La Rioja
img
Autor: Kavafis
Políticos y poetas
img
María Antonia San Felipe | 29-06-2012 | 6:14| 0

Siguiendo las últimas recomendaciones de los servicios sanitarios para olas de calor sahariano, Pedro se sentó en el sofá con una cerveza a esperar que comenzara el partido de la Eurocopa. Pensó, como millones de españoles:

– ¡A ver si hay suerte y la selección nos da una alegría que falta nos hace! Estoy de la prima de riesgo y de su santa madre hasta el pelo. Si nadie sabe adónde vamos que nos lo digan. Años votando al mismo partido y hoy ya no creo ni a los unos ni a los otros. Esto no es una crisis sino una estafa –pensó- recordando una pancarta que había visto en el telediario de unos manifestantes frente a Bankia. Se acordó de los mineros, las comarcas que dependen del carbón no tiene duda de que se van a ruina.  Más dinero cuesta el rescate a la banca y para ellos si hay pasta. Y, ¿a qué precio nos va a salir la broma? Dentro de nada lo sabremos y, por si fuera poco, a mi mujer, que trabaja en el Centro de Salud le van a bajar el sueldo. Y a mí,  ya veremos si no me echa el jefe a la calle que ha bajado el trabajo en el taller porque no hay pedidos. Uno tiene la impresión de que vamos, ¡viento en popa a toda vela! hacia el desastre.

Ve a los ministros de Hacienda y de Economía en el canal 24 horas y le recuerdan al Quijote y a Sancho Panza. A Montoro sólo le falta el yelmo pero, pensándolo bien, es probable que de Guindos se parezca más a Chiquito de la Calzada, sólo que en vez de risa, cada vez que abre la boca da miedo. Están hablando sin parar y se dice a sí  mismo:

-Si al menos estos políticos fueran poetas, nos enamorarían con metáforas en vez de cabrearnos con mentiras.

Recordó la película en la que el cartero de Neruda tomaba prestados los versos al poeta para enamorar a su amada Beatrice. Antes le había dicho, los poemas no son de quien los escribe sino de quien los necesita. Su futura suegra, una interesada arpía, acudía a Neruda a denunciar que Mario, el cartero, según ella, envenenaba a su hija “con metáforas”, convencida como estaba que se trataba de algún elixir maléfico.

-Los dirigentes actuales –se dijo-mira que se las pintan para darle vueltas a las palabras como si fuéramos idiotas. El caso es eludir la verdad. El rescate: no señores no, es una ayuda financiera fruto de la solidaridad de nuestros aliados. ¿Y las condiciones? Qué va, qué va, las condiciones se las pondrán a los bancos, nosotros valoraremos las recomendaciones y… ya veremos. ¿Qué recomendaciones? Bueno, en realidad, son obligaciones. Es decir, si queremos que nos presten la pasta habrá que hacer todo lo que negamos que haríamos. La verdad es que querer, no queremos pero vamos a subirles los impuestos, a recortar prestaciones por desempleo (qué hay mucho fraude, oiga), bajar sueldos a los funcionarios (que son unos vagos) y las pensiones también, no queremos, pero las bajaremos, aunque mientras lo hacemos los jubilados que paguen los medicamentos que no hacen más que derrochar, oiga. En fin, una forma de bajarles la pensión sin que nadie proteste y que conste que lo hacemos por su bien. No el IVA, no. El IVA no se va a subir, en realidad lo que el gobierno plantea, ha dicho, el diputado Cuevas del PP, es “ensanchar las bases del impuesto para atacar el fraude fiscal”. Hace falta tener jeta, que ya digo yo que mejor que fueran poetas por lo menos nos harían soñar pero no, entre eufemismos y circunlonquios, es decir, tratando de ocultar la verdad con florituras del lenguaje, mintiendo sin pestañear se creen más ingeniosos que Lope de Vega. Ya lo decía él: “de cuantas cosas me cansan, fácilmente me defiendo; pero no puedo guardarme de los peligros de un necio”. Eso, eso, de necios estamos rodeados, se autoproclaman nuestros líderes y nos hablan como si fuéramos tontos. ¡Qué cara más dura!

