Cada vez que la sonrisa de un hombre aparece en su rostro, simultáneamente ese gesto se multiplica por las personas que estén a su alrededor.
La sonrisa, al igual que la risa es lo más contagioso que existe. Podemos ser felices y no sonreír, pero podemos serlo mucho más si además de serlo, sonreímos.
Sonreír significa compartir nuestra alegría con el resto de la gente, y si podemos, por qué no, hacerles felices a ellos también.
“La sonrisa es el idioma universal de los hombres inteligentes”
Víctor Ruiz Iriarte
La sonrisa es un idioma, es el idioma de los que nos alegramos de las pequeñas cosas, de los que sacamos el lado bueno de lo más mínimo, de los que queremos luchar por lo que queremos y ser felices con ello; todo eso es sinónimo de inteligencia, la sonrisa es el idioma de los que somos felices, de los que quieren serlo y de los que con esto, se convierten en personas inteligentes.

¿Por qué no sonreímos un poco más y lloramos un poco menos?