23 Jun 2008

"Nosotros sí sabemos enfrentarnos a una crisis"

Pues sí, estoy de acuerdo con esa afirmación. Estoy anonadado por el golpe de efecto con el que el PP ha sorprendido a sus votantes - y no votantes -.

No sólo han sabido interpretar el fin de su crisis interna de una manera modélica - pareciendo incluso, que todo estaba orquestado para crear un ambiente de riñas ficticias que condujeran a tan sublime final, donde todos son ganadores y no existen los perdedores-, no sólo han sabido confeccionar la imagen de líder en la persona de Mariano Rajoy, no sólo ha sabido vender su cohesión interna, sino que en un cambio magistral de roles y de papeles, ha sabido pasar la patata caliente del hastío político al tejado socialista. Acaso, ¿será ésta la última estrategia política de Gabriel Elorriaga, Responsable de Comunicación del Partido Popular, antes de su marcha?
Sin mentir, sin crispar, como si de un bisturí quirúrgico se tratase, han sabido levantar las ampollas políticas, extirpar sus estereotipos y sembrar un mar de dudas sobre el gobierno de R. Zapatero: "Muchos españoles no lo están pasando bien, y el Gobierno no gobierna (...) No puede solucionar nada, y menos la situación económica, porque no sabe qué hacer (...) Hay que ver lo que ha cambiado España en los últimos dos meses (...) Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para que el Gobierno se equivoque lo menos posible".
La falta de proactividad política socialista en asuntos económicos, la falta de protagonismo en la agenda política de los hechos consumados y las cada vez más palpables consecuencias de este receso económico - o crisis -, están minando la imagen de prosperidad social y económica del la primera legislatura socialista - de la era pospopular -. Como si de un compartimento estanco se tratase, la segunda legislatura entra diezmada por los rumores, por el peso de un PP más ecuánime, paritario y moderno, que como si del pájaro Fénix se tratase, ha sabido resurgir de sus cenizas y recomponerse en una ambigüedad de lo político que a todos parece contentar.
Y mientras, Nieves Goicoechea, Secretaria de Estado de Comunicación, ¿qué estará preparando para hacer frente a semejante cambio de percepciones sociales?

16 Jun 2008

Caballo ganador en política

La verdad, es curioso eso de apostar por el caballo ganador. Nos subimos al furgón de cola de la opinión pública y asumimos como propia la vox populi. Tiene miga esto de la sociología de andar por casa.

Obama barre a Hillay mientras la ola del Yes, we can nos recuerda aquello de que en política, lo que menos importa, es el programa electoral. Y no es cuestión de apoyar o no apoyar a McCain, sino de tener en cuenta que, una buena imagen, lo es todo. ¿Cuestión de estilo? Seguro que sí.

Trabajadores (de mono azul y también de cuello blanco) de todo el mundo tienen sus ojos puestos en la conquista laboral de las 35 horas. Ahora, son tiempos para las 65 horas. ¿Dónde quedó el Ratio de productividad?, ¿Quién grita No, we cannot?.

Versando sobre caballo ganador y sobre movimientos sociosindicales, toca también hablar de La Rioja, donde se alzan voces que luego, parecen carecer de ecos.

Si el éxito de Obama se basa en su imagen, a la que se suben propios y extraños, puede que aquel No, we cannot y éstas y otras voces riojanas, necesiten de un poco jabón en lo que a la cosa pública se refiere. Al fin y al cabo, vale más una imagen que mil palabras.

Como diría aquél… Buenas noches y buena suerte, en lo que a la imagología se refiere.

03 Jun 2008

España, país de mierda

“España, país de mierda” es el título de la campaña de marketing que denuncia el tratamiento informativo que se da sobre Israel en los medios de comunicación españoles.

"Yo trabajo en marketing, y cualquiera que sepa de esto sabe también que con palabras no se llega a nada, sólo vale una campaña de publicidad; los estereotipos se combaten con estereotipos", afirma Fernando Álvarez, presidente de la Asociación Solidaridad España Israel.

