La Rioja
img
Autor: Mayte
Esas manos
img
Mayte Ciriza | 12-06-2018 | 5:52| 0

Es una de las imágenes de la página de la historia que hemos vivido esta semana. Después de triunfar la moción de censura, uno de los líderes de Podemos, Juan Carlos Monedero, a la entrada del Congreso de los Diputados, agarraba por los hombros a la Vicepresidenta del Gobierno, y la mantenía sujeta mientras le espetaba: “Me alegro de que os vayáis”. A lo que Soraya Sáenz de Santamaría contestó: “A mí no me gusta que lleguéis, pero esto es la democracia”.

Cuando vi la escena me pareció una muestra de machismo. ¿Se lo habría hecho a un hombre? Monedero no se atrevió a sujetar por los hombros con los brazos extendidos a ningún Ministro para decirle eso mismo. Podría haberse atrevido con Iñigo Méndez de Vigo o Iñigo de la Serna, que son más grandes que él. No, tenía que hacerlo con una mujer, y más pequeña, él, el machote.

¿Nos podemos imaginar por un momento a Rafa Hernando cogiendo de la misma manera a Irene Montero y diciéndole algo así como “cuánto me alegro de que no gobernéis” cuando se formó el Gobierno de Mariano Rajoy? Habría tenido que irse del país.

Monedero, además de esa actitud machista, puso de manifiesto su falta de respeto y que no sabe ganar. No se coge a nadie por los hombros para restregarle una victoria. Además de poco elegante, no parece muy democrático. En la vida es más frecuente perder que ganar, y hay que saber gestionar tanto los éxitos como los fracasos.

Cuando los tenistas acaban un partido se dan la mano. No imagino a Rafa Nadal agarrando por los hombros a Federer para decirle: “Me alegro de que hayas perdido”.  Saber ganar supone no humillar al vencido, ser generoso y reconocer sus méritos. Saber perder implica admitir la derrota, asumir las consecuencias y felicitar al adversario. Que ganes una vez no significa que lo hagas siempre, de la misma manera que perder una vez no significa que todo esté perdido. Tan importante es saber manejar la frustración que producen los fracasos, como no humillar ni ir de sobrado cuando se logra un éxito en la vida.

Después de las críticas en las redes sociales, Monedero ha pedido, de esas maneras, disculpas por la escenita que montó. Soraya tendría que haberle dicho lo que muchas sentimos al ver esas imágenes: “Pero, ¿por qué me agarras? Quítame esas manos de encima”. Y es que el machismo, el paternalismo, la soberbia, la falta de respeto, la prepotencia, están concentrados en esas manos.

soraya-monedero-efe_1_630x630

Ver Post >
Tiempo perdido
img
Mayte Ciriza | 12-06-2018 | 5:47| 0

Durante toda la semana muchos estuvieron haciendo apuestas sobre las canciones favoritas para el Festival de Eurovisión de este año, sobre las coreografías, el estilismo y si esa pareja insoportable, empalagosa, sosa y cursi que ha representado a España iba a darse un beso en el escenario. El sábado por la noche estuvieron colgados de la tele viendo las actuaciones y las votaciones. El lunes iba a ser el tema de conversación y había que estar al tanto para poder opinar. Pues no lo vi. Tampoco este año vi ese coñazo insufrible de Festival. A cambio, esas horas que compartimos con unos amigos las disfruté especialmente, haciendo exactamente lo que quería hacer en ese momento.

¿Cuántas veces en la vida hacemos lo que no nos apetece por seguir la corriente, por un compromiso o por postureo? ¿Cuántas veces hemos visto hasta el final una película que no nos gustaba pero que “había que ver” porque era la más taquillera? ¿Cuántas veces nos hemos terminado el libro del que todo el mundo habla aunque se nos caía de las manos?

Muchas veces tenemos que hacer lo que no nos gusta o sin pararnos a pensar nos dejamos arrastrar por lo que se lleva. Y no siempre podemos elegir, el día a día te arrastra, hay tantas obligaciones y tantos compromisos a los que no puedes decir que no, que cuando de verdad somos dueños de nuestro tiempo, esas horas en las que hacemos lo que nos apetece valen doble.

Cuando eres joven estás más condicionado por los juicios de los demás, por las etiquetas, por la aceptación de los otros y supeditas una parte, a veces importante, de tu tiempo a ello. En algún momento de la vida esto empieza a darte igual, y sin enfrentarte a nadie, buscas esos espacios para ser tú misma. Y esos espacios son los que te reconcilian con la vida.

Tampoco es cuestión de romper radicalmente con todo, pero negarse a algo es tan imprescindible como afirmarse: hay que ser positivo y decir “no” de vez en cuando. No debemos pretender hacerlo todo o tenerlo todo; lo que puede parecer renunciar a algo, muchas veces se convierte en una liberación.

