La Rioja
img
Alberto Torres Blandina: “La mitología de Lovecraft conecta con la escatología de cualquier religión”
img
Sergio Jiménez | 31-03-2017 | 08:59

Las letras del valenciano Alberto Torres Blandina son misteriosas y críticas. Ya lo demostraron en su novela Con el frío (Aristas Martínez, 2015) y no podían dejar de serlo en su última obra, Contra los lobos (Aristas Martínez, 2016), puesto que ambas, asegura el autor, comparten universo. Uno laberíntico con tendencia al caos y toques mágicos, que invita al lector a reflexionar sobre su propia vida y sobre el mundo en el que vive. Llano y a veces terrorífico, Contra los lobos es el segundo libro de una trilogía que Blandina está por cerrar, como nos explica en la siguiente entrevista.

– En Contra los lobos tratas temas de actualidad como la corrupción o la violencia de género, ¿la novela nace con un propósito de crítica social?

La novela surge, como mi novela anterior Con el frío, de la perplejidad que siento cuando miro a mi alrededor y veo, cada día, las barbaridades de las que somos capaces. Pero la mayor crítica de la novela va hacia los espectadores, los pusilánimes que asisten en silencio a estas barbaridades. También somos culpables por “omisión”. Un testigo que se queda parado en lugar de ayudar a la víctima o denunciar es parte del problema. Los protagonistas deciden “tomar partido” de forma activa, llegando a la violencia e incluso, uno de ellos, más allá, condenando de esta forma a la humanidad.

– ¿Por qué has decidido estructurar la novela en tres historias?

Es una novela-trenza. Hay tres historias independientes, escritas con diferentes técnicas, que poco a poco se van entrelazando hasta mostrarnos que forman parte de la misma historia. Como lector, me gustan estos juegos en los que diferentes piezas se van conectando, aunque al principio, como ocurre en este caso, parece imposible ver la relación entre ellas: ¿Qué tienen que ver dos adolescentes furiosos; un mendigo sin huellas dactilares y lleno de tatuajes al que la policía encierra en un calabozo; y un hombre que se despierta atrapado en su propia casa, llena esta de trozos de espejos rotos e insectos muertos? Aparentemente nada… y sin embargo conforme avanza la novela el lector va descubriendo cómo se entrelazan.

Por otro lado, me apetecía dar a cada una de estas historias un tono distinto: la historia de los adolescentes es contada a través de la voz de los testigos, como en un reportaje de radio o televisión. La segunda historia es casi policiaca y está narrada de forma objetiva, siguiendo las investigaciones de un policía. La tercera historia es la más inquietante, rozando el terror, y está contada en forma de diálogo.

“Los símbolos están cargados con la fe que la gente deposita en ellos”

– ¿Qué objetivo tienen los símbolos que abren cada una de ellas?

Los símbolos religiosos son muy importantes para uno de los protagonistas: Pablo. No cree en ninguna religión en particular, pero sí en el poder de la fe, y los símbolos están cargados con la fe que la gente deposita en ellos. Por eso el emblema vikingo (Valknut) que se convierte en metáfora de su cruzada violenta, por eso los tatuajes y escarificaciones en el cuerpo del mendigo con todo tipo de iconos sagrados.

– ¿Por qué esa tendencia al caos en tus letras, también presente en Con el frío?

Contra los lobos y Con el frío forman parte de un mismo impulso y, en cierto modo, de una misma historia que se completará el año que viene con una tercera novela. Aunque se pueden leer de forma independiente, juntas crecen en significado. Con el frío tiene su punto de partida en unos extraños acontecimientos: los animales comienzan a emigrar hacia el norte, el invierno se alarga demasiado e Islandia queda aislada tras una niebla extraña. Nadie tiene una explicación lógica y cada país, lobby, religión, cultura… interpreta interesadamente los hechos. Es una novela sobre la lucha por imponer la Verdad en un mundo globalizado…

En Contra los lobos descubrimos el porqué de esta migración, de ese frío o incluso de la niebla. ¿Significa esto que si no lees una no puedes entender la otra? No, de hecho, esta última sucede cronológicamente antes. Pueden leerse separadas: son novelas totalmente distintas, formal y argumentalmente. Pero, como he dicho, ambas forman parte del mismo universo y hay vasos comunicantes entre ambas.

“Más que juzgar desde fuera a una sociedad que observa sin actuar… era mejor darle la palabra”

– ¿Ha supuesto un reto articular distintos puntos de vista y distintas personas para cada relato, algo especialmente destacable en el primero de ellos?

Es algo habitual en mis obras, aunque es cierto que en la historia de los adolescentes hay un narrador múltiple que recuerda a las voces que podemos encontrar en un reportaje radiofónico. En un principio, esta parte de la novela era contada por los protagonistas, pero su crítica social quedaba demasiado panfletaria y parcial. Me di cuenta de que más que juzgar desde fuera a una sociedad dormida, pusilánime, que observa sin actuar… era mejor darle la palabra. Así que cambié el narrador protagonista por una voz múltiple: la voz de los testigos, anecdóticos a veces, anónimos casi siempre. Sus prejuicios, comentarios e interpretaciones de la historia de estos dos adolescentes suponen una crítica potentísima: hablan y quedan en evidencia. La sociedad al completo queda en evidencia: sus valores, ideas, excusas…

– En el libro se averigua una tendencia al terror lovecraftiano, ¿ha sido una influencia al escribirlo?

Hay un poso lovecraftiano evidente. Me interesa la mitología de este autor porque conecta de alguna forma con la escatología de cualquier religión: con abismos, infiernos, seres anteriores a la humanidad, arquetipos del inconsciente colectivo… Uno de los protagonistas decide no pertenecer, alejarse tanto como pueda de la sociedad, de lo aprendido, despojarse de todo poso cultural para llegar al animal, al instinto básico de la naturaleza que según cree lo hará libre… pero, una vez lo consigue, decide seguir más allá, atravesar todas las barreras incluso naturales. Podríamos decir que da un paso más allá que el coronel Kurtz, el personaje de El corazón de las tinieblas de Conrad. Llega al corazón de las tinieblas y decide atravesarlo, ver qué hay detrás.

Sobre el autor Sergio Jiménez
Críticas de los libros que caen en mis manos (la mayoría de terror y suspense) y entrevistas a sus autores