La Rioja
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Chistes prohibidos
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María Antonia San Felipe | 01-04-2017 | 07:16| 0

El humor es una peculiaridad intrínseca del pueblo español. Cualquier suceso es un reto para nuestra desbordante imaginación. La producción de chistes incrementa, exponencialmente, el PIB por habitante y supera la media mundial de cualquier índice productivo. Sin chistes España no sería España y por supuesto el porcentaje de depresivos se incrementaría considerablemente. Si el humor es un síntoma de inteligencia la prueba de que el pueblo español lo es se demuestra en su capacidad de superar momentos muy difíciles a base de ingenio y agudeza.
           Recordemos la dureza de la posguerra, el hambre y la miseria embaldosando todos los rincones del suelo patrio. Pese al lema del franquismo, que rezaba (nunca mejor dicho) en las paredes de ciudades y pueblos: “en la España de Franco nadie pasa hambre”, lo cierto es que los muertos de hambre se contaban por millones. La agudeza culinaria era tal que se hacían tortillas de patatas sin huevos ni patatas, el café no era café sino achicoria, el pan era negro y los gatos parecían liebres, en realidad en la vida cotidiana a los españoles siempre les daban gato por liebre.
          Estas adversidades se superaban con humor, los chistes de chorizos, del estraperlo y de los que aparentaban comer pero no lo hacían eran el pan (negro) nuestro de cada día. Para replicar al lema del régimen nació el personaje de Carpanta, aquel hombre que, bajo un puente, soñaba con un pollo asado todas las horas del día. Y llegó Gila, a poner en entredicho todos los tabúes de un país con el alma encogida por las heridas de la guerra. Había un código de sobreentendidos, de lugares comunes en el pensamiento de los españoles, gracias a los cuales, los humoristas conseguían, en un país sin libertades, superar la censura con inteligencia y con la complicidad de los lectores.
          Cuando Carrero Blanco fue asesinado por ETA un 20 de diciembre de 1973, entre las calles Claudio Coello y Maldonado de Madrid, la noticia conmocionó al país e, indudablemente, supuso un punto de inflexión para la aparente fortaleza de un régimen totalmente anacrónico respecto al resto de Europa. Sin embargo, ningún asesinato, ni el del personaje más siniestro, es justificable en defensa de ninguna causa. No podemos dejar de constatar que el hecho cierto de que la fuerza de la explosión produjera la elevación del vehículo oficial a más de 35 metros de altura fue objeto, por aquellos días, de numerosos chistes.
          En 1983, en el corazón de los llamados “años de plomo” de ETA, es decir, cuando más dolor causaba la banda terrorista, los españoles pudieron reírse con chistes de Tip y Coll, amparados por el artículo 20 de la Constitución Española. Nadie se molestó ni tampoco los españoles pensaron que el famoso chiste sobre la prodigiosa carrera del presidente del gobierno, Luis Carrero Blanco: “De todos mis ascensos, el último fue el más rápido”, fuera una apología de ETA por parte de los humoristas. Por eso sorprende que cuando ETA ha sido derrotada, cuando el estado democrático ha vencido, se condene a una activista por difundir chistes de Carrero Blanco. Las víctimas cuentan con una enorme consideración social, por eso, cabe preguntarse qué está pasando en este país con la libertad de expresión. Es preciso recordar que se está produciendo un retroceso en nuestros derechos, en general. ¿Cómo es posible que una democracia asentada y estable limite más este derecho que una democracia incipiente?
          A muchos nos escandaliza que en este país la Audiencia Nacional haya condenado a la joven Cassandra a un año de prisión y siete de inhabilitación por unos tuits y, sin embargo, los que han saqueado España se vayan de rositas y quienes los amparan nos sigan mintiendo  día tras día. Está claro que esta sentencia no solo es un mal chiste sino la evidencia una democracia enferma. ¡Qué prohíban los chistes!

 

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El corazón de la Tierra
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María Antonia San Felipe | 25-03-2017 | 08:30| 0

