La Rioja

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La pervivencia de la especie
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María José González | 06-03-2013 | 12:56| 0

 

El ministro de Interior ha tirado en los últimos días de argumentos racionales para justificar su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo: este tipo de unión no garantiza la pervivencia de la especie humana. Buscando otros atajos conceptuales para sortear premisas confesionales también podía haber echado mano de uno de los principios básicos de la física: los polos iguales se repelen, los polos diferentes se atraen. No cayó en la cuenta. O, quizás sí, pero decidió reservar este axioma para cuando a lo largo de los próximos días tenga que excursionar por los medios de comunicación para defender su postura.

Porque, efectivamente, el lobby gay está despedazando a Jorge Fernández Díaz: reaccionario, excluyente, extremista católico, retrógrado y, por supuesto, el apelativo que no puede faltar cuando en España se quiere insultar con fundamento: facha.

No seré yo quien dispare con pólvora del rey para alentar irresponsablemente una pirotecnia dialéctica mortificante que se irá consumiendo por sí sola.

Para lo que quiero aprovechar este precioso espacio es para reivindicar acciones decididas que contribuyan a garantizar la pervivencia de la población española. En la medida en la que las mujeres sigamos sufriendo el estigma de que somos un ‘problema’ laboral porque nos embarazamos, parimos, damos el pecho y tenemos una cuota de responsabilidad mayor que los hombres en el cuidado de los hijos, la decisión de traer españoles al mundo seguirá amenazada. Por razones más económicas que de otra índole (los niños de hoy son los contribuyentes de mañana), hace años que los países más avanzados pusieron los mimbres legislativos, educativos y sociales necesarios para proteger la natalidad. Ya ve don Jorge, para garantizar la pervivencia de la especie.

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Dirigir conjuga en masculino
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María José González | 05-03-2013 | 11:50| 0

 

Este viernes se celebra el Día Internacional de la Mujer. La incorporación de la mujer al mercado del trabajo es una realidad incontestable. Tan incontestable como lo es que persiste la desigualdad con los hombres. Para no aburriros con datos: las mujeres riojanas sólo ocupan el 32% de los cargos de responsabilidad en las empresas de la región, pese a que representan (representamos) el 56,4% de los ocupados con estudios superiores. Y a eso, sumadle la brecha salarial, que llega al 33% en los puestos directivos. No es una suposición. Es un dato verificado por el Gobierno de España que, con seguridad, volverá a surgir para la discusión este próximo 8 de Marzo.

La semana pasada tuve la oportunidad de mantener un debate en la sede de Diario LA RIOJA con tres mujeres que ocupan cargos de responsabilidad en sus empresas. Las invitadas, a las que de nuevo agradezco que aceptaran mi propuesta, fueron Myriam García Marrodán (responsable de Desarrollo de Negocio de SDI Soluciones Informáticas), Esther Moreno (jefa de Personal y Recursos Humanos de Arisa) y Verónica Hernández (directora de del CEI Colorín Colorado y presidenta de la asociación patronal del sector de guarderías y centros de educación infantil de La Rioja).

García, única mujer presente en la junta directiva de AERTIC de la FER y, además, su integrante más joven, defendió que «seas hombre o mujer, en los puestos directivos o técnicos nada se presupone y hay que mejorar todos los días». «Nuestra generación está rompiendo el modelo, pero -añadió- creo que hay empresarios que siguen pensando que contratar a las mujeres puede generarles «problemas» porque quedarse embarazadas o cuidar de sus hijos puede hacer que estén más ausentes del trabajo que los hombres»

Hernández suscribió sus palabras: «Ante dos currículos de la misma experiencia, el empresario se tira más por el hombre porque parece que el cuidado de los hijos sigue siendo una responsabilidad mayor de las mujeres». Por su experiencia conoce varones que han tenido «problemas con sus empresas» por ejercitar su derecho a compartir la excedencia por el nacimiento de un hijo o el periodo de lactancia, o pedir una reducción de jornada. «La primera respuesta con la que encuentran suele ser: «¿Pero no la coge tu mujer?», ejemplificó.

Ante esa situación el debate giró sobre si es necesario mantener una discriminación positiva hacia las mujeres. Moreno sólo se mostró partidaria de ella «para ayudar a conciliar la vida laboral y familiar». El establecimiento por ley de cupos «no me gusta porque al final no te estás ganando el puesto por tu talento, aunque Noruega, el país con más mujeres directivas de Europa, fue el primero en utilizar este sistema». «No obstante -insistió- no creo en los cupos; creo que las mujeres nos tenemos que ganar el respeto y demostrar nuestra valía todos los días, y formarnos constantemente, pero igual que les sucede a los hombres».

