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"Un avión de papel y caña"

El Post de Hoy está dedicado a todos los "locos" que de alguna forma han influido definitivamente en cosas que he hecho en la vida. Todos ellos me han metido en quilombos impensables, obligado a lidiar con trolos, hacer cosas imposibles, malvivir y reir con ratones, revisar el libro "coños" diez o veinte veces en el centro de Alemania.... Va por tí Prof. Dr. Carlos Antonio Hernandez.

Ediciones del Boulevard
tiene el agrado de invitar a Ud/s. a la presentación del libro

UN AVIÓN DE PAPEL Y CAÑA

de Carlos Antonio Hernández
que se realizará el martes 14 de octubre a las 20 hs.
en el Patio Mayor del Cabildo Histórico de Córdoba
(Independencia 30)

La presentación estará a cargo de Cheté Cavagliato

EL LIBRO

¡...Olor a loco...! Conjunto privativo de aromas encontrados que emanan de nuestra piel, de nuestros pulmones, de nuestras excretas. Ellos nos envuelven en una mezcla mágica de limpieza dulzona que evoca las enormes varillas de pan fresco que nos alimentan, los litros de mate cocido rebosante de azúcar que nos calman la sed y la ansiedad del alma, el jabón fuerte que nos mantiene limpios... olor a picadura de tabaco cultivado en el jardín, a tierra llovida de la quinta, a guano de paloma prendido a nuestra ropa gris mientras buscamos pichones en los altillos, para calmar nuestra bulimia ancestral y así dejar pasar la eternidad...

EL AUTOR

Nacido en 1935 en el asilo de Oliva, Hernández nunca fue un autor literario propiamente dicho, aunque la descarga de furia acumulada durante el decenio 73/83 le permitiera escribir su dramático libreto para Los chicos de abril, una ópera dedicada a los jóvenes que lucharon durante el otoño de 1982 en las Islas Malvinas. Como médico dedicó su vida a la cirugía, a la docencia universitaria y a la investigación clínica aplicada. Escribió y publicó una decena de trabajos científicos más que aceptables sobre enfermedades del páncreas. A los 73 años despierta una mañana y, sin saber cómo, sobre el escritorio le espera terminado el manuscrito de Un avión de papel y caña… ¡había escrito su primer libro...!

SUS AMIGOS LOCOS

El chino capuchino Zong Guang Zhou, tu escudero “Borja” Carlos, El teutón Jens Brockmann, El latino Heiner Wolters, el de la boina Norbert Senninger, El trolo Colombo, el gélido Kischner desde su cuadro del aula magna de la chirurgische Klinik de Heidelberg saludan al insigne autor ratón y bailón, tragón y cantarín, el autor broncémico e inmortal del reflujo pancreo-biliar, de la terapia anithistamínica y de la ceruelina masiva… Locos todos, todos a la Oliva con el padre de la Cirugía, nacido en la escuela de los canarios Hernández, enemigos de escalpelo del biliolitogénico Mirizzi y padres de la broncemia argentina…

Y OTROS LOCOS DE LA OLIVA

Y como complemento la locura del circo Price el 4 de Octubre, donde otros locos celebraron su primer aniversario. Alfredo, ¿para qué me meterias en este berenjenal como hizo hace 13 años el Pro-Profesor Carlos Antonio Hernandez?

"Pues yo sólo hablé tres minutos...El resto estuvieron bastante más"
Alfredo Rodríguez Portavos de UPyD La Rioja

"Mi vida ha cambiado drásticamente... un año de Unión Progreso y Democracia"

¡Tuto o muete! (En la Sanidad Afgana)

Cuando vemos a los niños disfrazados el día de todos los difuntos pedir golosinas en las películas americanas podemos escuchar en las versiones originales el lema: “Trick or treat! -susto o trato- con el que comienzan a negociar como políticos… o les pagas el impuesto en caramelos o te dan un susto del carajo. En España, como no podía ser menos el lema es mucho más radical, más en el estilo de Tercios Viejos (como relata en su blog Alfredo Rodríguez)… ¡Susto o Muerte! En lenguaje infantil… ¡tuto o muete!