Esta semana de nuevo la locura envenena la Tierra y nos deja un doloroso balance de víctimas inocentes frente al parlamento británico. El incomprensible atentado se ha perpetrado  un año después de los atentados yihadistas que sufrieron el aeropuerto de Bruselas y la estación de metro de Maelbeek que sumaron 32 víctimas mortales de diversas nacionalidades. Mientras se recordaba a los difuntos y a sus familias, en Londres se contaban ya cuatro muertos, entre ellos el infame terrorista, y más de cuarenta heridos. Este es el descorazonador panorama de un mundo enfermo, muy enfermo.
Precisamente el día anterior, con motivo del Día Internacional de la Poesía, leía a Gloria Fuertes y me preguntaba qué mirada aportaría hoy a este mundo que parece no tener arreglo. Según ella: “El corazón de la Tierra/ tiene hombres que le desgarran./La Tierra es muy anciana./Sufre ataques al corazón/-en sus entrañas-./Sus volcanes,/laten demasiado/por exceso de odio y de lava”.
           Pues sí, Gloria. La Tierra está malherida por el odio y la violencia y no veo que esta espiral de resentimientos y rencores vaya a parar algún día.  La ausencia de principios morales y la extinción del respeto, impregna hasta los aconteceres más cotidianos de la vida.
           Si analizamos, por ejemplo, lo ocurrido este fin de semana en Mallorca se te ponen los pelos de punta de los derroteros que está tomando este mundo sin cabeza en el que vivimos. Se jugaba un partido de fútbol entre el Alaró y el Collerense, dos equipos de infantiles. Pues bien, en el transcurso del mismo varios de los padres de los equipos rivales comenzaron a increparse y finalmente se produjo una pelea multitudinaria y vergonzosa se mire por donde se mire. Se supone que los chavales van a divertirse y a pasar un buen rato con amigos y familiares. Tras el alboroto, el partido se suspendió. Muchos lloraron y otros se fueron avergonzados. No es para menos. ¿Cómo van a inculcar valores de respeto hacia los otros esos padres? ¿Cómo  van a enseñar a esos niños a alejarse de cualquier tipo de violencia si a la menor ocasión ellos la emprenden a puñetazos? No podemos olvidar que la familia es la base fundamental de la educación y que los niños imitan lo que ven en los mayores.
           También esta semana, el mismo día del atentado, se ha difundido un vídeo en el que varios jóvenes, en Bilbao, pelean violentamente jaleados por sus compañeros mientras unas niñas tratan, sin éxito, de separarlos. No es la primera vez que ocurre ni tampoco que se agreda, insulte o acose a compañeros dentro de las escuelas o fuera de ellas. Es la última moda grabar las agresiones con los teléfonos móviles con la finalidad de enviar el macabro suceso a las redes sociales. No podemos olvidar, en este irracional contexto, el elevado número de mujeres maltratadas o asesinadas por sus parejas cada año. Entre 2007 y lo que va de este año, se cuentan 684 muertas y no parece que las autoridades ni la propia sociedad se tomen suficientemente en serio este problema.
           En definitiva, me asusta la normalidad con la que nos acostumbramos a la monstruosidad del asesinato, a la brutalidad de los golpes, a la anomalía del insulto. Parece como si la violencia formara parte de nuestras vidas y sólo nos escandalizáramos de ella cuando es irreversible. No debiéramos tolerar ningún tipo de violencia a nuestro alrededor porque esa es la única forma de no habituarnos a lo que es una aberración que degenera la condición humana. No dejemos que nuestro corazón enferme, como el corazón de la Tierra, porque, como dice Gloria Fuertes: “La Tierra no está para muchos trotes/está cansada./Cuando entierran en ella/niños (hombres y mujeres) con metralla/le dan arcadas”.

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Zipi y Zape
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María Antonia San Felipe | 18-03-2017 | 06:14| 0

Cuando dos cosas se parecen decimos que son como dos gotas de agua. Pues bien en la política española el partido de Jordi Pujol y Artur Mas se parece al de José María Aznar y Mariano Rajoy  como la oveja Dolly a su clon. En fin, que Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y el PP son como Zipi y Zape. No hay que ser un lince para detectar que ambos partidos han construido su supremacía política, en Cataluña y en España, en base a idénticos argumentos que el tiempo va demostrando que son fantásticas mentiras. Digo fantásticas porque parecen de ciencia ficción, como propias de un mundo, más bien mundillo, que sólo ellos habitan. El resto de los españoles bastante tenemos con sobrevivir a sus mentiras y al saqueo del país.
          Estos días se está celebrando el juicio por el “caso Palau” y hemos escuchado, no sin sonrojo e indignación, como Félix Millet, el todopoderoso director de la emblemática institución catalana del Palau de la Música, confesaba que algunas empresas, como Ferrovial, hacían donaciones para que el dinero fuera a Convergencia a cambio de obra pública que les adjudicaban. Su número dos, Jordi Montull, con total naturalidad, ha explicado que el “presunto”soborno“primero era del 3% y después del 4%”. El fiscal Emilio Sánchez Ulled, a fin de aclarar, le preguntó: “¿subieron por el incremento en el coste de la vida?” y Montull respondió “no, porque Convergencia quería más dinero”. Es decir, que CDC era como el tragantúa que  todo lo come. El reparto era sencillo: un 2,5% para CDC, un 1% para Millet, y un 0,5% para Montull. Primero la organización y después los recaudadores, a cada cual según el escalafón.
          Lo mismo prácticamente ha explicado Correa en la Audiencia Nacional al desvelar que también el PP participaba en una trama para recaudar el 3%. Por este motivo el juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata, ha ordenado la reapertura del caso de la caja b del PP. Según explica Correa, el entonces gerente del PP, Luis Bárcenas, mediaba con los ministerios de Fomento, Agricultura y Medio Ambiente para conseguir obras para sociedades como OHL o ACS y estas empresas pagaban a cambio una comisión que se repartían entre el líder de la Gürtel, Bárcenas y el Partido Popular.
           Ya ven, como dos gotas de agua. Y ante estas cosas tan grotescas, que ponen los pelos de punta y agrian el estómago, ¿cuál ha sido la reacción de Zipi y Zape? Pues, como procede entre iguales: negarlo todo. Según Zipi, todo son invenciones para acabar con el “procés independentista català”. Según Zape, todo son confabulaciones para minar al gobierno. Y además como dice Mariano, “esto son cosas del pasado” y por supuesto, “todo es mentira salvo alguna cosa”. Aun poniendo cara de tonto todo indica que casi todo es verdad y que la única mentira es la que ellos nos cuentan.
          Pero la pretensión del engaño va más lejos todavía. Igual que los gemelos se echan en falta cuando se alejan, CDC y el PP se necesitan como la playa al mar. Los de Convergencia se hacen las víctimas del PP y el PP anuncia, por activa y por pasiva, que no se doblegarán a las pretensiones de Mas y Puigdemont. Ambos partidos, enfangados hasta las cejas, se levantan sobre su propio barro mientras esquilman la sanidad, los servicios públicos y las prestaciones sociales. Perfectamente coordinados se acusan de anticatalanes y antiespañoles, respectivamente. Al tiempo que abren una brecha en la sociedad, cada vez más profunda, pretenden distraernos del tufo que emerge de las cloacas sobre las que están instalados. Es cada día más complicado para Zipi y Zape continuar negando lo que todo el mundo sabe que es verdad. Espero que la justicia termine por mostrarnos la inmensidad del expolio perpetrado al presupuesto público y que, una vez probadas judicialmente las mentiras, se les caiga la cara de vergüenza  a quienes insisten en tratarnos como a imbéciles.

