La Rioja
img
Autor: Mayte
Eutanasia
img
Mayte Ciriza | 04-07-2018 | 6:16| 0

Se lanzó a las vías en cuanto oyó el sonido del metro, pero se adelantó unos segundos a la llegada y al joven que estaba a su lado en el andén le dio tiempo de lanzarse detrás de ella y empujarla a la otra vía salvándole la vida, justo cuando entraba en la estación la cabecera del convoy. El vídeo de las cámaras de la estación se pasó por todas las teles, y los medios entrevistaron al joven estudiante que, arriesgando su vida, había evitado el suicido de aquella mujer. Todos lo consideraron un héroe y todo el mundo valoró que había hecho lo correcto.

Estamos de acuerdo en que hay que evitar un suicidio y ayudar a la persona que lo intenta para aliviar su sufrimiento psicológico. En cambio, no existe ese gran acuerdo social cuando quien lo intenta tiene una enfermedad física. La semana pasada el Congreso de los Diputados ha aprobado la tramitación de un proyecto de ley para despenalizar la eutanasia en casos de enfermedad grave e incurable o discapacidad grave crónica. El de la eutanasia es un debate ético y moral que va más mucho allá de una mera posición partidista.

Hace un par de semanas pude estar en Vitoria, donde se celebraba el ‘Congreso Internacional de Cuidados Paliativos’, con el Dr. Eduardo Bruera, director de cuidados paliativos en el Anderson Cancer Center de Houston. El Dr. Bruera explicaba que cuando se está enfermo el apoyo a la eutanasia baja de forma radical. Una cosa, explica, es tomar posición al respecto cuando se está sano y otra muy distinta cuando se está enfermo, porque el enfermo lo que quiere es vivir, por encima de todo vivir. Y que la clave está en los cuidados paliativos.

Todos tenemos derecho a una muerte digna, a que no se prolongue de forma irracional y desproporcionada el proceso final de la vida, tenemos derecho a que se administren todos los tratamientos adecuados para paliar el sufrimiento y tenemos derecho a morir en paz. Pero una cosa es esto y otra la eutanasia, que es un fracaso social y médico ante la vida. La ética médica se basa en eliminar el dolor, curar la enfermedad y aliviar el sufrimiento, no en eliminar al paciente.

La eutanasia, además, acentúa la desigualdad social como decía este experto mundial: ‘Si se legaliza la eutanasia antes de tener los mejores cuidados paliativos para la mayoría de la población, estaremos favoreciendo la desigualdad social’. Porque los pacientes más vulnerables, con menos recursos o en peores circunstancias serían más propicios a solicitar la eutanasia para evitar el sufrimiento extremo. Además, ¿qué valores transmitiremos a nuestros hijos si les trasladamos que los enfermos o las personas con discapacidad no merecen la máxima protección de la sociedad? La solución es reforzar con más medios los cuidados paliativos y no la eutanasia.

image

Ver Post >
No hace mucho. No muy lejos
img
Mayte Ciriza | 04-07-2018 | 6:12| 0

Todas las teles y radios conectaban en directo el domingo por la mañana con Valencia para retransmitir la llegada del buque Aquarius con 630 inmigrantes que ni Italia ni Malta –los países más cercanos al barco errante- querían acoger. Es una muestra de humanidad haberlos cobijado.

Me pregunto cómo será la vida de cada uno de ellos, de tantos otros que no tienen el foco de las cámaras, para atravesar medio continente africano, cruzando un desierto, pagando a las mafias que trafican con personas y lanzarse al mar en pateras buscando un futuro de esperanza. Sobre todo me estremece pensar en cómo será la vida de esas mujeres embarazadas o con hijos pequeños que se arriesgan a morir en alguno de los miles de kilómetros de sufrimiento.

Cada día llegan a nuestro país y al resto de países del sur de Europa miles de inmigrantes y los acogemos, y les ayudamos. Es para sentirse muy orgullosa de pertenecer a un país y a una Unión Europea que les procura la oportunidad de salir adelante. Pero toda la parafernalia y el espectáculo que se ha organizado en torno a la llegada del buque Aquarius tienen un punto de obsceno, de exageración, de sobrerrepresentación, de derroche de propaganda.

Personajes destacados han llegado a afirmar: “Hoy es un día histórico, hay un antes y un después”, como si nunca antes hubiéramos sido una sociedad solidaria que ha acogido, apoyado y atendido a miles, millones de inmigrantes, que viven y conviven en nuestros países, en nuestras ciudades, en nuestras calles y en nuestros portales. Ni que este fuera el primer buque de inmigrantes que llega a Europa. Pateras como en las que iban los inmigrantes que subieron a ese barco hay muchas y todos los días. Está bien tener gestos, pero que el gesto no sirva tan solo para calmar nuestras conciencias. Hemos recibido al Aquarius, bien hecho, ¿y después, qué?

