La Rioja
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Sindicatos a China
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aldama | 20-01-2005 | 18:58

Sobrecogedor: en China millones de obreros viven casi en la fábrica donde trabajan hasta medio día (no hasta mediodía, cuidado) por cincuenta euros y un día libre al mes. El resultado, productos sin competencia que poco a poco van introduciendo en nuestro Occidente del Bienestar, es decir, del Ocio, del Poco Querer Currar y Mucho Ganar, de las 35 horas y las vacaciones, puentes, bajas, paros, fiestas, prejubilaciones y moscosos. Las alarmas se han disparado: China ya no es un misterio encerrado en sí mismo a miles de kilómetros sino un almacén de distribución de calzado a mitad de precio en el mismísimo Arnedo. Y ahora vienen los gritos en el cielo. ¿Qué esperábamos? Ellos conocen bien el punto débil del Estado del Vivir de Puta Madre: aquí sólo pensamos en trabajar cada vez menos y cobrar, gastar, holgar y pasarlo lo mejor posible, que son cuatro días, y en jubilarnos cuanto antes aunque sea operándose de la espalda, mientras que ellos, los chinos, sólo piensan en currar como hormigas a cambio de subsistir. Se nos van a comer. Con patatas (y arroz, claro). Urge reaccionar y he aquí mi propuesta para reducir la amenaza amarilla. En lugar de permitir que huyan allí nuestros técnicos, empresarios, clientes y mayoristas, nuestro bienestar en definitiva, enviémosles nuestros sindicatos. Aquí ya han hecho y muy bien su trabajo, conseguir que el personal la hinque lo menos posible con una renta de 20.000 dólares por cráneo. ¿No están para «mejorar las condiciones laborales y sociales de los trabajadores?».
Pues hala, a triunfar a China, que es donde están los trabajadores de verdad. Con su asombrosa capacidad de asimilar el progreso, en cuatro días la mitad de los 1.300 millones de chinos serán incapaces laborales, cobradores del paro, prejubilados, liberados sindicales, operados de la espalda o simples maulas. Sólo catapultando comités de empresa al otro lado de la Gran Muralla podemos aspirar a ganar esta guerra comercial global. Y no preocuparse por la ingente cantidad de material informativo que necesitarán para la primera huelga general. China es también el primer productor mundial de silicona.