La Rioja

img
Etiquetas de los Posts ‘

independencia

El imperio de la mentira
María Antonia San Felipe 27-10-2012 | 12:02 | 0

Ya saben que en este mundo ni la verdad importa ni la fama perdura. Ahí está el ejemplo de Lance Armstrong fue un héroe del ciclismo, que había superado un cáncer de testículos y que quizás gracias a “ellos” ganó siete tours de Francia. Pues bien, varios años después ya no es un héroe, alguien ha querido despeñarlo montaña abajo y nos lo muestran como un villano. ¿En qué momento de la historia nos colaron la mentira,  antes o ahora? Nunca lo sabremos. El caso es que como en el juego de la oca vamos de mentira en mentira y tiro porque me toca. La década de los años veinte del pasado siglo se conoce como “los felices veinte” y entonces se bailaba el charlestón. Pensemos que cuando la historia describa estos años que estamos viviendo quizás los bautice como los del “imperio de la mentira” o cuando los buitres bailaban sobre nuestras entrañas, como el águila comía las de Prometeo, con la diferencia de que ni nosotros somos titanes ni parece que Zeus vaya a venir a socorrernos.

Recontemos mentiras. Enumeraré sólo las más recientes porque el juego de esta tiempo consiste en que unas falsedades tapen otras para no abrumar nuestra memoria a riesgo de sufrir un cortocircuito cerebral por sobrecarga en la red. Dice Montoro, ese genio incomparable de las finanzas, que los presupuestos para 2013 son los más sociales de la historia, quizás se refiere a la historia medieval y en ese caso no podemos decir que mienta, sino que se ha olvidado de que la mendicidad y la beneficencia, que es el camino hacia el que vamos, trató de superarse desde antes de la Revolución francesa. También afirma Montoro que el año que viene España comenzará a crecer. En las redacciones de los diarios económicos mundiales todavía se escucha el eco de las risas, ya que ningún analista internacional, nacional, ni el Banco de España, ni usted ni yo se lo han creído porque en realidad no hay hoy pitonisa en el mundo que pueda predecir que va a ocurrir mañana por la mañana. Una cosa si es segura: no se va a cumplir ni la previsión de déficit público, ni la del PIB, ni la revisión de las pensiones, ni eso, sí…

Escuchemos a otros pinochos. Artur Mas anuncia un tour viajero para presentar su proyecto de independencia por la Unión Europea, como si mañana por la mañana fuera a nombrar embajadores en las cancillerías y como si no conociéramos la lentitud de la burocracia comunitaria para afrontar situaciones no previstas en la hoja de ruta de la Comisión europea. Además de decirle a Rajoy que le ha dado excusas de mal pagador, algo que habrá hecho crujir las muelas de farmacéuticos, hospitales, colegios y residencias de mayores concertados, que no cobran desde hace meses y que si consiguen hacerlo será con  una ayuda suplementaria de nuestro estado español que para ello ha tenido que recortar servicios y salarios del sector público y subirnos los impuestos a todos, todos (catalanes y resto de españoles). No contento con ello, anuncia a su pueblo soberano que con la independencia las pensiones de los catalanes serán superiores a las actuales, lo que además de ser de dudosa certeza, me parece un gesto de insolidaridad sólo comprensible en ideologías nacionalistas excluyentes que no han aprendido todavía que los otros son también parte de nosotros mismos. En fin, a lo que vamos, que ésta me parece una mentira más, que ha sido fabricada para vender una moto que ya veremos, pasadas las próximas elecciones, en qué se queda.

No añadiré más mentiras a la lista, sólo apuntaré que observo que la única verdad es que en España no sólo somos cada vez menos, porque muchos españoles parten a buscar trabajo al extranjero, sino que cada día somos más pobres ya que al menos uno de cada cinco españoles está en el umbral de la exclusión social. Esta es la única verdad que tenemos obligación de convertir en mentira cuanto antes.

Ver Post >
Españoles descreídos
María Antonia San Felipe 05-10-2012 | 9:42 | 0

A quienes les gusta etiquetar las épocas comienzan a denominar la etapa histórica que comienza con la quiebra de Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008, como la Gran Recesión. Ya sabemos que se refieren sobre todo a la crisis económica pero lo cierto es que vivimos una etapa en la que el mayor déficit no lo computan los presupuestos generales del Estado sino la evidente ausencia de principios morales en la que nadamos. Dice la calle que en España, “no hay pan para tanto chorizo” y yo creo que esta afirmación se ha quedado corta porque por robarnos podemos afirmar que se han adueñado hasta de nuestra alegría. Hoy en pueblos y ciudades se detecta un porcentaje tan elevado de tristeza ambiental que los telediarios debieran dar diariamente el índice de desánimo en el parte meteorológico. Junto a esta tristeza general el único grupo social que desgraciadamente crece en España, además del de parados, es el porcentaje de españoles que ya no creen en nada ni en nadie. Engañados por políticos, intereses mediáticos y grupos de presión, es decir vapuleados por unos y por otros, podemos indicar que ha nacido una nueva clase de ciudadano medio: el españolito descreído. Ya saben ustedes que creer es cuestión de fe, pero también de confianza porque ésta nos aporta seguridad, pues bien, como ya no queda ni un miligramo de confianza ni tampoco un mínimo de seguridad podemos decir que estamos en una etapa de descreimiento general.

Pondremos un ejemplo, el gobierno el pasado jueves en un Consejo de ministros extraordinario acordó dos cosas: aprobar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado y un Real Decreto condecorando a la Virgen del Pilar. Parece que ahora, además de digna patrona de la Guardia Civil, le asignan la custodia de las cuentas públicas a la espera de un improbable milagro que multiplique los panes y los peces o lo que es lo mismo, consiga que se cumpla lo que es, a priori, imposible: que en plena recesión se cumpla la increíble previsión de ingresos de este gobierno. Al parecer, sólo la intercesión de la Pilarica puede conseguir que no bajen las pensiones, ni las prestaciones por desempleo, ni se recorten más las becas o los salarios de los empleados públicos. En fin, que la Virgen del Pilar estará pensando si es conveniente acudir a recoger la condecoración o disculparse por tener otros asuntos de que ocuparse. No crean que es un chiste, que no. Que le han otorgado la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil y ni ella misma sale del asombro.

A esta cadena de despropósitos hay que sumar la aventura emprendida por otro presidente, el de la Generalitat de Cataluña que, para esconder otras vergüenzas, ha iniciado una deriva soberanista y se ha envuelto a sí mismo con la bandera catalana dispuesto a inmolarse a lo bonzo o a triunfar en tan interesante espectáculo secesionista. Artur Mas no ha pronunciado la palabra independencia pero deja que otros la expresen en su nombre y mientras él esgrime la carta de la exitosa manifestación de hace unos días en Barcelona. Yo sinceramente no creo que haya que alarmarse en exceso ni rasgarse las vestiduras. No hagamos dramas antes de tiempo, no caigamos en la trampa, ni tensemos la cuerda de alimentar odios entre territorios hermanos. El tiempo, que todo lo pone en su sitio, nos descubrirá si se trata de un órdago o si el sentido práctico de los catalanes les hace valorar más lo que tienen al poner en la balanza lo que pueden perder. Puesto que yo no me creo nada, de nada, prefiero entretenerme pensando si podrá el Barça seguir pagando la ficha de Messi si en vez de jugar contra el Madrid la Liga y la Copa, juega contra el Mollerusa o con el Club Deportivo Palamós.

Mientras tanto, propongo crear el Club de los Ciudadanos Descreídos que pese a tanto desatino creen que España tiene futuro.

Ver Post >