¿Una campaña de marketing es publicidad?, ¿con las palabras no se llega a nada?, ¿los estereotipos se combaten con estereotipos?. Me siento anonadado. ¿Mi cliché de gallego se combate con mi cliché de extremeño?.

Igual, evitando situaciones como ésta, se mejoraría su imagen, su estereotipo, su… lo que quiera que sea, bastante mejor que atacando negativamente al target de su, supuesta, "campaña de marketing-publicidad". Ley del Talión en la mejor de sus esencias.

Fuente: Diario El Mundo

PD- Chirac, expresidente de Francia, contestó a su homólogo israelí, tras un llamamiento a los jóvenes judíos galos a romper con el estado francés, que “un joven en Francia, antes que ser judío, musulmán, o cristiano, es, sobre todo, francés”. Estimado Fernando Álvarez, ¿además de judío – si es que lo es – es ciudadano español o israelí?

26 May 2008

I+D+i y el feeback formativo

En su dialéctica, Marx hablaba sobre la plusvalía del trabajo. La aportación ad-hoc y no remunerada del trabajador en el proceso productivo. Ese handicap añadido, como la perfección, el cuidado, el mimo, el detalle, la experiencia, el esfuerzo, la innovación o la técnica… o tantos otros elementos que el trabajador suma a su oficio, mejorando la productividad, la calidad y el producto, sin que por ello, su bolsillo se engrose.

Ahora que me toca lidiar desde la otra cara del lado oscuro, como afirma Jorge López, uno se da cuenta de esa plusvalía no percibida. En el trabajo del día a día del Grand Consulting, de la gestión ininterrumpida de cuentas, del buen (exquisito) trato al cliente; la agenda de trabajo se llena de creatividad, originalidad, tesón personal, apuesta particular y, además de un alto estrés laboral, de la gratitud personal de poder atender las modas del momento, las herramientas digitales de turno y las novedades del sector. Es decir, se aprende mientras se trabaja y se innova mientras se planifica. Existe un feeback formativo entre lo que se aporta y lo que se recibe, un feedback que, como en otras tantas cosas, no tiende a reflejarse en los sueldos – todo hay que decirlo -.

Sin embargo, del pull, se pasa al push. De la agencia, al cliente. De la proactividad a la reactividad. De la vanguardia a la retaguardia. La formación se frena porque las cosas de palacio, van despacio. La agenda de trabajo, siendo igual de completa y variada, se torna monotemática y administrativa. Y ahí, es cuando el joven DIRCOM echa su órdago profesional para que el viejo motor anquilosado de las instituciones se convierta en algo que, sin ser ex novo, dé una nueva dimensión a la palabra comunicación estratégica. Y es ahí, digo, cuando el convulso recuerdo de las agencias y de las consultoras de mkt&comm y PR se torna agradecido y siempre necesario. Y es que, no basta con ser grande y renombrado, también es necesario tener un buen presupuesto en I+D+i.

02 May 2008

Cuestiones antropológicas, ¿Eurabia?

Hoy tengo uno de esos días. Sí, sí, uno de esos días. Estoy algo filosófico. ¿Será el 1º de mayo?, ¿el Dos de mayo?, ¿el puente?, ¿el Jet Lag?. Qui sait? Pero lo cierto es que… he comenzado a filosofar y eso… es peligroso para ésta, mi cabecita.

Europa está cambiando. Barrios y barrios llenos de inmigrantes de tercera, segunda y primera generación, sobre todo, llegados de las antiguas colonias francesas africanas: Magreb y Centro África, que conviven en el centro de las grandes ciudades a medio camino entre guetos y barriadas multiraciales. Hasta los policías que controlaban el tráfico no son nativos europeos– en Madrid está comenzado a pasar con inmigrantes ibearoamericanos, por lo que no nos tiene que sorprender a estas alturas-.