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Cuestión de bemoles
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María Antonia San Felipe | 11-03-2017 | 07:41| 0

En pleno siglo XXI un individuo se ha permitido argumentar la inferioridad de las mujeres sin que se le caiga la cara de vergüenza y lo ha hecho nada menos que en el Parlamento Europeo. El personaje debe creer, a estas alturas del milenio, que la inteligencia no habita en el cerebro sino que el asunto es, simplemente, cuestión de bemoles. ¡Manda güevos! Y no lo duden, los huevos mandan porque el eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke ha defendido que “las mujeres deben ganar menos que los hombres porque son más débiles, más pequeñas, menos inteligentes”. Lanzó la pedrada revestida de humillación e insulto y se quedó tan ancho.
           En el europarlamento debió escucharse, a continuación, un abucheo masivo contra el europarlante pero esto no sucedió. Los escaños estaban vacíos y sus ilustres señorías vaya usted a saber de qué peligro nos defendían. Así que fue una diputada española, Iratxe García, la que plantó cara al extremista espetándole que ella estaba allí para defender a las mujeres de hombres como él. Menos mal que había alguien porque de no haber sido así el caso hubiera pasado desapercibido a la opinión pública.
           Este individuo de extrema derecha hace dos veranos tuvo a bien concluir su intervención con un saludo nazi que le salió del alma y de más abajo. Pero tampoco pasó nada. El hecho es que, poco a poco, algunos van expresando ideas absolutamente totalitarias y retrógradas sin recibir una respuesta adecuada por parte del resto de nuestros representantes políticos. Si este personaje hubiera dicho que son seres inferiores los italianos, los franceses, los ingleses, los alemanes o los polacos se hubiera armado la marimorena. Se hubiera considerado una agresión y una ofensa intolerable al honor de cada una de las naciones mencionadas. Sin embargo, cuando se insulta, menosprecia y humilla a las mujeres muy pocos alzan su voz. Al menos, a mi juicio, no dicen ni hacen lo suficiente para frenar actitudes cada vez más peligrosas, sólo condenas suaves en la línea de lo políticamente correcto. Pero la agresión verbal de este parlamentario vulnera la dignidad y maltrata, al menos, a la mitad de las personas que pueblan la Unión Europea y el mundo.
           Estas actitudes revelan el machismo secular que todavía perdura en muchos rincones del mundo y en la mentalidad obtusa de muchos hombres y, desgraciadamente, también mujeres. En medio de esta polémica que pasará pronto al olvido he recordado que, en el siglo XIX, hubo mujeres como Concepción Arenal que tuvieron que disfrazarse de hombres para poder acudir a estudiar en la universidad. Tras siglos teniendo prohibido el acceso a la cultura y al conocimiento algunas mujeres lucharon contracorriente para demostrar lo obvio: que somos iguales.  Concepción Arenal, en 1892, formulaba un razonamiento que me parece irrefutable:
           “¿El hombre más inepto es superior a la mujer más inteligente?
           ¿Quién se atreve a responder que sí? Resulta, pues, de los hechos que hay hombres, no se sabe cuántos, ineptos para ciertas profesiones; mujeres, no se sabe cuántas, aptas para esas mismas profesiones; y si al hombre apto no se le prohíbe el ejercicio de una profesión porque hay algunos ineptos, ¿por qué no se ha de hacer lo mismo con la mujer? ¿Se dirá que la ineptitud es en ella más general? Aunque esto se probara, no se razonaría la opinión ni se justificaría el hecho de vedar el ejercicio de las facultades intelectuales al que las tenga”.
           Dicho lo cual, me pregunto: ¿cuántos hombres ineptos ejercen la política hoy en día? Seguramente más que mujeres porque son muchos más los que ocupan las posiciones claves en los órganos de decisión que nos están vedados. Este europarlante, Janusz Korwin-Mikke, ha dejado demostrado las cumbres tan altas que puede escalar la ineptitud.

