Desplumados

 

 

Se acabó. El año 2012 es ya historia. En opinión de una gran mayoría este año ha sido un año horrible, salvo para los que se han forrado a costa de nuestras desgracias personales y retrocesos colectivos. Cíclicamente en época de infortunios generalizados se han amasado siempre inmensas e incuantificables fortunas. Por repasar a vuela pluma nuestra historia reciente, diremos que 1978 es el año de la Constitución, 1985 el del ingreso de España en las Comunidades Europeas,  1986 el del referéndum de la OTAN (pasamos de no querer entrar a no poder salir), 1992 es el año de los Juegos Olímpicos y de la Expo y 2002 el de la puesta en circulación del dichoso euro.

Si el año 2008, está marcado por la caída de Lehman Brothers que precipitó esta injusta crisis en la que nadamos, bien podemos decir que el año 2012, no se acabó el mundo pero quedará señalado en el calendario como aquel en el que pasito a pasito, con paso firme y marcial, como a los pollos en el matadero nos han ido desplumando de gran parte de nuestros derechos logrados en la calle en movilizaciones masivas. Corría el año 1975 y el dictador Francisco Franco, antes de que se iniciara otro frío invierno de democracia orgánica, esa forma de estado que se sustentaba en el miedo, lo dejó todo atado y bien atado, pero el pueblo se hizo libre a su pesar. Lo comparo porque a mí en este año 2012 me ha parecido que soplaban vientos con un cierto olor a 1975. Aquel fue un año en el que en las calles muchos españoles exigieron libertad y derechos iguales para todos. Sin embargo, observo una notable diferencia, en aquellos momentos en los ciudadanos que tomaban las calles, pese a la represión, había alegría y esperanza y hoy, aunque no hay policías vestidos de gris, hay tristeza y resignación en los manifestantes. Parece que se tratara de detener la rotura definitiva del dique que cierra una presa que ha comenzado a desbordarse porque hemos dejado a gente sin sentido común las llaves para abrir las compuertas.

Me pregunto, si merece la pena luchar para que la rotura de la presa no deje arrasados los pilares básicos de nuestra convivencia democrática. Yo creo que la sociedad civil está obligada, si no encuentra respuestas en los partidos políticos tradicionales, a organizarse desde abajo. En momentos todavía más duros que estos la sociedad española fue capaz de tejer una red de derechos universales que nos procuraba una protección social igualitaria, en sanidad y en educación, fundamentalmente. Yo me pregunto si no merece la pena dar un portazo al año 2012 que acaba de terminar y comenzar el año 13 tirando a la basura la resignación que nos han vendido. Nos dicen y nos predican que no queda más remedio que aplicar una austeridad salarial y en servicios básicos porque no podemos permitírnoslos pero quienes nos imponen los sacrificios no han comenzado a dar ejemplo aunque sólo sea simbólicamente. Un ejemplo, ahí tienen ustedes a María Dolores de Cospedal, esa mujer de imperturbable rostro en el que jamás se dibuja una sonrisa y que cobró en 2011 cada mes la friolera de dos millones netos, de las antiguas pesetas, mientras pide a los parados resignación cristiana porque en el otro mundo le serán recompensadas sus estrecheces. No podemos olvidar, como ya he escrito en estas páginas, que por muchos cuentos que nos expliquen, han tocado todo lo que negaban tocar: pensiones, educación, sanidad, cobertura de desempleo, dependencia. Están imponiéndose rebajas salariales, pérdidas de derechos laborales y todo tipo de conquistas sociales que nos afectan a la mayoría pero todavía no se han atrevido a tocar el cortijo, ese inmenso pesebre gracias al cual los más incompetentes terminan siendo nuestros dirigentes políticos. Son la voz de su amo, pero no son la voz del pueblo aunque digan representarlo. Por eso, yo a los Reyes Magos, si de verdad son mágicos, les pido que nos traigan muchas ganas de cambiar la resignación por el entusiasmo en defender nuestro futuro porque simplemente nos están desplumando porque nos engañan diciendo que ese es nuestro irremediable destino.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
La Rioja

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.