Peluquerías, bazares, cafés-teterías, Snacks (despacho de Kebabs), hostales, friturías de pescados, tiendas de ropa low-cost, locutorios… y todos ellos, por doquier. Árabes con túnicas, babuchas y hiyab (para ellas) o atlasikat (para ellos) que se entremezclan con centroafricanos vestidos al más clásico estilo herero, dejando paso, eso sí, a sus nuevas generaciones, más adaptadas al estilo de vida de la vieja Europa. Insisto, vieja Europa.

En España, el fenómeno migratorio es algo nuevo. Hace diez años apenas había inmigración en un país que, a duras penas, casi no llegaba a los mínimos de la UE. Sin embargo, en una década, España se ha convertido en el segundo país del mundo, detrás de EEUU – país cuya extensión es 19 veces más grande que la de España- , en recepción de inmigrantes.

Esto es un verdadero choque cultural, no por la llegada de inmigrantes iberoamericanos o de Europa del Este – con los que compartimos lengua (en el caso de los primeros), cultura, valores o religión- , sino por la migración africana y asiática. Y es un choque porque ocurre en un corto periodo de tiempo y en grandes magnitudes, produciendo – obviando el racismo, porque que un español sea racista, ¡manda huevos! – xenofobia cultural por unos y falta de integración por otros.

Esto es así. Si luego hay alguien que lo quiera maquillar, pintar, adornar o disimular, bienvenido sea. No seré yo quien entre en ese juego, que es el mismo que el de no decir que el ratio de población inmigrante en las cárceles españolas se incrementa cada año a la par que se incrementa la propia inmigración. Es normal. No nos asustemos. No pensemos que somos racistas o vete a saber tú qué por decir estas obviedades. Aumenta la población, pero no el índice de delincuencia. “Hay más parados ahora que cuando gobernaba el PP”, afirmó Pizarro en el debate de TVE. “Lógicamente. Antes éramos treinta y nueve millones de españoles y ahora somos cuarenta y cinco. Sin embargo el porcentaje de población inactiva ha descendido de un 11% a un 8% en estos cuatro años. Es decir, usted no miente, pero quiere confundir”, le respondió Solbes. En fin, que la estadística es mentirosa y los políticos, son “políticamente” correctos. ¡Qué rollo!

Aquí es cuando nos venden eso de que España vive lo mismo que está viviendo el resto de Europa. Pues no señor. Discúlpeme, pero no. “No es lo mismo estar durmiendo que estar dormido, al igual que no es lo mismo estar jodiendo que estar jodido”, dijo Camilo José Cela. España está igual que el resto de Europa. Es cierto. Pero mientras que en el resto de Europa el proceso ha durado cuarenta años, en España, apenas han sido diez y eso… obviamente, no es lo mismo.

En fin. Volviendo a mis reflexiones personales… esto tiene mucho que ver con el Materialismo, como corriente filosófica. ¡Joder, qué aburrido soy!, no tendré otras cosas de las que hablar. Harris, hablaba de las superestructuras, estructuras e infraestructuras. En general, en el norte de Europa (donde reina de forma perenne, innata y siempre presente, mi querida Ley de Jante) existe una poderosa superestructura – cimentada en el humanismo, en las corrientes mercantilistas, en los valores que fundamentan la Unión y por supuesto, en ese gran bien que fue para Europa el protestantismo -; una estructura – tanto en lo político, como en lo económico –, motor indiscutible del continente, anclada en el acervo europeo y en el plano geoeconómico internacional; y unas infraestructuras – gran población, mano de obra barata, grandes multinacionales e inmigración constante- que posibilitan el mantenimiento de ese statu quo y que potencian de forma indiscutible su futuro. Es decir, lo tienen todo para ser y seguir siendo la piedra angular del continente.