Con los años vas aprendiendo lo que de verdad importa, lo que realmente merece la pena, lo que te da paz, con quién quieres estar. Una de las pocas ventajas de cumplir años es que te vas liberando de las ataduras de esas obligaciones que te has ido creando, y aprendes a decir que no cuando te das cuenta de que nunca vas a recuperar el tiempo perdido.

50e

 

Ver Post >
Compensa
img
Mayte Ciriza | 12-06-2018 | 5:42| 0

El anuncio comienza con una voz de fondo que dice “después de pagarle las 63 clases prácticas de la autoescuela y de quedarse con tu coche”, mientras la madre se acerca al coche que conduce su hijo y desde la ventanilla le dice “¿me acercas un momentito al centro?” a lo que el hijo le contesta “Mama, ¿qué te has pensado? ¿que soy tu chófer?”. La voz de fondo dice entonces “¿Ser madre compensa?” En la escena siguiente, la madre está dentro del coche y mira, sonriente, un cupón de la ONCE del día de la Madre, mientras se lee “compensa, y mucho”.

El pasado domingo celebrábamos el día de la Madre, y además de las llamadas de rigor, de algún que otro detalle (siempre escasos), además del anuncio de la ONCE –que con una habilidad increíble siempre nos recuerda los días señalados- circulaban por esa red incansable que es guasap cientos de mensajes y vídeos muy divertidos, y muy certeros, sobre el papel de las madres. “Nada está realmente perdido hasta que mi madre no puede encontrarlo”, decía uno. En otro aparece una madre que dice “estaba deseando que pasara el fin de semana y llegara el lunes para descansar”, y en la siguiente pantalla aparece “ya no te digo nada si es puente”.

En otro anuncio de la ONCE también para el mismo sorteo, la madre dice “después de hacerle la cama y de colarle el zumo, porque la pulpa no le gusta, todas las mañanas, hasta que se fue de casa, le pides que te ayude a instalar el router, va mi hija y me contesta: “pero, ¿es que no sabes hacer nada sola?. ¿Ser madre compensa?”. Los anuncios de este año del cupón de la ONCE del día de la Madre son absolutamente geniales, se desmitifica la versión edulcorada y almibarada de la relación maternal, y frente a la ñoñería con que tantas veces se presenta la maternidad, son como la vida misma.

La maternidad, y la paternidad, son algo duro, muy sacrificado, que no se terminan nunca. Con hijos, el día siempre tendrá pocas horas. Sin darte cuenta tu hijo ha pasado del “mamita, ¿puedo dormir en vuestra cama?” mientras te achucha y llena de besos, al gruñido desde el fondo de su habitación: “¿es que no sabes llamar antes de entrar?”. Una no sabe de verdad lo que es ser madre (o padre) hasta que no tiene hijos. Ser madre es lo único que es para toda la vida, no vas a poder dormir del tirón durante años, vas a estar preocupada porque están enfermos, porque tienen problemas con los estudios, porque les deja el novio, por lo que sea. Son una fuente permanente de preocupación, de desvelos y de renuncias, aunque las cosas vayan bien. El cuponazo anunciaba un premio de 17 millones de euros. No hay dinero para pagar lo que es ser madre. Y aún así, más allá de todo esto, como dice al final el anuncio, ser madre compensa, sí compensa.

maxresdefault

Ver Post >
Campeones
img
Mayte Ciriza | 17-05-2018 | 7:31| 0

Álvaro es ordenanza en el Ayuntamiento, informa y orienta a la gente que entra, lleva  documentación de un departamento a otro, hace fotocopias y organiza y tramita la correspondencia. Tiene siempre una sonrisa en la boca y lo hace todo con un entusiasmo envidiable. Alvaro tiene síndrome de Down.

Marina trabaja como camarera en un restaurante, se encarga de tomar nota de la bebida, de recoger y limpiar las mesas, de prepararlas para la siguiente comanda y de entregar los abrigos al salir. Pone todo el empeño del mundo en su trabajo y crea un rollo estupendo con los clientes. Gloria tiene una discapacidad intelectual.

Jóvenes como Álvaro y Marina luchan por salir adelante, trabajan, no todos viven con su familia, algunos incluso viven solos, otros en pisos tutelados compartidos con otros jóvenes con discapacidad. Jóvenes como Álvaro y Marina son los verdaderos protagonistas de “Campeones” de Javier Fesser, una película que no te puedes perder.