Pues esta semana yo he pasado por uno de esos trances dignos del lema del día de los difuntos… me han operado en mi hospital. Y es que el lema hispano se puede aplicar en su totalidad al sistema sanitario (Sin importar el país):

1- ¿Sabían que corren menos riesgo de fallecer si practican alpinismo sin cuerda que si ingresan en un Hospital? Por no hablar de que tiene menos riesgo volar en avión, viajar en tren, o vivir a 150 metros de una central nuclear, aunque sea la de Ascó. Y es que al ingresar en un Hospital, si te llamas (es un decir) José Pérez Fernández es posible que a ti o a un tocayo tuyo le bajen a quirófano a quitarle la almorrana en lugar de operarle de cataratas. Fíjate que chorrada, apellidarte igual que un tocayo al que nunca conociste y acabar operado del ojo del culo en lugar de recuperar la visión para ver los dibujitos de tu nietecita.

2- ¿Sabían que uno de cada 10 ingresos en un Hospital presenta de una u otra forma una complicación y que de ellas 1 de cada 10 es mortal? Es decir, tienes la misma probabilidad de presentar una complicación a que te toque el reintegro en un decimo de lotería de Navidad, y si entras a un Hospital tienes casi las mismas posibilidades de palmarla que si juegas a un número en la ruleta. Considera todos los procedimientos que tienen que realizarte en un Hospital y el número de veces que firmas un consentimiento informado… cuantos más médicos te vean y más papeles firmes, más cercas estás de vestir un pijama de pino. Si no, fijaos en “House” cuando aparecen sus ayudantes con papeles… o llaman a la Directora Médica Caddy (ojala tuviese yo una Directora como esa en lugar de lo que nos toca en la Rioja), estate seguro que estás más palmera que hojaldre fresco…

3- ¿Sabían que el número de muertes inducido por las prescripciones médicas en Estados Unidos sobrepasa al de muertos en accidentes de tráfico? El bolígrafo con el que escribimos las recetas es “el arma letal de Rambo”. Imagínense: el médico escribe una receta (se puede equivocar de fármaco al escribirla, especialmente cuando ve 1 paciente cada tres minutos como pretenden sus jefes), con la conocida, por deplorable, letra de médico. El paciente, incapaz de descifrar la letra y sin haber entendido para qué sirve lo que le han mandado va a la farmacia, donde un farmacéutico al que no han dado como optativa una clase de criptografía durante la carrera debe descifrar lo que prescribe el médico. Suponiendo que lo descifre, entrega una medicación a un paciente, que, en el mejor de los casos, lee unas instrucciones en las que le convencen de que si prueba la medicación le ocurrirá de todo (desde impotencia hasta caída del cabello, por no hablar de las pobres embarazadas), y se quedará sin saber qué pastillas debe tomar y cuando. Guardará las pastillas en un armarito (habitualmente en el cuarto de baño) donde al cabo de un mes sólo se identificarán pastillas caducadas de colorines… y a saber para qué vale cada capsulita, todas del mismo color.

4- ¿Sabían que la posibilidad de presentar una complicación se multiplica por 15 si les opera un equipo que no se comunica que si lo hacen “amiguetes”? Efectivamente, si te encuentras en un medio sanitario “tóxico”, es decir el típico sitio en el que la gente está a mamporros todo el día, no se hablan entre ellos, no siguen procedimientos, están enfrentados equipos médicos con los de enfermería o con la dirección… la posibilidad de presentar complicaciones puede multiplicarse hasta quince veces. Así, una operación común, con una posibilidad de infección de una de cada 50 pasa a tener una posibilidad de una de tres… Manda güevos, que diría Trillo, que porque tus cirujanos no se soporten o estén a la greña con sus jefes estés comprando “de gratis” papeletas para tener una baja laboral de 6 u 8 meses.

Pues con esos ánimos me dirigí a quirófano el miércoles… Pero a diferencia de cualquier ciudadano de a pié yo sí que tuve el derecho (garantizado por las leyes de Sanidad autonómicas, pero nunca reconocida por los gestores sanitarios) de elegir cirujanos (Pablo y Roger), anestesista (el Dr. Ailand), radióloga (Lola), incluso urólogo por si había que sondarme (Chema) y me piré del Hospital en cuanto pude, que no te echan de un hospital para gastar menos dinero… te hacen un favor al quitarte papeletas para el baile de fin de año con la de la guadaña.