España, es otro cantar. Pero gracias a Dios, la cosa está cambiando para mejor. En infraestructuras, no merecemos un menor puesto que el mejor del resto de países del continente. En gran parte, gracias a la inmigración y a la política neoimperialista del ’96-’08, magnífica para la macroeconomía española. En estructuras, tenemos una economía estable (aunque podría serlo bastante más) y una política, aunque crispada, imperiosamente sumergida en los valores democráticos, con una proyección, además, cada vez más internacional. Falla, al menos, en mi análisis, el plano de las superestructuras, el plano que mueve a todo lo anterior. Somos una gran potencia económica, pero todavía no nos lo creemos. Somos una gran potencia cultural, pero lo despreciamos. Somos una gran potencia lingüística, pero lo obviamos. Somos una gran potencia histórica, pero lo olvidamos. Somos Europa, pero no nos sentimos, en muchas ocasiones, como tal; quizá porque sus instituciones quedan lejos, muy lejos, de la España mediterránea y peninsular. En fin, estamos como para acudir a un psicólogo. Nada que no se arregle con una buena terapia de concienciación social.

Ahondando más en Filosofía - si has llegado hasta aquí es porque esto te está gustando, pronto comenzarás a filosofar tú también, ya lo verás - y tomando la Dialéctica de Marx y Hegel, existe una tesis: el norte de Europa, dinámico, abierto y constante; una antítesis: España, a medio camino entre la asimilación de los nuevos cambios y la convergencia europea y una síntesis: que España retome un lugar en la vida social y política del continente como avanzadilla – algo que, creo, ya se ha hecho con la extensión de derechos de la última legislatura – de la nueva realidad de Occidente.

Es admiración lo que siento por los países escandinavos y del norte de Europa. ¡Qué le voy a hacer! Prácticos, dinámicos, polivanlentes, multiculturales, cuatrilíngües, eficientes, efectivos... frente a esa España (que no ésta) retrotradicional, ultracatólica, puritana, conservadora, caínista y envidiosa. Ahora es cuando alguien se da por aludido. No, no hay quedarse por aludido, porque en esta última afirmación, entramos todos, incluido yo. Es el espíritu social que nos caracteriza, no nuestro espíritu individual, salve Dios. Como decía líneas atrás, la cosa está cambiando. Ya era hora.

Así que, sintetizando, Europa está cambiando. Estamos ante un Occidente 2.0. ¿Una Europa reconvertida en Eurabia?. Eurabia, sí. Unas superestructuras, aparentemente inamovibles en el tiempo, que se están viendo afectadas por los cambios estructurales y por los nuevos valores de las infraestructuras, las fuerzas vivas de la Europa del mañana.

Ocurrió cuando el Imperio Romano de Occidente dejo entrar en sus fronteras a los bárbaros del norte europeo, ¡qué paradoja!. Las superestructuras y estructuras cambiaron debido a las nuevas infraestructuras. Por el contrario, Felipe II, Fernando VII y Franco, quisieron mantener sus superestructuras cuando aislaron España del resto de Europa durante sus gobiernos, en un intento de mantener su orden interno, sus estructuras e infraestructuras. En ambos casos, las circunstancias acabaron imponiéndose.

Felipe II, en su lucha por mantener su imperio europeo, quiso luchar contra las ideas – el protestantismo – mientras que sus enemigos luchaban contra los hechos – contra el dominio español -. Obviamente, la primera empresa era mucho más compleja que la segunda, España se quedó aislada, pobre e incomprendida por sus hermanos europeos. Todavía hoy se siente aquella avergonzante aventura en la memoria colectiva de los españoles. Cantos de sirena. Luchar contra molinos. Contra las tempestades en el Canal de la Mancha. Una cosa son los hechos y otra, las ideas. De las primeras nacen héroes, de las segundas, sólo mártires. Y de aquellos polvos, estos lodos.

Emilio Castelar afirmaba que en España “no tenemos agricultura porque expulsamos a los moriscos. No tenemos industria porque arrojamos a los judíos. Encendimos la Inquisición, arrojamos a ella a nuestros pensadores y los quemamos y después ya no hubo de las ciencias en España más que un montón de cenizas”. A esas voces discordantes con la inmigración, sólo cabe explicarles que, para que Europa siga existiendo en el mapa, para que España siga siendo algo más allá que un apéndice de Francia, es necesaria. Otro tema es si queremos seguir siendo Europa o convertirnos en Eurabia. Pero éso, es reflexión para otro día.