García se sumó a estas reflexiones: «A mí me parece que fijar cupos es forzar la situación; en mi opinión ha de ser algo más normalizado y natural». Respecto a la discriminación positiva, discrepó de Hernández, defensora de recuperar las subvenciones a la contratación de mujeres: «Las ayudas destinadas a la maternidad me parecen correctas, pero no para contratar a la mujer porque sí; eso es promover la desigualdad y al final resulta discriminatorio para ellos». «Todo es aplicar sentido común; que no haya distinción ni por exceso ni por defecto», propuso.

García y Moreno trabajan en sectores más ligados con el colectivo masculino, mientras Hernández lo hace en uno que tradicionalmente ha estado vinculado a la mujer. «La novedad -resaltó- es que desde hace cuatro años los chicos han empezado a entrar en la educación infantil y eso es algo que me parece fantástico, porque los niños, desde muy pequeñitos, ven que los adultos, ya sean hombres o mujeres, comparten las tareas en igualdad».

Precisamente, la educación es la primera de las áreas en las que las tres consideraron que es necesario incidir para alentar ese cambio cultural y empresarial que facilite el acceso de la mujer a los puestos directivos. También, la implantación de sistemas como el teletrabajo, amén de «acabar con esa costumbre tan española de prolongar las jornada laboral sin sentido». Asimismo juzgaron «imprescindible» adoptar una mayor flexibilidad.

¿Cómo mandan las mujeres?, ¿cómo ejercitan su liderazgo?, les preguntamos. En principio, la tres aseguraron que «de igual manera a como lo hacen los hombres». Pero finalmente admitieron que «somos más sensibles y receptivas a las necesidades familiares que puedan tener los trabajadores y procuramos llegar a una solución que sea satisfactoria para todos». También reivindicaron «el tesón y la fortaleza» que las mujeres muestran en el desempeño de sus cargos.

La conversación llegó a su punto final con un deseo por parte por parte de las tres: «Que algún día no se tenga que celebrar este tipo de debates»

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Bankia: borrón y cuenta nueva
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María José González | 04-03-2013 | 12:17| 2

 

José Ignacio Goirigolzarri (Bilbao, 1954) no quiere volver la vista al pasado: «No aporta nada». El presidente de la «nueva Bankia», como él mismo la define, sólo quiere «mirar al futuro». Asi lo dijo en una entrevista concedida a Diario LA RIOJA que se publicó en la edición del domingo: “No vine para analizar Caja Rioja; vine para ofrecer a los riojanos una Bankia excelente”.

-¿Cuál era el estado financiero de Caja Rioja en el momento de la integración en BFA-Bankia?
-No tengo ni idea. Le explico. Cuando llegué a Bankia en mayo del año pasado no hice ningún análisis de cuál era la situación en cada una de las cajas. Recuerdo que en la primera o en la segunda reunión que tuve en esta casa reclamé la información sobre los activos adjudicados y me entregaron una trasparencia en la que figuraban los datos desglosados por cajas. «Que sea la última vez que veo una cosa así», les dije. Yo no quiero saber nada de las cajas; yo lo que quiero es mirar al futuro. He vivido muchos procesos de fusión y, si quieres ser exitoso, lo que tienes que hacer es generar una cultura común y única. Todo lo que sea analizar el pasado no aporta nada. Mi misión no es empezar a examinar lo que había pasado dos años antes. Creo que los accionistas esperan de mí otra cosa.

-Entenderá, no obstante, el interés de la sociedad riojana por conocer esta información dado que Caja Rioja era la única entidad ahorros de matriz riojana y ha desaparecido hundida en un coloso con pies de barro.
-No conozco los números de Caja Rioja, pero tengo la impresión de que, efectivamente, era una buena entidad y estaba bien gestionada. Pero también pienso que cuando uno lo mira con perspectiva puede ver que hoy tiene la posibilidad de seguir siendo una buena entidad financiera, pero en un mundo más global que requiere entidades más fuertes. Y Bankia, hoy, realmente es una entidad tremendamente fuerte y solvente, y de lo que nosotros tenemos que ser capaces es, desde esta entidad tremendamente fuerte y solvente, dar un servicio excelente y muy cercano a los riojanos.

-¿Cercano…?
-El tamaño aporta solidez y eficiencia, pero no tiene por qué generar lejanía. Al contrario, creo que el tamaño y la cercanía son compatibles. Cuando se habla de la cercanía eso significa que tendremos que mejorar nuestros procesos en caso de que no sean suficientemente buenos en términos de decisión de riesgo. Pero estoy convencido de que vamos a prestar un servicio excelente, incluso mejor al que prestaba la antigua caja. Ese es mi compromiso.