Bueno, yo también tuve que pagar peaje… no en forma de jamón de jabugo pues en mi equipo médico son “corruptos y les gusta el jamón” (me los tengo que llevar al Echaurren a jamar en cuanto me recupere), sino en forma de vejación miserable… porque me tumbaron con “el suero de la verdad” y debí cantar la Traviatta en quirófano, con todos los coros de Verdi…

En fín, yo también prefiero tuto y pagar con golosinas, a muete….

¿Y a ti, españolito de a pie… qué te ofrece tu Consejería de Salud: Tuto o Muete?

Urgencias (De la Sanidad Afgana)

Hoy no es un buen día para acercarse por los quirófanos del Hospital. En el quirófano 4 estoy yo con el Dr. Ailand Deapoltri, el anestesista, que me tiene psicológicamente fundido, mareándome porque quiere ser un personaje del blog. En el quirófano de al lado el Dr. Rodriguez camarada de partido y compañero de blog está junto a su Quijotesco colega de infiltraciones, el reumatólogo, poniendo tratamiento epidural para las lumbalgias... vamos, poniendo banderillas en la espalda de sus dolidos pacientes, a los que veo salir con cara de felicidad en silla de ruedas. Mientras sigo sufriendo sin ningún tipo de medicación las pullas de mi buen amigo -a pesar de ser anestesista- el Dr. Ailand, pienso que es un mal día… pero mucho peor sería tener que estar trabajando en Urgencias.

Y es que los pobres médicos de Urgencias Hospitalarias españolas han devenido a ser los sacos de las hostias de la sanidad española. Los médicos de atención primaria desbordados por no poder atender a sus pacientes cierran sus consultas…e indican asus pacientes que acudan a Urgencias. Los pacientes hartos de esperar la citación en la consulta del especialista (entre 7 días y 7 meses) acuden a Urgencias a que les vea “alguien”, que para eso pagan sus impuestos. Los “hostiados” en todo tipo de vehículos, los deportistas ocasionales de fin de semana, los fans del botellón de sábado noche, los transeúntes, los viandantes, los conductores, las abuelas con sus caderas rotas, todos, sin excepción, acuden a Urgencias. Y el número de médicos de Urgencias es finito (en volumen y cantidad, que no en calidad) y no pueden dar abasto con la marea humana que les abarrota las salas de urgencias día a día.

Así, si te sientas un día en la Urgencia del Hospital piensas… la culpa es nuestra porque con personal sanitario tan eficiente, amable y lucido como Reyes, Lola, Ethel, Laura, Rebeca, o Adri entre otras... o competentes y feos como JoseAn, Miguel Angel, Pepe, o Gerardo… yo también vendría todos los días a Urgencias. Pos sí… y mientras piensas este tipo de cosas en voz alta, llega el urólogo –Chema- y te dice, .. ¿sabes que el día de más afluencia de frenillos rotos a la Urgencia es el viernes?.

Y entonces sale el tema (natural, de puro aburridos que estamos entre paciente y paciente en quirófano) de las urgencias urológicas derivadas del uso, desuso y maluso de los frenillos varoniles. Jóvenes, o ancianos (Chema los ha visto con 80 años), solteros o casados, núbiles o con hijos… siempre es buen momento para acudir a Urgencias con el frenillo roto el viernes por la noche. Mientras lo cuenta Chema reflexiona, moviendo el bigote, y comenta que en el Servicio Israelí de Salud esas cosas no suceden… que previenen este tipo de traumatismos masculinos circuncidando a todo quisque, un método mucho mejor que las campañas de vacunación femenina del cáncer de cervix de la Rioja y que cuestan 450.000€ anuales.