22 Abr 2008

Relaciones públicas, propaganda 2.0

Lo adelantaban Al y Laura Ries en La caída de la publicidad y el auge de las relaciones públicas. Unos años antes, Naomi Klein lo intuía en No Logo. Estamos entrando en una nueva era. De la prensa sensacionalista de William Randolph Hearst contra España en 1898 – “ustedes pongan las imágenes que yo pondré la guerra”-, pasando por la propaganda nazi de Goebbels y Lena Riechestein, cayendo en la mercadotecnia de Philip Kotler de los ’70, yendo a los ilógicos gastos en publicidad de los ’90 y como si del propio AVE se tratase, llegando a las relaciones públicas de principios del siglo XXI (una propaganda actualizada, una propaganda 2.0, denominada también publicidad gratuita).

Es decir, pura y llanamente, rumorología.

La Coca-Cola sirve hasta para desatascar tornillos oxidados”; “el aceite de oliva es buenísimo para la salud”; “una cerveza al día, es ideal para regular el colesterol”… bienvenidos a la era de los hechos consumados. No importa si es cierto o no, porque pronto sale un estudio que lo refuta o que lo niega si es conveniente.

Obviamente, no confundamos estas campañas, de las que todos somos víctimas, con los famosos eslóganes publicitarios: “¿Cueces o enriqueces con Avecrem?”; “Siempre Coca-Cola” o “la vida es móvil, móvil es Vodafone”. No tiene nada que ver, esto es publicidad y vale mucho dinero, lo otro es relaciones públicas y es prácticamente gratis. Lo primero se olvida, lo segundo permanece en la memoria colectiva. Lo primero no es creíble, lo segundo se suele convertir en un axioma.

Un ejemplo fantástico es Esperanza Aguirre durante estas semanas: “Hablando de la composición molecular de las alitas de pollo, es mentira que me vaya a presentar para presidenta del PP”. Obviamente, todos los periodistas saben leer perfectamente el mensaje que la Presidenta de la CAM les quiere transmitir: “Todos sabéis que quiero ser la presidenta del PP, pero nunca lo he dicho. Ahora puede ser el momento y ellos lo saben”.

Como si de una mancha de aceite se tratase, el rumor corre de boca en boca. Primero, copando las páginas de los periódicos; luego, las reuniones de la élite política y por último; la conversación de los bares de España: “Esperanza puede ser la nueva líder popular”. El mensaje ya está en boca de todos. La campaña de relaciones públicas ha sido un éxito.
Esta historia no es nueva. La cortina de humo (1997) versaba sobre estos mismos hechos: levantar una liebre que no existe para que todo el mundo la busque y acabe convirtiéndose en un hecho consumado.

Trinidad Jiménez lo ensayó con su chaqueta de cuero a la hora de darse a conocer. La nota de prensa del partido socialista rezaba algo así: “Trinidad Jiménez, conocida por su chaqueta de cuero, se presentará por Madrid a…” Desde ese instante, todos los periodistas comenzaron a buscar en sus hemerotecas a la chica con una chaqueta de cuero. Al poco tiempo, aquella joven desconocida, era una alternativa socialista real a la alcaldía madrileña.

Somos pasto de la manipulación -política, comercial... e incluso vecinal si se me apura, ¿quién no ha sentido en sus propias carnes como en su alrededor se iba gestando una leyenda urbana promovida por un tercero?-. "El gran hermano" (George Orwell) no sólo nos vigila, también nos usa a placer.

Si como decía Ortega y Gasset en La rebelión de las masas, "el hombre se convierte en animal cuando forma parte de la masa" - en chusma, afirma Sánchez Dragó-, ¿estaremos convirtiéndonos en un Homo Pocosapiens?.

09 Abr 2008

La España de los periodistas

Esta mañana, leía un comentario sobre filólogos y periodistas. El texto, concluía diciendo que “para aprender a usar correctamente la lengua”, era preferible la primera opción. No he estudiado filología, sino Ciencias de la Información y la verdad, en lo que respecta al campo del periodismo, el autor lleva toda la razón; aunque no sé como se encuentra el estado de la cuestión en el mundo de los filólogos…

¿Todos periodistas?