-¡Gol!, ¡Gol!, ¡Gol! y ¡Gol!, a la final. ¡Al fin, una buena noticia! ¡España!, ¡España!

Ver Post >
En tierra olvidada
img
María Antonia San Felipe | 22-06-2012 | 6:10| 0

Podemos creer que en nuestro planeta no queda nada por descubrir y sin embargo hay lugares que, aun sabiendo en qué lugar del mapa se sitúan, nos resultan totalmente desconocidos porque forman parte de ese universo que se teje con el olvido. Hay conflictos que desaparecen de la pantalla del televisor y en ese instante dejan de mover, aunque sea por un minuto, nuestras conciencias. Ya no recordamos qué pasó, por ejemplo, en Libia ni qué consecuencias ha tenido para la población civil, ni qué está ocurriendo en Yemen o ahora mismo en Siria. Por supuesto no sabemos cuántos niños mueren al día en el corazón del Sahel, en Haití y una larga lista de penalidades humanas que se han borrado de nuestra memoria, si alguna vez estuvieron en ella. El pasado 20 de junio, la ONU ha conmemorado el Día Mundial de los refugiados. La fecha ha pasado desapercibida pero pueblan ese terrible e ignorado universo 42 millones y medio de personas repartidas por todo el mundo.

En ese terreno inhóspito del olvido hemos de colocar la cotidiana y permanente tragedia en la que viven los saharauis en cientos de jaimas instaladas en el desierto de Argelia, muy cerca de Tinduf.  Esos refugiados salieron en 1975 huyendo del Sáhara occidental, una tierra rica en bancos pesqueros y fosfatos, porque Marruecos se lo anexionó cuando el régimen del general Franco estaba a punto de ser sepultado. La conocida como Marcha Verde colmó las ambiciones expansivas de Hassan II y le supuso un éxito indudable en su política interna. España, en los acuerdos de Madrid de 14 de noviembre de 1975, cedió a Marruecos y Mauritania la administración, de la que hasta entonces había sido una colonia y provincia española y abandonó a su suerte a los saharauis. Argelia permitió que se instalaran de forma permanente en un desierto ingrato incluso para la vida de los escorpiones. En condiciones de difícil subsistencia, unos 175.000 saharauis sobreviven desde hace casi 37 años en una resistencia heroica contra la diplomacia internacional que Marruecos condiciona, tejiendo y destejiendo, e incumpliendo reiteradamente las resoluciones de la ONU que parecen escritas en papel mojado. Marruecos ha asentado a sus colonos en el Sáhara occidental y sigue negociando con los recursos minerales y pesqueros de los saharauis mientras en el inhóspito desierto sus legítimos dueños, cada vez con menos esperanzas, siguen reivindicando su derecho a la autodeterminación y el regreso a su tierra.

Durante este largo período de tiempo los saharauis de los campamentos han subsistido gracias a la solidaridad y ayuda internacional. Ahora, como consecuencia de estos tiempos revueltos en que vivimos, han disminuido las ayudas para los refugiados.  Solo un ejemplo, el agua de los campamentos es facilitada por las organizaciones humanitarias y la ración ni siquiera alcanza las cifras recomendadas para situaciones de emergencia por la Organización Mundial de la Salud: entre15 y 20 litros por persona al mes. De la ración de arroz y harina ni les hablo. Las consecuencias son evidentes desnutrición, raquitismo,… Durante el terrible verano del desierto muchos niños saharauis viajaban a España con familias de acogida, pero ahora hasta ese rescate del infierno en el que viven se ha hecho más complicado, menos medios económicos suponen menos posibilidad de transporte hacia Europa. A nadie interesa este conflicto, las grandes potencias apoyan a Marruecos y los sucesivos gobiernos de España hace años que miran para otro lado. En política internacional los intereses económicos siempre estuvieron por encima de la justicia. No queda ni un resquicio para la esperanza. Nadie se acuerda de ellos, a nadie importan los saharauis.  No es de extrañar que miren a España y piensen que aun más terrible que el olvido resulta la indiferencia.