Entonces les cuento el caso, que me ocurrió en Basurto, donde veíamos 50 Urgencias por médico y jornada, un viernes por la noche, claro. A eso de las doce de la noche aparecieron dos frenillos rotos (en Urgencias los pacientes no tienen nombre, son problemas de salud: ahí tienes los análisis del estreñido, échale un ojo a la apendicitis, qué te parece el del tráfico…), y nos los colocaron en la sala de cirugía menor, que en caso de colapso partíamos en dos con un biombo. En eso que llegamos la residente de urología (Eugenia, la asturianita, pelirroja) y yo, dispuestos a reparar a ese par de descerebrados veinteañeros, que a saber dónde la habían metido para acabar con el manubrio desollado y sangrando a chorro. Total, que cuando nos sentamos a suturarles el "freno de mano peneano", uno le dice al otro: “Lo tuyo, ¿ha sido en el cuarto de baño o en la cocina?”. A lo que el otro le responde: “En la cocina”. Mientras, la pobre Eugenia se ponía de color granate (aparte de pelirroja era muy discreta, cosa rara en su especialidad), yo no pude contenerme a preguntar:”Pero ¿estabais en la misma casa? (de putas… pensé). “Sí, me respondieron, somos amigos y estábamos toda la pandilla celebrando el cumple de uno de nosotros”. Y yo, erre que erre: “Pero, ¿cómo os lo montáis en seas fiestas?”. Y ellos descojonados de la risa, mientras Eugenia estaba grana, “es que la novia del amigo que celebraba el cumpleaños estaba con los dos”. Llegado a ese punto, el que se puso bizco fui yo, (pensando ¿lo haría al tiempo o de uno en uno?) con lo que ni corto ni perezoso dejo lo que tenía entre manos sangrando para ver si el portento desgarrador había acudido a Urgencias acompañándoles… y sí venía con el amiguete-novio. Cuando me asomé a la Sala de Urgencias para explicarles la situación de los dos colegas no pude por menos que mirarles si les quedaban restos de sangre en los pantalones. Ninguno de los dos pestañeó cuando les informé que recuperarían sus dos amiguetes la “funcionalidad”. Para más detalles técnicos acerca de este tipo de sucesos urológicos de fin de semana de nivel "aún más fuerte" os remito a este número de la Revista Mexicana de Urología. Sólo apto para estómagos fuertes...

Es en este momento cuando Alfredo, que ha banderilleado a otro dolido paciente me dice: “Un año de cárcel para un paciente que golpeó a un médico de Urgencias”. Pues poco me parece, teniendo en cuenta las cosas que tienes que ver, sufrir y aguantar en Urgencias...

Cuéntaselo a tu madre (De la Sanidad Afgana)

El martes pasado tuve una guardia repleta de partos. Y no es que en mi tiempo libre me dedique a oficiar matrona o ginecóloga, que con la necesidad que hay igual se le ocurre a alguien. No, es que entre otras cosas en mi hospital los cirujanos ayudamos a los ginecólogos a traer niños al mundo cuando tienen que ser por cesárea. Eso de traer niños al mundo sin ser la mamá tiene sus satisfacciones, porque como a Ainara, la hija de Sonia, les puedes cantar el himno del Athletic en el momento de cortarle el cordón umbilical sabiendo que su padre es de la Real Sociedad (reconozco que introducir ese recuerdo en el cerebro del pobre bebé es perverso, pero siendo la Rioja la única cantera del Athletic hay que fomentarlo, joe).

Bueno, pues resulta que durante el parto, y debido a un montón de comentarios en el blog me decidí a investigar sobre Thomas Beatie, el tan cacareado primer hombre embarazado del mundo. En el artículo del País y en el video de Cuatro que os adjunto no se explica demasiado bien la situación en la que se encuentra este padre-madre, por lo que os voy a explicar una serie de cosas para alcanzar a entender ese “batiburrillo”, y que os dareis cuenta que no es más que un “fake”.

Las mujeres nacen mujeres cuando genéticamente deciden prescindir del gen Y para decidirse por el X. A partir de ese momento su cuerpo empieza diferenciarse anatómica y hormonalmente hacia la femineidad. Desarrollan genitales internos (útero, trompas y ovarios) y genitales externos (mamas y vagina) que les diferencian anatómica y biológicamente del género masculino. Posteriormente se produce la diferenciación psicológica y el registro civil.

Evidentemente cuando hablamos de cambios de sexo nos damos cuenta que hay que desandar un camino muy largo, complicado y caro… En este proceso interviene el deseo de identificar la identidad sexual a costa de pasar por el juzgado, el quirófano, el endocrinólogo y el ginecólogo. Vamos a centrarnos en el caso Beatie. Thomas decide que psicológicamente es mujer, y pasa por el juzgado… primer objetivo conseguido: el juez reconoce que psicológicamente Thomas se considera hombre. Ahora bien, sin barba y con mamas difícilmente podrá ser reconocido como tal por sus conciudadanos de Oregón. Con lo cual se apresta a dar el segundo y tercer paso: se hace una cirugía mamaria de reducción y se trata hormonalmente con hormonas masculinas (la testosterona) con lo que su aspecto exterior (la distribución del pelo, la barba, las manos, la masa ósea, muscular y adiposa) pasa a ser más masculina.