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¡Menudo carnaval!
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María Antonia San Felipe | 04-03-2017 | 06:15| 0

La semana pasada se respiraba Carnaval, miraras donde miraras todo el mundo anduvo disfrazado aparentando ser lo que no era. La Justicia (española) anduvo perdida, se le había caído la venda de los ojos, la que simboliza que, siendo ciega, es igual para todos y no se deja impresionar ni por el dinero ni por la posición social de los encausados. Pero no sólo extravió la venda sino que parece que la tal Justicia había entrado en una tienda de “Compro Oro” a empeñar la balanza de la equidad en el mercado negro de las influencias y de los favores que anda muy concurrido en el zoco en que se ha convertido el suelo patrio en los últimos tiempos.
          Como dice mi vecina, es que nos tienen cogido el tranquillo y si no quieres taza pues nada, taza y media. Lo cierto es que más que taza fue tazón. Después de la absolución de la infanta Cristina Federica de Borbón, la que nada sabía, ni oía, ni veía vino la “condenilla” de su marido. Como la sentencia va a ser recurrida, ya veremos en qué termina la historia. Pero de momento ya le han puesto colofón al asunto. La aceptación de que su no ingreso en prisión se debía al “arraigo” es una tomadura de pelo del tamaño de los Alpes suizos. Es que Urdangarín de pequeño veía Heidi y de ahí el arraigo en ese país de cuento. A lo que vamos, que el exduque de Palma de Mallorca no estaba arraigado en las Baleares como debía desprenderse de su título consorte sino en Suiza que, como bien nos han enseñado en los últimos escándalos judiciales, ese país es la verdadera patria de los patriotas españoles desde tiempo inmemorial.
         Boquiabiertos estábamos cuando el Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, nombrado hace tres meses, se pone a hacer lo que le han mandado desde arriba, es decir, purgar a fiscales anticorrupción. Uno de los destituidos es el fiscal de Murcia, Manuel López Bernal, que llevaba la investigación de un caso que afectaba al presidente de la Comunidad, Pedro Antonio Sánchez. López Bernal, no se ha mordido la lengua y nos ha contado a toda España que “no puede ser que los perseguidos sean los fiscales por delante de los corruptos”. La situación ha llevado a que la Unión Progresista de Fiscales haya denunciado la situación de muchos de sus asociados, entre ellos, el caso del calagurritano, Miguel Ángel Subirán, Fiscal Anticorrupción de Palma de Mallorca, que está sufriendo un acoso inaudito desde hace tres años por una investigación de corrupción en la Policía Local. Mientras, el ministro de Justicia, Rafael Catalá en una incontinencia verbal, poco recomendable en un cargo como el suyo, arremete contra los fiscales en vez de esmerarse en no interferir en la administración de Justicia.
          A estas alturas pueden contar lo que quieran, pero se está consintiendo un deterioro continuado de uno de los pilares del estado de derecho: el poder judicial. La predicada independencia e imparcialidad del poder judicial y el principio de la división de poderes es hoy una quimera. Cuando un poder trata de influirir tan claramente en el funcionamiento de otro es que algo huele a podrido en el sistema.
           Algunos creen que la sentencia condenatoria de Miguel Blesa, Rodrigo Rato y otros directivos de Bankia por el uso indebido de las tarjetas black aliviaría la sensación de impunidad de los corruptos en España, pero eso no ha ocurrido. Este país no puede permitirse que la ciudadanía desconfíe de la Justicia porque eso resquebraja la fortaleza de la democracia. Pero desgraciadamente esta es la consecuencia de los reiterados abusos cometidos. Que en medio de esta tormenta el PP y el PSOE hayan llegado a un acuerdo para la renovación por cuota (dos cada  uno) de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional es una provocación totalmente inoportuna, un suma y sigue de despropósitos. Hasta ahora la paciencia de los ciudadanos parece infinita pero no está demostrado que lo sea. Tras el carnaval viene la cuaresma, que dicen es tiempo de ayuno y abstinencia. Clamemos para que algunos se abstengan de interferir en la justicia antes de que la conviertan en una máscara de carnaval.