-Evidentemente, Caja Rioja no podía seguir operando en solitario. Sin embargo, y a la vista de la caída del grupo, ¿su integración en este grupo fue un error? ¿Hubiera sido aconsejable que se tanteasen otras alternativas?
-Bueno… Uno nunca sabe lo que fue un error o lo que no fue un error, porque las decisiones se toman cuando se toman y con la información de la que se dispone. Tampoco conozco cuáles eran las alternativas que Caja Rioja tenía en ese momento. Lo que me parece importante subrayar es que Caja Rioja está en Bankia y no hay ningún banco en España que sea más solvente y más líquido que nosotros. En ese entramado es en el que se encuentran los antiguos clientes de Caja Rioja.

-¿Cómo está siendo el comportamiento de Bankia en La Rioja desde que accedió a la presidencia?
-Los clientes de la antigua Caja Rioja han sido muy fieles. Por supuesto que notamos las turbulencias de mayo, ¡cómo no las vamos a notar!, pero los clientes mostraron un alto nivel de fidelidad en ese proceso y en los últimos meses el fortalecimiento de la solvencia de Bankia ha estabilizado esas turbulencias. En realidad… ¿qué es un banco? Al final, un banco se concreta en una persona, que es la que te atiende. Y si tú tienes confianza en esa persona estás cercano a tu entidad. En Caja Rioja se ha conseguido gracias a que cuenta con muy buenos profesionales.

-Hablando de profesionales. ¿Cuántos puestos de trabajo y oficinas desaparecerán en La Rioja?
-Ese proceso no se ha iniciado todavía en su región, así que no le puedo dar cifras. Sí que está en marcha en las comunidades de Madrid y de Valencia, y concluirá el día 31 de mayo. Progresivamente continuaremos en el resto de las regiones con el objetivo de que la reestructuración esté completada este año o, como mucho, a principios del 2014. Ahora lo que estamos haciendo es definir cuáles son las oficinas que se van a cerrar.

-¿Qué variables están utilizando en el caso de la red en La Rioja?
-Los mismos criterios que en todos los sitios. Por un lado, tenemos que evitar los solapamientos y, por otro, analizamos las características de las oficinas: qué clientes tienen, cuáles son los niveles de rentabilidad y de liquidez, y cuáles son sus potenciales de cara al crecimiento futuro.

-Supondrá, empero, la defunción del modelo tradicional seguido por las cajas de ahorros de ‘un pueblo, una oficina’. En otras palabras, máxima capilaridad de red para llegar a todos los rincones de la región…
-¿Un pueblo, una oficina? No, no. Yo creo que ese modelo ya no existía. No obstante, sí le digo que ésta es una cuestión que se me planteó en La Rioja varias veces, cosa que me sorprendió al principio. En Bankia no tenemos una definición sobre cuál debe ser la oficina tipo del banco. Por ejemplo, no valoramos si tiene que contar con cinco personas, de forma que se debieran cerrar las que tienen menos personal. No, eso no es así. Nosotros lo que hacemos es adaptarnos a cada uno de los mercados. En La Rioja hay muchas oficinas con menos de cinco empleados. Y eso está bien, no hay ningún problema, porque tienen que estar más cercanas. Así que quede claro: nosotros no venimos con el troquel de un modelo concreto de oficina. Ése es un error total. Insisto, nuestra intención es adaptarnos al mercado riojano.

«Merece la pena luchar»

-Una vez ajustada la plantilla, los trabajadores que se queden lo harán asumiendo una rebaja importante de sus condiciones salariales y laborales. ¿No teme una desmotivación? ¿Se ha planteado que puede generarse este efecto?
-Sí, claro. Por supuesto que uno lo puede valorar así. Pero de la misma manera que no nos planteamos el ajuste como un descenso de seis mil empleos, sino como la forma de asegurar 14.500 puestos de trabajo. Además, y desde el punto de vista de la motivación, por supuesto que a nadie nos gusta tener menos retribuciones, pero entiendes perfectamente que estás trabajando por la viabilidad de un proyecto emblemático por el que merece la pena luchar. Y cuando se ponen las dos cosas en la balanza estoy convencido de que la compensación futura, de lo que significa el proyecto y de lo que significa de futuro profesional para las personas que se quedan, es muy superior a la otra.

-¿Cuál es el compromiso de Bankia con la economía riojana?
-Tenemos bastante cerrado un plan específico para esta comunidad. No le hemos dado el «hisopazo» todavía, pero se está trabajando en él. La Rioja tiene unas características muy singulares respecto a otras regiones. Quiero decir que tiene una combinación muy importante de un mercado agrario notable con una capacidad industrial con empresas muy relevantes. Es una especie de «microcosmos» que tiene un poco de todo y, precisamente por esa diversidad, creemos que desde Bankia podemos aportar cosas.