Pero Thomas (por razones que podremos entender) no se decide a llegar al “punto de no retorno”, que es volver a operarse para eliminar los genitales internos (útero y ovarios) y modificarse los externos (vulgarmente hacerse un badajo nuevo). Y este sí que es un punto en el que sí pasas a ser un transexual completo, renunciando a cualquier tipo de diferenciación masculina, especialmente la procreadora, quedándote con todas las miserias externas (protésicas e hinchables) del género masculino.

Cuando Thomas decide ser madre, prescinde de su tratamiento hormonal (con lo que vuelve a recuperar sus hormonas femeninas) y se insemina (en la primera inseminación tuvo un embarazo ectópico que complicó sobremanera el segundo). A todos los efectos en el momento de quedarse “embarazado” a Thomas de masculinidad le quedaban los pelos de la barba (que si se la afeita no le vuelve a salir) y el DNI. Vamos… que hizo el camino de vuelta con éxito… Otro fraude que ilusionó a los hombres que quieran quedarse embarazados…

El caso de Beatie más que la discusión de su femineidad o masculinidad me tare a la cabeza la posibilidad de inseminar artificialmente a matrimonios de lesbianas, o si se debe pagar a los transexuales que lo requieran la cirugía de cambio de sexo (a la totalidad se entiende). En un sistema sanitario en el que la gran mayoría de las mujeres debe acudir a la sanidad privada para proveerse de tratamientos de fecundación in Vitro, ¿debemos proponer una mayor liberalidad para incluirlo en la cartera de servicios de los hospitales?, y si es así, ¿Cuánto debe durar el tiempo en lista de espera?...porque la mayoría de las mujeres pasan en ese tiempo el momento en el que sus posibilidades reproductivas son elevadas. ¿Debe permitirse la inseminación de mujeres mayores? Por ejemplo me viene a la cabeza el caso de una mujer que conocí hace años con trillizos a los 56 años… imaginaos con 56 años cambiando pañales a seis manos…

Por otro lado, Andalucía es la única Comunidad Autónoma que ha liberalizado la cirugía de cambio de sexo. ¿Es justo que sólo se realice esta intervención en una Comunidad Autónoma y el resto de transexuales deban desplazarse a Thailandia? En fin, que es mucho viaje y mucho dinero a pagar por no ser andaluz… aunque igual Thomas Beatie después de dar a luz se nos traslada de Oregón a Nerja para que la sanidad andaluza nos lo tenga que operar y cambiarle definitivamente el sexo…

En fin, que el hijo de Thomas seguirá contándoselo a su madre biológica, aunque le llame papá, Yo seguiré cantando el himno del Athletic a los recién nacidos de Calahorra para seguir haciendo cantera y espero que me sigan ayudando enfermeras como la lectora asidua del blog que pensó que no iba a colgar su foto.

Esperando antes de nacer (De la sanidad afgana)

Siento que esta semana haya llegado algo más tarde de lo normal a mis citas de artículos políticos del lunes y jueves. El lunes me vi atrapado por una guardia espantosa y no pude hablar del Villarreal y del Getafe, pero lo haré el lunes que viene (salvo que se me cruce el cable). El tema de hoy venía motivado por dos artículos que he leído en dos revistas de "impacto" esta semana: el American Journal of Transplantation e Interviú. Sí, Interviú… Los cirujanos tenemos el “deber profesional” de revisar la morfología del poster central de esta revista para evaluar las tendencias de moda en cirugía correctiva. Pero es que además hoy viernes en la Rioja se comenta la noticia de que a Pedro Sanz se le ha preguntado acerca de las listas de espera de Ginecología en el Parlamento de la Rioja…

Los dos artículos que he mencionado son referentes a listas de espera. Empezaré por el desolador, el de Interviú, y seguiré con el científico, que aún me abre un rayo de esperanza.