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El cuento de la condena
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María Antonia San Felipe | 25-02-2017 | 06:15| 0

Cuenta la prensa que en el Reino de España la Justicia ha condenado ejemplarmente a un infante consorte. Dicen las voces del coro del gran teatro español que, como el sol al mediodía, la justicia reluce y brilla con la absolución de una infanta. Proclaman los abogados del infantado que la justicia es igual para todos. Salgo a la calle y observo que nadie en el bar, en la fila de la carnicería, en la peluquería, en el andamio o en la oficina cree que se haya hecho justicia, incluso se duda de su exitencia. En minutos España se llenó de chistes y chirigotas, los wasaps colapsados y el twiter desbocado.
           -¡Qué vergüenza!- es la frase más escuchada.
          -¿Y qué esperabas?- es la respuesta más repetida.
          Instalada en la desilusión general, leo que Luis Roldán, el político corrupto más famoso del país hasta que llegó la nueva hornada de sinvergüenzas, da varios consejos a Iñaki, el infante consorte, para que su posible estancia en prisión le resulte más llevadera. La soledad es una maldición para quienes han vivido entre aduladores y oropeles.
           También me cuentan que Bárbara Rey está desolada ya que, tras haber ocupado portadas por los amoríos con el rey emérito, ha vuelto al plano oscuro de la actualidad, del que muchos piensan que jamás debió haber salido. Ya saben que la tradición secular enseña que en palacio los trapos sucios (bragas o calzoncillos) se lavan en la lavadora que deja las reputaciones más limpias que la patena, ¡gracias a Dios! Hay que aparentar armonía ya que la Corona es cosa importante para el futuro una nación que tiene a la monarquía ensamblada en la Constitución.
           Parece que de la princesa Corinna ya nadie se acuerda, ni tampoco del elefante de Botsuana pero cuando se escriba la crónica de este período de nuestra historia se explicará que, en junio de 2014, sería el estallido del caso Noos el que unido a todo lo anterior, puso contra las cuerdas la estabilidad de la Corona de España. El desconcierto fue tal y el descrédito tan amplio que la popularidad de la institución quedó tan menguada que obligó a todos los poderes fácticos del Estado a propiciar la abdicación de Juan Carlos I, algo impensable pocos años antes. Es evidente que el acceso al trono de Felipe VI es la consecuencia directa de los escándalos que iban cercando a la familia real y que se agravaron con los negocios de    Urdangarín realizados, se diga lo que se diga, a la sombra de la Corona.
           La inocencia de la infanta Cristina sustentada jurídicamente en que nada sabía ni nada recordaba causa, como en el caso de Ana Mato o de la mujer de Bárcenas, tanta indignación como cabreo. En el caso de la infanta que todo lo ignora, porque gracias a su condición de miembro de la Familia Real se efectuaron los negocios. Lo que ha ocurrido estaba escrito. Cristina Federica de Borbón con pagar una multa, que como dice el pueblo llano le sale a devolver, supera el molesto incidente. En conclusión, la infanta ha sido preservada del escarnio y el mochuelo de la condena se lo ha llevado el infante republicano. Lo llamo así porque pocos, como Iñaki Urdangarín, han hecho tanto a favor de la causa republicana en España. Nadie duda que el descrédito del reinado de su suegro fue paralelo a la palmaria evidencia y magnitud del escándalo de sus delitos ya juzgados y, tímidamente, condenados.
           El final del cuento es conocido. Urdangarín  de momento elude la prisión y seguirá viviendo en Suiza, la tierra prometida de los evasores de fortunas. En lo político, la tormenta pasará y pronto será pasto del olvido. La operación de quienes precipitaron la salida de Juan Carlos I a fin de preservar la continuidad de la Corona en España se ha culminado con gran éxito. Cuentan que el infante republicano puede que algún día visite las mazmorras, pero menos tiempo que el que cuesta amanecer. La infanta Cristina será protegida de su pena en un torreón dorado y lejano, para no ser molestada por ningún intruso. Mientras, en palacio serán felices y comerán perdices por una eternidad. Y colorín, colorado…este cuanto se ha acabado.

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Cajas mágicas
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María Antonia San Felipe | 18-02-2017 | 06:15| 0