-¿También aportará Bankia a la obra social y cultural que desarrolla la Fundación Caja Rioja?
-Sobre este tema me gustaría ser muy claro. Nosotros, dentro de nuestra actividad y de nuestras limitaciones, es decir, de que necesitamos generar beneficios, queremos desarrollar acciones de responsabilidad corporativa y estamos abiertos a colaborar con cualquier fundación, muy en especial con las de las antiguas cajas. Dicho eso, aclaro que no vamos a entrar en las fundaciones.

-Por su respuesta se puede deducir que Bankia no se plantea fijar convenios de colaboración permanentes y renovables con la Fundación Caja Rioja.
-Lo que vamos a hacer es analizar proyectos conjuntos en los que podamos trabajar y colaborar. Insisto, ésta es nuestra idea con todas las fundaciones vinculadas a las cajas de ahorros que dieron lugar al grupo. En el caso de Caja Rioja, lo que sí quiero señalar es que la manera en la que venía trabajando, y en la que va a seguir trabajando su fundación, se adecua muy, muy bien a las características que le queremos dar a la responsabilidad social corporativa de Bankia. En un doble sentido: por su gran incidencia en el mundo rural y por crear proyectos que siempre tienen participantes adicionales. Por ejemplo son excelentes colaborando con la Comisión Europea.

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Debate casero
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María José González | 27-02-2013 | 16:06| 0

 

Tomó la palabra el cabeza de familia: «Habéis sufrido mucho; no es lo que os prometimos, pero estamos convencidos de haber cumplido con nuestro deber».

«Os hemos pagado los colegios y el techo bajo el que vivís, y no os ha faltado un plato de comida. ¿Que os hemos recortado las pagas semanales, que no hay extraescolares este curso, que vuestras navidades pasaron de largo…? Pues creednos: ha merecido el esfuerzo. Habéis hecho muchos sacrificios y os podemos anticipar algunas buenas noticias de cara al próximo año: si mantenéis las notas por encima de ocho puede que recuperéis una parte de la asignación mensual que os recortamos y si continuáis sin tener peloteras el uno con el otro os devolveremos los móviles y contrataremos tarifa plana. Las cosas han empezado a enderezarse; vosotros todavía no lo podéis apreciar, pero es así; hay buenas señales. Lo que necesitamos es que conservéis la confianza». ¡Plas!, ¡plas!, ¡plas!, ¡plas’ aplaudía entregada la madre sus palabras apoyada sobre el fogón.

La oposición, sentada a la mesa, se manifestó indignada. «¿Cómo esperas que nos traguemos lo que dices? Apagamos las luces cuando son innecesarias, no malgastamos el agua caliente, cuidamos todo el material escolar para ahorrar, ni nos acordamos cuándo fue el último sábado que fuimos al cine y en lugar de coger el autobús, vamos andando para evitar más gastos. Vosotros en cambio seguís utilizando dos coches, salís a cenar y no abrís la boca cuando la abuela se gasta la pensión en el bingo». Los chavales improvisaron una cacerolada en la cocina y exigieron el derecho a declararse como república independiente dentro de su casa.

La utopía duró poco. La madre, encargada de mantener el orden público, sacó la mano a pasear. El padre ya no estaba.

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“Yo he vivido la corrupción de los Pujol; unos bandidos”
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María José González | 25-02-2013 | 13:10| 0

 

Julián Doménech, el presidente de la Federación de Empresarios de La Rioja (FER), abandonará su cargo el próximo día 20, tras once años en la cúspide de la patronal riojana.  Por tal motivo, Diario LA RIOJA entrevistó al jefe de la patronal riojana en su despacho en la sede la patronal el pasado viernes. Fue una conversación extensa, relajada y periodísticamente  muy fructífera, con declaraciones sorprendentes e inesperadas que se publicaron en la edición del domingo. Lo que ha trascendido a nivel nacional es su reconocimiento de “haber sufrido la corrupción de los Pujol, unos bandidos”, para trabajar con su empresa Incosa en Cataluña. Pero sus declaraciones en el terreno estrictamente regional tampoco tienen desperdicio: asegura que en el 2002 heredó una patronal “desordenada, desmotivada y que no pagaba impuestos”, y reprocha al presidente de la Cámara de Comercio, José María Ruiz-Alejos, una deslealtad institucional y personal. A continuación reproduzco la entrevista tal y como fue publicada.

