Archivado a enero 18, 2013

¡Que Dios reparta suerte!

¡Qué Dios reparta suerte!, exclamaba una vecina en uno de los 21 municipios de Castilla-La Mancha que se han quedado sin urgencias sanitarias nocturnas desde el pasado martes para ahorrar 5 millones de euros. El argumento facilitado a los 100.000 habitantes de zonas rurales afectados apela a criterios técnicos por la escasa utilización del servicio.