Bankia: borrón y cuenta nueva

 

José Ignacio Goirigolzarri (Bilbao, 1954) no quiere volver la vista al pasado: «No aporta nada». El presidente de la «nueva Bankia», como él mismo la define, sólo quiere «mirar al futuro». Asi lo dijo en una entrevista concedida a Diario LA RIOJA que se publicó en la edición del domingo: “No vine para analizar Caja Rioja; vine para ofrecer a los riojanos una Bankia excelente”.

-¿Cuál era el estado financiero de Caja Rioja en el momento de la integración en BFA-Bankia?
-No tengo ni idea. Le explico. Cuando llegué a Bankia en mayo del año pasado no hice ningún análisis de cuál era la situación en cada una de las cajas. Recuerdo que en la primera o en la segunda reunión que tuve en esta casa reclamé la información sobre los activos adjudicados y me entregaron una trasparencia en la que figuraban los datos desglosados por cajas. «Que sea la última vez que veo una cosa así», les dije. Yo no quiero saber nada de las cajas; yo lo que quiero es mirar al futuro. He vivido muchos procesos de fusión y, si quieres ser exitoso, lo que tienes que hacer es generar una cultura común y única. Todo lo que sea analizar el pasado no aporta nada. Mi misión no es empezar a examinar lo que había pasado dos años antes. Creo que los accionistas esperan de mí otra cosa.

-Entenderá, no obstante, el interés de la sociedad riojana por conocer esta información dado que Caja Rioja era la única entidad ahorros de matriz riojana y ha desaparecido hundida en un coloso con pies de barro.
-No conozco los números de Caja Rioja, pero tengo la impresión de que, efectivamente, era una buena entidad y estaba bien gestionada. Pero también pienso que cuando uno lo mira con perspectiva puede ver que hoy tiene la posibilidad de seguir siendo una buena entidad financiera, pero en un mundo más global que requiere entidades más fuertes. Y Bankia, hoy, realmente es una entidad tremendamente fuerte y solvente, y de lo que nosotros tenemos que ser capaces es, desde esta entidad tremendamente fuerte y solvente, dar un servicio excelente y muy cercano a los riojanos.

-¿Cercano…?
-El tamaño aporta solidez y eficiencia, pero no tiene por qué generar lejanía. Al contrario, creo que el tamaño y la cercanía son compatibles. Cuando se habla de la cercanía eso significa que tendremos que mejorar nuestros procesos en caso de que no sean suficientemente buenos en términos de decisión de riesgo. Pero estoy convencido de que vamos a prestar un servicio excelente, incluso mejor al que prestaba la antigua caja. Ese es mi compromiso.

-Evidentemente, Caja Rioja no podía seguir operando en solitario. Sin embargo, y a la vista de la caída del grupo, ¿su integración en este grupo fue un error? ¿Hubiera sido aconsejable que se tanteasen otras alternativas?
-Bueno… Uno nunca sabe lo que fue un error o lo que no fue un error, porque las decisiones se toman cuando se toman y con la información de la que se dispone. Tampoco conozco cuáles eran las alternativas que Caja Rioja tenía en ese momento. Lo que me parece importante subrayar es que Caja Rioja está en Bankia y no hay ningún banco en España que sea más solvente y más líquido que nosotros. En ese entramado es en el que se encuentran los antiguos clientes de Caja Rioja.

-¿Cómo está siendo el comportamiento de Bankia en La Rioja desde que accedió a la presidencia?
-Los clientes de la antigua Caja Rioja han sido muy fieles. Por supuesto que notamos las turbulencias de mayo, ¡cómo no las vamos a notar!, pero los clientes mostraron un alto nivel de fidelidad en ese proceso y en los últimos meses el fortalecimiento de la solvencia de Bankia ha estabilizado esas turbulencias. En realidad… ¿qué es un banco? Al final, un banco se concreta en una persona, que es la que te atiende. Y si tú tienes confianza en esa persona estás cercano a tu entidad. En Caja Rioja se ha conseguido gracias a que cuenta con muy buenos profesionales.

-Hablando de profesionales. ¿Cuántos puestos de trabajo y oficinas desaparecerán en La Rioja?
-Ese proceso no se ha iniciado todavía en su región, así que no le puedo dar cifras. Sí que está en marcha en las comunidades de Madrid y de Valencia, y concluirá el día 31 de mayo. Progresivamente continuaremos en el resto de las regiones con el objetivo de que la reestructuración esté completada este año o, como mucho, a principios del 2014. Ahora lo que estamos haciendo es definir cuáles son las oficinas que se van a cerrar.

-¿Qué variables están utilizando en el caso de la red en La Rioja?
-Los mismos criterios que en todos los sitios. Por un lado, tenemos que evitar los solapamientos y, por otro, analizamos las características de las oficinas: qué clientes tienen, cuáles son los niveles de rentabilidad y de liquidez, y cuáles son sus potenciales de cara al crecimiento futuro.