 

No sólo Mariano Rajoy se lamenta de la «herencia» recibida. También lo hace el presidente saliente de la patronal riojana, Julián Doménech, quien en esta entrevista de balance de sus tres mandatos revela que «tardamos más de dos años en poner orden a una FER desangelada, desorganizada, desmotivada y sin orden en sus cuentas».
-¿Qué FER encontró, qué FER deja?
-Nos encontramos una FER en la que la contabilidad se mezclaba con las de sus asociaciones, no estaba auditada, no pagaba impuestos? Tardamos más de dos años en poner orden. Fueron dos años de mucha tensión porque me encontré con frenos y miedos, ya que la mitad de la comisión permanente venía del anterior mandato. Pedí asesoramiento a una empresa externa, Uliker, y en un mes y pico detectó que había muchas cosas que se habían hecho muy mal para beneficio de ciertas personas y no del conjunto de la entidad. Había actuaciones que eran de juzgado de guardia. A partir de ahí, con el apoyo del equipo de la FER y del secretario general, comenzamos a trabajar. Tuvimos que despedir a algunas personas y las indemnizamos a todas. ¡A todas! Incluso a las que moralmente no lo merecían por no haber cumplido con su deber. Empezamos a regularizar nuestra situación impositiva, cuestión en la que tengo que agradecer mucho la comprensión de la Delegación de la Agencia Tributaria, el equipo recuperó la motivación y salimos del pozo.
-Y los ánimos se calmaron?
-Sí. Cualquier decisión se ha consensuado con la permanente. Esa ha sido la piedra angular de once años de paz y gobernanza internas. En este sentido me alegro de que el futuro presidente (en referencia a Jaime García-Calzada) comulgue con seguir actuando desde el consenso. Sin personalismos.
-¿Da por hecha la elección de García-Calzada?
-No, no, por supuesto. Hay que esperar hasta el día 8 para ver si alguien más opta. Lo que quiero decir es que Jaime encabeza una candidatura de consenso y eso es muy bueno para evitar «guerras».
-Ganada la paz interior estalló el conflicto externo con la Cámara de Comercio por la decisión de presentarse a las elecciones de la entidad cameral del 2006.
-Fue un acuerdo unánime de la permanente de la FER. Había muchos empresarios «quejosos» con la Cámara y, a nivel institucional, la entidad cameral no respondía con la misma reciprocidad al pacto de equilibrio por la unidad empresarial que habíamos convenido su presidente, José María Ruiz-Alejos, y yo mismo dos años antes. Antes de dar ese paso, no obstante, me cité con José Mari y le dije: «José Mari veo que cada vez que te doy la mano me la muerdes». Y su respuesta, que me acompañará mientras viva, fue: «Eso es consustancial conmigo». Me dolió muchísimo y a partir de ese momento nos fuimos distanciando. Llegaron las elecciones, concurrimos y perdimos, aunque logramos meter a diez personas en el pleno de la Cámara. En cuya labor, por cierto, jamás nos hemos entrometido.
-¿Invitar el año pasado a nueve embajadores a La Rioja para abrir mercados de exportación a las empresas no es inmiscuirse en una competencia de la Cámara?
-Nuestra motivación fue colaborar en el fomento de la exportación, pero hubo quien se lo tomó mal por pensar que ese era su «coto de caza». Pero de nada sirve tener un coto si no cazas, ¿verdad?
-¿Cómo sentó en el Gobierno regional la decisión de concurrir a las elecciones camerales?
-Es cierto que tuvimos que luchar también contra él como autoridad tutelante de la Cámara. El error fue no hacerle una consulta previa.
«Apaleado y atacado»
-¿Y cómo le sentó a usted que Ruiz-Alejos desautorizase su intención de aspirar a la presidencia de la Cámara asegurando que, como empresario, «sólo tocaba de oído»?
-Me dolió más cuando en una cena que se celebró poco después de las elecciones, y a la que acudí en representación de la FER acompañado de mi esposa, me sentí apaleado y atacado por Ruiz-Alejos. Hubo empresarios que me comentaron que lo que había ocurrido era una vergüenza. Yo nunca he hecho ataques directos hacia la Cámara o hacia su máximo representante.
-¿Y no es un ataque justificar, como lo hizo la FER, que concurría a las elecciones de la Cámara «con el fin de dar su gestión a los empresarios»?
-¿Dijimos eso?
-Sí, en la rueda de prensa del 1 de diciembre del 2005 en la que comunicó la decisión de concurrir.
-No lo recuerdo, pero creo que lo que queríamos decir es que deseábamos una gestión de plenario y no una gestión unipersonal.
-UGT-Rioja ha denunciado que 19 convenios (41.000 trabajadores) pueden caer en junio si no se desbloquea su negociación y que hay empresas que están aprovechando la situación actual de forma «ilícita» para obligar a sus empleados a firmar, uno por uno, rebajas salariales?
-Admito que puede haber empresas que incurran en estas prácticas. Pero yo, ya me lo han oído más de una vez, defiendo a los buenos empresarios, no a lo malos. Respecto al tema de los convenios regionales, soy consciente de la petición de Javier Granda. Como presidente de la FER puedo recomendar a las asociaciones que lleguen a un acuerdo, pero lo que no puedo hacer es imponer, porque cada una toma sus decisiones libremente. Creo que hay que renovar, superar y perfeccionar los convenios, pero hay que hacerlo desde la realidad. Eso nos exige audacia a los empresarios y a los sindicatos para avanzar en la flexibilidad interna que evite despidos. Y desde luego, sin conflictividad, porque con «shows» o con amenazas no se puede avanzar.
-¿Cómo afecta la crisis a la FER?
-Éramos 3.500 asociados y ahora estamos 2.980, lo que supone un descenso de la recaudación por cuotas, dinero que destinamos a los salarios de la plantilla, que mantenemos intacta. En el último año hemos perdido 65.000 euros porque nos han fallado los ingresos, entre ellos, el convenio con el Gobierno regional, algo más de 120.000 euros, que en el 2012 se quedó a cero. Sin embargo, gracias a la austeridad, contamos con unas reservas de 3,2 millones y no tenemos deuda.
-¿Es consciente del descrédito social de patronales y sindicatos?
-Le puedo asegurar que la FER no recibe tantos fondos como la gente cree. Esta Federación se ha ajustado el cinturón como lo hacen las empresas y las familias. ¿Sabe cuántos coches oficiales hay en España? 60.000; ¿sabe cuántas empresas públicas absurdas, deficitarias y pintorescas hay para que los partidos coloquen a su gente? 4.000; ¿sabe cuántos funcionarios sobran? en CEOE estimamos que dos de los 3,2 millones que hay. Escucho al Gobierno, escucho a la oposición, y concluyo que los partidos y los ciudadanos estamos en mundos diferentes. Y ya no hablemos de la corrupción, algo que he sufrido personalmente.
-¿Cómo dice…?
-Yo he vivido la corrupción de los Pujol. Unos bandidos. Para trabajar con mi empresa en Cataluña tenía que lograr el plácet de CiU y mi «contribución» debía ser del 3%. ¿Le suena? Un impuesto revolucionario que llegó al 4% y, en alguna ocasión, hasta el 5%. Esa es mi vivencia y no soy un sinvergüenza. Yo lo único que quería era trabajar.

