¡LOCURA!

Después de ver noticias como la de antes de ayer, y de escuchar tantas historias macabras, o, de, simplemente echar una ojeada al mundo no puedo evitar preguntarme qué es lo que nos lleva a los humanos a la locura.

Creo que, dentro de unos límites todos estamos un poco pirados, es lo que tiene haber nacido en el siglo XX-XXI, en esta súper 'sociedad de la comunicación' (y qué orgullosos se sienten los que denominan al mundo así, vete al Chad ya verás qué bien comunicados están...), pero ya lo de algunas personas es alucinante.

El lunes se me enrollaron las tripas cuando escuché la siguiente noticia en el telediario: Mujer muere decapitada a manos de su hijo.* El hombre se dedicó a pasear por el pueblo la cabeza de su madre envuelta en una camiseta, diciéndole comentarios tales como:

-Ahora vas a estar calladita- -Ya vas a descansar tranquila- etc.

Su difunta madre hizo en 2001 una aparición en televisión comentando la desgracia que tenía con su hijo, que, al parecer, se volvía loco por haber sido consumidor de drogas, y, pidiendo ayuda a las autoridades porque ella intuía que una desgracia iba a ocurrir, tarde o temprano.

No paro de preguntarme qué es lo que lleva a una persona, si es que se le puede nombrar con ese término, a realizar este tipo de cosas. Por muy consumidor de drogas que sea, algo tiene que andar mal en sus genes o alguna conexión en la cabeza se destruye o... a saber, tampoco me aventuro en estos términos que yo de biología ando corta.

Noticias como ésta son las que me llevaron a crear mi relato noches atrás (y posts atrás). Recuperando en el tiempo la del joven que irrumpió en las aulas de la Universidad de Virginia con un arma disparando a todo el que encontraba por delante. Noticias como esta y miradas como las que pululan por las calles son las que me llevaron a describir esa mirada.

Hablar de la locura de los estadounidenses ya me llevaría otro post. O quizás mil más, porque tiene tela...

*Destaco del link de la noticia la mirada y expresión de su madre. ¿La locura es capaz quizás de traspasar las fronteras de la mente donde habita, para volver locos a los que la rodean?

Se necesita mucha fortaleza para no sucumbir.

¿Quién no se ha sentido nunca así?

20 comentarios · Escribe aquí tu comentario

José Antonio Lázaro Espila dijo

La verdad que la noticia de la decapitación fue bastante impactante. Yo he conocido gente que no rige de la cabeza, no porque tome drogas o sea imbecil, simplemente nació con la cabeza equivocada.

A esas personas o las encierras en una institución donde los tienes sedados las veinticuatro horas al día o los intentas reeducar que en muchos casos es imposible o muy dificil.

Luisa

Luisa dijo

Los enfermos mentales son los enfermos más olvidados del sistema sanitario y de la sociedad, y con ellos sus familias.
Sólo nos acordamos de ellos cuando ocurren hechos como éste, entonces nos horrorizamos, incrédulos e indignados.
Nos hacemos mil preguntas, pero los que tienen que poner soluciones,¿qué hacen? nada.

Raquel dijo

Como dice Luisa, son los grandes olvidados, y la gente cercana es la que realmente sufre, ya que ellos no son conscientes , probablemente no conzcan otra realidad a la ya vivida.
Es triste y esperemos que esta realidad que ya es un hecho cambie sí o sí, tanto para ellos con la ayuda que necesiten como para los familiares.

Jesús Murillo Sagredo dijo

Escabroso post. Desde luego algo va mal en esta sociedad. Hay que prestar atención a toda esa gente que está mal... pero sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena... lamentable.

Raquel dijo

Jesús, pero eso es como todo. Se ponen semáforos cuando hay atropellos, se ponen puentes cuando hay accidentes, se estudia cuando se suspende, (aunque no siempre ocurre lo segundo)

Luisa

Luisa dijo

Hay enfermos mentales en todas las clases sociales, ha habido siempre a lo largo de la historia, antes se les encerraba y hacinaba en un manicomio, donde símplemente se les aislaba para que no molestasen y se les calmaba a los violentos con descargas eléctricas o hasta con inyecciones experimentales que los volvían verdaderamente locos.
Hoy en día siguen estando socialmente rechazados, los que admiten medicación hasta pueden hacer vida social, pero los violentos que no son tratados sólo los padecen su familia y no son escuchados por nadie que les aporte soluciones, eso también en cierta forma otro tipo de locura.

Anónimo

Anónimo dijo

de acuerdo que hay que prestar asistencia. Para mí el hecho de que no se tomen las medidas es porque todos padecemos locura y algunos confiamos en personas más locas que nosotros. Esa es nuestra locura. Entre los extremos caben muchos, y similares a nosotros, cotidianos. Todos estamos ahí, juntitos. Cuando más aprieten los extremos, más necesario será racionalizar la locura. Hasta entonces no nacerá la cordura.