Las cajas mágicas sirven para deslumbrarnos con un engaño y no es fácil adivinar cuál es el truco que te encandila. El espectáculo ofrecido por el PP en el recinto madrileño de la Caja Mágica fue de una armonía tan idílica que simulaba el jardín del Edén. La actuación del mago Rajoy desbordó los aplausos. Hay que reconocerle a Mariano que, pareciendo un hombre aburrido, es un prestidigitador consumado. El mago Houdini sería un aprendiz a su lado, como él, no sólo aturde a las masas con falsos ilusionismos, sino que también es un escapista consumado. Hasta ahora ha escapado sin ningún rasguño de los múltiples incendios que ha sufrido su partido.
           Rodeado de corrupción sobrevive como el superman de la Gürtel, no hay condena judicial ni criptonita que rebaje sus mágicos poderes. Mientras era aclamado conocíamos las condenas de la trama por la financiación ilegal de las campañas electorales del PP de Valencia, en las que participó Rajoy. Pero nada de ello quebró el ánimo del mago Mariano ni de su ayudante Dolores de Cospedal en el escenario central de la Caja Mágica. Los aplausos cerrados ocultaron el ruido de cuchillos contra la secretaria general, negar el malestar es otra mentira. Pese a todo, Mariano y María Dolores vendieron unidad frente a las divisiones ajenas. Según ellos, sólo el PP lucha por España, el resto por el poder, pero ninguno cede el testigo después de haber popularizado la corrupción como distintivo de la Marca España. Es triste comprobar lo fácilmente que el pueblo perdona y lo pronto que olvidan los implicados sus tropelías.
           En Vistalegre la batalla por el control de Podemos ha sido más explícita, a pecho descubierto, sin caretas que distraigan la atención de la tarea principal. Son jóvenes y predicaban la transparencia incluso amplificando las discrepancias. Aunque hay que reconocer que la espontaneidad no ha sido la que hubo en Vistalegre I. El ambiente era tenso, el aire enrarecido, los asistentes reclamaban unidad y abrazos, que los hubo, pero forzados por las bases que huelen el peligro y perciben la falsedad. El balance es sencillo: ha habido un debate, sin duda enriquecedor, y mucha participación en las votaciones por internet (lo que excluye a una franja de la población). Ningún partido se abre tanto a la sociedad que lo examina pero, tras la confrontación, quedan las heridas. Hay vencedores y vencidos, Pablo Iglesias ha ganado a su antiguo amigo Íñigo Errejón y la brecha, en lo humano y en lo político, no duden que sigue abierta.
           Al final, Podemos se ha hecho mayor y ha mimetizado los defectos de los partidos a los que habían criticado sin piedad. Pablo Iglesias acaba de advertir a Errejón que las discusiones deben hacerse en los órganos internos y no airearlos en la prensa. Es decir, lo que han hecho siempre los partidos tradicionales. Los trapos sucios se lavan dentro para no producir quebrantos como ha ocurrido con el PSOE y como ahora temen en Podemos, ya se sabe que el electorado castiga las divisiones. Lo siguiente que ocurrirá será la depuración de los vencidos. Lo de que todos caben dentro es mentira, en realidad muchos desean que Errejón se marche. Sería otra forma de vencerlo. Lo más chocante es que para destituirlo de la portavocía en el Congreso se hable de feminizar a sus portavoces. Otra vez el viejo truco de utilizar a las mujeres para ocultar las purgas.
           Lo que ocurra a partir de ahora depende de la generosidad de los vencedores y de la inteligencia de los vencidos. Iglesias y los suyos han ganado el congreso pero está por ver si han ganado la calle. Errejón, por coherencia, deberá esperar. El tiempo da y quita razones. Mucho me temo que, más pronto que tarde, vamos a saberlo porque las elecciones se convocarán cuando al mago Mariano le convenga.

 

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Tontadas
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María Antonia San Felipe | 11-02-2017 | 06:15| 0

Me han contado que una de las principales noticias de la semana es que Jorge Javier Vázquez está peleado con Isabel Pantoja por una perrita llamada Sissi (como la emperatriz) que el presentador regaló a la cantante. Según me explican, el conflicto bélico comenzó por unas declaraciones de la exreclusa en el programa de Pablo Motos. Parece ser que aireando esta guerra de malos quereres llevan días y pueden pasar meses hasta que cese el bombardeo de insultos y la Pantoja se siente en el sillón de Sálvame para hacer las paces con Jorge Javier, firmar el cese de las hostilidades y restablecer las relaciones diplomáticas, todo ello en horas de máxima audiencia.
             A mí estas cosas me causan un desasosiego interior que me tiene en un sinvivir constante. La verdad es que no duermo desde que me enteré de esta desgracia que amenaza con tumbar las columnas que sostienen a esta España repleta de gente que no llega a fin de mes. ¿Cómo es posible que la cantaora ingrata le reproche al presentador de moda que le regalara un perro? Esto se tiene que acabar que los españoles no se merecen este disgusto. España podrida de corrupción y ahora resulta que la pobre Sissi (como la emperatriz) está triste. No importa que sigan saqueando España o que los hospitales se queden sin médicos, lo importante es que Sissi tiene derecho a ser feliz con su dueña la emperatriz de la copla.
             El siguiente acontecimiento interplanetario de la semana es que Donald, no el pato Donald, el de siempre, sino el nuevo Donald, el emperador de América, ha llamado al presidente Mariano Rajoy a fin de darle instrucciones para el correcto funcionamiento de la alianza. Cuentan que antes de producirse la llamada de la Casablanca al presidente Donald, no al pato, le han señalado con un puntero en un mapamundi dónde estaba España, ya que él no sabía si se situaba cerca de Brasil o de Rusia. Por fin entendió que estaba en esa zona del mundo que llaman Europa y que está  llena de calzonazos y cobardes que gastan poco en armamento y mucho en tontadas.  Así que él aprovechó para aconsejar a Mariano que hay que poner más dinero para tanques y menos para que los niños aprendan lo que son los derechos, las libertades y la democracia.
           -Yes, Mariano?- preguntó a fin de confirmar que le había entendido.
           -Yes, president (cuenta Iñaki Gabilondo que respondió Rajoy).
           Claro que como la ocasión la pintan calva (no como Trump que peina flequillo), Mariano aprovechó para ofrecerse como correveidile con América Latina, dada su demostrada trayectoria de hombre dialogante y negociador por lo que es conocido en toda España y, en especial, en Cataluña. Sobre defender el honor de los latinos a los que ha insultado Donald (el presidente, no el pato), no dijo ni mu. Para mostrarse servicial con el emperador de América también se ofreció a ser su edecán en el norte de África y Oriente Medio (de donde llegan los inmigrantes) algo que dejó estupefacto a Donald que le dijo: -Adiós, Mariano, más huevos, Mariano. Y ahí se quedó todo.
           Desasosegada, leo que ha fallecido Tzvetan Todorov, un pensador y escritor búlgaro al que seguramente casi nadie conoce porque jamás ha ido con su perro ni a Sálvame ni al Hormiguero ni a Gran Hermano pero que pasó su vida reflexionando sobre el hombre y el mundo, sobre la vida y la libertad, es decir, sobre tontadas. Decía Todorov, que “la humanidad no puede vivir sin ideales. Si no tuviera más ideales, habría habido una mutación de la especie. Hay momentos de ceguera e inconsciencia, pero uno se puede despertar de esos momentos”.
            En fin, estamos rodeados de tontos y de tontadas confío que de tanta estupidez nos despierten algún día, espero que no lejano, los ideales.