Ver Post >
La dolorosa verdad
img
María Antonia San Felipe | 15-06-2012 | 5:35| 0

Hace tiempo que los españoles navegamos entre el pesimismo y la incredulidad, con paradas sucesivas en el puerto de la indignación. No vemos luz alguna, ni farol que nos alumbre el horizonte y de forma inexorable los meses van dando vueltas en la ruleta del eterno retorno. La sensación inequívoca del ciudadano es que nuestro barco navega con el viento en popa a toda vela hacia un destino desconocido hasta que, de pronto, hemos atracado en el borde del precipicio, un lugar inexplorado, cuya existencia había sido reiteradamente negada y al que llegamos en la tarde del pasado sábado a la hora de la siesta, después de que Europa nos lanzara un ancla para inmovilizar nuestra errante navegación.
Hace tiempo que estamos intervenidos y en este rescate, se diga lo que se diga, el aceite de ricino lo vamos a tomar nosotros ya que los 100.000 millones de euros que se van a utilizar para reflotar nuestro sistema financiero están respaldados por el Tesoro del reino de España, es decir, solidariamente por todos nosotros. Ya vamos aprendiendo que cuanto más se niega una cosa por el gobierno más posibilidades existen para que se haga realidad. Antes la crisis no era crisis y ahora el rescate no es rescate sino una bicoca que nos han traído los reyes magos transfigurados en Merkel, Durao Barroso y Mario Draghi y todo ello sin remitirles carta alguna porque España no iba a claudicar pese a haber estado mintiendo casi (sólo casi) como Grecia. Tras el glorioso rescate Mariano Rajoy, declaró: -ahora que todo está solucionado me voy a Polonia al fútbol. Y se fue sin decirnos la verdad, lo único que puede tranquilizar a mercados y ciudadanos. Hubiera sido una valentía por su parte dirigirse a la nación y explicar más o menos lo siguiente:
–     Queridos compatriotas en el día de hoy he tenido que solicitar ayuda a Europa ya que nosotros solos no podemos afrontar el progresivo deterioro de nuestros bancos consecuencia de una gestión censurable y fraudulenta. De no taponar esta herida será el Estado español el que se tendrá que declarar en bancarrota. No es una buena noticia pero es la menos mala que podemos ofrecer. No obstante, no quiero engañar a mis conciudadanos, esta declaración de principios del Eurogrupo es sólo el primer paso de un largo y penoso camino que todavía nos queda por recorrer. Vamos a supervisar de forma vigilante que se garanticen los ahorros de los impositores y que el crédito vuelva a dar aliento a autónomos y pymes. Pese a las condiciones favorables del préstamo, las reformas van a continuar. Esta es la letra pequeña: habrá que subir el IVA, ampliar la edad de jubilación, suprimir diputaciones y fusionar ayuntamientos, exigir mayor austeridad a las autonomías y reformar la cobertura del desempleo. Trataremos sobre todo de preservar los pilares básicos de nuestro sistema como son la sanidad y la educación, etc.… Prefiero contarles yo la dura y penosa verdad, antes de que se tengan que enterar por la prensa extranjera o por las declaraciones de Angela Merkel. Les pido disculpas por tener que hacer lo contrario de lo que prometí. Esto va a ser duro pero España es un gran país y vamos a salir adelante.

Nada de esto ha ocurrido aunque esto es lo que va a ocurrir. Rajoy y sus asesores se fueron a Polonia al fútbol a dar saltos de alegría y mientras Cesc metía el gol del empate, los españoles comenzamos a conocer la verdadera dimensión del gol que nos habían metido a nosotros en propia puerta. Por primera vez, en la historia de esta crisis, mercados y ciudadanos coinciden, nadie se cree el cuento que nos están vendiendo y así es imposible restaurar la confianza. Como dijo Jacinto Benavente, “la peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande”. No lo olvide, sr. Presidente, los españoles hartos de mentiras se encuentran ya al límite de la paciencia.

