Lo consiguieron

Nihat nota que la inoportuna luz le está dando en los ojos. Es entonces cuando se revuelve entre las sábanas que, por cierto, tiene que lavar. Los culpables de que se haya cortado su sueño han sido los rayos de sol que entran por el agujero de su persiana, un agujero cuyo arreglo todavía no puede pagar. Cree que es tarde pero no le importa porque hoy no tiene que ir a trabajar en su aburrido puesto de clasificación de cartas. En la oficina de correos le han dado fiesta para que celebre que Kosovo se ha declarado independiente; así que cumplirá con su deber como ciudadano de la nueva república.

Con tal objetivo se ducha, se viste su jersey nuevo y los vaqueros que le ha regalado su novia y se dispone a salir a la calle. Baja las escaleras de la sucia portería y abre la puerta. Enfrente, a escasos 10 metros, ve una marea de banderas kosovares, estadounidenses y europeas. No le llaman la atención porque ya habían sido colocadas hace unos tres días pero hoy tienen un significado especial que se expandirá por las calles de Pristina. Es verdad que han recorrido un camino a través de atajos, sin hacer caso al Derecho Internacional, pero si tienes buenos aliados todo es posible.

Ha decidido que va a desayunar en el centro donde la gente estará más efusiva. Así que llega a la cafería de siempre. Le pide al camarero un café -turco, por supuesto- y empieza a echar una ojeada a los periódicos. Los titulares no pueden ser más explícitos: "Independencia", "Hoy Kosovo". Nihat nota que algo grande está pasando, pero se muestra un poco receloso. Todavía no se cree que ha llegado el momento y se pregunta qué pasara con las relaciones serbo-kosovares y con la minoría serbia de la región. Hoy nadie se cuestiona eso y a Nihat le llama la atención. No hay ni un simple análisis sobre el futuro, sólo se piensa en vivir al máximo el momento.

Termina su último sorbo de café que, por cierto, estaba bastante bueno. Nihat no sabe qué hacer ahora, así que decide que va a dar un paseo. Mientras dirige sus pasos hacia la estatua del líder nacional "Skanderbeg", ve a unos niños jugando. Son tres. Uno de ellos sostiene una bandera albanesa mientras los otros dos le persiguen corriendo. Resulta curioso ver cómo esta escena muestra con toda fidelidad la actual situación del nuevo país: la joven república corre por delante de sus detractores serbios y rusos para decidir ser algo sin contar con nadie.

Se ha hecho un poco tarde, han pasado unos minutos del mediodía. Nihat tiene que ir a comer a casa de su novia, Sheila. Allí reunido con los que dentro de muy poco serán su nueva familia ve en el telediario al primer ministro, Hashim Thaçi. El político anuncia el nacimiento de la nueva República Democrática de Kosovo. Es entonces cuando a Nihat se le escapa una lágrima. Ojalá sus padres, víctimas del conflicto de 1999, vivieran para poder ver este momento.

Ya son las 4 de la tarde así que Nihat decide ir a casa. Le da un beso a Sheila y a su madre y un fuerte apretón de manos a su futuro padre político. Sabe que después seguirán las celebraciones del día de la independencia pero ya está bastante saturado por lo que decide que no va a salir más a la calle. Han cambiado las cosas -piensa el joven- pero no es para tanto: en la persiana seguirá presente el agujero que le despierta a las 5 de la mañana. Ha habido una independencia política, es verdad, pero la población sigue sujeta al yugo de no llegar a fin de mes.

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Raquel dijo

Me gusta lo que leo, me pasaré por aquí a menudo,un saludo.

Ignacio Rubio Pérez dijo

Gracias Raquel. Por cierto ¿qué tal los oídos? XD

José Antonio Lázaro Espila dijo

¿Por qué me da que Estados Unidos, tarde o temprano, va a pasar factura por el apoyo a la independencia?

Ignacio Rubio Pérez dijo

Por un lado, EEUU conseguirá tener unas cuantas bases más en una zona tan inestable como son los Balcanes con el beneplácito de la población.

Por el otro, Rusia está muy convencida de que es necesario que Serbia se acerque a su círculo de influencia para poder completar sus intereses sobre la petrolera nacional del país.

Un saludo.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Avatar de Ignacio Rubio Pérez

El Espectador

Poco han de saber sobre mi. Ignacio Rubio Pérez, intento de periodista. Estudio 3º en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense.

Los hay más atentos y menos, más aburridos del espectáculo o entusiasmados con él. El Espectador debe intentar ser crítico y observar con detalle todo lo que se le pasa por sus narices. Así lo intentaremos ser aquí.

ver perfil »

Mis tags

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):