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La que se avecina
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María Antonia San Felipe | 04-02-2017 | 06:33| 0

No pasa hora sin que alguien invente un nuevo chiste o una chirigota sobre Trump, pero tampoco pasa día sin que crezca la preocupación por la que se avecina. Ha entrado en la Casablanca como Atila en el mundo antiguo, arrasando con todo, agrediendo a pueblos y naciones, destituyendo fiscales generales del estado y defendiendo la tortura. Tampoco se ha olvidado de insultar a la prensa. Intenta asustarla porque él sabe que una prensa libre es un pilar importante de cualquier democracia. En el fondo Trump, aunque obtuvo casi tres millones de votos populares menos que Clinton, es un presidente elegido democráticamente pero que tiene vocación de dictador porque es la “autoridad” ilimitada lo que le apasiona de verdad.
          Trump se ha apresurado a cumplir lo que prometió a unos votantes a los que trata de fidelizar como hacen las grandes marcas con sus clientes. Su política migratoria está apoyada, total o parcialmente, por el 49% de los estadounidenses aunque haya levantado ampollas en el resto del mundo. El Parlamento europeo ha pedido vetar a Ted Malloch, el embajador para la Unión Europea que piensa nombrar Washington, un antieuropeísta que afirma que Europa está acabada. Ya saben, el Imperio como en la Guerra de las Galaxias, siempre contraataca. Ya verán como todo se queda en nada. La respuesta del gobierno de Rajoy es una buena prueba del sometimiento y el compadreo que se va a producir. Los gobiernos conservadores no quieren plantar cara al nuevo líder mundial. Pese al ataque directo a todo lo hispano la respuesta de nuestro gobierno ha sido timorata y miedosa. Ya saben, el Imperio es el Imperio y Mariano Rajoy no pilota el Halcón Milenario, las alturas siempre le han dado pánico.
          El hecho innegable es que en estos momentos Trump está llevando la iniciativa política en todo el planeta, está marcando el paso y abriendo caminos a otros que piensan como él. En Europa, lo que se avecina puede acabar con nuestros principios tradicionales que ya han sido minados en los últimos tiempos. En EEUU, Obama no ha evitado declarar que Trump es un peligro para los verdaderos valores americanos. Se trata de una advertencia pero también de una premonición. Si alguna vez alguien ha creído que Europa podía ser el contrapeso al poder anómalo de Trump o que este rey Sol se calmaría al llegar al poder estaba totalmente equivocado.
             En Europa ahora solamente hay una ideología política en alza: la ultraderecha. Los pilares sobre los que elabora su discurso son sencillos: el ultranacionalismo, el antieuropeísmo y el odio al diferente. Veremos a ver qué ocurre dentro de unos meses en Francia pero si ante los escándalos que rodean al líder conservador, François Fillon y la división palpable de los socialistas franceses, Marine Le Pen alcanza la presidencia o se queda en puertas, será un motivo más para dar alas a una ideología que puede destruir la Europa que hoy conocemos. Desgraciadamente, la socialdemocracia, la única que puede servir de contrapeso, camina sin rumbo hace tiempo. En este panorama resulta muy difícil forjar liderazgos cuando no hay ideas. De momento sólo hay divisiones y enfrentamientos de los que España es un buen ejemplo. Ante este desierto de propuestas los ciudadanos desesperanzados se dejan seducir por quienes, como Trump, afirman combatir a unos poderes que se han dormido en los laureles.
            Este es el momento en el que los líderes conservadores, socialistas o liberales, que han gobernado Europa en estos años de crisis, comienzan a darse cuenta de que ha sido un error gobernar sin escuchar a la calle. Han impuesto unas políticas que han agredido a las clases medias y trabajadoras, han hecho lo contrario de lo que prometieron y ahora llega un excéntrico ofreciendo un paraíso de mentiras y puede contagiar el triunfo a quienes, igual que él, tienen como último objetivo utilizar la democracia para después anularla. Malos tiempos se avecinan.

