La Rioja
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Navarro, con cuerda para rato
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Luismi Cámara | 22-11-2012 | 12:22

Navarro, en un partido de la Euroliga. / Afp

Navarro, en un partido de la Euroliga. / Afp

Joan Montes buscaba soluciones en un Barcelona que no había arrancado la temporada como se esperaba de una plantilla que contaba con jugadores de la talla de Djordjevic, Rentzias o Mustaf. Manel Comas había sido sacrificado en busca de un cambio de rumbo necesario y el elegido para frenar la deriva blaugrana fue este joven técnico, criado bajo el ala de Aito García Reneses, sin experiencia en la élite pero con el conocimiento de la idiosincrasia de la entidad y con la valentía suficiente como para liderar la necesaria transformación del primer equipo.
Y su apuesta inicial fue un junior con un cuerpo enclenque que aguantaba como podía deseo, desparpajo y un talento desbordante. No esperó demasiado. En la jornada 13, en el Palau Blaugrana, y ante el Covirán Granada abrió la puerta a un chaval de 17 años llamado Juan Carlos Navarro. Diez minutos le bastaron para anotar diez puntos y para que los aficionados catalanes conocieran las posibilidades de su imberbe estrella.
Ya han pasado quince años desde aquel 23 de noviembre de 1997 y el joven Juanqui es un veterano que luce prominente barba y galones de capitán, emblema y leyenda. El Barça aprovechará el choque de la Euroliga de este jueves ante el Lietuvos Rytas lituano para rendir honores a su líder y celebrará la efeméride con alguna sorpresa para ‘la Bomba’ e invitando a cinco socios nacidos el día de su debut.
Navarro recuerda el estreno en la ACB como “un día muy especial” y lo valora como el primer paso de “un buen camino”. En una entrevista a la web oficial del Barcelona, el capitán reconoce que vivió el choque ante el Granada con “nervios”. “Lo único que pensaba era en no cometer ningún fallo tonto. Pero todo fue muy bien, me salieron las cosas y no la pifié”.
Desde aquel lejano partido han pasado ya más de 800 partidos con la camiseta barcelonista. Solo el viaje de ida y vuelta a la NBA cambió de color su casaca. “Tenía el gusanillo de probarme con los mejores del mundo -explica en la web del club- y no me arrepiento. Fue una gran experiencia”. Un año en los Grizzlies le bastó para demostrar que tenía un hueco en la mejor liga del mundo, pero se cansó de perder y regresó a casa: “No entendía que perdiéramos muchos partidos y no pasara nada. Yo he dejado de cenar muchas veces después de una derrota con el Barça y el hecho de no salir cabreado del vestuario no iba conmigo. El Barça quería que regresara y yo quería volver. No había una mejor elección”.
En estos quince años, Navarro acumula títulos -siete Ligas, cinco Copas del Rey y dos Euroligas, entre otros- entre los que destaca la Euroliga de París, con MVP incluido, y el último campeonato liguero.
A los 32 años, advierte de que le queda “cuerda para rato”. “Ganar nunca cansa y me gustaría seguir por la línea de éxitos de los últimos años. Cuando me retire me gustaría mirar atrás y ver que he ayudado a que el club sea más grande todavía”, concluye Navarro.

Se cumplen quince años del debut del escolta con el Barcelona

Joan Montes dio la alternativa a ‘La Bomba’ ante el Covirán Granada y el jugador respondió con diez puntos en diez minutos

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