No se hace distinción entre Medios de Información, Medios de Comunicación y Medios de Entretenimiento; al igual que no se hace distinción entre Director de Comunicación (comunicación integral) y Jefe de Prensa (comunicación sectorial). Pero tampoco se suele hacer distinción entre Licenciado en Ciencias de la Información y Licenciado en Comunicación Social. ¡¡¡Y qué decir del término periodista, que no Licenciado en Periodismo, del Licenciado en Py RRPP y del Licenciado en Comunicación Audiovisual…!!!!

Incluso en la endogamia de este nuestro mundo - tan corporativista-, apenas nos identificamos los unos de los otros. Periodista. ¿Eso lo engloba todo?. ¡Por supuesto que no! Aunque, desgraciadamente, vulgarmente, sí. No recuerdo bien la definición, pero en la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, que no Colegio Oficial de Periodistas - o mejor, Colegio Oficial de Profesionales en Información y por otro lado, Colegio Oficial de Profesionales en Comunicación-, se identifica al periodista como el profesional de la información que trabaja en un medio de comunicación desarrollando su trabajo. El resto, en general, consultores y técnicos de comunicación, quedarían excluidos de tal profesión - periodista - y serían, en consecuencia, sólo eso: consultores o técnicos de comunicación, como lo es un técnico administrativo o un técnico agrónomo.

Pero en el periodismo, desgraciadamente para los periodistas, todo vale. Cuando un Licenciado en Comunicación Audiovisual no encuentra trabajo detrás de las cámaras y de los monitores, su función primigenia, y se pone delante de éstas, por corporativismo, se convierte en periodista. Si un escritor pasa a desempeñar funciones relevantes delante de las cámaras o en las columnas de la prensa escrita, por prestigio, se convierte en periodista. En cambio, si un producto de GH o de OT, o la Belén Esteban de turno, por no hablar de las modelos que se acaban convirtiendo en presentadoras, comienzan a “colaborar” o presentar un espacio en los medios y se autodenominan periodistas, los profesionales de este campo ponen el grito en el cielo. ¿Con qué rasero medimos a unos y a otros? ¿Unos valen y otros no? Si para ser periodista, es necesario ser un profesional de la información y trabajar en un medio de comunicación ejerciendo esta labor, ninguno de ellos sería periodista, o apurando la definición de información, quizá sólo los primeros. Pero sólo quizá.

El castellano de los periodistas

Pero además, la conjunción de “periodistas” poco formados, medios de comunicación basados en la eficiencia económica, la LOGSE, Microdoft Word y en general, la rebaja gramatical que ha experimentado España en los últimos 100 años, ha dado con un lenguaje al uso, no sólo vulgar y estandarizado, sino pobre y en retroceso.

Pero algunos periodistas son conscientes de eso y lo intentan maquillar. ¿Cómo? Incorporando palabras poco usadas en esta, ya asumida, habla vulgar de los medios; palabras que ya se oyen como: escuchantes (nada correcto) vs oyentes; incendiarios (por interés) vs pirómanos (por enfermedad); violencia de género antes, ahora violencia machista vs violencia familiar… etc. Por no hablar de términos algo olvidados en España (y ahora incorporados por los inmigrantes - legales e ilegales- iberoamericanos) como: platicar, mentar, departir… que cada día, son más usuales.

Incorporamos neologismos para aparentar (que no ser) más profesionales, incorporamos términos en desudo al uso para aparentar ser más cultos, pero al final, lo que une a todos estos términos, la gramática, no se mejora, sino que se simplifica, y lo que en esencia es grandilocuente, se acaba rebajando no sólo a algo vulgar, sino a simple jerga.