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García-Calzada, el nuevo hombre fuerte de la FER
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María José González | 21-02-2013 | 12:45| 0

 

Tal y como adelantó Diario LA RIOJA hace exactamente una semana, el presidente de la Asociación de Hoteles de La Rioja, Jaime García Calzada, optará a la presidencia de la FER en sustitución de Julián Doménech. Ambos han comparecido esta mañana en una rueda de prensa. García-Calzada lo ha hecho como candidato respaldado por unanimidad por la comisión permanente de la FER (para entendernos, el consejo de administración de la patronal riojana) y Julián Doménech (70 años), como presidente saliente, camino de la jubilación.

También, y como tu periódico de cabecera te informó el día 14, García-Calzada (uno de los tres vicepresidentes de la actual cúpula de la organización empresarial) cuenta no sólo con el respaldo de los cuadros dirigentes de la FER. Además registra el apoyo de  diversas asociaciones que integran la FER. ¿De cuántas? ¿En qué términos porcentuales se traducen esos avales? García-Calzada no lo ha dicho.

Director gerente del Hotel Marqués de Vallejo, el ya candidato a la presidencia de la FER lleva casi dos décadas vinculado a la patronal del sector riojano, cargo que combina en la actualidad con su participación en la comisión de Turismo de la CEOE y en el comité ejecutivo de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT). Con su previsible elección como nuevo presidente de la FER en las elecciones del 20 de marzo (si surgiese algún otro candidato, lo que parece improbable, tiene de plazo hasta el día 8 para presentarse) quien siempre ha defendido que el turismo está llamado a «jugar un papel fundamental en la salida de la crisis», asumirá una nueva responsabilidad en su trayectoria pública dentro el empresariado riojano.

Julián Doménech, el actual presidente de la FER, llegó a la cúspide de la patronal riojana en marzo del 2002 en sustitución de Luis Felipe Rosel, quien estuvo al mando de la Federación de Empresarios durante dos décadas.

En mayo del 2005, Doménech dimitió al estimar «cumplidos» los objetivos de su primer mandato y en junio de ese año fue reelegido con el respaldo del 98,6% de la asamblea. La tercera y última vez que compitió por la Presidencia de la patronal riojana fue en abril del 2009, transmitiendo a los asociados el mensaje de «trabajo, trabajo y trabajo» para superar la crisis.