 

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El rey Sol
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María Antonia San Felipe | 28-01-2017 | 07:00| 0

El sol continúa saliendo cada mañana y no parece probable que el nuevo presidente americano Donald Trump pueda decretar la oscuridad cuando llega el amanecer. Aunque no se confíen, pudiera ser que el nuevo gabinete esté consultando a los servicios jurídicos y a la NASA la posibilidad de hacer posible que el sol brille sólo sobre América. En realidad ocurre que el nuevo presidente cree que el sol es él. Ha nacido una nueva estrella, un nuevo rey Sol que anuncia un insólito despertar en los Estados Unidos. Trump pronunció un discurso de trazo grueso y frases huecas que, si no se analizan, uno creería estar escuchando a un activista comprometido con su pueblo desde que nació. Explicó que en América había una “realidad muy  diferente: madres e hijos atrapados en la pobreza en nuestros barrios más deprimidos; fábricas herrumbrosas y esparcidas como lápidas funerarias en el paisaje” para anunciar  la buena nueva de que “el 20 de enero de 2017 se recordará como el día en el que el pueblo volvió a gobernar este país. Los hombres y mujeres olvidados de nuestro país dejarán de estar olvidados”.
            En fin, palabras tan grandilocuentes como vacías en boca de un hombre que ha hecho su fortuna eludiendo durante años pagar sus impuestos y aplicando unas políticas salariales a sus empleados tan obscenas como su exceso de lujuria, según sabemos. Me alegra que muchas mujeres salieran a la calle después de su toma de posesión para recordarle que el pueblo americano es más variado y plural de lo que él imagina y que ya eran libres antes de que él soñara con la Casablanca.
En cualquier caso estos días tenemos a Donald firmando decretos frenéticamente tras nombrar a un gobierno de hipermillonarios y ultraconservadores que ya veremos adónde conducen la nave americana. El nacionalismo político y el proteccionismo económico parecen la solución más fácil, eso de nosotros primero y siempre nosotros suena bien pero luego los problemas son más complejos y en el imperio de Donald también se pone el sol. No lo duden, al rey Sol el anochecer le alcanzará.
            Mientras Trump vive momentos de estrenada euforia prometiendo una América nueva, próspera y fuerte, poblada de patriotas y vedada al inmigrante, en nuestra vieja Europa también los líderes de la ultraderecha han recibido con indisimulada alegría su llegada. Estos días se han reunido la francesa Marine Le Pen (Frente Nacional), el holandés Geert Wilders (Partido por la Libertad), la alemana Frauke Petry (Alternativa para Alemania) y el italiano Matteo Salvini (Liga Norte). Ellos también hablan de una nueva Europa, de la aspiración de la “libertad de los pueblos” frente a lo que consideran la tiranía de la Unión Europea. Son los mejores aliados de Trump, una Europa débil incrementa sus posibilidades de dominio y una Europa alejada de sus valores tradicionales es la que ha favorecido el fortalecimiento del discurso de la ultraderecha. Según Marine Le Pen, “El patriotismo no es una política del pasado, sino del futuro”, una vez liberados de la “cárcel de Europa”. Si a esto unimos que Putin está en el mismo discurso y que está ganando la batalla, habremos cerrado el círculo del temor.
            Todas las proclamas de estos líderes narcisistas hablan de tiempos mejores y aparentan que los impulsan ideas nuevas pero, no nos engañemos, son los alientos de los viejos totalitarismos que regresan disfrazados de corderos en un tiempo de lobos feroces. La utilización de los sentimientos nacionales frente a enemigos exteriores y del miedo al futuro generado por la incertidumbre de la crisis actual, son la mejor manera de engañar a los ciudadanos. Así ha sido desde que el mundo es mundo. No caigamos en la trampa, el pasado se disfraza de nuevos tiempos, pero es el pasado. Trump terminó su discurso con el consabido “que Dios bendiga a América”, solamente a América y nada más que a América. Yo desconozco si Dios está en estas cosas pero yo me conformo simplemente con que al resto del mundo no nos maldiga.

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Funcionaria. Aficionada a la escritura que en otra vida fue política.