Eufemismos y la cuestión de ser políticamente correctos

Para terminar… ¿qué decir de los eufemismos de los medios?. ¿Por qué no llamar a los subsaharianos: afroeuropeos?, por ejemplo. El moro ha dejado paso al magrebí, el negro al de hombre de color… la autocensura y la redacción políticamente correcta lleva a cambiar titulares como “Un gitano mata a dos rumanos en Madrid” por “Un hombre de raza romaní asesina a dos ciudadanos del Este en la capital del Estado”. Por favor… de ser tan políticamente correctos vamos a parecer idiotas. Un Barrendero se convierte en Auxiliar de Limpieza, un Diseñador en Publicitario, una Secretaria en Asistente de Despacho, un Conserje en Bedel, y éste, en Hujier… y por extensión… obviamente… un Colaborador en Periodista. Pero eso, es volver a un campo ya trillado.

¡Qué se puede esperar de un país en donde sus políticos prefieren usar Estado a España, Ciudadano a Español y en donde todo lo que antes era Nacional ahora ha pasado a ser Estatal, en lugar de Federal (como la lógica impone), siendo éste, además, Nacional también!.

Al final, acabamos engrandeciendo la nomenclatura de lo que nos rodea pero acabamos reduciendo su esencia a lo más vulgar. El Blogero se convierte en Periodista, el Periodista en Escritor, éste en Filósofo y aquel en Erudito. Sin embargo, la Filosofía se convierte en Ensayo, la Ciencia en Arte, el Arte en Técnica, la Literatura en Periodismo y éste, sólo en Publicidad.

Epílogo

Cada día hay más universitarios porque se han democratizado las facultades, todos entran. A más estudiantes, más matrículas, y a más de éstas, más dinero en el erario autonómico, que es el sector de quien dependen las universidades. No importa la nota ni los conocimientos. Producción en masa. La generación más preparada de España. El país con mayores universitarios por habitante… ¿y qué?, mejor planteado: ¿para qué?.

Para que al final todos seamos universitarios, universitarios de ciencias con una media de 10 faltas ortográficas por examen. Universitarios de letras que no saben que en España reinó hace doscientos años un Borbón llamado Luis. Universitarios que desconocen los 700 años de cultura musulmana y árabe en la península pero que conocen al dedillo, o deberían, la Transición.

En definitiva, no es el pesimismo de Larra por estos mismos temas (Periodismo y España), sino animadversión por una España que cuando lee la prensa, saca pecho cuando en realidad, debería desinflarse.

01 Abr 2008

El servicio de posventa de un DIRCOM

Felipe Sahagún, antiguo profesor de la Facultad, publicaba hace muy pocos días en Cuaderno de Periodistas un artículo titulado Portavoces, esposas y periodistas. Este artículo es uno de esos compendios de nuestra actualidad que, recalcando lo que todos ya sabemos, nos da cuenta de aquello que, a veces, olvidamos los profesionales en comunicación corporativa: el servicio de posventa de un DIRCOM, de un Director de Comunicación.

Fabrizio Corbera, cuando adelantaba aquello de “hagamos que las cosas cambien para que todo siga igual”, marcaba también la filosofía a seguir por todo DIRCOM. Para algunos, su labor es, en apariencia, sencilla: leer la prensa (media intelligence lo llaman), tomar café con los compañeros (algunos lo denominan one-to-one) y comer con los intereses fácticos (b2b, que es mucho más elegante que decir business-to-business). Pero como digo, esto es sólo en apariencia. Lejos de esta labor, y muy por encima de ella, está el control total de la comunicación (que incluye también la información) interna y externa de un organismo. Y para su control, además de un buen equipo, necesita de un acertado criterio.

Algunos DIRCOM terminan su trayectoria profesional publicando sus memorias. Lo hizo Jordi Mercader con Pascual Maragall; Elisa Beni, esposa del magistrado Javier Gómez Bermúdez, con el caso del 11M; Javier Valenzuela, exdirector general de Información Internacional en la Moncloa, con José Luis Rodríguez Zapatero; y en el otro lado del Atlántico, Scout McClellan con George W. Bush, entre otros. Pero no todos pueden presumir de tener un acertado criterio a la hora de ejercer su profesión. En ocasiones, no siempre ocurre, a alguno que otro se le acaba escapando algún secreto o detalle que quizá, hubiera sido mejor no mencionar.