Doménech forma parte en la actualidad de la junta directiva de la CEOE, patronal de las patronales de España, que desde el 2010 preside Joan Rosell (la comisión permanente de la FER apoyó su candidatura).

El presidente de la FER ha mantenido un tira y afloja con los principales sindicatos de la región. Junto a los secretarios generales de UGT y CCOO firmó los tres últimos grandes convenios institucionales de la región con el Gobierno de La Rioja: los ‘Acuerdos Sociales por la Productividad y el Empleo’ de enero del 2005 y de marzo del 2009, y el Pacto por el Empleo de diciembre del 2011. Sin embargo, cuatro huelgas generales (junio del 2002, septiembre del 2010 y marzo y noviembre del 2012), dos reformas laborales (una con Rodríguez Zapatero y otra con Rajoy) y el bloqueo de la negociación colectiva ‘enfriaron’ el diálogo institucional que, finalmente, logró reanudarse hace tres semanas. Una reactivación que se antoja efímera si se tiene en cuenta los avisos lanzados el miércoles por el secretario general de UGT-Rioja.

 

 

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Sí o no, así de fácil
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María José González | 20-02-2013 | 11:28| 1

El referéndum es uno de los mecanismos de participación directa de los ciudadanos en la vida política, consistente en formular una pregunta a los votantes para que se pronuncien afirmativa o negativamente sobre cuestiones de especial transcendencia para su vida cotidiana.

La propuesta realizada por el  Ayuntamiento que dirige Cuca Gamarra para remodelar la glorieta de Vara de Rey, suprimiendo el paso subterráneo de Duques de Nájera parece, al menos por las reiteradas quejas que recoge ‘El Teléfono del Lector’ de este diario, una cuestión de especial transcendencia que, quizás, merece ser sometida a la consulta de los logroñeses.

No es la primera vez que el Consistorio capitalino convoca un referéndum. Ya lo hizo en octubre de 1998, con José Luis Bermejo asiendo el bastón de mando, cuando pulsó la opinión de los logroñeses sobre si la futura estación soterrada del ferrocarril debía mantenerse entre Avenida de Colón y el barrio de Cascajos, o era preferible trasladarla, tal y como defendía aquel equipo de Gobierno municipal, a una zona próxima a la calle Divino Maestro. El 71% de los votantes que participaron en la consulta se decantó por la primera opción. El Ayuntamiento hizo suyo el deseo mayoritario de la población y la nueva terminal se construyó sobre la vieja estación.

La existencia de este antecedente, más allá del sentido común (los lectores que protestan el proyecto de la rotonda censuran tanto el gasto previsto como la ineficacia de modificar una infraestructura que funciona espléndidamente), sugiere la oportunidad de someter el plan a un referéndum. Y que el pueblo decida.

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El fin del mundo
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María José González | 12-12-2012 | 10:47| 0

 

Qué atino tuvieron los mayas con su pronóstico del fin del mundo. Dudo que el día 21 gigantes lenguas de fuego desgarren el cielo o que los mares aneguen la tierra convirtiendo el Himalaya en un pequeño islote. Pero lo que resulta innegable es que el día 21 se reunirá el consejo de ministros en aquelarre y todos sabemos que cada encuentro de Rajoy con su brigada ministerial coloca a la sociedad civil, modesta y trabajadora, la que está apresada con gruesos grilletes por la Agencia Tributaria, a un paso más de despeñarse definitivamente por un precipicio mortal.

 

El fin del mundo ya ha llegado para la inmensa mayoría de la población. El Gobierno ha colectivizado la catástrofe. Pocos escapan ya de este nefasto destino. Los niños han perdido el comedor escolar y los abuelos, la posibilidad de multiplicar el pan y los peces que llevan en su cesta pensionista para sostener el comedor familiar.

 

El mundo en el que habían domesticado a los ciudadanos –derechos a cambio de deberes– se ha extinguido. Un nuevo ecosistema domina: más deberes a cambio de menos derechos, salvo si usted es un evasor fiscal porque entonces  el Gobierno le habrá tendido puentes de plata para ajustar las cuentas desfalcadas y, encima, le habrá dado las gracias.

 

Más impuestos sobre el lomo de los contribuyentes y menos justicia con los más débiles para enjugar las deudas de bancos quebrados que no cierran y de administraciones hiperdimensionadas que siguen sin trasquilar sus estructuras.

 

Más impuestos para sostener una economía agonizante con cinco millones de parados, de ellos, más de  27.000 en La Rioja. La sola cifra del desempleo es suficientemente esclarecedora de hasta qué punto se puede afirmar, sin margen de duda, que ya asistimos al fin del mundo.