-Supondrá, empero, la defunción del modelo tradicional seguido por las cajas de ahorros de ‘un pueblo, una oficina’. En otras palabras, máxima capilaridad de red para llegar a todos los rincones de la región…
-¿Un pueblo, una oficina? No, no. Yo creo que ese modelo ya no existía. No obstante, sí le digo que ésta es una cuestión que se me planteó en La Rioja varias veces, cosa que me sorprendió al principio. En Bankia no tenemos una definición sobre cuál debe ser la oficina tipo del banco. Por ejemplo, no valoramos si tiene que contar con cinco personas, de forma que se debieran cerrar las que tienen menos personal. No, eso no es así. Nosotros lo que hacemos es adaptarnos a cada uno de los mercados. En La Rioja hay muchas oficinas con menos de cinco empleados. Y eso está bien, no hay ningún problema, porque tienen que estar más cercanas. Así que quede claro: nosotros no venimos con el troquel de un modelo concreto de oficina. Ése es un error total. Insisto, nuestra intención es adaptarnos al mercado riojano.

«Merece la pena luchar»

-Una vez ajustada la plantilla, los trabajadores que se queden lo harán asumiendo una rebaja importante de sus condiciones salariales y laborales. ¿No teme una desmotivación? ¿Se ha planteado que puede generarse este efecto?
-Sí, claro. Por supuesto que uno lo puede valorar así. Pero de la misma manera que no nos planteamos el ajuste como un descenso de seis mil empleos, sino como la forma de asegurar 14.500 puestos de trabajo. Además, y desde el punto de vista de la motivación, por supuesto que a nadie nos gusta tener menos retribuciones, pero entiendes perfectamente que estás trabajando por la viabilidad de un proyecto emblemático por el que merece la pena luchar. Y cuando se ponen las dos cosas en la balanza estoy convencido de que la compensación futura, de lo que significa el proyecto y de lo que significa de futuro profesional para las personas que se quedan, es muy superior a la otra.

-¿Cuál es el compromiso de Bankia con la economía riojana?
-Tenemos bastante cerrado un plan específico para esta comunidad. No le hemos dado el «hisopazo» todavía, pero se está trabajando en él. La Rioja tiene unas características muy singulares respecto a otras regiones. Quiero decir que tiene una combinación muy importante de un mercado agrario notable con una capacidad industrial con empresas muy relevantes. Es una especie de «microcosmos» que tiene un poco de todo y, precisamente por esa diversidad, creemos que desde Bankia podemos aportar cosas.

-¿También aportará Bankia a la obra social y cultural que desarrolla la Fundación Caja Rioja?
-Sobre este tema me gustaría ser muy claro. Nosotros, dentro de nuestra actividad y de nuestras limitaciones, es decir, de que necesitamos generar beneficios, queremos desarrollar acciones de responsabilidad corporativa y estamos abiertos a colaborar con cualquier fundación, muy en especial con las de las antiguas cajas. Dicho eso, aclaro que no vamos a entrar en las fundaciones.

-Por su respuesta se puede deducir que Bankia no se plantea fijar convenios de colaboración permanentes y renovables con la Fundación Caja Rioja.
-Lo que vamos a hacer es analizar proyectos conjuntos en los que podamos trabajar y colaborar. Insisto, ésta es nuestra idea con todas las fundaciones vinculadas a las cajas de ahorros que dieron lugar al grupo. En el caso de Caja Rioja, lo que sí quiero señalar es que la manera en la que venía trabajando, y en la que va a seguir trabajando su fundación, se adecua muy, muy bien a las características que le queremos dar a la responsabilidad social corporativa de Bankia. En un doble sentido: por su gran incidencia en el mundo rural y por crear proyectos que siempre tienen participantes adicionales. Por ejemplo son excelentes colaborando con la Comisión Europea.

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  • jjsanmartin

    palabras de Goirigolzarri
    Le da igual como estuviera Caja Rioja o Caja Madrid?
    Si no conoces el pasado como afrontas el futuro…bueno, bueno
    “El objetivo de Bankia es que a finales de 2014 ó 2015 pueda dar una alternativa real para que el Gobierno pueda poner en valor su participación. Eso nos gustaría”.
    En ningún momento dice que vaya a devolver los 36.000 M € de ayudas públicas.
    En puridad económica es una empresa “”saneado, solvente y muy líquido”. Claro, la avala el Estado con esas ayudas indecentes
    Bankia pierde 19.000 M€, aproximadamente la misma cantidad que cede al banco malo, Sareb, de inmubles tóxicos. Que mal rollo
    Y lo dicen los demás, no este humilde economista
    “La banca sana considera insuficientes las medidas de saneamiento que Gobierno y Banco de España han vendido como la solución definitiva”

  • Mjgonzalez

    Gracias jjsanmartin por tu reflexión. Efectivamente, Bakia ha ganado liquidez y solvencia gracias a la limpieza que ha hecho trasapando los riesgos a la SAREB. Ahora la cuestión es ganar rentabilidad. ¿Para qué? Según su presidente para volver a generar valor, hacer ‘paquetitos’ que sean ‘vendibles’ e ir privatizando el capital público inyectado.

    Sobre lo de las cajas, pues ya ves cuál es su posicionamiento. No quiere saber nada de ellas. Quizás no le falte razón y sean otros los que tengan que dar las explicaciones. Pero me temo mucho que no lo veremos. Por lo menos, no por aquí.