La Rioja

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Fecha: noviembre, 2012
Pudo ser peor
María José González 27-11-2012 | 12:26 | 0

 

En vísperas de que los nacionalistas catalanes, como ya vaticinó este suelto en octubre, acudiesen a la despensa electoral a atiborrarse de independentismo ‘pata negra’ y despreciasen a Casa Mas, Caja Rioja se volatilizó como entidad de crédito.

Los responsables de la extinta Caja, la Comunidad y el PP se afanan en revestir con una aureola de ‘normalidad’ la mutación jurídica en fundación. Y así es, efectivamente, porque Bankia ha heredado la función financiera que ejercía la Caja y ésta sólo se queda para organizar exposiciones, patrocinar conciertos y ayudar en proyectos sociales, actividad, por otra parte, sumamente de agradecer hoy.

Pero limitarse a esa lectura incompleta no conduce a ningún sitio, salvo a un redentor autoengaño. La realidad es que Caja Rioja (como las otras socias satélites de la integración con Caja Madrid y Bancaja) no tuvo toda la información de las cuentas al cierre de la operación. Pero las dio por buenas. Porque, aun en el hipotético caso de haber dudado, su voz no iba acompañada del voto que concedía estar sentada en el consejo de administración de Bankia.

Los dos primeros sillones cedidos a los minoritarios los ocuparon los presidentes de Insular (que ya ha visitado los juzgados a jugar al ‘Pasapalabra’) y de Caja Ávila. Caja Rioja se quedó a la espera de turno, lo que despertó suspicacias en la oposición y los sindicatos  por la carencia de una voz permanente que hiciera valer su capacidad de decisión e influencia.

Año y medio después, sin embargo, que el entonces presidente de Caja Rioja no estuviese sentado en la misma mesa de juntas que Rodrigo Rato supone un enorme alivio. Ver declarar ante el juez a Fernando Beltrán es lo único que  faltaba para rematar a una entidad que merecía un mejor epílogo.

La foto está fechada el 9 de julio del 2010 y su autoría corresponde a mi compañero Justo Rodríguez. En ella aparecen el presidente regional, Pedro Sanz, junto al entonces presidente de Caja Madrid y futuro máximo mandatario de Bankia, Rodrigo Rato, quien visitó Logroño para presentarle el Sistema de Protección Institucional (SIP) que alió a las siete entidades de ahorros. Rato se hizo acompañar por los otros seis máximos directivos del resto de las cajas participantes en la integración, entre ellos, Fernando Beltrán, que en la imagen aparece flanqueado por Pedro Sanz y José Luis Olivas (Bancaja). En el extremo derecho de la fotografía posan los dos presidentes de las minoritarias que entraron en el consejo de administración de Bankia: Juan Manuel Suárez del Toro (Caja Insular de Canarias) y Agustín González (Caja de Ávila).

 

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Sanidad a tres bandas
María José González 20-11-2012 | 12:38 | 0

 

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!, se dolía sobre el asfalto mojado. La moto derrapó y se le vino encima, machacando su tobillo como quien desmiga una teta de pan.

La ambulancia tardó, me contó, pero a quién no se le hace eterno el tiempo en una de esas, pensé. Cuando por fin llegaron los sanitarios, se lo llevaron al Hospital San Pedro. ¡Niiinaaa! ‘Niiinaaa! Y empezó su desventura.

Que no, que aquí no puede ser, llevárselo a Los Manzanos. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Pero ¿qué coño pasa? ¡Y qué  sabemos nosotros! ¡Hala! ¡Todo el mundo adentro! ¡Niiinaaa! ¡Niiinaaa!

Por fin se presentan en la clínica. ¿Aquí? No, no, tampoco. ¡Pues a mí, ¡Ay! ¡Ay! ‘Ay! , no de dais más vueltas! Vale, vale, aquí te quedas chato.

Placas. Ufff… Esto hay que operar. Mañana a la diez. Un chute de calmantes ayuda a pasar la noche.

Y la noche pasa y llega el día. A las diez vienen las enfermeras para bajarle a la ‘ferretería’: tornillos, placas metálicas, yeso… De pronto, una administrativa da la orden de parar: no podemos. ¡¿Cómo?! No, hasta que tu seguro nos mande un documento que garantice que asume los gastos. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¿Ytardará mucho? No creo.

Y nos dieron las once, las doce, la una y las dos. Felizmente, el papel en cuestión llegó. ¡Rápido! ¡Al quirófano! Veinte minutos después lo suben. ¿Pero qué haces aquí? Nada, que no me pueden operar. ¡¿Qué?! ¡Si lo decían las radiografías de anoche! Pues las que me han hecho ahora aconsejan lo contrario. El desengaño y la frustración se apoderan de todos.

Pero, sí, al final sí hubo operación. ¿En el San Pedro?… Nooooo. ¿En Los Manzanos?… Tampoooco. ¿Dónde entonces? En un centro intermutual de Bilbao, seis días después de sufrir el accidente.

¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!  Qué dolor de sanidad a tres bandas.

 


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Sobre el autor María José González
María José González Galindo. Bilbao. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (UPV). Periodista de Diario LA RIOJA desde 1992. Redactora de Local en las áreas de Economía, Infraestructuras y Laboral.