algo que me describe es observadora e hiperactiva. Me gusta preocuparme por el día que vivo e intentar exprimir los minutos de éste al máximo. Enamorada del mar, de los viajes, siempre dispuesta a evadirme y partidaria de 'alunizaciones' individuales por mi mundo interior.
Influenciada por la gente que quiero, por la radio, por la literatura que absorbo, por mi guitarrita eléctrica, por la buena música.
Últimos comentarios
- Agonía 12 comentarios LOLA Luisa David Jesuchín Raquel
- Aunque tú no lo sepas. 9 comentarios LOLA Raquel LOLA Jesús Murillo Sagredo Raquel
- Melilla 7 comentarios Raquel Carlos Emparan García de Salazar Jesús Murillo Sagredo Raquel Jesús Murillo Sagredo
- La magia de las drogas...I 17 comentarios Raquel sgters Raquel Ángel Raquel
- África con un par. 1 comentario Eva Moreno
Mis tags
Categorías
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Jesús Murillo Sagredo dijo
ay! palabras ciertas y sabias escribes, querida.
José Antonio Lázaro Espila dijo
"no hay derecho, tienen móvil antes de cumplir los doce
la paga pa el saldo y la entradita para el Concept"
Kafes - Correveidiles
Escritora sin rumbo dijo
Pero cuanta razón tienes! Ya desde la cuna los corrompen. Ni pinipon, ni lego, ni nenuco, ni nada de nada. La ingenuidad y dulzura está atrapada en algo tan volatil y ficticio como la red. Sus vidas están atadas a millones de dígitos que conforman una imagen. Se encierran en un individualismo con ínfulas de colectividad. Mandan mensajes, juegan con videojuegos, se pasan la vida pegados a una micropantalla, o gigante, depende de si se ve la tele o se utiliza el ordenador. Nosotros nos pasabamos la infancia en la calle, corriendo y jugueteando, fantaseando con millones de historietas que compartíamos con el compañero.
Son otros tiempos, pero lo más vertiginoso es que sonamos cascarrabias frente a tan solo cinco generaciones. Cuando tengamos hijos estarán años luz de nosotros!
Ra, puedes considerarte el último vestigio de una era. Mientras nosotros vivíamos, sin darnos cuenta nos topamos de bruces con lo que llaman la era de la información.
Ellos dirán que son tiempos mejores. Nosotros añoramos lo que nunca volverá!
Bsitos y sigue así, ya sabes q me encanta lo que haces!
Raquel dijo
Como bien has dicho escritora sin rumbo, NOS TOPAMOS con la sociedad de la comunicación, inevitablemente. Si nunca hubiésemos conocido los móviles, hubiésemos seguido viviendo tan felices sin ellos, aunque tengan sus ventajas. Ójala la sociedad de la comunicación y sus pamplinas se hubiesen ido a marte. Yo creo que seríamos más felices... (aunque este blog no existiría, jaja)
Escribe tu comentario