Ver Post >
Ciudadanos ejemplares
img
María Antonia San Felipe | 08-06-2012 | 7:35| 0

El mundo está lleno de gente sin honor y no hay duda de que en España el número de caraduras por metro cuadrado está por encima de la media europea y universal. El año pasado el ministro de Defensa alemán, Karl Theodor Guttenberg, dimitió de su cargo, tras ser acusado de plagiar su tesis doctoral y hace tan solo un par de meses lo hacía el presidente de Hungría, Pal Schmitt, por igual causa. Christian Wulff, presidente alemán acusado de haber utilizado su cargo para obtener un trato privilegiado en la obtención de un crédito, dimitió en febrero. Como ven, menudencias en comparación con lo que pasa en nuestro solar patrio. En España, nadie dimite ni asume responsabilidades por sus desmanes y lo que es peor, los partidos políticos pastelean para blindar la mera exigencia de responsabilidades a los suyos, no les vayan a causar un disgusto.
Los tres hechos son sencillos ejemplos que ilustran, por mera comparación, la diferencia en los comportamientos públicos en unos países y otros y el nivel de moralidad que los ciudadanos de otros países exigen a aquellos que les representan. Parece que, en este país nuestro, cuando algunos se encaraman a un puesto de relativa importancia, se consideran relevados de exigirse a sí mismos lo que en otro tiempo demandaron a otros. Hoy en día la ausencia de credibilidad que tiene España y uno de los mayores males que la aquejan tiene mucho que ver con la ausencia total de ética en los comportamientos públicos, un mal que alcanza ya a las más altas instituciones del Estado.
Estos días nos sobran muestras de conductas poco ejemplares de ciudadanos que, por sus altos cargos institucionales, debieran ser impolutas, limpias como la patena. Ahí tenemos a Carlos Dívar, presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo riéndose en nuestras narices diciendo que él nada tiene que reprocharse ni legal ni éticamente. Este señor que juzga a otros no puede ser juzgado, ni siquiera pueden pedírsele explicaciones, ya se encargan otros de vetar su comparecencia en el Congreso de los Diputados no vaya a ser que tenga que interrumpir su semana caribeña mientras al resto del personal le incrementan la jornada laboral y le bajan el sueldo. Yo le digo desde aquí: -¿Pero usted, quién se ha creído que es?
En el cuadro de honor pondremos al expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, que tras salir huyendo del Fondo Monetario Internacional, sin que jamás se nos explicara por qué, sigue siendo presidente de Caja Madrid adonde llegó aupado por las intrigas políticas de la villa y corte y al que, junto a su antecesor Miguel Blesa, se les quiere exonerar de culpa alguna en la gestión de ese inmenso agujero negro que amenaza con sepultar nuestras finanzas públicas a la vez que nuestro prestigio internacional. Como a este señor le paguen la indemnización de más de un millón de euros que tiene pactada, como se ha hecho con otros arruinadores de cajas de ahorro, es como para pedir que se abran las puertas de las prisiones para liberar y condecorar a todos los raterillos de España que, al menos, no nos van a llevar a la quiebra.
Si esto no es suficiente, ahora viene la taza y media: las amnistías fiscales y urbanísticas, la primera aprobada y la segunda en preparación. Es decir, el que ha defraudado con premeditación y alevosía a la hacienda pública ahora va a ser perdonado e incluso adulado y a aquellos que han construido ilegalmente obteniendo plusvalías excesivas, les van a hacer borrón y cuenta nueva. No me extraña que en este país aquellos que pagan sus impuestos y cumplen disciplinadamente la ley sean considerados sencillamente unos imbéciles sin remedio.
-¡Tonto!, no ves que aquí no va a la cárcel ni dios.