En Interviú, al lado de la maciza Miss Segovia 2008 encontramos el siguiente titular: La verdad de las listas de espera. “Un total de 364.901 españoles esperan para ser operados en España. Es la lista A, la oficial; la B multiplica las cifras porque recoge todos los pacientes fantasma, hasta 20.000 en comunidades como Galicia, que esperan pero no figuran en ningún listado. Bárbara Ramírez, malagueña de 22 años, lleva año y medio en lista de espera. Y va para largo. Su obesidad mórbida no figura entre las prioridades del Servicio Andaluz de Salud; tampoco en las de otros servicios de salud autonómicos, como ocurre con las vasectomías, las ligaduras de trompas o las operaciones de cirugía estética. Por eso hasta después del verano próximo no sabrá cuándo entrará en quirófano para someterse a una reducción de estómago, un proceso que le devolverá las ganas de vivir y, sobre todo, la salud. Bárbara pesa 158 kilos. “No es estética, es que no puedo más . Tengo dos hernias discales, las rodillas me duelen y respiro por la boca porque tengo vegetaciones desde niña. Sigo ganando peso, pero me dicen que no puedo hacer nada porque tengo gente delante”.

Los gobiernos autonómicos pactaron hace dos años no utilizar las demoras en la lista de espera como arma electoral (curiosamente en esta campaña no se ha oído hablar de listas de espera…) porque todos saben que mienten acerca de la gestión o garantías que ofrecen a sus ciudadanos con respecto a la gestión de su salud. Incluyes al paciente cuando le ha dado el visto el bueno el anestesista, cuando entra por la puerta del hospital… cuando vuelve por segunda vez a revisión preoperatoria seis meses después… hay miles de trucos para maquillar una situación de demoras insostenibles. En un artículo “oficial” que tuve la oportunidad de revisar hace un año, un gestor reconocía que el 10% de los pacientes de su Servicio de Salud fallecían en lista de espera para ser operados de cataratas… el promedio de demora para ser intervenido de una prótesis de rodilla en Cataluña llegó a ser de tres años, las demoras de cirugía menor en Osakidetza sobrepasaban de largo los seis meses… ninguno está en condiciones de afrontar demoras “oficialistas” de 50 días, especialmente si se cuenta desde el día en que el paciente sale de la consulta de su médico de cabecera para dirigirse en dolorosa procesión hacia el especialista que debe solucionar quirúrgicamente su problema.

El otro lado de la moneda se nos muestra este mes en el American Journal of Transplantation: “Waiting Before Birth: Outcomes After Fetal Listing for Heart Transplantation” por S. M. Pollock-BarZiv, de la Universidad de Alberta (Canadá). (American Journal of Transplantation 8 (2) , 412–418). El grupo de la Universidad de Alberta cuenta en este artículo el resultado que obtienen incluyendo a fetos (sí he dicho bien, fetos, nonatos) en listas de espera para trasplante cardiaco por patologías cardiacas incompatibles con la vida en el momento de nacer. Increíble… hasta los fetos deben guardar lista de espera (Es dificilísimo encontrar un donante de estas características en el periodo “ventana” en el que se puede realizar el trasplante desde que potencialmente puede nacer el niño hasta que potencialmente fallece). En un periodo de algo más de 10 años el grupo de trabajo de la Universidad de Alberta ha incluido en lista de espera a 26 fetos de pesos superiores a los 2 kilos, a los que en el momento en el que le conseguían un donante adecuado le provocaban una cesárea e inmediatamente le realizaban el trasplante cardiaco. A 18 se les pudo practicar el trasplante con un tiempo en lista de espera de 38 días, 7 se les practicó durante el primer mes de nacimiento y únicamente uno de ellos falleció en la lista de espera. Podríamos considerar esta proeza organizativa y técnica como algo extraordinario, y desde luego algo que únicamente podemos encontrar en un país con una gestión de las listas de espera centralizadas y una sanidad pública, como la canadiense y como desgraciadamente era (pasado)... la española.

Pero en España la gestión de las listas de espera es hoy en día otra cosa… y todos lo hemos sufrido. Tal vez, devolver competencias de gestión de listas de espera, el realizar una publicidad real de las demoras asistenciales por centros, publicar por terceras partes los resultados de los mismos y tener los ciudadanos las posibilidad de seleccionar el centro en el que puedas intervenirte pondrían solución a este terrible problema. Yo, ciertamente, prefiero esperar seis meses a ser intervenido en un centro de garantías a quedarme cojito en uno que me opera de forma “concertada” en 30 días. Ahora bien, lo que no puedo consentir es que me remitan a uno al que no quiero ir pues creo que me voy a quedar cojito, o que me obliguen a esperar dos años para ser intervenido en un centro de garantías… Mientras tanto, me consuelo viendo como gestiona Mr. Bean las terribles listas de espera del clásicamente desastroso sistema de salud británico.