Hace unos fines de semana pude ver la exposición “Auschwitz”, absolutamente sobrecogedora, y piensas cómo fue posible que los nazis asesinaran a millones de judíos ante la indiferencia de la propia sociedad alemana y de tantos países. El lema de la exposición es “No hace mucho. No muy lejos”. En este caso no se trata obviamente de una persecución, pero hay un elemento común: la indiferencia ante la situación terrible de pobreza de millones de personas en tantos países de África.

Por eso hay que ayudar a esos países a salir de la pobreza o de la guerra que corroe todo, que empuja a sus gentes a buscar un futuro. Que dentro de unos años nuestros hijos o nietos no puedan decir que nuestra generación fue indiferente ante tanto sufrimiento, que nadie pueda afirmar que los dejamos morir de miseria o por la guerra en sus países, que nadie pueda reprochar que permitimos que murieran ahogados por miles en el mar. Que no puedan titular “No hace mucho. No muy lejos”.

4630945

Ver Post >
Esas manos
img
Mayte Ciriza | 12-06-2018 | 5:52| 0

Es una de las imágenes de la página de la historia que hemos vivido esta semana. Después de triunfar la moción de censura, uno de los líderes de Podemos, Juan Carlos Monedero, a la entrada del Congreso de los Diputados, agarraba por los hombros a la Vicepresidenta del Gobierno, y la mantenía sujeta mientras le espetaba: “Me alegro de que os vayáis”. A lo que Soraya Sáenz de Santamaría contestó: “A mí no me gusta que lleguéis, pero esto es la democracia”.

Cuando vi la escena me pareció una muestra de machismo. ¿Se lo habría hecho a un hombre? Monedero no se atrevió a sujetar por los hombros con los brazos extendidos a ningún Ministro para decirle eso mismo. Podría haberse atrevido con Iñigo Méndez de Vigo o Iñigo de la Serna, que son más grandes que él. No, tenía que hacerlo con una mujer, y más pequeña, él, el machote.

¿Nos podemos imaginar por un momento a Rafa Hernando cogiendo de la misma manera a Irene Montero y diciéndole algo así como “cuánto me alegro de que no gobernéis” cuando se formó el Gobierno de Mariano Rajoy? Habría tenido que irse del país.

Monedero, además de esa actitud machista, puso de manifiesto su falta de respeto y que no sabe ganar. No se coge a nadie por los hombros para restregarle una victoria. Además de poco elegante, no parece muy democrático. En la vida es más frecuente perder que ganar, y hay que saber gestionar tanto los éxitos como los fracasos.

Cuando los tenistas acaban un partido se dan la mano. No imagino a Rafa Nadal agarrando por los hombros a Federer para decirle: “Me alegro de que hayas perdido”.  Saber ganar supone no humillar al vencido, ser generoso y reconocer sus méritos. Saber perder implica admitir la derrota, asumir las consecuencias y felicitar al adversario. Que ganes una vez no significa que lo hagas siempre, de la misma manera que perder una vez no significa que todo esté perdido. Tan importante es saber manejar la frustración que producen los fracasos, como no humillar ni ir de sobrado cuando se logra un éxito en la vida.

Después de las críticas en las redes sociales, Monedero ha pedido, de esas maneras, disculpas por la escenita que montó. Soraya tendría que haberle dicho lo que muchas sentimos al ver esas imágenes: “Pero, ¿por qué me agarras? Quítame esas manos de encima”. Y es que el machismo, el paternalismo, la soberbia, la falta de respeto, la prepotencia, están concentrados en esas manos.

soraya-monedero-efe_1_630x630

Ver Post >
Tiempo perdido
img
Mayte Ciriza | 12-06-2018 | 5:47| 0

Durante toda la semana muchos estuvieron haciendo apuestas sobre las canciones favoritas para el Festival de Eurovisión de este año, sobre las coreografías, el estilismo y si esa pareja insoportable, empalagosa, sosa y cursi que ha representado a España iba a darse un beso en el escenario. El sábado por la noche estuvieron colgados de la tele viendo las actuaciones y las votaciones. El lunes iba a ser el tema de conversación y había que estar al tanto para poder opinar. Pues no lo vi. Tampoco este año vi ese coñazo insufrible de Festival. A cambio, esas horas que compartimos con unos amigos las disfruté especialmente, haciendo exactamente lo que quería hacer en ese momento.