Y es que a veces, sólo a veces, un DIRCOM puede perder la noción de su responsabilidad cuando abandona su cargo. Al fin y al cabo, todos somos humanos.

PD - Sobre DIRCOM riojanos, me gustaría resaltar la magnífica labor que, en las últimas semanas, está desarrollando el Jefe de Prensa de la ADER, Consejería de Industria, Innovación y Empleo de La Rioja. Por motivos de trabajo, necesito recabar bastante información relacionada con el Gobierno Regional y tras leer y analizar algunos materiales elaborados por ellos en los últimos días - entre ellos, ADER Informa, del Diario La Rioja - , francamente, puedo afirmar que, cada día que pasa, transmiten mucho mejor sus ideas. Honestamene: Chapeau!

25 Mar 2008

Cuando Arsys y CajaRioja van de la mano

Cuando el ingenio y la creatividad se imponen a la oportunidad, nacen proyectos empresariales como Arsys, la empresa líder del mercado español de registro de dominios y alojamiento web. Y cuando ese proyecto es Made in Rioja, Arsys se convierte, por extensión, en referencia para centros de negocios, agencias, universidades y empresas afines de la región. En resumen, locomotora económica regional, conquistadora digital y Campeona nacional.

Por eso, porque es referencia, necesita crecer y expandirse, diversificarse, innovar y en definitiva, copar más y nuevos mercados. Y así, aquella S.L. local con sedes en Portugal, Francia y seguro, dentro de poco, en nuevos mercados, es cautivada por el capital riesgo, Mercapital y The Carlyle Group. El 79% nada menos. De la noche a la mañana. Y luego, obviamente, su esperada salida a Bolsa.

¿Y es de extrañar? No, claro que no. Sólo basta con analizar la política de registro de dominios de los últimos años, innovación y calidad en cada paso, rincón y detalle del proceso. Una política de venta acertada. Una política de acercamiento al público matemáticamente perfecta. Una política de marketing modélica y ejemplar. Simplemente, profesional. Una política de capital riojano. Sin duda, el mayor de los capitales con los que cuenta la empresa.

Pero cuando la niña bonita riojana se hace mujer, le salen pretendientes. Y duda, duda si emanciparse. Duda qué pareja elegir. Dónde vivir. Con quién dormir cada noche. ¿Álava, Navarra, Madrid…? Y en esa tesitura, en ese ir y venir de negociaciones y reflexiones en su fuero interno, su padrino - que no padre - el Gobierno Regional, que tanta atención le ha dedicado, pero que a veces, tan poco parece haberla cuidado, la contempla con desazón. Con desazón porque ha crecido. Con desazón porque es consciente de sí y de su futuro. Consciente, al fin y al cabo, de que como el pequeño gorrión que ayer salía de la cáscara de su nido, hoy, puede - o no - echar el vuelo. Y es aquí cuando los gestos de complicidad entre esa ahijada (Arsys) y su padrino (el Gobierno Regional) se materializan.

Es aquí cuando, CajaRioja, la caja de todos los riojanos, con sus fondos y sus capitales, toma un decoroso, comedido y casi imperceptible protagonismo, porque sabe, como lo sabe su marido, Don Gobierno, que si su ahijada se va de compras - a la Bolsa - quizá sea un buen momento para darle todo aquello que hasta ahora le había negado por su temprana juventud: el candor de su casa, el cariño de los suyos y económicamente hablando, la paga que necesita para seguir creciendo.

Y mientras, los riojanos, esperamos que esa relación de familia lleve a buen puerto, al puerto que arriba al margen derecha del Ebro.

Sobre este blog

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Cuestión de estilo

Periodista y escritor riojano, trabaja desde hace varios años como fontanero de algunas de las más importantes empresas e instituciones sitas en Madrid. Entre cañerías y desagües y en ocasiones, desde algún que otro cenagal, intenta empalmar todas las tomas de la red para que su comunicación corporativa sea lo más efectiva y eficiente posible.

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