Sólo los cirujanos acaban con los dictadores.

Hay una máxima en la licenciatura, "lo que no cure la medicina dejádselo a la cirugía". Es un reconocimiento de la parte científica y culta de la ciencia médica de que en situaciones extremas hay que tomar medidas expeditivas. En política hay una máxima intrínsecamente relacionada con este hecho y contrastada históricamente: “Cuando no puedas con un dictador deja que le trate un cirujano afín al régimen”.

Para desarrollar este artículo inspirado por la jubilación del adalid del habano cubano, me he tenido que apoyar, una vez más, en el diccionario de nuestra lengua materna, el de la Real Academia de la Lengua (ESPAÑOLA). ¿Qué considera dicionario como un dictador?

dictador, ra. (Del lat. dictatōre[m]).

1. m. y f. En la época moderna, persona que se arroga o recibe todos los poderes políticos extraordinarios y los ejerce sin limitación jurídica. 2. m. y f. Persona que abusa de su autoridad o trata con dureza a los demás. 3. m. Entre los antiguos romanos, magistrado supremo y temporal que uno de los cónsules nombraba por acuerdo del Senado en tiempos de peligro para la república, confiriéndole poderes extraordinarios.

Todos conocemos y reconocemos en Fidel Castro y Francisco Franco la acepción moderna (del siglo XX) de dictador. Ambos tienen en común otras coincidencias patológicas. La naturaleza en forma de enfermedad digestiva de oscuro y secreto origen les retiró de su carrera de dictadores (a uno lo ha jubilado y al segundo le dió pasaporte). En los dos casos el bisturí de un cirujano incompetente afín al régimen les dio la palmadita en la espalda sin la cual su salud férrea les hubiese mantenido en el poder hasta batir los records de Matusalen y… los dos fueron tratados y reevaluados en situación in-extremis por los jefes de Cirugía de la entonces llamada Ciudad Sanitaria Provincial Francisco Franco, hoy el Hospital Gregorio Marañón. ¡Qué ironías tiene la vida!

Sin embargo, es más preocupante el "tratamiento quirúrgico" de los dictadores encuadrados en la segunda acepción del diccionario. La persona que abusa de su autoridad o trata con dureza a los demás. Y es más difícil darles “palmaditas quirúrgicas” en la espalda porque la sociedad no suele reconocerles como dictadores y en lugar de producirse un magnicidio se estaría produciendo un homicidio (curiosa diferencia lingüística y penal esta última). La sociedad actual difícilmente reconoce a aquellos que abusan de su autoridad y tratan con dureza a los demás, porque suelen ser líderes apoltronados en sus despachos por periodos de tiempo superiores a dos legislaturas, absortos en la contemplación de su propio ego y preconscientes de su derecho “divino”. Ejemplos nos vienen a todos a la mente, seguro, ¿Cuántos dictadores de este tipo conocemos en los ayuntamientos o en los gobiernos autonómicos? Un buen número de ellos... seguro.

Es por ello que UPyD dentro de su política de regeneración democrática apunta dos medidas para estas elecciones:

La primera, limitar por decreto la vida de los políticos (para evitar fenómenos del tipo de Fidel o Francisco) a ocho años, para que al igual que en Blade Runner los "robots políticos" fallezcan con su ciclo natural, regulado y debidamente cumplido.

La segunda, abrir las listas electorales y nombrar los cargos unipersonales de forma abierta… Esta medida afectaría principalmente a las Alcaldías y Presidentes Autonómicos. Seguro que en unas listas abiertas los fenómenos tipo Pachi o Fidel no sobrepasarían una segunda legislatura…

No es de esperar que estas medidas sean aceptadas por los caciques de ninguno de los dos grandes partidos políticos… habrá que utilizar de nuevo el escalpelo armónico y recurrir a las hábiles manos del conocido cirujano Freddy Krugger.

Sobre este blog

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El escalpelo armónico

Carlos Emparan, miembro del comité regional de UPyD en La Rioja. Cirujano de la FHC. "El paradigma se refiere al modelo, o procedimiento quirúrgico que ha demostrado su bondad y que se perpetúa a través de una escuela. En cirugía o en política se produce el cambio cuando se agota el paradigma y se formula una nueva aseveración teórica."

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