¿Cuántas veces en la vida hacemos lo que no nos apetece por seguir la corriente, por un compromiso o por postureo? ¿Cuántas veces hemos visto hasta el final una película que no nos gustaba pero que “había que ver” porque era la más taquillera? ¿Cuántas veces nos hemos terminado el libro del que todo el mundo habla aunque se nos caía de las manos?

Muchas veces tenemos que hacer lo que no nos gusta o sin pararnos a pensar nos dejamos arrastrar por lo que se lleva. Y no siempre podemos elegir, el día a día te arrastra, hay tantas obligaciones y tantos compromisos a los que no puedes decir que no, que cuando de verdad somos dueños de nuestro tiempo, esas horas en las que hacemos lo que nos apetece valen doble.

Cuando eres joven estás más condicionado por los juicios de los demás, por las etiquetas, por la aceptación de los otros y supeditas una parte, a veces importante, de tu tiempo a ello. En algún momento de la vida esto empieza a darte igual, y sin enfrentarte a nadie, buscas esos espacios para ser tú misma. Y esos espacios son los que te reconcilian con la vida.

Tampoco es cuestión de romper radicalmente con todo, pero negarse a algo es tan imprescindible como afirmarse: hay que ser positivo y decir “no” de vez en cuando. No debemos pretender hacerlo todo o tenerlo todo; lo que puede parecer renunciar a algo, muchas veces se convierte en una liberación.

Con los años vas aprendiendo lo que de verdad importa, lo que realmente merece la pena, lo que te da paz, con quién quieres estar. Una de las pocas ventajas de cumplir años es que te vas liberando de las ataduras de esas obligaciones que te has ido creando, y aprendes a decir que no cuando te das cuenta de que nunca vas a recuperar el tiempo perdido.

50e

 

Ver Post >
Compensa
img
Mayte Ciriza | 12-06-2018 | 5:42| 0

El anuncio comienza con una voz de fondo que dice “después de pagarle las 63 clases prácticas de la autoescuela y de quedarse con tu coche”, mientras la madre se acerca al coche que conduce su hijo y desde la ventanilla le dice “¿me acercas un momentito al centro?” a lo que el hijo le contesta “Mama, ¿qué te has pensado? ¿que soy tu chófer?”. La voz de fondo dice entonces “¿Ser madre compensa?” En la escena siguiente, la madre está dentro del coche y mira, sonriente, un cupón de la ONCE del día de la Madre, mientras se lee “compensa, y mucho”.

El pasado domingo celebrábamos el día de la Madre, y además de las llamadas de rigor, de algún que otro detalle (siempre escasos), además del anuncio de la ONCE –que con una habilidad increíble siempre nos recuerda los días señalados- circulaban por esa red incansable que es guasap cientos de mensajes y vídeos muy divertidos, y muy certeros, sobre el papel de las madres. “Nada está realmente perdido hasta que mi madre no puede encontrarlo”, decía uno. En otro aparece una madre que dice “estaba deseando que pasara el fin de semana y llegara el lunes para descansar”, y en la siguiente pantalla aparece “ya no te digo nada si es puente”.

En otro anuncio de la ONCE también para el mismo sorteo, la madre dice “después de hacerle la cama y de colarle el zumo, porque la pulpa no le gusta, todas las mañanas, hasta que se fue de casa, le pides que te ayude a instalar el router, va mi hija y me contesta: “pero, ¿es que no sabes hacer nada sola?. ¿Ser madre compensa?”. Los anuncios de este año del cupón de la ONCE del día de la Madre son absolutamente geniales, se desmitifica la versión edulcorada y almibarada de la relación maternal, y frente a la ñoñería con que tantas veces se presenta la maternidad, son como la vida misma.

La maternidad, y la paternidad, son algo duro, muy sacrificado, que no se terminan nunca. Con hijos, el día siempre tendrá pocas horas. Sin darte cuenta tu hijo ha pasado del “mamita, ¿puedo dormir en vuestra cama?” mientras te achucha y llena de besos, al gruñido desde el fondo de su habitación: “¿es que no sabes llamar antes de entrar?”. Una no sabe de verdad lo que es ser madre (o padre) hasta que no tiene hijos. Ser madre es lo único que es para toda la vida, no vas a poder dormir del tirón durante años, vas a estar preocupada porque están enfermos, porque tienen problemas con los estudios, porque les deja el novio, por lo que sea. Son una fuente permanente de preocupación, de desvelos y de renuncias, aunque las cosas vayan bien. El cuponazo anunciaba un premio de 17 millones de euros. No hay dinero para pagar lo que es ser madre. Y aún así, más allá de todo esto, como dice al final el anuncio, ser madre compensa, sí compensa.

maxresdefault

Ver Post >