En “Campeones”, Marco (interpretado por Javier Gutiérrez) es el segundo entrenador de un equipo español de baloncesto de primera división. Lo despiden del equipo, tiene problemas con su mujer y con casi todo lo que le rodea, y mantiene una actitud negativa ante la vida. Estrella su coche por conducir borracho y la juez le ofrece realizar trabajos sociales en beneficio de la comunidad para evitar la cárcel, en este caso entrenar un modestísimo equipo de baloncesto formado por jóvenes con discapacidad intelectual. Marco es un analfabeto emocional, que desprecia a las personas con discapacidad y que hace todo lo posible por escaquearse, pero a lo largo de la película la experiencia con estos jóvenes le transforma. Le transforma en una buena persona.

La película es una mezcla deliciosa de humor y ternura, con una capacidad extraordinaria para emocionar, que te hace reír y llorar. Los jóvenes con discapacidad no son actores, aparecen en la película tal como son, por eso es tan auténtica, que es una de las claves. En esta sociedad de postureo y de adornarse con másteres inexistentes, estos chavales son la esencia de la autenticidad, de la sencillez, de la cercanía, un ejemplo de humanidad.  En un mundo empeñado en poner etiquetas a todo, estos jóvenes rompen los estigmas y miran todo sin prejuicios.

Se aborda la realidad de estos jóvenes de frente, sin paternalismos, con naturalidad. Llama la atención su falta de prejuicios y su compañerismo, son un equipo en la victoria y en la derrota. Espero que sirva para darles visibilidad y favorecer su integración.

Los jóvenes que aparecen en esta película son la muestra de tantas personas con capacidades diferentes que luchan cada día por superarse a sí mismas, por trabajar, por salir adelante. Son más, mucho más que campeones.

campeones-kjcc-620x349abc

Ver Post >
Las kellys
img
Mayte Ciriza | 17-05-2018 | 7:29| 0

Sales de la habitación del hotel y siempre ves un carro alto, enorme, en el pasillo, lleno de cosas: de sábanas y toallas limpias, de productos de limpieza y de higiene personal, de trapos, de cubos y fregonas. Cerca hay siempre una mujer con uniforme entrando o saliendo de las habitaciones que limpia y pone en orden y que saluda amablemente a los clientes, aunque muchos ni las ven. Son las que se autodenominan “Las Kellys”, una manera coloquial de referirse a “las que limpian”. Son casi invisibles, pero si la habitación no está perfecta, el cliente pone el grito en el cielo. Pensando en la persona que limpia siempre intento dejar la habitación del hotel lo más recogida posible.

Las kellys son mujeres que limpian habitaciones de hotel, a través de servicios muchas veces externalizados, que cobran en torno a 2 € por habitación y que trabajan contrarreloj para dejar impecables en torno a 20 o 25 habitaciones diarias por salarios que difícilmente sobrepasan los 700 € al mes, por más de 8 horas diarias de trabajo. Los hoteles tienen que ajustar los precios por la presión de las plataformas de reserva por internet, como Tripadvisor o Booking. Y esto repercute en los sueldos de los que trabajan en el sector.

No son las únicas en estas condiciones. Fuimos con nuestros amigos a una cena que había organizado una pareja que nos querían presentar en Madrid. Era un encuentro informal y se trataba de picotear algo. Después de las presentaciones, nos dijeron que el repartidor de Deliveroo se retrasaba. Al cabo de un rato apareció sudoroso un chaval que había venido pedaleando con la comida en una enorme caja a la espalda.

Hasta entonces no había querido encargar nada a través de esas aplicaciones de móvil que hacen de intermediarios entre el restaurante y el consumidor, explotando a los que llevan el pedido. Los llaman “riders”, es decir, “jinetes”. Jinetes en bici. Nunca he querido contribuir a esta nueva esclavitud.

Cada vez que los veo pedalear sin descanso por las calles con esos contenedores isotermos en la bici, cobrando una miseria por cada pedido y teniendo que darse de alta como autónomos –lo que se llama falsos autónomos-  haciendo un montón de horas al día, a 4,25 € el pedido (da igual la distancia), de manera que ni siquiera llegan a 700 € al mes, pienso que algo estamos haciendo mal. En cambio, las plataformas de internet que gestionan estos pedidos se forran. Por ejemplo, Deliveroo ganó en 2016, 145 millones de euros. A costa del trabajo precario de miles de falsos autónomos.

La semana pasada Rajoy recibía en Moncloa a una representación de “Las Kellys”, las camareras de piso de los hoteles. Espero que el hecho de que el Presidente del Gobierno las haya recibido sirva para que, además de hacerlas visibles y tomemos conciencia de su condición, mejore su situación laboral y aumenten sus míseros sueldos y los de tantos otros trabajadores en nuestro país. Las kellys y los repartidores de comida a domicilio son una muestra de la precariedad laboral, pero no son los únicos. Hay muchos trabajadores en nuestro país que son “Kellys”.

arton32481

Ver Post >