Ver Post >
ÁNGELES Y DEMONIOS
img
María Antonia San Felipe | 01-06-2012 | 5:35| 0

Esto días ángeles y demonios sobrevuelan por entre los muros del Vaticano, sus calles, hospederías y conventos. Los representantes imaginarios del bien y el mal están más agitados que nunca quizás porque a cada uno de ellos les gusta desarrollar su delicado trabajo lejos de los ojos fiscalizadores del común de los mortales. Cuando acudimos como turistas a contemplar la grandeza vaticana nunca los hemos visto bajo el techo de la capilla Sixtina o en el deambulatorio de la basílica de San Pedro pero probablemente ellos siempre estuvieron allí, incluso antes de que Lutero se escandalizara de la forma de vida de la curia romana. Si todas las comunidades humanas sucumben inevitablemente a la pasión de las intrigas que conducen al poder, podemos afirmar que en Roma los vericuetos que apuntan hacia él han sido siempre objeto de incontables leyendas. Estos días las aguas del engaño bajan revueltas y el cabeza de turco tiene nombre mitad de apóstol y mitad de arcángel, se llama Paolo Gabriele y es en realidad el mayordomo del papa.

Horas después de que el presidente del Banco Vaticano fuera destituido bajo la alargada sombra de la sospecha del blanqueo de dinero, el mayordomo papal era detenido acusado de estar filtrando información sensible de la iglesia católica. Unos creen que Gabriele sólo trataba de proteger al papa Benedicto XVI rodeado por una bandada de cuervos que, cómo buenas aves de rapiña, sólo tratan de acabar con él. Las especulaciones se han disparado más que la prima de riesgo, que ya es decir. Unos dicen que el mayordomo no actúa solo y que son muchos los que quieren denunciar la corrupción vaticana y proteger al pontífice y por ello hablan incluso de un complot para acabar con su vida. Otros afirman que al que quieren destruir es al secretario de estado vaticano el cardenal Tarsicio Bertone. Es decir, que incluso en el Vaticano, que representa teóricamente la obra de Dios, el cúmulo de inmundicia es tan elevado como para dudar de si estamos en el cielo o en el infierno o si finalmente el bien ha sucumbido ante el innegable atractivo del mal. El asunto puede ser un temazo para inspirar variadas novelas de espías, corrupciones morales y económicas, ambiciones personales y un largo elenco de pecados mortales de difícil absolución. Pues nada, señores, que así están las cosas alrededor del anciano Benedicto XVI. Como siempre corrupción e intrigas para hacerse con el poder, cabe preguntarse qué pensaría Jesucristo si resucitase de nuevo al calor de la noche romana. Como ven ustedes nada ha cambiado desde el origen de los tiempos: el poder, siempre el poder.

Pese a todo me atrevo a contarles el final de esta historia que se está tejiendo en Roma. La conclusión es sencilla: jamás sabremos la verdad de lo ocurrido, como jamás supimos como murió Juan Pablo I. Cíclicamente unos encubren a otros con un manto de complicidad para que todos ellos sobrevivan a sus propias intrigas. Hoy por hoy, aseguro que de este capítulo de la larga historia vaticana los ciudadanos conoceremos lo mismo que vamos a saber los españoles sobre cómo Bankia ha llegado a necesitar 23.000 millones de euros (unos 4 billones de las antiguas pesetas) sin que nadie nos diga la verdad sobre la acumulación de activos tóxicos en sus cuentas plagadas de trampas contables y de grandiosas mentiras  y gobernada, en sus diferentes escalones, por una pandilla de irresponsables, corruptos e incompetentes a los que sólo preocupa blindar sus despidos aun después de haber quebrado la entidad financiera.
En fin, señores, el cuento de siempre y la única verdad es también imperecedera, no es posible servir a dos señores al mismo tiempo: a dios y al diablo, a la verdad y a la ambición, al incauto cliente y a la codicia. Que nadie se extrañe al notar que el estiércol nos llega al cuello.

Ver Post >
Funcionaria. Aficionada a la escritura que en otra vida fue política. "Entre visillos" es un homenaje a Carmen Martín Gaite con esa novela ganó el Premio Nadal en 1957, el año en que yo nací.