Luisa

Luisa dijo

Tendemos a generalizar incluso desde la prensa el término esquizofrénico.
No es lo mismo una drogadicción que acabe produciendo una esquizofrenia. que un enfermo esquizofrénico en el que es su mente la que está enferma sin haber tenido nunca algún tipo de adicción.
Tristemente sólo los que conviven con estos enfermos saben lo durísimo que es, y desde fuera por mucho que lo cuenten, nadie quiere saber, o no llegan a entender el sufrimiento que se vive detrás de las puertas de esas casas

Anónimo

Anónimo dijo

Curioso,
si antes hablábamos acerca de la causa del sueño, trabajo un libro con el siguiente texto que tiene que ver con el sentido.

"Quidquid luce fuit, tenebres agit [lo que estuvo en la luz actúa en las tinieblas]: pero también a la inversa. Las vivencias que tenemos mientras soñamos, suponiendo que las tengamos a menudo, acaban por formar parte de la economía global de nuestra alma lo mismo que cualquier otra vivencia "realmente" experimentada: merced a esto somos más ricos o más pobres, sentimos una necesidad más o menos, y, por fin, en pleno día, e incluso en los instantes más joviales de nuestro espíritu despierto, somos llevados un poco en andaderas por los hábitos contraídos en nuestros sueños. Suponiendo que alguien haya volado a menudo en sus sueños y, al final, tan pronto como se pone a soñar cobra consciencia de que la fuerza y el arte de volar son privilegios suyos y constituyen asimismo su felicidad más propia y envidiable: ese alguien, que cree poder realizar toda especie de curvas y de ángulos con un impulso ligerísimo, que conoce el sentimiento de cierta ligereza divina, un "hacia arriba" sin tensión ni coacción, un "hacia abajo" sin rebajamiento ni humillación -¡sin pesadez!- ¡cómo un hombre que ha tenido tales experiencias y contraído tales hábitos en sus sueños no va a terminar encontrando que la palabra "felicidad" tiene un color y un significado distintos, incluso para su día despierto!, ¿cómo no va a aspirar a la felicidad de modo distinto? En comparación con aquel "volar", el "vuelo" que los poetas describen tiene que parecerle demasiado terrestre, muscular, violento, demasiado"pesado".
F. Nietzsche, Más allá del bien y del mal, Alianza, p. 193. Escrito en 1885, 4 años antes de enloquecer.

Luisa

Luisa dijo

Por cierto la locura no se puede racionalizar porque entonces deja de ser locura, no es lo mismo un raro, un friqui que un esquizofrénico o un paranoico, aunque todos tengamos rasgos obsesivos, vivamos a veces situaciones esquizofrénicas y alguna manía que otra. Nada que ver.

Anónimo

Anónimo dijo

la locura racionalizada deja de ser locura para convertirse en "locura racionalizada". Estás dando a la locura un carácter absoluto e inmutable.
Que hay distintos grados ya lo habíamos dado por supuesto.
Nada que ver.

Luisa

Luisa dijo

No pretendo hacer un tratado de patología de enfermedades mentales, sólamente distinguir enfermedades como la esquizofrenia o la paranoia,. de la palabra locura que se aplica ligeramente a cualquier cosa. Se puede racionalizar el porqué una persona puede hacer "locuras" alguna vez, el que uno se pueda volver "loco" en determinado momento, e incluso efectivamente graduarla, porque es verdad que hay grados, pero con las otras no se puede, ni debe frivolizar, que no digo que nadie lo esté haciendo aquí.

LOLA

LOLA dijo

Muy bien Raquel ( como has crecido maja).
Con respecto a tu noticia bajate la cancion de I don`t like mondays de un grupo llamado the bottom rats (Bob Geldorf) y si puedes enterate de que trata la cancion y veras que este tipo de locuras son peores que las de un esquizofrenico, que a fin de cuentas es un enfermo que deberia estar ingresado

Raquel dijo

Madre mía, la conversación que fluía por mi blog anoche y yo sin enterarme...veo que sois de mi club de los insomnes...
Luisa, parece que eres entendida en el tema, y, por eso te pregunto: ¿Cuál crees que es la mejor solución para este tipo de personas como las que he descrito en el post? Las que actuan con toda la frialdad. Me parece una barbaridad si se les manda a la cárcel, porque creo que tan sólo empeoraría la cosas, aunque tengo entendido que no es esa la vía que se toma ¿no?Acláradmelo, por favor.

Anónimo: todos estamos un poco locos, pero hay que distinguir entre las patologías y la la temporal que nos puede producir el vivir en el mundo.
CUando dices que confiamos en personas más locas que nosotros, yo creo que eso se debe a la puñetera vagancia que tenemos para usar el cerebro y crearnos unas motivaciones y una escala de valores propia, y no manipulada por otros (aunque eso a veces es muy difícil)

Por cierto, muy curioso el fragmento de Nietzsche, lo que llega a pasar por la cabeza de alguien tan inteligente. La inteligencia puede llevarte a la locura, está claro.

Saludos a ambos.

Raquel dijo

LOLA, ¿nos conocemos?
Ahora mismo me bajo la canción. Me informaré y te comento por aquí algo.
Saludos!!!!!!