 

 

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La flor de su secreto
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María José González | 04-12-2012 | 11:37| 0

 

«Queda suspendida excepcionalmente la revalorización de las pensiones, con la excepción de las prestaciones más bajas del sistema, es decir, las no contributivas, las contributivas que reciben complementos de mínimos y las del antiguo régimen del SOVI no concurrentes con otras».  Esto que leen es un extracto del real decreto aprobado en el 2010 por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, que congeló las pensiones durante el 2011.

Introduzco esta nota aclaratoria para ahuyentar a los oportunistas y recordarles que el último que se alojó en La Moncloa también crucificó a mi madre, a mi tía, a mi suegra, al yayo Tasio (alter ego de mi compañero Teri Sáenz) y a millones de pensionistas como ellos.

El inquilino que ocupa tan excelso palacio en la actualidad no ha llegado a meter en el frigorífico presupuestario las nóminas de jubilados,
viudos y huérfanos. Pero las ha tocado gravemente. Aduce que no tiene más remedio, porque pedir un préstamo (como hizo Aznar en 1996)
para recompensar en el 2013 la totalidad del encarecimiento que los precios han registrado este año descuadraría las maltrechas cuentas de
esta España en concurso de acreedores.

Lo que más me inflama (a estas alturas los incumplimientos electorales escuecen menos, por previsibles) son los mensajes confusos que Rajoy (pocas veces) y sus altos comisionados (las más) han ido lanzando  para desasosiego de las ‘clases pasivas’. Como quien deshoja una margarita, pétalo a pétalo: el lunes no tocamos las pensiones; el martes, sí; el miércoles, no…

Y así han echado unos meses, manteniendo en la incógnita a los pensionistas, «las personas más indefensas, las que lo tienen más difícil»,
en definición del mismísimo presidente del Gobierno de España. Pues eso.

 

 

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Pudo ser peor
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María José González | 27-11-2012 | 11:26| 0

 

En vísperas de que los nacionalistas catalanes, como ya vaticinó este suelto en octubre, acudiesen a la despensa electoral a atiborrarse de independentismo ‘pata negra’ y despreciasen a Casa Mas, Caja Rioja se volatilizó como entidad de crédito.

Los responsables de la extinta Caja, la Comunidad y el PP se afanan en revestir con una aureola de ‘normalidad’ la mutación jurídica en fundación. Y así es, efectivamente, porque Bankia ha heredado la función financiera que ejercía la Caja y ésta sólo se queda para organizar exposiciones, patrocinar conciertos y ayudar en proyectos sociales, actividad, por otra parte, sumamente de agradecer hoy.

Pero limitarse a esa lectura incompleta no conduce a ningún sitio, salvo a un redentor autoengaño. La realidad es que Caja Rioja (como las otras socias satélites de la integración con Caja Madrid y Bancaja) no tuvo toda la información de las cuentas al cierre de la operación. Pero las dio por buenas. Porque, aun en el hipotético caso de haber dudado, su voz no iba acompañada del voto que concedía estar sentada en el consejo de administración de Bankia.

Los dos primeros sillones cedidos a los minoritarios los ocuparon los presidentes de Insular (que ya ha visitado los juzgados a jugar al ‘Pasapalabra’) y de Caja Ávila. Caja Rioja se quedó a la espera de turno, lo que despertó suspicacias en la oposición y los sindicatos  por la carencia de una voz permanente que hiciera valer su capacidad de decisión e influencia.

Año y medio después, sin embargo, que el entonces presidente de Caja Rioja no estuviese sentado en la misma mesa de juntas que Rodrigo Rato supone un enorme alivio. Ver declarar ante el juez a Fernando Beltrán es lo único que  faltaba para rematar a una entidad que merecía un mejor epílogo.

La foto está fechada el 9 de julio del 2010 y su autoría corresponde a mi compañero Justo Rodríguez. En ella aparecen el presidente regional, Pedro Sanz, junto al entonces presidente de Caja Madrid y futuro máximo mandatario de Bankia, Rodrigo Rato, quien visitó Logroño para presentarle el Sistema de Protección Institucional (SIP) que alió a las siete entidades de ahorros. Rato se hizo acompañar por los otros seis máximos directivos del resto de las cajas participantes en la integración, entre ellos, Fernando Beltrán, que en la imagen aparece flanqueado por Pedro Sanz y José Luis Olivas (Bancaja). En el extremo derecho de la fotografía posan los dos presidentes de las minoritarias que entraron en el consejo de administración de Bankia: Juan Manuel Suárez del Toro (Caja Insular de Canarias) y Agustín González (Caja de Ávila).

 

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Sobre el autor María José González
María José González Galindo. Bilbao. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (UPV). Periodista de Diario LA RIOJA desde 1992. Redactora de Local en las áreas de Economía, Infraestructuras y Laboral.