Raquel dijo

I don't like mondays de THE BOOMTOWN RATS, en mi opinión, una canción buenísima. ´Tanto en letra como en musicalidad, y, en el vídeo, me encanta cómo 'actúa' el cantante, la expresión de su cara en el 'I don't like mondays' and... 'What reason do you need to die?'
Gracias por la recomendación LOLA! la añado a mi mp3.

Curioso, viene al tema de mi relato.

Bob Geldof se inspiró en un trágico suceso ocurrido en una escuela de San Diego, California. El 29 de Enero de 1979, Brenda Spencer se lio a balazos contra nueve niños. Cuando la policía le pregunto a Brenda porqué lo había hecho, ella contestó con un “No me gustan los lunes“. Ese fue el motivo que llevó a la niña a cometer tal acto.

Bob Geldof cogió la idea y la convirtió en canción para su grupo de punk, Boomtown Rats. Evidentemente y siguiendo con la lógica aplastante de los americanitos el tema fue censurado en Estados Unidos por herir sensibilidades, pero en el Reino Unido, así como en el resto de Europa, el tema subió muy alto.

Más tarde, Bob Geldof se convirtiría en uno de los artistas más entregados a las causas honoríficas y los conciertos benéficos.

FUENTE: www.alexbolea.com

...VeRóNiCa...

...VeRóNiCa... dijo

Ra, tus post son realmente escalofriantes. A colación de esta noticia que nos dejó a todos helados he de decir que al hombre se le había caducado la orden de alejamiento. Volvió al pueblo y unos vecinos le preguntaron qué hacía allí, a lo que él contestó: tengo algo muy importante que hacer esta noche...
Tampoco tenemos que vivir aterrorizados por estas noticias. Siempre han existido y seguirán existiendo. Quizá nuestra sociedad actual es más propensa al surgimiento de psicópatas, de esquizofrénicos... pero recordemos en siglos anteriores las oleadas de mujeres histéricas. Es lo que llamaría Torcuato de Luna: los renglones torcidos de Dios.
Te lo recomiendo, ya que sé que alguna vez te interesó la psicología. Tú sólo pidelo y te lo dejo. Creo que es un libro que merece realmente la pena leer.
Canivalismo, booling, desequilibrados...eres sin duda la "bloguera" que nos acerca a este mundo que nos inspira horror y del que no queremos ser consciente de que existe.
Sigue así y muchos bsitos!!!!

Luisa

Luisa dijo

Querida Raquel, las enfermedades mentales están bien estudiadas, pero lo que falla es que no se afrontan con eficacia.
La mayoría de los que padecen esquizofrenia no se curan nunca, son enfermos crónicos, necesitan medicación siempre, y si la toman pueden hacer una vida más o menos normal.
El problema es cuando se niegan a tomar la medicación, cuando tienen esos brotes sicóticos, que sólo las personas que los han visto y vivido saben de qué hablo. Como normalmente se quedan en el entorno familiar la sociedad este tipo de sucesos sólo lo han visto en las películas.
¿Cuál es la solución en estos casos? es ahí donde viene el segundo calvario, cuando tienen que intervenir la policía, jueces y sanidad.
Entre unos y otros no solucionan nada, y luego pasa lo que todos entonces sí tristemente podemos ver.
Actualmente no sé cómo funcionan los centros siquiátricos, pero antes se les ingresaba un tiempo, donde eran medicados y después les daban el alta, sabiendo que volverían a recaer, pero así funcionaba el sistema.
Los violentos tienen que estar recluídos y tratados continuamente.
Gracias a Dios hay pocos esquizofrénicos violentos, pero claro luego existen otras patologías derivadas del deterioro neuronal provocado por ejemplo con las drogas, o un sicópata donde no es tan fácil discernir claramente cuando sus actos provocan delincuencia o asesinatos, dónde deben ir, si a la cárcel o a un centro siquiátrico.
Y permíteme una broma de los sicópatas, que yo los tengo en un apartado distinto a los anteriores porque los sicópatas aparte de serlo son sicoputas.
Besos

Raquel dijo

Gracias Luisa por tu aclaración. Un saludo

nickelodeon11-07 dijo

Uno de mis guiones me gustaria poder hacer un homenaje a "el grito" de Murch, REM se llama en una secuencia

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Sobre este blog

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Desde La Estepa

Me llamo Raquel, tengo 18 años recién salidos del horno y demasiadas inquietudes para 24 horas que tiene el día.

Estudio Filología Hispánica en la UR, y me apasiona lo que estudio. Soy de esas pocas personas que se meten a las 'carreras sin salidas'. Lucharé por encontrar un trabajo en lo que me gusta (radio-periódico-escritura) y no vivir pensando en cifras, sólo en estados.

Si hay algo que me describe es observadora e hiperactiva. Me gusta preocuparme por el día que vivo e intentar exprimir los minutos de éste al máximo. Enamorada del mar, de los viajes, siempre dispuesta a evadirme y partidaria de 'alunizaciones' individuales por mi mundo interior.
Influenciada por la gente que quiero, por la radio, por la literatura que absorbo, por mi guitarrita eléctrica, por la buena música.

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